Mariano Brull pasa en silencio

Diplomático y promotor cultural, como poeta de la vanguardia literaria cubana es un verdadero desconocido para muchos lectores en la isla.

El sexagésimo aniversario del fallecimiento de Mariano Brull Caballero (1891-1956) ha pasado casi tan inadvertido en nuestro panorama cultural como el centenario de la publicación de su primer libro: La casa del silencio (1916). Uno de los poetas fundamentales de nuestra vanguardia literaria es casi un desconocido hoy para los lectores cubanos.

Arístides Fernández retratado por Arche en verano

Evocación de uno de los más importantes artistas cubanos del siglo XX, un hombre solitario que en apenas un lustro de febril creación dejó un conjunto de cuadros y dibujos excepcionales, además de un puñado de narraciones.

Durante los mediodías de verano remontar una calle habanera puede ser una forma refinada de torturarse. Camino por Trocadero y me decido a buscar sombra y un poco de silencio en el Museo Nacional de Bellas Artes.

Héctor Zumbado: en el cielo del humor y más allá

“Riflexiones” sobre quien nos hizo reír pero también pensar.

Ante la desaparición física del escritor y periodista Héctor Zumbado, en fecha reciente, no vale acudir al lugar común “deja un gran vacío” porque este ya existía hace más de dos décadas. Desde entonces, las condiciones en que transcurría su vida fueron un misterio y su ciclo creativo había terminado pero ahora, con su partida definitiva, llegarán recuentos y valoraciones de su obra que sitúen, con mayor precisión, su lugar en la literatura y el periodismo cubanos.

Antonia Eiriz ,figura trascendente del arte cubano

Especialistas consideran que el conocimiento sobre la obra de la artista es insuficiente e incompleto en Cuba.

Si no fuera por el Museo Hemingway, el municipio San Miguel del Padrón no figuraría en las rutas turísticas capitalinas, debido a su enclave periférico y a los arquetipos que no ven más allá de La Habana Vieja, Centro Habana, El Vedado, Miramar y las playas del este. Pero justamente allí, en un intrincado espacio de La Habana profunda, vivió una de las figuras más genuinas y trascendentes del arte cubano: Antonia Eiriz.