Leonardo Padura y el Premio Nobel de Literatura

Especulaciones en la Ciudad Letrada.

La especulación abierta sobre los posibles candidatos al Premio Nobel de Literatura resulta una buena promoción para los mencionados de esa supuesta lista de doscientos escritores. Entre muchos lauros, Padura ostenta el Premio Nacional de Literatura 2012 y el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015, concedido en España.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Una muestra más de la dimensión que pueden alcanzar los rumores de los medios en estos tiempos de internet, blogs, plataformas y redes sociales es la repercusión y el tránsito por distintos caminos, del artículo publicado por el escritor y editor español Juan Cruz Ruiz en El País el 1ro de junio pasado a propósito del Premio Nobel de Literatura 2020.

Bajo el sugestivo título de “El Nobel de Literatura pasa a la final”, el autor entreteje y sazona especulaciones, conjeturas, cavilaciones, teorías, sospechas, de un grupo de expertos (cita a cinco), para armar un texto provocador que encendió los motores en la Ciudad Letrada y puso la bola en juego; solo que era un partido de práctica, una simulación. Pero igual se transformó y extendió rápidamente como una serie de Netflix, “basada en hechos reales”.

En el artículo de El País se habla de una lista inicial de doscientos escritores, reducida a quince en abril y luego a cinco, en mayo, entre los cuales debe estar el elegido de la Academia Sueca en octubre. Como hay mucha tela por donde cortar en esos dos centenares de nombres, las apuestas llegaron a muchas partes.

Saltando de un continente a otro, de una lengua a otra, las cavilaciones llegaron a la lengua española, a España (acaso adonde quería llegar Cruz Ruiz) y Latinoamérica. Aquí, junto al venezolano Rafael Cadenas, el chileno Raúl Zurita, los colombianos Fernando Vallejo y Juan Gabriel Vásquez, aparece mencionado el cubano Leonardo Padura.

Ni cortos ni perezosos, varios medios y blogs, en lecturas apresuradas e incompletas, se hicieron eco de la “noticia”, y las redes sociales la compartieron a su manera, acaso sin consultar el artículo de El País sino replicando los sucesivos rebotes y adulteraciones.

No creemos que a la Academia Sueca le hayan resultado de su agrado estas especulaciones, que son lícitas, pero no si aparecen como supuestas filtraciones, porque los reglamentos del Premio Nobel establecen que el nombre de los candidatos debe ser mantenido en secreto durante cincuenta años. Justamente una filtración provocó una tormenta en el galardón correspondiente a Literatura en 2018.

Los ganadores del Premio Nobel se enteran con tiempo suficiente para preparar su discurso en la ceremonia y estar listos para afrontar el aluvión de llamadas y solicitudes de entrevistas de los medios que les cae encima, pero quienes solo estuvieron en la pelea porque fueron nominados lo sabrán (en teoría) si sobreviven medio siglo.

El proceso de selección del Premio, en las seis categorías, comienza en septiembre del año anterior, cuando los comités correspondientes a cada categoría envían invitaciones confidenciales a personas cualificadas de su ámbito para que propongan nombres de candidatos. Las propuestas de esas personas deben llegar a cada comité antes del 31 de enero del año siguiente.

Entre febrero y marzo los comités evalúan la obra de los candidatos y preparan una lista que es revisada, entre marzo y agosto, por asesores permanentes y asesores contratados especialmente por su conocimiento de los candidatos específicos.

A principios de octubre, cada comité elige a los galardonados con el Premio Nobel de su ámbito a través de una mayoría simple de votos. La decisión es definitiva y no tiene apelación. A continuación, ese mes, se anuncian los nombres de los premiados, quienes deberán asistir a la ceremonia de entrega en la capital sueca, en diciembre, excepto la del Nobel de la Paz que tiene lugar en Oslo, Noruega.

Los muy prestigiosos y bien dotados Premios Nobel, sobre todo los correspondientes a la Literatura y la Paz, en tanto involucran la ideología, son los más prestos a especulaciones y lecturas políticas; por tanto son los que sufren mayores cuestionamientos y críticas. Este año no debe ser diferente. De hecho, los nombres que se barajan como favoritos en el artículo de Cruz Ruiz parecen estar guiados por las circunstancias de lo políticamente correcto.

La noticia en modo latinoamericano

Los primeros medios latinoamericanos en hacerse eco del artículo de El País fueron dos periódicos venezolanos (El Universal y El Nacional), ambos el día 3, con textos casi idénticos y en tono de celebración por la supuesta nominación del poeta “Rafael Cadenas entre los posibles candidatos al Nobel de Literatura”.

Los dos diarios construyen la noticia sobre el artículo de Cruz Ruiz, pero con un añadido de cosecha propia: en dos ocasiones involucran a la Academia Sueca entre las fuentes consultadas por El País.

Cuatro días más tarde Confidencial Colombia se suma a la fiesta latinoamericana con acento propio: “Dos colombianos estarían entre candidatos a los finalistas para el Premio Nobel de Literatura”, pero subiendo la parada: “Confidencial Colombia contactó en el día de ayer con personas del entorno de Juan Gabriel Vásquez, quienes confirmaron las informaciones publicadas también en el diario español El País”. [El subrayado es nuestro].

Más cauteloso y modesto fue el artículo de Verónica Abdala en el medio argentino Clarín, el día 12, que no dedica su reporte al poeta sudamericano Raúl Zurita, sino al caribeño Leonardo Padura, y tiene el valor agregado de incluir una consulta a Padura, quien, desde Mantilla, dijo: “Aquí estoy, tranquilo, con el mecánico haciéndole un arreglo a mi viejo carrito”. Fue todo lo que pudo obtener del escritor cubano. Unos días antes yo lo había llamado para tratar el tema, pero terminamos hablando de béisbol y de las colas para el pollo en La Habana.

Aunque diversos sitios y blogs comentaron la supuesta nominación de Padura, los medios oficiales de la isla hicieron silencio, a pesar de que desde Alejo Carpentier, en los setenta, ningún escritor cubano ha estado en la mira de la Academia Sueca.

La especulación abierta sobre los posibles candidatos al Premio Nobel de Literatura resulta una buena promoción para los mencionados de esa supuesta lista de doscientos escritores. Aunque los escritores saben que obtener ese galardón es tan difícil, inescrutable, enigmático, que crearse expectativas al respecto es un absurdo. (2020)

3 comentarios

  1. Teresa Díaz Canalsŕ6

    Qué lástima que esa posibilidad en el caso ďe L. Padura se silencie. Su obra pertenece a la nación. «Honrar honra «

  2. Andrés Dovale Borjas

    Yo fui uno de los que se enteró por un comentario en las redes y lo creí porque considero que es merecedor a tan alto galardón. Si no fuera este año, lo será en años venideros, realmente son muchos candidatos para un solo premio anual.

  3. Lazaro El profe

    Salve Leonardo :Cada uno tiene lo que se gana, no lo que merece!

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