Rogelio Riverón: La angustia que comporta escribir

El escritor cubano se alzó, recientemente y por segunda ocasión, con el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar 2020.

Riverón dirige la Editorial Letras Cubanas y ha publicado numerosos libros de cuento y de novela.

Foto: Tomada de medium.com

El galardón, esta vez en su edición XIX, fue otorgado por unanimidad entre unos 800 originales.

El escritor cubano que, además de la novela y el cuento, cultiva la poesía y es crítico y editor, obtuvo el Cortázar por el relato, Polvo gris sobre los párpados. En opinión del jurado, Riverón consigue “elegancia al narrar, una atmósfera lograda al convertir a un autor de renombre en personaje y asumir con habilidad el recurso hipertextual con el que logra un justo equilibrio entre lo universal y lo local”.

 

El autor y su obra

Rogelio Riverón tiene una vasta obra publicada en Cuba y otros sitios del mundo y ha obtenido, entre otros, el premio Pinos Nuevos, del Instituto Cubano del Libro, en 1995 y el Premio Nacional de Periodismo Cultural en 1996.

En 1999 la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), le otorgó el Premio en el género de cuento. De igual modo, obtuvo Mención en el Premio Casa de las Américas, en el año 2000. Ese propio año ganó por segunda vez el Premio UNEAC de cuento.

Conquistó en 2007 el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar con Los gatos de Estambul.

Recibió en 2008 el Premio de Novela Italo Calvino de la asociación cultural italiana ARCI por Bailar contigo el último cuplé.

Entre sus libros, destacan: Los equivocados (cuento, Ediciones Extramuros, La Habana, 1992), premio Luis Rogelio Nogueras, 1990; Bailar contigo el último cuplé (novela, Ediciones Unión, La Habana, 2008; Editorial Lectorum, México, 2008), premio Italo Calvino, 2008; El tigre y la mansedumbre (novela, editorial Verbum, Madrid, 2013; editorial Letras Cubanas, 2014)

 

Nacido en Placetas, localidad de la central provincia de Villa Clara, en 1964, Riverón dirige la Editorial Letras Cubanas y ha publicado numerosos libros de cuento y de novela, y obtenido una gran cantidad de reconocimientos nacionales.

En esta oportunidad nos acercamos a él en busca de opiniones y reflexiones acerca de su obra y otros temas que quizás sean de interés para los lectores de La Esquina de Padura.

He aquí las preguntas y respuestas de un diálogo a distancia, el único posible en tiempos de pandemia.

¿Puedes adelantar algo sobre el cuento ganador?

El cuento Polvo gris sobre los párpados vendría siendo una reflexión muy irónica acerca del miedo y la percepción de la realidad. Un personaje de Naguib Mafouz llega a La Habana en el vuelo de Turkish Airlines… Así comienza. Lo que sigue es una sarta de presunciones, escapadas, riñas, asombros. Lo explico con apasionamiento, así que sería mejor que cada quien se haga sus propias ideas, una vez lo hayan leído, que es lo que de verdad me ilusiona. Puedo añadir que es parte de un libro en preparación, como suele decirse.

¿A qué atribuyes de que, a pesar de ser un certamen iberoamericano, el Premio Julio Cortázar recaiga casi siempre en un cubano?

Debe ser una cuestión de proporciones. Lógicamente, a la convocatoria responden en un grado más alto los cubanos. Sabemos, por lo que divulgan los organizadores, que el concurso tiene un legítimo poder de movilización. Este año han dado una cifra que rebasa los 800 participantes. A eso lo atribuyo, al predominio de los cuentistas cubanos entre quienes concursan. Aprovecho además para reconocer la inteligencia de los organizadores, esto es el Instituto Cubano del Libro, la Casa de las Américas, el Centro Cultural Dulce María Loynaz, el doctor Miguel Barnet y la incansable coordinadora Basilia Papastamatíu, que han mantenido vivo este certamen al que califico de elegante.

¿Qué significa para ti Julio Cortázar?

Julio Cortázar es uno de los más grandes escritores de la lengua. Empleo una formalidad, pues se le conoce más allá del castellano. Narrador, poeta, ensayista, traductor, ha contribuido a la modernización del cuento fantástico y tiene admirables piezas de carácter onírico, por ejemplo. Su prosa, sugestiva ella misma, me ha insuflado optimismo, me ha empujado a correr determinados riesgos como redactor de ficciones. En una época lo leí con mucha asiduidad. Ahora lo leo menos, pero ya lo comprendí, ya me contaminó. Ganar un premio que lleva su nombre es una tentación que enseguida rechazo: estoy lejos de Cortázar como narrador.

Además de la novela y el cuento, Riverón cultiva la poesía y es crítico y editor.

Foto: Tomada del periódico Escambray

¿Qué piensas de los narradores jóvenes de tu país?

Son lo que fui yo hace treinta años. Si me guío por eso, sé que —en sentido general—, entran en escena con una preparación nada desdeñable, en busca de lo que los hará más fuertes y más pacientes. Aparte de esta metáfora generalizadora, conozco a algunos de talento sorprendente, que van hacia una poética propia. Rechazo cualquier paternalismo y toda sensación de superioridad. Sé solamente que, como dice San Agustín para otro ámbito, uno se hace escritor, no en el tiempo, sino con tiempo.

¿Qué vasos comunicantes hay entre la edición y la escritura en tu caso?

Trabajar como editor me ha ayudado, en primer lugar, a conocer mejor a mis amigos, eso que solemos llamar el movimiento autoral cubano. También a los clásicos, al canon nacional y detectar ladinamente algunos procedimientos, algunas insistencias estilísticas, algunas manías. Y me hace respetar aún más eso que conocemos por texto, pues se me presenta desde otro ángulo la angustia que comporta escribir, la paciencia a veces estéril que demanda.

Entre el cuento y la novela, ¿en qué género te sientes más cómodo?

He escrito cuentos y novelas paralelamente. Voy y vengo de uno a otro género. Tengo la impresión, eso sí, de que la novela, con ser algo vasto, permite libertades que no da el cuento. El cuento ciñe, manda, mientras la novela ofrece la ampliación, la comunicación, siempre que uno atine al asociar. La novela demanda al parecer más tiempo, pero es un tiempo gozoso cuando se marcha bien. Digo al parecer porque en todo caso comparo una novela, no con un cuento aislado, sino con un libro de cuentos. Cada uno de los cuentos que he escrito ha ido a parar a un libro, ha tenido la suerte de encajar en una unidad mayor, aunque esa, la de unidad, es una idea muy variable.

¿Qué escribe Riverón en tiempos de pandemia?

Trabajo en una novela sobre cine y sobre sexo, cuyo título será La poca flor de mi vida. Creo que la tengo adelantada y sé de sobra que me ha ayudado a mitigar el inevitable disgusto de una inmovilidad por demás racional.

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