Bajos salarios, tema recurrente en congreso obrero de Cuba

Trabajadores cubanos dicen que sus salarios son insuficientes para enfrentar los elevados precios de las tiendas en divisa y los mercados agropecuarios de libre oferta y demanda.

Después de una vida consagrada al trabajo, muchos jubilados cubanos reciben poco más de 12 dólares al mes, lo cual les alcanza para muy poco.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Orlando revisa su vieja billetera antes de encaminarse hacia el agromercado. Comprueba que los devaluados pesos cubanos (CUP) que le quedan solo le alcanzan para comprar dos pepinos, un plátano para freír y tal vez dos tomates de ensalada.

El salario no le alcanza para más. Cada día tiene que planificar sus gastos. Orlando, ingeniero eléctrico de 44 años, con esposa y dos hijos, vive al límite. Gana solo 600 pesos al mes (apenas 25 CUC, pesos convertibles equiparables al dólar).

Su padre, de 72 años, jubilado, está en peor situación con los 335 pesos (poco más de 13 dólares) que recibe cada mes después de una vida consagrada al trabajo como obrero en una planta siderúrgica.

Según reconocen los propios medios oficiales cubanos, los aspectos que más inquietan a la ciudadanía en la actualidad son la alimentación, la escasez de medicamentos, el transporte ineficiente y la falta de viviendas.


El país envejece cada vez más

El envejecimiento y decrecimiento de la población en condiciones de trabajar (población económicamente activa PEA) agregan tribulaciones a los planificadores del gobierno y se ratifica como la principal característica y reto de la dinámica demográfica nacional.
La falta de personal laboral por el envejecimiento poblacional, al que se suma la baja natalidad, sin duda preocupa a las autoridades, enfrascadas en el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el año 2030 para el cual han considerado una evolución en tres etapas: 2019-2021, 2022-2026 y 2027-2030.
Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), la población mayor de 60 años representará hacia 2030 un tercio de los habitantes del país caribeño, que ya es el más envejecido de América Latina. El 19, 8 por ciento de su población supera la edad citada.
“La población (…) disminuye en términos absolutos y ello intensifica su proceso de envejecimiento”, explicó el demógrafo Juan Carlos Alfonso Fraga, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE), de la ONEI.
La mayor de Las Antillas finalizó 2018 con una población estimada en alrededor de 11 millones 208.000 habitantes, mientras el número de nacimientos estuvo en el entorno de los 116. 320.
La ONEI desglosa la población actual en 2 millones 539. 092 personas de cero a 19 años, 6 millones 480. 290 de 20 a 59 años y 2 millones 219. 784 de 60 años y más.
Las estadísticas implican que la isla cuenta con un millón 676. 988 beneficiarios de la seguridad social por jubilación, invalidez y sobrevivencia.
En su ponencia ante el Congreso de la CTC, la ministra del Trabajo comentó que en el futuro “no sería entonces descabellado aumentar nuevamente la edad de jubilación -aunque no en un corto plazo-, pues el país necesita fuerza laboral en consonancia con las tendencias demográficas”.

Pero a estas dificultades, la isla caribeña de 11,2 millones de habitantes suma los bajos salarios y su insuficiente capacidad de compra. Por ello fue el tema más mencionado en el  XXI Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC, única legal), efectuado del 20 al 24 de abril.

El panorama se complica con el alto costo de la vida debido a los elevados precios de las tiendas minoristas que venden en pesos convertibles (CUC, equiparables al dólar), y en los mercados agropecuarios de libre oferta y demanda.

Por otra parte, las bajas jubilaciones (promedio 250 CUP, 10 CUC o dólares) apenas permiten subsistir a las personas de la tercera edad, aunque disfrutan de servicios de salud gratuitos y subsidios estatales en alimentos de la canasta de distribución normada, entre otros rubros.

Según economistas locales y otros en el exterior, el salario medio debería llegar a 2.800 CUP (112 CUC) mensuales solo para atender las necesidades alimenticias, pues las familias deben recurrir a las tiendas que venden en divisas y al mercado paralelo debido a que la canasta básica subsidiada solo cubre un tercio del mes.

Para estos mismos expertos, las pensiones deberían estar, como mínimo, en el rango de los 1.000 CUP (40 CUC).

 

EMPLEO Y SALARIOS

 

El planteamiento más reiterado en el congreso obrero fue que las remuneraciones promedio del país no guardan relación con los precios de los productos básicos. A los comercializados en las llamadas “shoppings”, en CUC, se les aplican fuertes impuestos.

Al hablar ante los delegados, la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Margarita González, reconoció el impacto negativo del salario en la pérdida de fuerza calificada por migraciones hacia sectores que pagan en CUC o hacia otros países.

Según el informe presentado por la ministra, el salario mensual de los trabajadores del sistema empresarial al cierre de 2018 ascendió a 871 pesos (34.84 dólares), en tanto 946.000 trabajadores y 5.000 empresas alcanzaron un salario medio inferior al promedio nacional.

El 14 por ciento de los trabajadores (198.000) reciben salarios menores o iguales a 440 pesos (17.6) dólares).

En el sistema presupuestado es de 634 pesos (25.36), similar al de 2017. En los organismos y órganos del Poder Popular que no reciben incrementos desde 2005, es de 485 (19.4) pesos. En consecuencia, el salario promedio para trabajadores estatales es de 32.4 dólares.

“A la larga …la gente echará mano de sus recursos y estrategias personales de sobrevivencia”, comentó un empleado de un ministerio que escuchaba una reseña del discurso en el noticiero de la televisión.

En las redes sociales también aparecieron opiniones como que “un aumento salarial no resuelve ningún problema, hay que luchar por que los precios de los alimentos bajen (…) más que un simple aumento, deben garantizar la capacidad de compra”, clamaron internautas.

De acuerdo con la ministra, al cierre de 2018 se estima una ocupación de 4 millones 482.700 trabajadores, 3 millones 67.000 en el sector estatal y en el no estatal 1 millón 415. 700.

La tasa de desocupación oficial sería del 1,7 por ciento de la fuerza laboral del país, pero el dato solo toma en cuenta a las personas que buscan activamente un trabajo.

González explicó que en la Isla hay un total de 76. 400 personas que no trabajan, 1. 112 más que en 2017, cuando se contabilizaron 75. 288.

“Estas cifras no deben confundirse con las personas que estando en edad para ello, ni estudian ni trabajan. Los que están en esta situación son unas 567.000”, dijo la titular, que citó una  Encuesta Nacional de Ocupación donde el 18 por ciento manifestó no tener interés en hacerlo.

González ofreció un dato alarmante: el grupo de personas en edad productiva presenta una tendencia al descenso. Para 2021, el número de quienes se incorporarán a la actividad laboral será menor al total de los que salen de servicio. Y en 2030, la población en edad laboral, actualmente 7,1 millones, se reducirá a 6,4 millones. (2019)

Un comentario

  1. osvaldo artiles diaz

    Es hora de poner fin al abismo que existe entre salarios y los precios y dejar la muela que ni ellos mismos están convencidos, si los altos dirigentes dependieran como nosotros los de a pie solo del salario seguro que hace rato hubiera cambios. O se ajusta los precios a los salarios o los salarios a los precios. Ya no aguantamos más.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.