¿Hora de cambios en Cuba?

El gobierno cubano reajusta el Plan de la Economía ante las profundas pérdidas que enfrenta con la crisis de la covid-19, pero también enseña intenciones de acelerar transformaciones del modelo.

La gran incógnita es cuándo saldrá la economía cubana del bache en que ha caído por culpa de la pandemia. Otras interrogantes parecen más fáciles de responder. De la magnitud histórica de la caída y de sus causas, por ejemplo, ya nadie duda. Y acerca de cómo remontar la crisis comienzan a anticiparse señales.

Impacto eléctrico de la pandemia en Cuba

Con la covid-19, el consumo eléctrico ha experimentado cambios sensibles que ponen bajo presión a la economía cubana.

Ni siquiera un país como Cuba, importador neto de combustibles, mira tranquilo como crujen las costuras del mercado global del petróleo. El barril de crudo WTI se hundió el 20 de abril por debajo de cero, hasta un mínimo que parecía impensable: -37,63 dólares. Tal abaratamiento beneficia a Cuba, al menos en primera instancia, pero con la pandemia se contraen casi todos los mercados, incluidos los que son vitales para los ingresos cubanos. Para mayor complicación, un aliado estratégico, Venezuela, se encuentra entre las economías petroleras más amenazadas por el bajón de precios.

Comercio online en Cuba a la sombra del coronavirus

Las estrategias cubanas frente a la covid-19 se han abierto al comercio electrónico, pero la demanda sobrepasa las capacidades de este servicio en el país.

Las inversiones en telecomunicaciones, la telefonía móvil y el acceso masivo a internet ganaron celeridad en Cuba hace un par de años, después de mantenerse en escalas de subdesarrollo. Una rama de ese árbol, la del comercio electrónico, comenzó a expandirse en 2019. Nadie podía imaginar entonces que sería una carta clave en la estrategia cubana frente al coronavirus que apareció en China en diciembre de ese año y se convirtió en pandemia en menos de tres meses. De haberlo supuesto, probablemente las inversiones se hubieran embalado más.

Cuba pide agua

La sequía tiende a agudizarse en 2020 sobre todo en La Habana y las principales provincias agropecuarias del país.

La crisis planetaria de la Covid-19 es tan aguda en Cuba también, que ha restado relevancia mediática y política a otro golpe bajo de la naturaleza: la sequía. Aunque no han faltado reuniones de alto nivel gubernamental y reportes en medios de prensa sobre el drama climático, la ausencia de precipitaciones ha perdido notoriedad frente al coronavirus, a pesar de llegar con signos inquietantes.