Escasez de huevos frescos de gallina vuelve a preocupar en Cuba

El ministerio de Economía señala que se garantizará la venta regulada de huevos, pero que estos no alcanzan para su libre comercialización.

Largas filas de ciudadanos, muchos de la tercera edad, esperando para comprar huevos en un mercado de Centro Habana.

Foto: IPS_Cuba

Dicen que cuando están «estresadas» las gallinas no ponen huevos. Pero ahora los estresados son los cubanos y cubanas que buscan como asegurarse esa fuente de proteína, la más asequible en las actuales condiciones de esta nación caribeña.

Por estos días, los huevos están reeditando ese perverso círculo de escasez, venta limitada, largas filas, acaparamiento y reventa al doble o triple de su precio estatal en el llamado mercado negro o sumergido.

El tema llegó a la más reciente sesión del Consejo de ministros encabezada por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, que analizó, entre otros asuntos, la situación de la economía en vísperas de la proclamación de la nueva Constitución del país el 10 de abril próximo.

El titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, informó en la reunión, que la producción ha sido afectada en esta ocasión por problemas en la importación del alimento avícola, la cual tiende a la estabilización.

De acuerdo con el titular, en febrero último se produjeron 133 millones 700.000 huevos, el 97,8 por ciento del plan del mes. Con ello se logró respaldar la venta normada (por la cartilla de racionamiento), pero la cantidad es insuficiente para atender el expendio liberado y satisfacer así la demanda total del producto.

Esta cifra citada por el ministro contrasta con las producciones previas a 1990, antes de la crisis económica tras la extinción de la Unión Soviética y desaparición del campo socialista este-europeo, cuando el país llegó a alcanzar en un año un récord de 2. 700 millones de posturas.

Como ocurre con cada huracán que destruye naves de producción y aterroriza a las gallinas ponedoras, la escasez de huevos para su venta liberada se incrementó tras el paso del catastrófico ciclón tropical Irma en agosto-septiembre 2017.

Un informe oficial señaló que, en la agricultura, las principales afectaciones se concentraron en el área avícola, con 466 granjas dañadas.

Pese a que la población ha decrecido en los últimos años (Cuba finalizó 2018 con 11 mil habitantes menos que en 2017), la demanda del producto ha aumentado con la proliferación de cafeterías y restaurantes privados que lo obtienen por diversas vías sobre todo para la elaboración de dulces y la venta de panes con tortilla. A ello hay que agregar el consumo social subvencionado por el Estado.

En noviembre pasado, el ministerio de Finanzas y Precios anunció una rebaja en el precio. El huevo que se comercializaba a 1.10 pesos cubanos (CUP) bajó hasta 0.90 pesos. Por el sistema de doble moneda vigente en Cuba cada peso convertible (CUC, equiparable al dólar) se cotiza a 24 pesos cubanos.

La falta de huevos ha beneficiado al mercado subterráneo, donde por estos días cada unidad se vende a tres y hasta cinco pesos cubanos. Vendedores ambulantes que merodean por los mercados agropecuarios, cuidando no ser vistos por la policía, también comercializan leche en polvo, papas y en fecha más reciente botellas de aceite comestible.

El huracán Irma destrozó más de 460 granjas avícolas, además de ocasionar daños a las viviendas, comunicaciones, infraestructura eléctrica, entre otras.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Cada ciudadano puede comprar en los establecimientos estatales hasta 10 huevos al mes: cinco por el sistema de distribución normada y otros cinco «liberados», a un precio mayor. Y en el mercado de venta libre, paralelo al estatal, puede comprar las cantidades que desee.

Pero en la actualidad, en este último mercado muchas veces las filas para adquirir el producto parecen interminables, pues los presuntos revendedores marcan un nuevo puesto cada tres o cuatro personas y llevan así mayores cantidades para su venta posterior a mayor precio.

Se calcula que las familias en Cuba destinan a la compra de alimentos una cifra que oscila entre el 55 y el 70 por ciento de sus ingresos debido a que la denominada libreta de abastecimiento es insuficiente para sus necesidades nutricionales.

Por otra parte, medios oficiales cubanos argumentan que el bloqueo-embargo de Estados Unidos frena el desarrollo de avicultura cubana, ante lo cual la isla continuará importando carne de pollo congelada como lo acaba de ratificar el ministro de Economía en el citado cónclave del Gabinete ministerial.

El embargo estadounidense, señalan, encarece además la adquisición de los insumos necesarios, como las materias primas para la elaboración de piensos y tecnología de punta destinada a impulsar la producción de aves. Cuba no dispone de una fuente estable de producción de granos, cereales y proteicos vegetales y varias fábricas de pienso se encuentran deteriorada.

Autoridades gubernamentales atribuyen a la existencia de una “gran tensión financiera” (poca liquidez) el desabastecimiento en los mercados de venta liberada de productos como el pollo, la salchicha, el aceite, la harina y la leche en polvo. (2019)

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