Escasez de productos preocupa en Cuba

El gobierno cubano afirma que, debido a presiones externas, está obligado a priorizar tres rubros de importaciones: alimentos, medicinas y combustibles.

Cola ante un supermercado de La Haban.

Foto: IPS_Cuba

La Habana.- El desabastecimiento en Cuba está de nuevo en el ojo del huracán con sus largas y caóticas colas en La Habana y otras ciudades de provincias. Cuando aparecen los productos en falta, se forman largas filas para comprarlos. Hay conatos de trifulca y duras críticas tanto a las autoridades como a los acaparadores.

Algunas tiendas han establecido límites a la cantidad que puede adquirir cada persona para evitar el acaparamiento y la reventa. Pero empleados corruptos avisan con antelación a amigos o a revendedores que dan buena propina.

Nada nuevo en las últimas décadas. Solo que el problema se ha vuelto recurrente debido a la alicaída respuesta productiva de las ineficientes empresas del Estado, limitaciones financieras para importar y el recrudecimiento del embargo económico de Estados Unidos.

A través de los medios oficiales, el gobierno cubano ha explicado que, por la demora en la llegada de barcos con materias primas, debido a presiones estadounidenses, se ha visto obligado a priorizar los tres rubros más importantes de sus exportaciones: alimentos, medicinas y combustibles.

En consecuencia, los más deficitarios en esta ocasión, aunque también hay notoria escasez de los citados, son los productos de aseo…al menos hasta marzo.

Aclaración ministerial

La ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz, anunció a principios de mes ante medios oficiales de la provincia central de Villa Clara que el Gobierno no podrá satisfacer la demanda nacional de productos de aseo al menos hasta el cuarto mes de 2020.

«Hoy el financiamiento tiene que destinarse a sortear las adversidades del crudo bloqueo [embargo] y poder adquirir el combustible en otras regiones (…). Entre el combustible y los alimentos se dan las principales prioridades del financiamiento del que se dispone», explicó.

Sus declaraciones originaron confusión inicial. La cartera llamó «lacayos del imperialismo» a las supuestas «personas inescrupulosas» que habrían «difundido de forma malintencionada información falsa» sobre la escasez de productos de aseo.

Según la nota, publicada en el sitio web del ministerio, «lo realmente informado» es que «hasta marzo no se satisface la demanda y estabilidad, al no disponerse del total de cantidades que la respaldan y que debe estabilizarse su oferta en niveles adecuados a partir de abril.»

Una cibernauta identificada como Luisa Cecilia comentó: «es lo mismo decir que hay dificultades con los productos de aseo hasta finales de marzo que decir que no hay hasta abril».

En todo caso, la noticia trajo preocupación entre la población. De inmediato, mientras muchos se lanzaban hacia los mercados estatales y las llamadas «shopping» (que venden artículos en divisas) en busca de estos productos, las redes sociales y medios alternativos se saturaron con crispados comentarios de preocupados ciudadanos.

La gente recordó que la gama de productos «en falta» (como suelen decir los empleados de las tiendas a los clientes) tuvo su máxima expresión en 2019 cuando escasearon el aceite vegetal, el pollo, la harina de trigo y sus derivados.

Anuncian mejoría de la oferta

Directivos de la cartera de comercio interior dijeron al diario Granma, del Partido Comunista de Cuba, que la oferta de productos de aseo –jabón, crema dental, detergente líquido y papel higiénico, entre otros artículos– no va a desaparecer, lo que ocurre es que en este momento no se cubren todos los niveles de la demanda como en años anteriores.

Según Francisco Silva, director general de ventas de mercancías del ramo, para los meses de febrero y marzo se garantizan los productos de la canasta básica familiar normada, aunque bajó la producción de granos, y el café y la leche en polvo se distribuyen a granel por la falta de envases.

Una dietista consultada por IPS Cuba opinó que hay que resolver lo más rápido posible el envasado de la leche en polvo, un producto susceptible de contaminación, la mayor parte del cual se destina a niños y dieta y una parte se vende a alto precio al resto de la población.

Como ocurrió en el último trimestre del año pasado, la cara más visible de este nuevo periodo de escasez son las largas colas en las gasolineras de todo el país, donde algunos clientes se quejaron de que supuestamente los administradores favorecían a los choferes de vehículos estatales.

Colas para medicamentos

El tema de los medicamentos es casi capítulo aparte. Los jueves o viernes de cada semana decenas de personas, la mayoría de la tercera edad, se agolpan ante las farmacias con la esperanza de comprar, antes de que caduquen sus recetas médicas, analgésicos, antihistamínicos, cremas para la piel, etc.

La lista de «medicamentos en falta» es extensa y se observan anaqueles vacíos. Pero el gobierno trata de garantizar, con momentáneos altibajos, los fármacos para enfermos crónicos (en especial los hipertensos) distribuidos mediante el llamado «tarjetón».

A pesar de la situación «coyuntural» con el combustible que proclamó en septiembre de 2019 el presidente Miguel Díaz-Canel, el gobierno ha logrado asegurar cada 30 días la canasta familiar normada a precios subsidiados pese al costo de su importación. Los artículos racionados solo cubren las necesidades de un tercio del mes.

Gas licuado

En enero pasado el gobierno llamó a la población a «adoptar medidas de ahorro y el uso eficiente» del gas licuado que muchos de los hogares utilizan para cocinar, y anunció su racionamiento.

La reducción de las importaciones de gas licuado de petróleo (GLP) para uso doméstico en Cuba, afecta al suministro de más de 1,7 millones de clientes a raíz de las sanciones de Estados Unidos, según informó la empresa estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet).

La víspera Cupet anunció que se trabaja para normalizar distribución de gas licuado en Cuba y se espera lograr a mediados de febrero un incremento de las entregas a la población y el sector estatal y disminuir así la falta de disponibilidad del combustible.

También el abasto de agua

A la falta de combustible y escasez de productos de aseo se sumó el anuncio de la empresa Aguas de La Habana de que, a partir del lunes 10 de febrero, iniciaría un ciclo de distribución del vital líquido cada tercer día en varias zonas de la capital cubana.

El motivo fue una rotura de una conductora que ralentiza el servicio de abasto de agua en zonas del centro de la capital debido a la contaminación de combustible por filtración en la red en el populoso municipio de Diez de Octubre.

Leonel Díaz Hernández, director general de esa empresa, informó al semanario Tribuna de La Habana que la contaminación se produjo en las aguas del canal de Vento, en la zona de Capdevila. Esa conductora tributa al sistema central de los municipios de Plaza de la Revolución, Diez de Octubre, Centro Habana, La Habana Vieja y Cerro.

Residentes en esta capital, de 2,1 millones de habitantes, respiraron algo más tranquilos después que el viernes Aguas de La Habana publicó un comunicado según el cual se restablece en forma gradual el suministro de ese líquido en varias zonas tras concluir los trabajos de descontaminación y reparaciones en la conductora afectada. (2020)

Un comentario

  1. Un indignado más

    Aquí en Cárdenas, Matanzas no hay nada de nada.
    Hace meses no hay preservativos, para q después por los medios del estado digan q «la salud en Cuba».
    No hay arroz, aceite, leche, detergente, y muchos más productos desde el año pasado. Todo esto gracias a la ineficiencia y la nula producción de este país. Para nada culpa de los cubanos de a pie, así q la «administración» asuma lo q ha provocado

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