¿Rituales sin sacrificio animal en Cuba?

La tendencia que poco a poco gana seguidores en la isla caribeña supone un aporte al cuidado del medio ambiente.

La reflexión y el estudio de las raíces de las prácticas religiosas de origen africano llevaron al babalawo Raufe Montalván a eliminar los sacrificios de animales en los rituales.

Foto: Tomada de Facebook

La Habana, 12 ago.- Practicantes de religiones afrocubanas coinciden en que es posible la eliminación de los sacrificios de animales en los rituales, algo coherente con los orígenes mismos de estos cultos animistas y muy conectados con la naturaleza y sus elementos.

Sobre el tema se debatió el 9 de agosto durante la charla “Regla Oloşa-Ifá sin sacrificio animal” conducida por el babalawo (sacerdote de Ifá) Raufe Montalván, una voz representativa de la tendencia que poco a poco aumenta sus seguidores en este país caribeño de 11,2 millones de habitantes.

Sacrificio de la voluntad 

El conversatorio tuvo lugar en Casa Tomada Mirarte, un proyecto autónomo y comunitario en el habanero municipio de Marianao, entre cuyas misiones se encuentra la de revalorizar los aportes de la población afrodescendiente y desmontar los discursos racistas, discriminatorios y excluyentes que persisten en la sociedad.

Ante decenas de asistentes, Montalván explicó que hacia 2009 comenzó con este proceso de transformación de los ritos de sacrificio, a partir de un cuestionamiento personal, mucha reflexión sobre aspectos que le parecían contradictorios y estudio constante sobre las raíces de las prácticas religiosas.

Recordó que estas religiones son de ascendencia africana, de pueblos con una cultura desarrollada siglos antes de Cristo, y que fueron traídas por esclavos a la isla caribeña entre los siglos XVI y XIX y han evolucionado como expresiones sincréticas.

“Lo que en África era comunitario, aquí se volvió personal. Era imposible que todo el mundo en la aldea tuviera un chivo para ofrendarlo a su (orisha/deidad) Elegguá, porque había uno solo en el medio del lugar e iban allí a rendirle tributo”, indicó.

Dio cuenta de experiencias de ceremonias de iniciación en las cuales ha participado, y al momento de hacer el sacrificio, la deidad aceptó hacerlo de otra manera, en vez de usar la sangre de un animal, se ofreció un jugo o fruta alegórica al orisha.

Montalván se mostró en contra de prácticas que suponen una agresión a las especies, como atravesar palmas reales y ceibas con clavos y railes, o colocar animales que luego se descomponen en calles, próximos a círculos infantiles, escuelas, instituciones o viviendas, con el consiguiente riesgo de proliferación de enfermedades y contaminación.

“Uno coge un pollo, se limpia y ya por eso se deja de ser violador, ladrón, sinvergüenza. ¿Se trata de un baño, de una limpieza externa para resolver mi problema?”, cuestionó, para referirse al concepto que defiende de “sacrificio de la voluntad”.

“El verdadero sacrificio debe ser el de la voluntad, porque el problema está en la conciencia, dentro de uno mismo. Hay que cambiar desde adentro. Pero ¿cuántos estamos dispuestos a sacrificar nuestra voluntad?”, dejó como reflexión.

Activistas y ciudadanos alertan que la colocación de ofrendas con animales en espacios públicos acarrea riesgos de proliferación de enfermedades y contaminación.

Foto: Tomada de Facebook

Debate

Varios participantes expresaron preocupaciones y opiniones respecto al tema abordado en el contexto cubano actual.

Gretel Montes de Oca, bailarina y activista por la protección animal, peguntó en qué medida el aumento de las prácticas de religiones afrocubanas influían o no en la ausencia de una Ley de protección animal en Cuba, reclamada por voces ciudadanas desde hace años.

Para la activista y poeta Afibola Sinufola, echarle la culpa a las religiones de origen africano de que el Estado no tenga la voluntad de aprobar dicha ley, “forma parte del racismo internalizado que permea las instituciones y la población en general”.

“Es más fácil echarle la culpa a una religión que viene de África y justificar porque muchos dicen: ¿cómo se le dice luego a esos “negros” que no pueden matar un chivo?”, analizó.

A juicio de la investigadora Ileana Hodge, un problema es el exceso del sacrificio de animales por la proliferación de la santería y los motivos por los que las personas quieren iniciarse.

“Lo otro está en el cuidado de los animales, pues hay quienes los botan a las calles y no necesariamente son santeros. Por ejemplo, existen personas con mascotas paridas, cuyas crías ahogan o lanzan a las calles. Tiene que ver más con la educación de la sociedad que con la religión”, argumentó.

Apuntó también que en algunos estratos sociales hay una evolución del pensamiento, pues “estamos tomando conciencia de la naturaleza. Los humanos, y no los santeros, la hemos puesto en peligro”.

Myrna Padrón, coordinadora de Casa Tomada MirArte, destacó que “estamos preparando actividades para ir por las casas templo y religiosas tratando estos temas, para socializar este conocimiento y fomentar conciencia. Hagamos o no los sacrificios, lo importante es ser mejores seres humanos”. (2019)

3 comentarios

  1. Gonzalo

    Con respecto a los animales puesto en la vía publica sencillo no se hace cumplir la ley

  2. Iviana Caraza Arrastia ivianacaraza@gmail.co.com

    Excelente artículo, comparto cada una de sus palabras y considero q en la religión orisha deben existir alternativas de ofrendas a los Santos Q no sea el sacrificio ANIMAL, x muchas razones contaminación y enfermedades x los cadáveres que dejan expuestos en las CALLES hasta la putrefacción y sobre todo xq estas prácticas con animales constituyen otro renglón de crueldad extrema y maltrato animal.

  3. Gilda Arencibia Malagon

    Solo cuando seamo cspaces de reconocer que el cambio debe venir de dentro del mismo set hacia fuera entonces y solo entonces religiodos y no religiosos veremos hecho posible el cambio deseado en nuestras vidas.

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