ONU vuelve a apoyar fin de bloqueo contra Cuba

La votación de este año ocurre en un contexto de reversión del acercamiento logrado durante la administración del expresidente Obama.

Una pancarta alusiva a la Ley Helms Burton decora la fachada del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos ICAP, en La Habana. La resolución, sin carácter vinculante, que recibió el voto favorable de 187 naciones, constituye una prioridad para la diplomacia cubana, a fin de demostrar el aislamiento de Washington a nivel internacional.

Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

La Habana, 7 nov.- El voto de Brasil a favor del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, resultó este año la peculiaridad de la votación sobre dicha política en Naciones Unidas, donde la isla caribeña volvió a recibir el respaldo de ese foro.

Por primera vez en 27 años, el gobierno del gigante sudamericano se sumó a Estados Unidos e Israel a favor de mantener las sanciones contra La Habana, lo que confirma el alineamiento de la administración del presidente Jair Bolsonoro con su par estadounidense Donald Trump.

Asimismo, destaca la abstención de Colombia, que también modificó su posición con respecto al voto del año pasado, cuando apoyó a Cuba. Al igual que en 2018, Ucrania volvió a abstenerse, mientras Moldova no ejerció su derecho al voto.

El 4 de noviembre, durante una conferencia de prensa en Nueva York, el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, alertó que el departamento de Estado estadounidense presionaba a seis países latinoamericanos para que votaran en contra de la resolución y que, para tal objetivo, fueron convocados a dicha instancia embajadores de cuatro países de la región, sin especificar cuáles.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, habla sobre las afectaciones del bloqueo estadounidense durante una conferencia de prensa, en la sede de la cancillería cubana, en La Habana.

Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

De forma general, la resolución “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” acumuló 187 votos a favor, tres en contra y dos abstenciones.

Se trata de la vigesimoctava ocasión consecutiva desde 1992, en que la Asamblea General, principal órgano deliberativo de la ONU, exige el levantamiento del cerco impuesto por Washington a La Habana desde 1962.

Aunque la resolución no tiene carácter vinculante, constituye una prioridad para la diplomacia cubana, a fin de demostrar el aislamiento de Washington a nivel internacional en una política que califica de “fracasada y anclada en la Guerra Fría”.

Posturas divergentes

Al defender su voto, la embajadora de Estados Unidos en la ONU, Kelly Craft, deploró la posición de la comunidad internacional favorable casi en su totalidad al levantamiento del bloqueo.

“Como todas las naciones decidimos cuáles son los países con los que comerciamos. Este es nuestro derecho soberano, nos preocupa que la comunidad intencional en nombre de la protección de la soberanía, siga cuestionando este derecho”, dijo Craft ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

 

Respaldo global

La víspera y durante la jornada de hoy más de 35 representantes de naciones y bloques regionales justificaron su voto de respaldo a la resolución.

“La imposición de leyes unilaterales es contrario a los principios del multilateralismo y a los principios que defiende esta Organización”, dijo Keisha A. McGuire, en nombre de los 14 estados que integran la Comunidad del Caribe.

Yaşar Aliyev, representante permanente de Azerbaiyán ante las Naciones Unidas, sostuvo en nombre del Movimiento de Países no Alineados que “la propagación del carácter extraterritorial y la aplicación de la Ley Helms-Burton, así como otras medidas financieras adoptadas por los Estados Unidos para arreciar el bloqueo es ilegal”.

El Grupo de los 77 + China manifestó su preocupación por los efectos prolongados de las restricciones a causa del bloqueo impuesto por Estados Unidos durante casi 60 años.

Durante el último año, las relaciones bilaterales han caído a su punto más bajo desde el 20 de enero de 2017 y se constata un paulatino desmontaje de las principales medidas adoptadas por la administración del expresidente Barack Obama (2009-2017).

 

Sostuvo que la política de Washington se justifica por “la falta de libertades” en la isla caribeña y busca apoyar a “quienes piden una vida mejor. Las decisiones destructivas del gobierno cubano no es nuestra”.

Acusó a Cuba de ser responsable de la inestabilidad regional y respaldar al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Craft apuntó que lo que “más preocupa” a Estados Unidos es que “todos los años este órgano señala que el régimen cubano no tiene otra alternativa que seguir abusando contra su propio pueblo en respuesta al bloqueo”.

Por su parte, el canciller cubano acusó al gobierno estadounidense de manipular de manera burda la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como pretexto para mantener y arreciar el bloqueo contra Cuba.

Rodríguez enumeró las más recientes acciones del fortalecimiento del bloqueo que buscan asfixiar la economía de la isla y dañar el nivel de vida de las familias cubanas.

Se refirió a la restricción de viajes a ciudadanos estadounidenses y de vuelos directos a la isla, excepto a La Habana; la reducción de las remesas y el cese del intercambio cultural, entre otras.

Al igual que hizo en La Habana el 20 de septiembre al presentar el informe contra el bloqueo, el jefe de la diplomacia cubana insistió en que Washington aplica medidas no convencionales contra Cuba, al tiempo que ha aumentado la persecución a las relaciones bancario-financieras del país caribeño con el resto del mundo

El canciller recordó que cubanas y cubanos enfermos han tenido que atenderse con tratamientos alternativos, pues los medicamentos óptimos y novedosos para sus enfermedades son producidos por compañías farmacéuticas norteamericanas, a los que Cuba no puede acceder.

“El gobierno de los Estados Unidos no tiene la menor autoridad para criticar a Cuba ni a nadie en materia de derechos humanos; rechazamos la reiterada manipulación de estos con fines políticos y los dobles raseros que le caracterizan”, subrayó.

Dijo finalmente que Washington utiliza falsedades y calumnias como pretexto para incrementar su agresión a Cuba, “pero ni amenazas ni chantajes nos arrancarán la menor concesión política”, advirtió.

Al propio tiempo, el ministro afirmó que “no renunciamos a alcanzar relaciones con Estados Unidos, basadas en el respeto mutuo y el reconocimiento de nuestras diferencias”.

Datos oficiales indican que los daños acumulados por la aplicación del cerco unilateral en estos 60 años, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional, ascienden a 922.630 millones de dólares, mientras que a precios corrientes, totalizan los 138.843 millones de dólares.

Solo desde abril de 2018 hasta marzo del presente año, el bloqueo causó pérdidas a Cuba en el orden de los 4.343 millones de dólares, según refleja el informe presentado ante Naciones Unidas. (2019)

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