La Habana entra oficialmente en fase de recuperación

Varias personas observaron una relajación en la población habanera luego de que hace 15 días la mayor parte del país fuera declarada en recuperación.

En La Habana, durante toda la epidemia, se han mantenido largas filas y aglomeraciones para la adquisición de alimentos, tanto en tiendas como en mercado agropecuarios.

Foto: Jorge Luis Baños/IPS

La Habana, 3 jul.- La Habana, la cola de la epidemia de covid-19 en Cuba, entra hoy en la primera fase de la etapa inicial de la recuperación, una decisión que despierta reacciones encontradas, desde la alegría y el alivio hasta dudas, alertas y consejos de no confiarse.

A 15 días de decretada la fase uno para 13 de las 15 provincias cubanas y a 11 de la entrada en esa etapa de Matanzas, la capital cubana entra en la primera fase cuando el resto del país, excepto Matanzas, se adentra en la segunda fase.

¿La Habana en recuperación?

No puede ser de otra manera. La capital cubana registró la víspera cinco nuevos casos, en tres municipios, lo que despertó algunas dudas sobre la conveniencia de la apertura.

 

Medidas para la primera fase en La Habana

Al igual que en el resto del país, son múltiples las medidas que regirán la vida en la nueva normalidad en todos los sectores.

Entre ellas se encuentran:

-No reabrirán las discotecas y los grandes centros de concentración para bailes.

-Los bares reabrirán con limitación y solo para escuchar música.

-En las playas no estarán habilitados todos los puntos de venta  de alimentos y bebidas.

-No se permitirá el traslado hacia zonas de playa de transportes de centros de trabajo.

“¿Cómo en Camagüey decretaron la primera fase cuando hacía más de 28 días que no había casos y en La Habana, lo hacen cuando todavía se reportan contactos?”, preguntó Nelson Fernández, un contador de esa provincia que vive en la capital.

El paso a la recuperación, indican las autoridades habaneras, no significa un relajamiento de las medidas higiénico-sanitarias ni en la comunidad, la vía pública o los centros laborales.

Sin embargo, desde hace semanas es apreciable el creciente número de personas circulando por las calles habaneras, donde durante toda la epidemia se han mantenido largas filas y aglomeraciones para la adquisición de alimentos, tanto en tiendas como en mercado agropecuarios.

En medio de la crisis económica, es poco probable que la situación de disponibilidad de alimentos cambie.

“Todavía no se había dicho nada de la entrada en la fase uno, y ya desde hace unos días se ven niños en las calles con sus padres”, dijo preocupada una profesional de 30 años. Otras personas de la capital refieren que en sus barrios, niños y adolescentes salen a jugar afuera, incluso sin portar nasobucos.

“Aquí lo que queda es cuidarse uno y mantener el rigor en las medidas sanitarias cuando uno tiene que salir a la calle”, aconsejó José Arteaga, trabajador por cuenta propia.

Las autoridades habaneras, por su parte, llaman a afinar la atención en los hogares de ancianos, centros psicopedagógicos y de protección a personas sin hogar, orfanatos y hospitales psiquiátricos, por su  alta vulnerabilidad, así como las tiendas y grandes centros, por el elevado riesgo contagio.

A su vez, instan a la población a no bajar la guardia con las medidas sanitarias que exige el nuevo coronavirus. No pocas personas temen que con la apertura y el reinicio de las actividades laborales y recreativas se produzcan rebrotes, como ha sucedido en varios países.

Más de la mitad de la epidemia

De los 2 353 casos confirmados desde el inicio de la epidemia en Cuba, el 11 de marzo pasado, a La Habana corresponden 1 292, que representan 57,34 por ciento de la epidemia.

Los municipios con mayores cifras de contagio son Centro Habana y Cotorro (146), La Habana del Este (111), La Lisa (107), Cerro (102), Playa (96) y Arroyo Naranjo (91).

La mayor tasa de incidencia por 100 000 habitantes la acumula hasta el momento el Cotorro, con 178 casos detectados.

El resto de los municipios registró menos de 82, siendo Regla el territorio con menos

personas contagiadas (34). Sin embargo, esa localidad tuvo una tasa de incidencia fue de 77,6 por 100 000 habitantes, la tercera más elevada de la provincia.

En la capital, una parte considerable de los casos se produjeron en eventos en centros de trabajo y en uno de los centros para personas con conducta deambulante. De las 86 personas fallecidas en el país como consecuencia de la covid-19, la mitad (43) se concentró en La Habana: 20 mujeres y 23 hombres.

A lo largo de la epidemia, la ciudad acumuló 192 profesionales afectados en instituciones de salud, sobre todo entre el personal de enfermería y médico.

El transporte, una preocupación

Tradicionalmente abarrotado en horas picos y fuera de ellas, el transporte público es una de las grandes preocupaciones para la entrada en la primera fase de recuperación de la capital cubana.

El ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez, informó en el Consejo de Defensa Provincial, que luego de tres meses de paralización se restablece el servicio de transportación con limitaciones de capacidad.

En La Habana, con 2,1 millones de habitantes y elevada cifra de población flotante, funcionan 17 rutas principales, otras 109 que las alimentan, las lanchas desde La Habana Vieja hasta Regla y Casablanca y el servicio de ciclo bus.

Al considerarlo “un sector clave en la posible cadena de transmisión de la covid-19”, el titular llamó a la responsabilidad individual y a no abordar medios públicos si se presentan síntomas respiratorios.

De acuerdo con los protocolos para la fase que se inicia hoy, en el transporte público será obligatorio el uso del nasobuco.

En los ómnibus articulados, solo podrán viajar de pie hasta 60 personas, mientras que en los rígidos, 50 personas. Por otra parte, se estableció que en las paradas iniciales, solo podrán acceder 20 pasajeros de pie en los articulados y 10, en los rígidos.

Otras medidas son la ubicación de inspectores en las paradas de mayor complejidad y aglomeración de personas, donde serán apoyados por la policía.

A partir de hoy, se reanudan los servicios de taxis por rutas y se mantienen los otros apoyos, de acuerdo con las prioridades del sector de la salud, para quienes deben trasladarse hacia los hospitales a consultas y tratamientos.

En esta fase, se habilitarán las licencias para los transportistas privados, mientras que en la segunda fase, comenzarán los servicios interprovinciales.

Igualmente, se restablecen los despachos de cargas para los viajeros que hayan ingresado mercancías al país.

En la actual etapa, se precisó que no se restablecerá el transporte interprovincial. (2020)

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