La comunicación inclusiva llega a Matanzas

Periodistas y comunicadores de esa provincia del occidente cubano recibieron materiales sobre gestión de desastres e inclusión elaborados por la oenegé Oxfam.

El taller buscó dotar a medios locales y nacionales de una perspectiva diferente y enfocada a grupos como las personas con discapacidad.

Foto: Archivo IPS Cuba

La Habana, 21 nov.- ¿Cómo crear y diseñar mensajes de alerta y orientación que lleguen a todas las personas? ¿Cuáles artículos específicos necesitarían las mujeres y las niñas que requieran ser evacuados en caso de desastres? Esas son preguntas necesarias por una comunicación y gestión inclusivas en Cuba.

Interrogantes como las anteriores fueron planteadas en un taller sobre comunicación inclusiva para la gestión de riego de desastres, que se realizó el 18 y 19 de noviembre, en la ciudad de Matanzas, a 87 kilómetros al este de La Habana.

“Se trata de diseñar con las personas con discapacidad, no para ellas, pues las personas pueden ser excluidas por diseños que no responden a sus necesidades”, propuso Ernesto Fernández, asesor técnico en accesibilidad de la oenegé Humanity & Inclusion (HI), que intercambió con una docena de comunicadores y periodistas locales.

“Queremos aportarles otros conocimientos, de manera que puedan realizar su trabajo sin excluir a nadie”, indicó Yasiel Martínez, que coordina en Cuba el proyecto binacional Aprendiendo de las experiencias del huracán Irma y María: Integración de la protección y la inclusión en la Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) en el Caribe.

Más sobre el proyecto

Además de enfocarse a las personas con discapacidad y atender sus necesidades específicas, al igual que otros grupos vulnerables, el proyecto persigue en Cuba:

-El fortalecimiento de capacidades de instituciones vinculadas a la gestión de riesgos de desastres y los gobiernos de los municipios de Matanzas, Cárdenas, Colón y Martí y la creación de centros de gestión de riesgo.

-El fortalecimiento del sistema sismológico nacional, con la instalación de una estación sismológica en la Ciénaga de Zapata, al sur de Cuba, que complementaría la existente al norte, en Boca de Camarioca.

El taller sobre comunicación formó parte de las acciones de ese proyecto binacional, entre República Dominicana y Cuba, financiado por la Unión Europea. La ejecución corre por el consorcio entre las oenegés Oxfam y HI, mientras lo implementa el estatal Centro de Servicios Ambientales de Matanzas.

Claves de la comunicación inclusiva

La capacitación ofreció conferencias impartidas por profesores de la Facultad de Comunicación (Fcom) de la Universidad de La Habana, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y la Asociación Cubana de Limitados Físicos y Motores (Aclifim) de Santiago de Cuba, así como ejercicios prácticos.

“Si el derecho a la información es una batalla, garantizar ese derecho a poblaciones en situación de desastre es una batalla aún más grande”, consideró la profesora Elizabeth Canale, de Flacso.

De acuerdo con Ibia Vega, experta en gestión inclusiva de riesgo de la Aclifim, “la falta de información, de orientación adecuada y las dificultades de comunicación en situaciones de emergencias pueden generar mayor estrés, traumas, angustia emocional y desorientación en las personas con discapacidad, incluso con efectos a largo plazo”.

Willy Pedroso, profesor de la Fcom, destacó que en Cuba es preciso repensar la comunicación y entender que “el proceso comunicativo es transversal a todos los procesos de gestión”, para luego modernizarnos, “que no es solo usar la tecnología”.

A la gestión de riesgo, sentenció Dixie Edith, también de Fcom, es preciso aplicar el enfoque de género, pues permite una comprensión más exacta de la situación y se puedan satisfacer las prioridades específicas de una población, en función de cómo las mujeres, niñas, niños y hombres se han visto afectadas por la crisis, entre otras ventajas.

El taller aportó elementos imprescindibles para la labor de las y los profesionales beneficiados.

Comunicadores y periodistas

El taller aportó elementos imprescindibles para la labor de las y los profesionales beneficiados.

Tania Jiménez, vicepresidenta de la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales en Matanzas, destacó la importancia de apelar a la sensibilidad y atender lo que necesitan las audiencias “y no pensar desde nosotros lo que necesitan ellos”. Y propuso que se repliquen las conferencias entre decisores de la provincia y el resto del país.

poster de la conferencia

El taller aportó elementos imprescindibles para la labor de las y los profesionales beneficiados.

Foto: Cortesía de la organización del taller.

Para Lisandra Rangel, comunicadora del gobierno municipal, “nos falta mucho por aprender e incluir estas nuevas formas de mirar en los procesos de participación y los espacios de información para lograr una comunicación efectiva”.

Ana González, periodista de la Emisora 26, agradeció al equipo organizador porque “las conferencias nos han dotado de herramientas que se necesitan para la comunicación y el periodismo”.

“Quienes realizamos coberturas de eventos extremos, informamos cuántos son los evacuados y las personas que necesitan ayuda y, en la mayoría de los casos, no tenemos en cuenta cuestiones de género, edad o discapacidad ni el asesoramiento específico para los diferentes grupos en condiciones de evacuación”, destacó.

Por su parte, Ann Sheyla Mirabal, estudiante de cuarto año de gestión sociocultural para el desarrollo, en la Universidad de Matanzas, indicó que pese a que esa carrera tiene un enfoque holístico del bienestar social, desconocía las implicaciones que puede tener el diseño no inclusivo para las personas con discapacidad. (2019)

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