Santa Misa en la Plaza de la Revolución del papa Juan Pablo II

Archivo IPS Cuba

Texto íntegro de la misa oficiada por Juan Pablo II en la Plaza de la Revolución de La Habana el 25 de enero de 1998

Santa Misa

1. «Hoy es un día consagrado a nuestro Dios: no hagan duelo ni lloren» (Ne, 8,9). Con gran gozo presido la Santa Misa en esta plaza de ‘José Martí’, en el domingo, día del Señor, que debe ser dedicado al descanso, a la oración y a la convivencia familiar. La palabra de Dios nos convoca para crecer en la fe y celebrar la presencia del resucitado en medio de nosotros, que «hemos sido bautizados en un mismo espíritu para formar un solo cuerpo» (1Co 12,13), el cuerpo místico de Cristo que es la Iglesia. Jesucristo une a todos los bautizados. De él fluye el amor fraterno tanto entre los católicos cubanos como entre los que viven en cualquier otra parte, porque son «cuerpo de Cristo y cada uno es un miembro» (1Co 12,27). La Iglesia en Cuba, pues, no está sola ni aislada, sino que forma parte de la Iglesia Universal extendida por el mundo entero.

Santa misa en Santa Clara oficiada por el papa Juan Pablo II

Jorge Luis Baños - IPS

Santa Misa en el Instituto Superior de Cultura Física Manuel Fajardo en Santa Clara el día 22 de enero de 1998.

1. «Las palabras que hoy te digo quedarán en tus memorias, se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino» (Dt 6, 6-7). Nos hemos reunido en el campo de deportes del Instituto Superior de Cultura Física ‘Manuel Fajardo’, convertido hoy como en un inmenso templo abierto. En este encuentro queremos dar gracias a Dios por el gran don de la familia.

El Papa en Cuba: Los caminos del diálogo

«El pueblo cubano no puede verse privado del vínculo con otros pueblos», dijo el Papa y llamó a dar pasos para eliminar un aislamiento que repercute «de manera indiscriminada en la población», afectando la alimentación, la salud y la educación.

El papa Juan Pablo II dejó abierto el camino en Cuba para un amplio diálogo nacional que parta de la reconciliación entre todos los cubanos, sin necesidad de llegar al extremo de una caída del gobierno de Fidel Castro.

El Papa: ¿Una revolución para la Revolución cubana?

Cinco días que quedarán para la historia de Cuba.

Catorce meses de expectativas acaban de terminar: desde que comenzara a recorrer el mundo la imagen —para muchos increíble— de Juan Pablo II y Fidel Castro, sonrientes, estrechándose las manos en el Vaticano, también comenzó a correr para los cubanos un tiempo lleno de sorpresas y especulaciones que llegó a su punto culminante con la llegada del Sumo Pontífice a esta isla socialista y tropical del Mar Caribe, donde permaneció por cinco días desarrollando una intensísima actividad.