Turismo: zigzagueos de la locomotora

Impulsan sector del turismo en Cuba en tiempos de crisis.

Mientras la industria del ocio amenaza con quedar en 2013 por debajo de planes y resultados del año previo, y la crisis azota a varios mercados emisores, el gobierno cubano impulsa inversiones y adopta medidas para fomentar un sector llamado a sostener con su demanda otras actividades de la economía nacional.

La industria cubana del turismo corre el riesgo de vivir en 2013 frustraciones mayores a las experimentadas un año antes. A juzgar por el cierre del tercer trimestre, la afluencia de visitantes extranjeros podría quedar por debajo de la cifra redondeada en 2012.
En el verano intentó una reanimación pero no alivió las dudas. Como compensación, los fuertes planes de inversiones iniciados por el gobierno, en un sector que considera estratégico en más de un sentido, podrían dar un vuelco quizás en breve plazo al estancamiento actual en la recepción de turistas.

El año pasado el número de visitantes creció  4,5 por ciento, mas no alcanzó las metas que se había propuesto el Ministerio de Turismo (Mintur). Ese organismo había pronosticado un aumento del cinco por ciento sobre la cantidad de 2011, hasta más de 2,9 millones de turistas foráneos. Pero, de acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), solo llegaron dos millones 838.000 visitantes.

Durante una reunión de la comisión parlamentaria de Atención a los Servicios, el titular de Turismo, Manuel Marrero, reconoció los incumplimientos y los achacó a una combinación de debilidades internas y tormentas externas.

El ministro admitió insuficiencias comerciales de cadenas hoteleras, agencias de viaje y otras entidades del área, que influyeron en una recepción de huéspedes menor a la prevista y en un incremento de ingresos también más corto que lo planificado. Según la ONEI, los dividendos aportados por el turismo subieron en 2012 en magnitud cercana al crecimiento de visitantes: 4,4 por ciento, hasta 2.613 millones de pesos convertibles (CUC, equivalente al dólar estadounidense, de acuerdo con la tasa de cambio oficial).

Entre los conflictos, Marrero aludió, igualmente, a la suspensión de cruceros turísticos desde Europa, la disminución de llegadas de emigrados procedentes de Estados Unidos y el impacto de la crisis económica en países del Viejo Continente, como España e Italia.

Pero no dejó de señalar la presencia de dificultades subjetivas en su propia casa. “Tenemos que tratar que, cada día, sean menos y que no sean las mismas”, dijo ante los diputados. Agregó que existían reservas de eficiencia y “problemas cuya solución está al alcance de los diferentes empresarios e instituciones.” Puso como ejemplo la posibilidad de “reducir gastos para incrementar los ingresos captados mediante las ventas de paquetes turísticos y opcionales.”.

El horizonte del turismo cubano, sin embargo, continúa nublado este año por problemas de similar raíz.

En el mencionado encuentro parlamentario, Marrero anunció previsiones de superar en 2013 el arribo de 3,1 millones de turistas, pero la realidad amenaza con echarle un jarro de agua fría a los pronósticos del Mintur. Una vez más, la cifra de tres millones podría quedar como un sueño escurridizo.

El ministro aseguró que los planes de 2013 no tomaban como referencia los resultados de años anteriores, sino las potencialidades reales de los mercados y de las capacidades disponibles en el país. “Ese plan está montado sobre la base de solucionar problemas que tuvimos en 2012”, dijo a los parlamentarios. “También tenemos que seguir fortaleciendo la calidad de los servicios, el elemento más importante para diferenciar el producto turístico nuestro”.

Pero los datos registrados en el transcurso del actual año no solo ponen en duda esos cálculos y expectativas, sino que colocan en posición riesgosa la posibilidad de alcanzar al menos una cantidad de visitantes similar a la de 2012.

Crisis golpea a mercados emisores europeos

Al concluir el décimo mes de 2013, la recepción de visitantes internacionales se redujo 1,2 por ciento en comparación con igual período del año anterior: llegaron 2 millones 312.609 extranjeros, según el informe más reciente de la ONEI. Los ingresos directos de las entidades turísticas reportados por la misma fuente se mantenían en el primer semestre en niveles análogos a los primeros seis meses de 2012, estancamiento que revela poca reacción de la industria hotelera, turoperadores e instalaciones aledañas para ganar eficiencia a la hora de facturar, o renuencia de los turistas a sacar tarjetas de crédito o billetes.

El arribo de turistas intentó recuperar el paso en agosto, con un salto de 4,4 por ciento ese mes, pero luego volvió a retomar la tendencia bajista predominante en el año. En 2013 solo otro mes ha cerrado con alza: marzo (+1,3 %). turistas-en-cuba

Entre los países emisores, España e Italia, con bajas respectivas de 13,4 por ciento y 10,9 por ciento hasta el cierre del tercer trimestre, alargan a este año el desplome que arrastran desde 2007, de manera cada vez más acentuada. Si en 2005 ambos países ocupaban el tercer y cuarto lugares, cada uno, entre los extranjeros que más visitaban Cuba, al concluir septiembre pasado Italia había caído al quinto puesto y España al octavo. En 2012 los italianos ocuparon la cuarta posición, mientras los españoles se habían hundido ya al octavo lugar.

La crisis financiera europea –más aguda en esos dos países, y en Grecia y Portugal– eleva las cotas de desempleo y reduce la emisión potencial de turistas. Cuando los viajeros de esa nacionalidad se animan a saltar sobre el Atlántico para pisar playas cubanas o de otro refugio caribeño, la disposición a gastar se ve limitada por la incertidumbre económica que dejan a sus espaldas.

No es casual que entre las fuentes de ingresos de las entidades turísticas cubanas hayan sufrido más los indicadores de recreación y comercio minorista, con bajas respectivas de cuatro por ciento y 1,9 por ciento en los primeros seis meses de este año en comparación con igual etapa de 2012. Mejor les fue, obviamente, al transporte y la gastronomía, aunque sin mucho crecimiento (1,2 % y 1,1 % a cada uno), mientras los ingresos por alojamiento prácticamente no variaron, de acuerdo con el reporte de la ONEI.

Sin embargo, no son esos los únicos mercados emisores sobre los cuales se ha encendido un bombillo rojo. Canadá, habitual locomotora con más de un tercio de los visitantes que llegan a Cuba, apenas creció 1,6 por ciento en la etapa enero-septiembre de 2013 en contraste con igual período de 2012; aquel año creció 6,9 por ciento el número de canadienses que viajó a la mayor de las Antillas y repitió la cifra superior a un millón (1.071.696), el 37,8 por ciento del total.

Los visitantes ingleses, segundo lugar tradicional, disminuyeron 0,9 por ciento al cierre de septiembre, tras descender 12,6 por ciento en 2012 contra el año anterior.

A la par, han retrocedido con fuerza algunos mercados emergentes que habían mostrado mejor rostro en la emisión de turistas a este país del Caribe, a pesar de lo cual permanecen como una suerte de tabla de salvación hacia la cual la industria cubana del ocio reorienta sus políticas comerciales.

A la caza de nuevos mercados

Las sombras recientes se han expandido hacia alternativas en que depositan sus esperanzas las autoridades cubanas. Después de ascender 10,7 por ciento en 2012, los turistas rusos han caído 17,9 por ciento en los primeros nueve meses de 2013. Pero, a juzgar por operaciones recientes, pudiera mejorar el tráfico de turistas desde el antiguo aliado político de Cuba, a partir de la temporada alta en ciernes.

El turoperador ruso Pegas Turistik inauguró a fines de octubre un vuelo directo de Moscú al principal balneario cubano, Varadero. Con una frecuencia quincenal, esa compañía traerá veraneantes a bordo de aviones Boeing 777 de 364 plazas, de la línea aérea Orenair. La supervisora de Pegas en el Caribe, Irina Lavrenova, informó a la prensa que “esta operación, en un principio, se mantendrá hasta mayo y creo que será mutuamente ventajosa por ser un destino importante”.

“Cuba es muy bonita –dijo- y hay mucho interés de los turistas de Rusia en visitarla por sus playas y el sol”

Ubicado en 2012 en la décima posición dentro de los 25 mejores destinos de playas del mundo, según la mayor web de viajes del mundo, Tripadvisor, el polo de Varadero mantiene una activa búsqueda de alternativas de clientes en otros rincones europeos. Por primera vez, ha establecido conexión directa con los países nórdicos a partir del mes de noviembre. Desde Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia, el Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez, de la famosa playa cubana, espera viajeros que les huyen a las nieves del crudo invierno escandinavo.

Varadero también ha tendido puentes aéreos con nuevos mercados de Europa Oriental o los ha ampliado con naciones más conocidas para sus hoteles. La aerolínea LOT abrió vuelos charters quincenales durante los cinco meses de la temporada alta. La playa se propone reforzar, igualmente, el arribo de alemanes mediante con una conexión aérea con Munich, que mantendrá hasta abril del próximo año.

Argentina, otro mercado emisor con el cual han crecido los vínculos de Cuba, se reanimó parcialmente en el tercer trimestre en comparación con un primer semestre más gris. Pero la baja de 5,5 por ciento hasta el cierre de septiembre todavía los aleja del espectacular salto de 24,6 por ciento que dieron los argentinos el año pasado y que los elevó del noveno lugar en 2011 al sexto en 2012, entre los extranjeros que más visitan el archipiélago cubano.

Las autoridades y empresas del sector han abonado una política comercial para diversificar sus mercados emisores. Los fuertes incrementos desde economías emergentes como Argentina, Rusia, China, Brasil, Colombia, Venezuela y Perú confirman el beneficio de esa estrategia. Junto a mercados importantes que han permanecido estables, como Canadá y Alemania, esa reorientación comercial ha sido uno de los soportes de la recuperación hasta  2012.

Tras caer sucesivamente en 2006 y 2007, el arribo de visitantes despegó gradualmente a partir del año siguiente, a un ritmo aproximado de 5,7 por ciento anual. El ascenso empezó en 2008, a pesar del impacto de la crisis económica que asoló al mundo a fines de ese año desde el núcleo global de las finanzas, Wall Street, y que en Cuba se sumó a los fuertes daños provocados por tres huracanes entre agosto y septiembre de 2008.huracan

En la buena marcha ha influido el acercamiento comercial más decidido a mercados emergentes de Asia y América del Sur, que han aliviado las bajas europeas. Pero los datos parciales del actual año evidencian que esas nuevas alternativas, además de tener una participación todavía minoritaria en comparación con el Viejo Continente, aún no se han consolidado.

No todo depende, sin embargo, de las tormentas financieras que agitan a países fundamentales para la industria cubana del ocio o problemas propios, como han concedido funcionarios del gobierno insular. Reportes internacionales indican que ese sector es uno de los que más resistencia muestra frente a la crisis económica internacional, aunque Cuba se encuentra en una de las regiones más zarandeadas, a juzgar por los resultados que exhibe.

OMT mira con optimismo a 2014

La Organización Mundial de Turismo (OMT) no pierde confianza en las posibilidades de ese sector en el mundo. En frecuencia con los resultados del año pasado, avista perspectivas favorables para  2013, en particular para las llamadas economías emergentes sobre las cuales deposita la industria del ocio de Cuba buena parte de sus esperanzas de crecimiento.

La versión más reciente del informe conocido como Barómetro OMT, publicada en octubre pasado, revela que el arribo de turistas internacionales creció en el mundo cinco por ciento en los primeros ocho meses del actual año. Ese dato supera el pronóstico anunciado por esa organización, que al comenzar el año esperaba un crecimiento entre tres y cuatro por ciento, en línea con su previsión a largo plazo estimada en 3,8 por ciento promedio anual para el periodo de 2010 a 2020.

Hasta el cierre de agosto, un récord de 747 millones personas recorrieron el mundo como turistas, 38 millones más que en el mismo período de 2012. “Después de un principio de año sólido, la demanda de turismo internacional mantuvo su fortaleza durante la temporada alta del hemisferio Norte”, concluyó una encuesta entre expertos de la OMT.

La etapa de ocho meses anticipa un cierre en alza este año, sobre todo a cuenta de una mejoría en la zona europea, donde aumentó cinco por ciento el número de visitantes hasta agosto. Pero también confirma que las economías emergentes continúan a la cabeza de la reacción de este sector, desde el punto de vista de la emisión de turistas y sus gastos, detalles que importan mucho a los destinos caribeños.

En 2012, la cantidad de personas que viajó en el mundo con motivos considerados turísticos creció cuatro por ciento y superó la cifra de mil millones por primera vez en la historia. El Barómetro OMT reportó 1.035 millones de llegadas de turistas ese año. En igual proporción,  aumentaron cuatro por ciento los ingresos derivados de esa industria, para alcanzar un billón 75.000 millones de dólares. Sumados a los 219.000 millones de dólares aportados por el transporte internacional de pasajeros, elevaron a 1,3 billones de dólares el valor de las exportaciones achacadas al turismo.

El Secretario General de la OMT, Taleb Rifai, consideró “alentador comprobar que el crecimiento de las llegadas de turistas internacionales fue igualado por un crecimiento comparable del gasto, a pesar de los continuos retos económicos”, dijo en alusión a la crisis financiera que viven importantes polos de la economía mundial como Europa occidental.

“Teniendo en cuenta que el turismo es una exportación clave para muchas economías del mundo –-resumió en 2012–, este resultado es una buena noticia, ya que proporciona reservas de divisas a los destinos y contribuye a la creación de empleo tanto en el turismo como en sectores económicos afines”.

Más animado con las cifras del actual año, Rifai manifestó en la inauguración del Foro Europeo del Turismo de Vilnius, celebrado en octubre pasado, que “si bien el crecimiento económico mundial sigue siendo lento, los resultados del turismo internacional se mantienen por encima de la media en la mayor parte de las regiones del mundo, abriendo oportunidades vitales para el empleo y para las economías locales”. Proceso que definió como “particularmente importante para Europa, donde el desempleo es una preocupación de primer orden en numerosos destinos y donde el sector turístico ha creado puestos de trabajo en la última década”.
De forma general, las economías emergentes reiteraron en 2012 un incremento mayor que las economías avanzadas en la recepción de turistas: 4,1 por ciento las primeras contra 3,6 por ciento las segundas, según el Barómetro OMT.

Un dato confirma lo oportuno de reorientar la mirilla comercial cubana hacia nuevos mercados. China pasó al número uno entre los mercados emisores, con un impetuoso crecimiento desde 10 millones de viajeros en 2000 hasta 83 millones en 2012.

Por regiones, sin embargo, Europa se mantiene como mayor emisora de turistas del mundo, con más de la mitad, seguida por Asia y el Pacífico (23%), las Américas (17%), Oriente Medio y África (3% cada una). Si además, el conocido Barómetro OMT registra que “la mayoría de los turistas visitaron destinos situados dentro de su propia región”, pone a la industria cubana ante el imperativo de acentuar los intentos de colaboración que se ha planteado frente a la competencia regional del Caribe y América del Sur. La experiencia asiática y sus resultados son reveladores.

En 2012, la llegada de visitantes internacionales aumentó más en el Asia y el Pacífico, siete por ciento (233 millones en total), resultado sobre los que han influido fuertes políticas de cooperación y coordinación regional en materia de turismo. África ocupó el segundo lugar en tasa de crecimiento, con un alza de seis por ciento en 2012 (52 millones), tras la mala racha de 2011.

En las Américas, la recepción de turistas creció cuatro por ciento (162 millones), incluido el Caribe, que con un avance de similar proporción mejoró los resultados de los dos últimos años.

Europa mostró un crecimiento moderado, de tres por ciento, pero sigue siendo la más visitada del mundo (535 millones) y el incendiado Oriente Medio fue la única región con pérdidas (-5%).

A lo anterior se suma que las tasas de crecimiento más elevadas de gasto en el extranjero, según la OMT, tienen el cuño de economías emergentes. Los chinos, con un salto de 42 por ciento en comparación con 2011, pasaron el año pasado a la cabeza de los más pródigos. En turismo internacional, los viajeros provenientes de esa enorme nación han multiplicado por ocho el dinero invertido en compras y otros menesteres del turismo. Rusia, con otro impresionante avance de 31 por ciento en 2012, subió del séptimo lugar al quinto en el ranking de gastos, antecedida por tres clásicos: alemanes, estadounidenses y británicos, del segundo al cuarto lugar en ese orden.

Brasil, en tanto, dio un salto de la posición 29 a la 12. Otros mercados más pequeños, pero con incrementos significativos en ese indicador son Noruega, Emiratos Árabes Unidos, Suiza, Malasia, Kuwait, Polonia, Filipinas, Tailandia, Qatar, Ucrania, Egipto y Colombia.
Europa muestra ambivalencias comprensibles. Los turistas alemanes y británicos, a tono con la situación económica más estable en sus países, gastaron en el extranjero seis por ciento y cuatro por ciento más, respectivamente. Por el contrario, la inversión personal disminuyó seis por ciento en el caso de los franceses y uno por ciento entre los italianos.

Evidentemente, no es casual el incremento de turistas chinos o rusos paseando por La Habana, Trinidad, Santiago de Cuba u otras ciudades históricas, o cogiendo sol sobre las arenas de una playa cubana. Mientras la Federación de Rusia ha escalado en 10 años del puesto 17 hasta ocupar el séptimo en 2012 entre los principales mercados emisores para el destino cubano, China aparece ahora en el lugar 16, aunque en 2002 no se veían sus visitantes ni en los registros del Anuario Estadístico ni en las calles cubanas.

Pero las redes hoteleras establecidas en destinos turísticos de este país caribeño también han encontrado huéspedes y alivio en un lugar mucho más cercano.

Puertas abiertas a los turistas del patio

La apertura de las habitaciones hoteleras a los turistas locales le ha venido como anillo al dedo a la industria sin humo. Con una evolución más acelerada que lo previsto, compensa parcialmente la tibieza de los mercados externos este año.

Hasta hace un lustro, los nacionales solo podían acceder limitadamente a los servicios hoteleros, como los restaurantes, debido a prohibiciones aplicadas por el gobierno en la pasada década del noventa, bajo el criterio de aprovechar los escasos recursos hoteleros cuando relanzó el turismo internacional como alternativa frente a la crisis económica de esos años.

Pero, tras el cambio, ha crecido vigorosamente la cantidad de cubanos que se han hospedado en hoteles de su país. Aumentó un 12,6 por ciento en los siete primeros meses del actual año en comparación con igual período de 2012, hasta un total de 339.470, según datos del Ministerio de Turismo (Mintur) publicados por la revista Bohemia.

Solo en julio y agosto, los dos meses de verano preferidos por los cubanos para vacacionar, unos 200.000 hicieron reservaciones en instalaciones hoteleras, mientras el récord de nacionales alojados en hoteles en un solo día quedó rotó el 17 de agosto (17.099). El sector prevé cerrar el año con alrededor de 625.000 turistas nacionales hospedados, casi 100.000 más que en 2012.turismo cuba 1

“Los niveles de crecimiento en este tiempo nos han sorprendido bastante”, acepta el Director Comercial del Mintur, José Manuel Bisbé. “Al principio fuimos más escépticos en cuanto a cómo podía comportarse el acceso de nuestra población a la actividad hotelera”, admite, pero hoy reconoce que “ha sido muy favorable”.

La disposición al gasto también se expande por encima de las previsiones, pese a que los hoteles poseen precios muy superiores a la media salarial en Cuba. Si, en los primeros años, los nacionales buscaban satisfacción mayoritariamente en los hoteles de menor categoría de la cadena Islazul, ahora se encaminan más hacia instalaciones de calidad superior en el servicio. La cadena Cubanacán antecede a Islazul desde hace un par de años.

“Cubanacán, Gaviota y Gran Caribe –grupos que en playas concentran los productos de mayor estándar- han recibido a más del 70 por ciento de los huéspedes nacionales en lo que va de año. Es decir, va subiendo la percepción de buscar un producto de calidad máxima”, informó el funcionario.

Los hoteles administrados por la firma española Sol Meliá en asociación con esas cadenas mantienen una buena ubicación en la lista de preferencia de los cubanos.

Como reflejo de esa inclinación, hasta el pasado mes de julio los ingresos a cuenta del turismo nacional crecieron 13,9 por ciento con respecto a similar etapa de 2012, según los citados reportes del Mintur.

Dicha tendencia despierta curiosidad y genera polémicas. Contradictoria, aparentemente, con los conflictos que enfrentan los consumidores cubanos ante los altos precios de tiendas y mercados con ofertas más elementales, como los alimentos, la revelación de una clientela cubana tan profusa para el turismo es otra prueba más de la formación de segmentos sociales con capacidad de consumo muy diversa. Su aparición responde a la combinación de crisis económica y medidas adoptadas por el gobierno, como la apertura al trabajo por cuenta propia y otras formas de gestión no estatal, con ingresos muy superiores al salario medio.

“Confío en los cambios que se están haciendo en el modelo económico para estimular el mercado interno”, manifestó Bisbé a  la revista Bohemia.

Inversiones en grande

El desarrollo, ampliación y diversificación de las inversiones con capital extranjero constituye un objetivo declarado de la industria turística en Cuba. Las autoridades se proponen capitalizar y ampliar así a un sector dotado hoy con unos 340 hoteles y 60.500 habitaciones –65 por ciento de categoría de cuatro o cinco estrellas-, tres terminales de cruceros, siete marinas internacionales y 10 aeropuertos internacionales, vinculados a los principales polos turísticos.

Durante el actual año abrieron sus puertas nuevos hoteles en Cayo Santa María, Cayo Coco y Varadero, para extender el paso inversionista mostrado en 2012, que cerró con la suma de ocho hoteles.

En alianza con el grupo nacional Gaviota, la mayor cadena hotelera portuguesa, Pestana, inauguró en agosto pasado su primer hotel en Cuba. El Pestana Cayo Coco Beach Resort, de categoría cuatro estrellas y todo incluido, agregó 508 habitaciones distribuidas en 11 villas a ese encomiado islote, ubicado al norte de la central provincia de Ciego de Ávila y eje importante en el desarrollo de uno de los polos de más expansión en el país: Jardines del Rey.

De la prioridad otorgada en los planes a esa cayería, localizada al centro-este del norte cubano y dotada con kilómetros y kilómetros de playas vírgenes, habla la inauguración este año de otro hotel más en su territorio, esta vez en Cayo Santa María y que sirvió para incorporar también una nueva cadena extranjera a Jardines del Rey, la española Hotusa.

El Eurostars Cayo Santa María, un resort de cinco estrellas, con 836 habitaciones tipo villa y 18 suites de lujo, marca el ingreso de Hotusa a un destino con fuerte participación de cadenas como Meliá y Barceló.

Con estos estrenos, Jardines del Rey eleva su oferta a 17 hoteles con más de 6.000 cuartos en total. Pero la aceleración de las inversiones la confirmó el ministro de Turismo, que informó en FitCuba 2013 planes de alcanzar solo en ese polo más de 42.000 habitaciones en su momento cumbre, operadas por Gaviota en asociación con firmas extranjeras bien posicionadas en el mercado europeo y latinoamericano.

Hasta la fecha, actúan en Cuba 30 empresas mixtas con más de 6.000 habitaciones, además de 62 contratos de administración y comercialización con 13 cadenas hoteleras internacionales.

Pero la inversión más sonada del sector este año es la Marina Gaviota Varadero, que aspira a ser el mayor puerto turístico del archipiélago cubano y del Caribe. Con 1.200 atraques para yates, dispone también de lujoso hotel de 423 habitaciones –88 de ellas, suites– y 126 condominios, administrado en asociación con la española Meliá, centros comerciales y servicios técnicos. Se encuentra en el extremo norte de la Península de Hicacos, donde está la playa más famosa de Cuba, y tendrá también una flota para la pesca, buceo, paseos marinos y otras opciones.

Esa inversión fortalece las ofertas de Varadero, que tiene actualmente 51 instalaciones hoteleras y más de 20.000 habitaciones y cerró 2012 por quinto año consecutivo con la recepción de más de un millón de turistas extranjeros.

Meliá Hotels International aspira a reforzar su presencia en Cuba con ese magnífico hotel y con planes para incursionar en la ciudad colonial de Trinidad, al centro-sur de la isla mayor, donde prevé la ejecución del Hotel Meliá Trinidad, con más de 400 habitaciones.

El MINTUR declaró en la Feria de Turismo del actual año que, a la altura de 2020, el país dispondrá de más de 85.000 cuartos hoteleros. El turismo de sol y playa es el de más desarrollo: 71 por ciento de las habitaciones está dedicado a esa variante, 23 por ciento al turismo de ciudad y dos por ciento al de naturaleza.

Entre otras terminaciones, una de las más esperadas es la reapertura del célebre hotel Capri, en La Habana, cuya remodelación está próxima a concluir tras permanecer cerrado durante largos años. Igualmente, ha llamado la atención un proyecto ideado por el grupo español Blue Bay y la agencia de turismo cultural Paradiso para inaugurar, antes de concluir el año, el primer hotel especializado en música en Cuba, el Blue Salsa Club, que promoverá géneros musicales como la salsa, la guaracha, el bolero y bailes tradicionales.

A la par, avanza el remozamiento de unas 3.000 habitaciones en todo el país para la temporada alta, que comienza en diciembre, y las inversiones dirigidas a la rehabilitación de la infraestructura de los polos turísticos: viales, acueductos y alcantarillado, soterrar sistemas eléctricos y mejoramiento de terminales aéreas. En particular, sobresale la inversión de más de 10 millones de dólares en la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional José Martí.

Muchos comentarios han suscitado también las negociaciones emprendidas por la parte cubana para crear 13 campos de golf, como un nuevo atractivo de su oferta turística. El primero podría comenzar a desarrollarse el próximo año, según declaró a la prensa el director de negocios del Mintur, José Reinaldo Daniel Alonso, durante un encuentro en La Habana con empresarios italianos.
En junio pactaron una alianza estratégica la compañía Esencia Hoteles y Resorts, del Reino Unido, y la cubana Palmares S.A., para la creación de los primeros centros de golf de clase mundial en Cuba, acuerdo valorado en alrededor de 350 millones de dólares.

Ocho de los 13 proyectos están en diferentes etapas de negociación con potenciales inversores extranjeros, informó.

Acercamiento al sector no estatal

Uno de los pasos más novedosos lo dio el Ministerio de Turismo este año, al asumir la posibilidad de integrarse al sector no estatal como vía para fortalecer la oferta de la industria sin humo.

Después de trabajar durante más de dos décadas de espaldas a los arrendadores privados de habitaciones, los paladares (restaurantes privados) y otras ofertas por cuenta propia, en FITCuba 2013 el ministro Manuel Marrero defendió la integración del sector turístico con esas formas de gestión no estatal.

De acuerdo con estudios del MINTUR, en el país existen 2.240 restaurantes de ese tipo, 6.115 habitaciones para arrendamiento y 950 viviendas completas para ese mercado, “todas con un alto confort, que permitirá que las empresas turísticas y las agencias de viaje puedan comercializar todos estos productos y establecimientos”, dijo el ministro en la Feria de Turismo.

Además de constituir un medio para abrir el abanico de ofertas del turismo cubano, esas alternativas han sido particularmente útiles en destinos muy atrayentes, pero con limitada expansión de los hoteles como Viñales o Baracoa.

“Estos propietarios no estatales –declaró Marrero- podrán también beneficiarse de servicios como la capacitación que ofrece el sistema del turismo en igualdad de condiciones con el resto de las instituciones del sector”.

A las puertas de la nueva temporada alta, el Mintur anunció la inclusión de ofertas del sector no estatal en paquetes oficiales del turismo.

Un lazo similar tendió el gobierno con otros productores no estatales a fines de 2011, cuando aceptó la venta directa de frutas, hortalizas y otros alimentos de las cooperativas agropecuarias a las instalaciones hoteleras y extrahoteleras. Ese nexo lo amplió y flexibilizó este año al permitir la venta por parte de campesinos individuales, y no solo a través de cooperativas.

Las declaraciones y movimientos realizados por las autoridades cubanas en el último par de años, indican que el gobierno está apostando duro a un sector que es más que la segunda actividad económica de la isla. Con un ingreso anual en torno a 2.600 millones de dólares, el turismo está detrás de la exportación de servicios profesionales –médicos mayoritariamente-, que reporta alrededor de 6.000 millones de dólares anualmente. Pero a diferencia de la actividad que más rinde, la industria sin humo puede llegar a ser una locomotora de la economía, no tanto por las divisas que aporta, como por la demanda que garantiza a la agricultura, a las industrias y a los demás oferentes de servicios de la economía nacional. Y esa es una realidad aún por explotar plenamente. (2013)

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