A debate

Discapacidad y acceso al empleo: la punta del iceberg

María de los Ángeles Ávila

Vicepresidenta de la Asociación Nacional de Limitados Físico Motores (Aclifim)

Nuestra asociación continúa trabajando para dar cumplimiento a su misión fundamental, dirigida a establecer las acciones necesarias para organizar, agrupar y orientar a las personas con discapacidad físico-motora, en torno a sus derechos humanos elementales, acciones que muestran un importante impacto en el escenario de la política social del Estado cubano.

Hoy podemos decir que se han observado avances; pero no son suficientes, teniendo en cuenta que es necesario continuar trabajando y sobre todo profundizando en la importancia social que tiene la incorporación de las personas con discapacidad para lograr su inserción al trabajo no solo en los talleres especiales (de las industrias locales), donde se busca que cada vez exista mayor confort, y las administraciones desempeñen un papel importante en las gestiones de la entrega de materia prima para las diferentes producciones, sino también en la atención a los trabajadores en lo referido al aseguramiento de herramientas de trabajo, el cumplimiento de las normas de seguridad, salud y la calidad de la alimentación, por lo que se requiere continuar buscando alternativas de conjunto con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, además de analizar con cada territorio, de manera diferenciada, cada solicitud de empleo, conociendo la discapacidad del solicitante y el entorno donde vive.

Garantizar que los egresados de la enseñanza universitaria y técnica puedan ejercer su profesión conforme a su especialidad.

Promover el trabajo por cuenta propia en el sistema de cooperativas.

Crear espacios laborales en los talleres de la Aclifim que den respuesta a las necesidades que genera la propia discapacidad.

Mejorar constantemente las producciones de los talleres especiales.

Mantener el vínculo entre las personas con discapacidad

Mejorar la producción y del mercado.

Capacitar la fuerza laboral activa.

Promover la superación de la posible fuerza laboral.

Adaptar todos los puestos de trabajo donde laboran personas con discapacidad a sus necesidades especiales.

Revolucionar el pensamiento de los empleadores en torno a la inclusión de las personas con discapacidad en la bolsa de empleo.

En el sector privado y cooperativo no hay impacto significativo para las personas con discapacidad.

Aportamos algunos datos de interés al cierre de 2014:

Personas con discapacidad vinculadas al empleo: 14.735.

Aptos para el empleo que no desean trabajar: 1.798.

Vendiendo de modo ilegal: 169.

Hoy continuamos con grandes desafíos y uno de ellos es la accesibilidad al medio físico. Es muy difícil poder acceder a los centros de trabajo donde las barreras arquitectónicas dificultan la plena inclusión laboral de las personas con discapacidad. Se suma a ello la falta de sensibilidad de las administraciones, que no concientizan la importancia que tiene para este sector de la población lograr la plena independencia económica y social.

Son muchas las dificultades que enfrentamos hoy para lograr una plena incorporación al empleo aun cuando, con grandes sacrificios, hemos alcanzado graduarnos como técnicos medio en economía o llevar adelante una carrera universitaria y recibir el título de abogado, ingeniero informático, solo por citar algunos ejemplos; y esto contrasta con la imposibilidad, en no pocos casos, de desempeñarnos en estos perfiles porque no existen las plazas o simplemente los directivos de determinadas instituciones no conocen la convención de los derechos de las personas con discapacidad y uno de sus principios generales, que es promover la igualdad de oportunidades para todos los seres humanos.

Otro reto lo constituye la obligación de las administraciones en la adaptación del espacio donde labora una persona con discapacidad y las medidas de seguridad, salud y medio ambiente en el trabajo; de igual modo, la necesidad de ajustar horarios o jornadas de trabajo, teniendo en cuenta la propia discapacidad.

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social debe conformar un programa de empleo para las personas con discapacidad, que no solo tenga como objetivo la búsqueda de empleo sino, el estudio e investigación de este tema, que permita también hacer políticas o programas, según corresponda.