A debate

Cooperativas no agropecuarias en Cuba: ¿Ser o no ser?

Ernesto Guzmán

Graduado de Artes plásticas y fundador de la Cooperativa no agropecuaria (CNA) Crea Entorno. En estos momentos se desempeña como presidente de su Consejo administrativo.

El experimento en general marcha bien y avanzando, y esto se puede apreciar en los indicadores económicos que hemos ido alcanzado. Uno de los elementos esenciales, que es la adquisición de materias primas por el ordenamiento del mercado mayorista, con las medidas que se han ido tomando, está dando buen resultado, y los indicadores de la estructura de gasto dan cuenta de un balance positivo. Hoy tenemos mayor acceso a las materias primas en el mercado mayorista. Hemos crecido en un 700 por ciento, pues de seis que empezamos, hoy somos 46 socios. El acompañamiento que hemos tenido del Ministerio de Industria ha sido favorable.

Como siempre sucede con nuevas políticas y nuevos actores económicos es necesario cambiar mentalidades y esto cuesta trabajo asimilarlo. Hay obstáculos que hemos venido sorteando en muchos sectores y aún seguiremos sorteando. El experimento va bien, sin prisa pero sin pausa.

¿Qué queda por hacer? Seguir esclareciendo el marco jurídico en muchos temas porque el propio experimento ha ido demostrando que existen elementos que le son incongruentes. Hay resoluciones legales que yuxtaponen determinados elementos de la actuación de las CNA, el tema impositivo, entre otros… Porque a veces existe una distinción no apropiada que se hace con la figura cooperativa y la no cooperativa, cuando en realidad es una sola, es decir, aquella que responde con su patrimonio a su compromiso y su actividad. Y en este sentido, falta la comprensión necesaria en algunos sectores, áreas y funcionarios que no acompañan la actualización del modelo económico ni los lineamientos de la misma forma que otros sectores.

Hay algunas personas, entidades y grupos que todavía están reacios a este tipo de actividad y, en ocasiones, generalizan esa actitud de rechazo porque en determinado momento o lugar hubo un problema y las cosas no marchaban bien, y se oponen a contratar a las cooperativas. Y ni todas las empresas hacen lo que han hecho, ni todas las cooperativas tampoco.

La aprobación y puesta en marcha de las CNA está aprobada por la población y por dos congresos del PCC, sin embargo todavía se encuentran en determinados lugares personas que se oponen a estas nuevas formas de producción y gestión económica.Es necesario ir desbrozando las brechas que existen en determinados sectores, esos pequeños feudos, que quedan en la sociedad, que van en contra de la política de actualización del modelo económico y social cubano.

Creo que los obstáculos se resumen en la falta de cultura cooperativa. Y esto pasa por entender qué es una cooperativa para las instituciones cubanas y qué es una cooperativa para los asociados y asociadas. Desgraciadamente en la década de los años 90, con las limitaciones económicas, consecuencia del derrumbe del campo socialista y el recrudecimiento del bloqueo, cubanas y cubanos vivimos y crecimos en un ambiente hostil y eso fue fomentando un grupo de antivalores, entre ellos, se “desnaturalizó” el sentido y el valor del trabajo. Y esto lo estamos recogiendo ahora porque muchos asociados no entienden lo que es una propiedad colectiva. Igual esa cultura cooperativa no encuentra ahora el mismo espacio, en la mentalidad de muchos funcionarios que lo primero que preguntan es ¿cuánto ganan los socios de Crea Entorno?, en lugar de preguntar: ¿cuánto ahorra Crea Entorno a la economía del país en cada año de trabajo?

Por otra parte pensamos que es necesario crear un Instituto Nacional de Cooperativas, es decir, una entidad con jurisdicción nacional que unifique y diseñe políticas de interrelación para todo el movimiento de cooperativas en el país.

Estamos en una fase experimental en el sector no agropecuario, porque en la agricultura existen cooperativas desde 1959. Ahora estamos trabajando a partir de tres decretos leyes: 305, 306 y 309, y otras resoluciones complementarias. A cada rato surgen nuevas disposiciones porque se van acotando brechas o nichos que existen en el tema legal. Pero insisto que el principal obstáculo es la cultura cooperativa.

Las cooperativas son entidades muy ágiles, dan soluciones endógenas a cada territorio a partir de las materias primas que se encuentran en esos lugares y con un nivel de importación menor. En el plan de desarrollo económico de Cuba hasta el 2030 las cooperativas pueden desempeñar un papel significativo, ahorrar mucho en materia de importaciones, con mano de obra especializada formada en estos años y con una tecnología muchas veces recuperada o con equipos que están ociosos en grandes industrias.

Nuestra cooperativa, por ejemplo, fabrica porta–resistencias cerámicos que se emplean en los laboratorios y bancos de extracción de sangre del MINSAP y que ahorran cuantiosos recursos al país. Esto ha permitido fomentar el Kit de colecta de sangre. Esto se importaba de Alemania y Japón pero nosotros lo estamos asumiendo en nuestra cooperativa.

Las cooperativas contribuyen a fomentar el desarrollo local o territorial porque también crean nuevos puestos de trabajo. Los terrenos donde está ubicada Crea Entorno eran enormes basureros y nosotros los hemos higienizado; eran terrenos improductivos, llenos de roedores y basura y ahora son un lugar productivo, agradable, bonito.

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