Cooperativas no agropecuarias en Cuba: ¿Ser o no ser?
Adriana de la Nuez
Graduada en la Escuela taller de la Oficina del Historiador en la especialidad de restauración y fundadora de la Cooperativa no agropecuaria (CNA) Vitria.
Es una buena idea con una pobre ejecución. En contraposición a la libertad de decisión que tienen las cooperativas, que es su mayor atractivo junto con los impuestos más bajos, está la falta de información que existe sobre el tema en otras entidades. Por ejemplo, recientemente quisimos incluirnos en las páginas amarillas y el proceso se dificultó bastante porque la gerente de la oficina comercial a la que acudimos no sabía si las cooperativas podían acceder a ese servicio. La primera pregunta que nos hicieron cuando dijimos que teníamos una cooperativa fue -¿pero ustedes son estatales? – no, cooperativa.
A esto se le suma, además, la existencia casi nula de lugares donde comprar la materia prima de forma mayorista, que se supone sea una de las primeras facilidades en crearse para permitir el buen desenvolvimiento y desarrollo de las cooperativas que se aprobaron. No todas se benefician de la nueva medida de compra mayorista de productos alimenticios ya que no todas brindan este tipo de servicio. Una gran parte son cooperativas de la construcción que pasan mucho trabajo para conseguir los materiales. Y ni hablar de nosotras con el vidrio.
Creo que en la pregunta anterior está la respuesta. La ausencia de un mercado mayorista y la falta de comunicación entre instituciones, son “leones” con los que más chocamos en el día a día.
En mi opinión el principal beneficio de las cooperativas es la generación de empleos en el sector no estatal, pues un grupo de personas se unen con un mismo objetivo: generar ganancias que les permitan recibir una remuneración en correspondencia con la cantidad de trabajo que realizan y, a su vez, reporte un ingreso para el Estado mediante los impuestos.
Aparte del mencionado en la respuesta anterior, el concepto de cooperativa viene unido desde sus inicios con el de responsabilidad social. A diferencia de las empresas y particulares, las cooperativas deben contribuir al desarrollo de la sociedad, al menos en el entorno donde se desarrollan. Esto va desde una intervención necesaria en la comunidad hasta el respeto por el medio ambiente.