Mujeres y cambio climático en Cuba
Dania Vargas Blandino
Coordinadora de proyectos e investigaciones en el Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas (INCA), se ha especializado en temas de cambio climático y agricultura.
La respuesta de los hombres y mujeres ante situaciones de desastres o de peligro no es igual.
No obstante, ante las situaciones de peligro y de desastre, mujeres y hombres garantizan las condiciones mínimas e indispensables para proteger a la familia y los recursos económicos que les garantizan el sustento. Ya dentro de esta situación de peligro, las mujeres asumen el rol de garantizar la alimentación, del cuidado de ancianos y niños, de apoyar en las comunidades a las demás personas durante la situación de peligro y, después, en la etapa de recuperación. Por ejemplo, en el ámbito de la agricultura, las mujeres son las encargadas de proveer a la familia y la comunidad de alimentos rápidos y nutritivos durante la situación de peligro. Ellas preparan estos alimentos en los momentos de los picos de cosecha, mediante la confección de conservas de alimentos (frutas y vegetales), y son ellas las encargadas de elaborarlos.
Por otro lado, las mujeres son las que custodian y protegen las colecciones de semillas, velan por situaciones sanitarias de aparición de enfermedades producto de los cambios climatológicos que están sucediendo, ya sea en la parte fitosanitaria como en la pecuaria.
Por otro lado, los hombres se ocupan de los temas macro, como garantizar el suministro de alimentos y disponer de lugares seguros para enfrentar la situación de peligro, para así evitar pérdidas de vidas humanas. También inciden directamente en las cosechas para evitar las pérdidas, se encargan de la evacuación de los animales, de hacer las coordinaciones y del trabajo durante la etapa de recuperación.
Las mujeres son las que llevan la responsabilidad y el peso del cuidado de la alimentación de la familia; por tanto, un factor importante es la disponibilidad de los alimentos para evitar la sobrecarga de ellas, así como el acceso al agua.
Las mujeres son las que están frente al cuidado de niños y ancianos; por tanto, en la etapa de recuperación, se ocupan de que las instalaciones docentes y asistenciales estén listas en la mayor brevedad posible, lo que permite que ellas puedan incorporarse a la vida laboral.
Velan para que la disponibilidad de combustible para cocinar los alimentos esté garantizada, ya que en momentos de crisis no se dispone de gas y hay que cocinar con leña u otro combustible.
Es importante que las mujeres tengan espacios de decisión y participación para definir las estrategias de enfrentamiento y recuperación ante situaciones de peligro.
Que exista mayor equidad en las responsabilidades domésticas en estos momentos de peligro para mujeres y hombres.
Considero que está aún muy al inicio, ya que producto de los roles reproductivos que han asumido históricamente, las mujeres son las que llevan la responsabilidad de la alimentación y el cuidado de niños y ancianos. En general, ellas son las que tienen la responsabilidad del cuidado de la familia y, por tanto, lograr su participación en acciones estratégicas de enfrentamiento y recuperación es limitado.
Considero que la preparación ciudadana debe enfocarse más a trabajar las masculinidades, para que los hombres compartan con las mujeres los roles reproductivos. Se deben construir estrategias de enfrentamiento y recuperación más equitativas en cuanto a los roles de mujeres y hombres, donde se incluyan los enfoques femeninos, se obtengan implementos y herramientas que se adapten a las condiciones físicas de las mujeres y se tengan en cuenta los intereses de la familia, más que los económicos y productivos.
En el sector de la agricultura, tenemos la experiencia de los bancos locales de semillas de granos. Estas colecciones de semillas son manejadas por mujeres, ellas son las que velan por la diversidad varietal que se sembrará a futuro, ya sea en tiempos normales o de crisis. Conocen sus fortalezas y adaptaciones ante las diferentes situaciones climatológicas.
Otra experiencia exitosa en la agricultura es que las mujeres son las que manejan la diversidad que se utilizará para hacer conservas de alimentos, sean de frutas, vegetales o condimentos secos. Con esta diversidad y conocimiento mantienen el balance nutricional de la familia, además de que procesar estos alimentos a conservas les permite disponer de ellos en épocas en que no se dan o en momentos de crisis. Esta es una forma de tener una respuesta emergente y rápida ante desastres, lo cual les permite adaptarse a las nuevas condiciones.