A debate

Las familias y su reconocimiento legal en Cuba

Elaine Saralegui

Teóloga y pastora de la Iglesia Metropolitana en Cuba, radicada en la occidental provincia de Matanzas.

En nuestra sociedad existen diferentes tipos de familia. Por esta razón para mi fue motivo de alegría saber que el nombre del cuerpo legal que hable sobre estos temas se llamará “Código de las familias” en plural, denotando así la conciencia de esta realidad.

De acuerdo a los resultados del último censo de población, las familias más representativas son: la nuclear, con más del 50 por ciento; la extendida formada por parejas que pueden tener hijos o no, más otros familiares; la compuesta en la que se suman personas que no son parientes, con un 2,3% y los hogares unipersonales. Lamentablemente no existen estadísticas para las familias homoparentales. Nuestras familias no existen, son invisibilizadas. La televisión tampoco ayuda mucho. En ella somos omitidas también.

En el artículo 81 de la actual Constitución se dice que toda persona tiene derecho a formar una familia y el Estado reconoce a las familias (en plural) cualquiera sea su conformación. Por lo que mi familia tiene que tener derechos garantizados por el nuevo Código. Incluso aunque en el referéndum no sea aprobado por la mayoría, cuyos derechos no son cuestionados. En este código debe respirarse el principio de igualdad del que habla el artículo 42.

En el artículo 84 se expresa que la maternidad y la paternidad son reconocidas. Este hecho pretende dar la misma importancia y responsabilidad a ambos roles, por lo que ayudará a garantizar las responsabilidades de los padres sobre sus hijos, algo que jurídica y culturalmente quedaba recargada en la madre. Ayudará muchísimo a que en nuestra sociedad los hombres asuman roles que han sido señalados para mujeres. Esto permitirá crear una sociedad más equitativa.

No puede faltar: El matrimonio de parejas del mismo género. La adopción por parte de parejas del mismo género y de personas solteras con los requisitos económicos y psicológicos para hacerlo. La inseminación asistida para mujeres lesbianas y mujeres heterosexuales que estén solteras. El reconocimiento como familia y de maternidad-paternidad en otras configuraciones que se están dando, justamente por utilizar métodos y asociaciones no convencionales, al no tener derechos garantizados.