A debate

Feminismo en Cuba: el camino de la sospecha

Yamay “La Fina” Mejías

Rapera y directora-fundadora del proyecto de rap hecho por mujeres Somos mucho más.

No puedo asegurar que en Cuba haya feminismo, pero sí puedo decir con certeza que existen feministas. Yo soy una de ellas, llevando y utilizando un feminismo personalizado como La Fina. Me gusta organizar eventos, debates, conferencias, festivales y conciertos de mujeres dedicados a ellas y, en sentido general, en mis espacios siempre la mujer es la protagonista. Por ende, todo esto me hace ser una activista feminista en Cuba, lo cual todos saben —o al menos quienes tienen conocimiento de cómo funciona Cuba con el activismo cultural— es muy difícil por la falta de recursos, el burocratismo y el pensamiento involutivo.

Mis principales tropiezos han sido, por ejemplo, la discriminación que he sufrido dentro de la cultura hip hop en Cuba. No es secreto para nadie que está protagonizada por hombres, por lo que todo el tiempo el ambiente que se respira es patriarcal. El hecho de ser mujer rapera en medio de esta cultura es muy difícil, porque no te aceptan positivamente dentro del gremio; no ven el talento de las mujeres o, mejor dicho, no lo reconocen; nos ven como una mujer que está haciendo rap más o menos, aunque rapees mejor que la mayoría de ellos.

Aunque obtengas más logros profesionales —dígase  premios, nominaciones, giras nacionales e internacionales—, no dan su brazo a torcer, te siguen viendo como la persona con raya, vagina y cara bonita, encima de la tarima, sin darle importancia ni reconocimiento a la calidad de nuestra música, a temáticas importantes, flow, cadencia, proyección y respuesta antes las situaciones de la vida. Muchas veces piensan que nuestras temáticas no es necesario tocarlas.

Otro tropiezo que tuve y aún tengo es que no comprendo por qué la agencia cubana de rap —o mejor dicho, su dirección patriarcal— piensa que no soy apta para pertenecer a esa empresa. ¿Será por ser mujer? ¿Será porque les caigo mal? ¿Será porque no quiero ofrecer mi cuerpo sexualmente? Tengo muchas interrogantes, pero lo que sí sé que soy una mujer negra empoderada y con mucha calidad en mi trabajo, con muchos logros profesionales reconocidos, dentro y fuera de Cuba, en eventos importantes como FIMPRO (México), Festival MARVIN (México), Miss AFRO PERÚ 2020, universidades de Estados Unidos (Florida, Towson, Filadelfia, New York), Cubadisco, Cuerda Viva, Lucas, Festival Moviendo, entre otros. Diecinueve años de carrera artística bien aprovechados. Pero nadie es profeta en su propia tierra y, si eres mujer, debes luchar el doble.

Si existe, realmente yo no tengo conocimiento sobre su existencia. Pero, si realmente existe, debería organizarse y darse a conocer para agruparnos, incorporando a todas las que se sientan identificadas. Estando agrupadas y organizadas podemos lograr muchos cambios en todos los ámbitos, sobre todo en la sociedad.

Pienso que los cambios económicos y sociales dejarían un impacto negativo, ya que el feminismo cubano necesita libertades y más expansión igualitaria y equitativa. Necesitamos unirnos y agruparnos, pero todos estos cambios no lo permitirán porque cada una de nosotras tiene problemas íntimos y personales, los cuales hay que resolver desde adentro, primero, para luego pensar y resolver los externos como feministas. Existe mucha pobreza y necesidad, sobre todo en los hogares y familias de feministas de a pie, como yo.

Por supuesto que se han visto lesionados en los últimos años. Para insertarse y participar de manera activa en la vida política, social, económica y laboral, debemos tener nuestra cabeza tranquila, al menos en las necesidades que debemos priorizar que es la familia. Como dije anteriormente, existe mucha pobreza económica y debemos pensar en alimentar nuestras familias y demás necesidades. Ha sido un año muy duro para todos, pero en mi caso en particular como artista independiente me he sentido muy mal y con las manos atadas. Pensando que, si estuviéramos reagrupadas y unidas, nos estuviésemos apoyando mutuamente.

Pienso que primero deberían conocer el concepto de feminismo y luego saber si se sienten identificadas o no con él. Todas las personas que sientan que SON feministas pueden calificarse como tal; todo está en la mente, en cómo se siente la persona y cómo se identifica. Hay que estudiar, documentarse e imponerse a las normas establecidas por la sociedad. Debe existir confianza en sí misma y crecerse espiritualmente.

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