Nuevas voces del cine de terror en Cuba

La recién estrenada Tacón On/Off ingresa en la escueta lista de cintas pertenecientes a un género muy poco explorado en la producción nacional.

Tacón On/Off marca un punto de giro hacia un terror cubano más psicológico y urbano

Foto: Tomada de Endac

Durante décadas, el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) priorizó géneros más convencionales y alineados con la ideología oficial, relegando el terror a un espacio casi inexistente. Esta preferencia por una estética europeizante y la desconfianza hacia géneros populares como el horror o la ciencia ficción limitaron el desarrollo de un cine de terror genuinamente cubano.

Sin embargo, el interés del público por este género siempre estuvo presente, como lo demuestra la popularidad que tienen las películas de terror que se transmiten por la televisión nacional o las que los clientes pueden adquirir en los puntos de ventas de actores económicos no estatales.

Un punto de inflexión para el cine de terror cubano fue la película Juan de los Muertos (2011), dirigida por Alejandro Brugués. Esta cinta pionera introdujo el subgénero de zombies en un contexto cubano, mediante la combinación de humor negro, horror y sátira para ofrecer una crítica social y política sobre la realidad de la Isla.

Su éxito, tanto local como internacional, abrió las puertas para que otros cineastas jóvenes se animaran a explorar el género, demostrando que se podían contar historias con identidad nacional.

Producciones como Sangre Cubana (2017), del realizador Edgardo Pérez, quien mezcla vampirismo con referencias históricas y culturales; y Corrosivo (2022), de Alfredo Ureta, evidencian que el cine de terror cubano puede dialogar con el contexto sociocultural local y alcanzar audiencias globales.

A esa lista se suman los cortometrajes El Don (2015), bajo la dirección de Isaul Ortega y Pepe Reyes y Rumor (2019), dirigido por Maykel Pardini.

: Juan de los Muertos (2011), dirigida por Alejandro Brugués, introdujo el subgénero de zombies en un contexto cubano (Foto: Tomada de Cubacine).

Tacón On/Off: terror con sello cubano

Entre las propuestas representativas del nuevo cine de terror cubano destaca Tacón On/Off (2025), capítulo de una serie coproducida por el ICAIC y Axioma Films, productora independiente dirigida por Humbertini Fermar.

Tacón On/Off cuenta con guion y dirección de Fermar, quien también actúa en la película, es productor, editor y jefe de postproducción.

El cortometraje marca un giro hacia un terror más psicológico y urbano, ambientado en escenarios cotidianos de La Habana. Se trata del primer título de la serie Cuenta la leyenda, concebida como una antología de terror.

La serie está planeada para tener diez capítulos o historias independientes, aunque todas conectadas por un hilo narrativo central. Cada capítulo narrará una historia diferente, pero existirá un suceso que enlazará los episodios para crear una continuidad temática.

Para Fermar, este proyecto fue un desafío y una oportunidad para acercar generaciones y mostrar una faceta poco explorada del cine cubano. Tacón On/Off mezcla leyendas urbanas con elementos sobrenaturales y emocionales, creando una atmósfera de tensión constante que va más allá del susto tradicional.

El rodaje fue especialmente intenso para sus actores, quienes vivieron experiencias que difuminaron la línea entre la actuación y el miedo real, aportando una autenticidad única a la narrativa. Esta vivencia cercana al terror real enriqueció la película y la convirtió en una experiencia inmersiva tanto para el elenco como para el público.

Además, la película aborda temas sociales y emocionales profundos, como la ansiedad, la soledad, la incertidumbre y es un reflejo de la vida en la Cuba contemporánea.

Por el cortometraje Rumor (2023), Maykel Pardini obtuvo el lauro de Mejor Director en el Horror Screenings Film Festival Bloody Mirror, de Los Ángeles, California (Foto: Tomada de Endac).

 

Acerca del elenco

Michel Pentón interpreta a Rafiky en Tacón On/Off, un personaje oscuro, complejo, enigmático y proscrito, que guarda oscuros secretos, lo que le exige una actuación cargada de ambigüedad y misterio.

Ambientada en una beca, la película explora las fronteras entre la realidad y las leyendas urbanas. El rol de Pentón es clave para sostener esa atmósfera inquietante, que mantiene al público en constante suspenso.

Su actuación contribuye a expresar las emociones que atraviesan los personajes en un entorno cotidiano pero cargado de elementos sobrenaturales. Esta combinación hace que el terror en Tacón On/Off sea tanto psicológico como atmosférico.

El resto del elenco lo conforman jóvenes actores, algunos de ellos aficionados: Daniela Sánchez, Robin Cobar, Artur Voces, Sandra Anabel, Jony Díaz, Stefany Rodríguez, Nany Conde y Zuleika Suárez.

Acercamiento al sonido y la visualidad del filme

Con sonido de Michel Caballero y Yasser Canals; dirección de arte a cargo de Humbertini Fermar y Rafael Zarza; Pepe Amat, en la escenografía; Jorge Contreras, en la corrección de color; maquillaje y peluquería a cuenta de Celina Rodríguez y Yanay Martínez; escenografía de Pepe Amat y vestuario de Rafael Orama, el cortometraje garantiza un recorrido exitoso.

En tanto, Javier Maury de Toro y Jorge Villar se encargaron de los efectos visuales; y Norge Columbié de los efectos especiales.

La dirección de fotografía de Alejandro Pérez es un elemento fundamental para construir la atmósfera envolvente que caracteriza a Tacón On/Off. Con una amplia trayectoria en cine, televisión y video desde los años 80, Pérez aporta su experiencia y sensibilidad visual para capturar la esencia de La Habana cotidiana, pero a través de un lente que enfatiza lo oscuro, lo misterioso y lo sobrenatural.

Su manejo de la luz y la sombra, junto a la composición cuidadosa de cada plano, contribuye a crear un lenguaje estético que potencia la tensión psicológica y urbana de esta película que entrelaza lo real y lo fantástico.

La fotografía se une a la música del compositor Emilio Vega para consolidar a Tacón On/Off como una propuesta innovadora dentro del cine de terror cubano.

El guionista y director Humbertini Fermar aparece también interpretando el rol del custodio en Tacón On/Off. (Foto: Tomada de Cubacine).

Aporte valioso y refrescante

Tacón On/Off representa un aporte valioso y refrescante dentro del panorama cinematográfico nacional, al abordar un género poco explorado en Cuba a pesar de su amplia presencia en la historia del cine mundial.

Su interés radica en ofrecer una dimensión audiovisual distinta para el público local, insertándose en el esquema clásico del cine de terror, con elementos como la musicalización tenebrista, la cámara subjetiva, las iluminaciones propias del género y la construcción de la intriga entre los personajes.

A la vez se vale de un discurso muy cubano, cargado de referencias a leyendas específicas de Cuba, en particular las que formaron parte de la tradición oral en muchos internados y becas durante las décadas de los 70 a los 90.

La integración de esas fábulas escolares cubanas dota al corto de un valor cultural agregado, ya que no solo presenta terror sino también hace homenaje a una memoria colectiva construida en esos ambientes juveniles, haciendo que el terror se transforme en vehículo para contar historias con identidad propia.

El uso de esos recursos probados del género no convierte a la película en un eco de los paradigmas hollywoodenses porque está matizada con un humor sutil, muy propio del contexto cubano. Esta combinación de temor e intriga por un lado; y la ironía y comicidad, por el otro; añade una doble dimensión de disfrute y accesibilidad para el espectador.

Sugerencias para mejorar la propuesta

El cierre del corto no resulta tan sólido ni original como el resto del trabajo. La repetición de la frase “una nueva leyenda”, por parte del personaje que supuestamente es responsable del conflicto del audiovisual, se percibe algo simplista y poco elaborada. Hubiera sido deseable un desenlace más sorpresivo, con un manejo más afinado de esta idea, que reforzara mejor el carácter de leyenda viva y el ciclo repetitivo de la historia.

Además, apreciamos que la actuación del director en el rol del custodio estuvo por debajo del resto del elenco. Quizá otro actor le hubiera otorgado más fuerza y credibilidad al cierre.

Si bien el final podría haber ganado en originalidad y contundencia, Tacón On/Off cumple con su objetivo de conjugar terror e idiosincrasia y ofrece una experiencia audiovisual interesante y disfrutable para públicos familiarizados con el cine de terror en general.

El cine de terror cubano ha pasado de ser un género marginal a convertirse en un terreno fértil para la experimentación y la expresión artística con identidad propia (2025).

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