De campanas y de sangre

La exposición Feromonas, del joven fotógrafo cubano Reinaldo Echemendía, emplea una novedosa técnica de impresión con restos de sangre como componente químico.

El poeta nicaragüense Rubén Darío incluyó en su poemario Prosas profanas (1896) su “Canto de la sangre”. En esos versos elogia la “Sangre de Abel. Clarín de las batallas” y la “Sangre del Cristo. El órgano sonoro”.



Gaviotas

«Como las gaviotas y las olas nos encontramos y nos unimos. Se van las gaviotas volando, se van rodando las olas; y nosotros también nos vamos. Si de noche lloras por el sol, no veras las estrellas. La luz del sol me saluda sonriendo. La lluvia, su hermana triste, me habla en el corazón. Si echo mi misma sombra en mi camino, es porque hay una lámpara en mí que no ha sido encendida. Tu sol sonríe en los días de invierno de mi corazón, y no duda jamás de las flores de su primavera. Cuando el día cae, la noche lo besa y le dice al oído: ‘Soy tu madre la muerte, y te he de dar nueva vida’. El misterio de la vida es tan grande como la sombra en la noche. La ilusión de la sabiduría es


Épica y fotografía, otra vez

Ernesto Fernández Nogueras, Angola, 1982

Respectivas exposiciones de Ernesto Fernández Noguera y Raúl Corrales homenajean la fotografía cubana de la década de 1960, pero aportan pluralidad a la historia oficial.


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