«Nómbrame un beso/ Uno que vaya/ Limpio de voz de granada/ Que estalla/ Limpio de herida de costa/ Sin playa».
La espontaneidad debe ser, quizás, la única condición irrevocable para un beso. Por lo demás es un acto donde no importa sexo, ideología, edad, lugar o tiempo para concretarlo. Y aunque le llamamos beso -porque tenemos la necesidad de nombrar las cosas-, ¿se puede nombrar un beso? Los versos de una canción poco conocida de Silvio, nos dan algunas de las respuestas.
La Academia Cabrales del Valle contribuye a satisfacer la curiosidad de cubanos y cubanas interesados en el aprendizaje de la técnica fotográfica.
En la década de 1980 existió en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana una carrera llamada Periodismo Gráfico. Solo le dieron dos cursos de vida los planes de estudio en constante transformación para la disciplina y los cálculos de siempre, asociados a las supuestas necesidades de mano de obra de los medios de comunicación.