Siete días después de la entrada en vigor de la nueva Constitución cubana, que declara “irrevocable” el socialismo, el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, anunció el 17 de este mes la activación del título III de la ley Helms Burton.
La primera planta de bioelectricidad, construida en áreas aledañas al ingenio Ciro Redondo, en la central provincia cubana de Ciego de Ávila, debe estar lista a fines de este año.
A medida que la ciudad comenzaba a restañar sus heridas, se vio nacer también un masivo movimiento solidario en favor de los damnificados casi tan sorpresivo como el tornado.
La amenaza de que Washington pueda aplicar el Título III de la ley Helms Burton podría desestimular las inversiones extranjeras que Cuba necesita para su crecimiento y desarrollo.