Lo llevamos rizo: cinco años de belleza antirracista en Cuba

Es un proyecto sociocultural, que cumplió cinco años de trabajo este 2020 en la defensa del cabello afro natural y la negritud en la isla caribeña.

El proyexto toma el cabello como pretexto para romper con los cánones de bellezas establecidos y revindicar la belleza negra que se asume cuando se lleva el estilo afro natural.

Foto: Tomada del perfil de Facebook de Lo llevamos rizo.

La Habana, 4 ago.- Para defender la plena expresión del cabello afro natural y la negritud en Cuba, Lo llevamos rizo pasó de ser en sus inicios una plataforma de concurso a convertirse en un reconocido proyecto sociocultural, que cumple cinco años de existencia.

Aunque todavía le falta un espacio físico para que más mujeres negras y mestizas del país se sientan parte del proyecto, su coordinación despliega una amplia actividad en las redes sociales en busca de que crezca su comunidad de seguidoras.

Desde este sitio de intercambio, ofrecen consejos y cuentan vivencias sobre los cuidados al cabello afro y cómo cultivar un estilo rizado. Además, participan y organizan muchas actividades como parte de algunos eventos sociales de la isla caribeña.

Lo llevamos rizo surgió en 2015 en medio de la XII Bienal de La Habana. Al principio se trataba de una obra artística de intervención pública con la autoría de la artista de la plástica Susana Pilar Delahante.

Esta creadora tomó el cabello como pretexto para romper con los cánones de bellezas establecidos y revindicar la belleza negra que se asume cuando se lleva el estilo afro natural, cuenta Julié Pérez, una de las coordinadoras del proyecto.

Aquella obra inicial consistió en un concurso para cabello afro natural en tres modalidades: afro suelto, trenzado y dreadlocks, en las categorías de mujeres y niñas. Era la primera vez que se hacía un evento de este tipo en Cuba, y estuvo antecedido por diversas acciones formativas como talleres, conferencias, pasarelas y charlas.

Rizadxs en Cuba

Retos que van desde el clima hasta la carencia de productos adecuados enfrentan las personas que quieren mantener su cabello rizado:

-Se necesitan más productos y sitios especializados en el cuidado del cabello rizado.

-Rezagos en la aceptación social de este estilo en determinados grupos y lugares, con una base discriminatoria.

-Predominio del modelo hegemónico de belleza blanca y el laceado del pelo.

-Desconocimiento del uso de recursos naturales a la mano para su cuidado.

 

De concurso a proyecto sociocultural

Cuatro años después, en la siguiente Bienal, se celebró la segunda edición del certamen. Esta vez incluyó también a hombres y niños y tuvo la particularidad de que generó colaboraciones con otros proyectos. Según Julié Pérez, se creó una atmósfera fructífera para una expresión más plena del cabello afro natural y la negritud en Cuba.

Fueron las propias personas quienes inspiraron a transformar la plataforma del concurso en un proyecto sociocultural, explicó la coordinadora. “Y todo se debe a la emergencia de un importante movimiento del cabello rizado y afro natural dentro de la comunidad afrodescendiente radicada, sobre todo, en La Habana”, detalló.

Para ella, Lo llevamos rizo ha crecido porque rescata las sabias prácticas heredadas de las manos de las mujeres africanas y propone un espacio para brindar conocimiento y aceptación hacia nuestra naturaleza.

“Más que un espacio que nació con la idea de ahondar en los cánones de belleza afro, debe verse como una comunidad que articula saberes, transmite conciencia crítica y se empodera de mensajes de resistencia y antirracismo”, apuntó.

Solo así llevaremos a la población negra y mestiza en Cuba otra propuesta de valor para la reivindicación de la cultura afro en nuestro país, así como el empoderamiento de las mujeres, niñas y jóvenes como mujeres bellas”, comentó.

La transformación está en las historias

De los triunfos de estos cinco años de trabajo, Julié Pérez señaló como principales la creación de un equipo multidisciplinario que le permitió al proyecto alcanzar un éxito rotundo en 2019. También señaló el logro de alianzas y colaboraciones con otras iniciativas sociales y culturales que trabajan en rescatar la identidad africana y caribeña en Cuba.

Por otra parte, están las transformaciones de las personas al conocer, entender y escuchar las historias tras sus cabellos y colores, destacó.

“Lo mejor ha sido desechar los estereotipos e imaginarios sociales que han existido alrededor del cabello afro y rizado natural y ver cada día que más mujeres se suman a recorrer el camino hacia su propia naturaleza como personas negras”, resumió.

Entre los retos de Lo llevamos rizo está el de buscar los recursos y apoyo financiero para el desarrollo de las actividades, explicó la coordinadora. Y como uno de los deseos más próximos confiesan la idea de ver al proyecto en cada uno de los rincones del país.

“Sobre todo en los rostros de niñas y niños que tengan la oportunidad de aceptarse como son y sentirse orgullosos de tenerlo y llevarlo rizo”, enfatizó. (2020)

2 comentarios

  1. Clarimercy Leblanch Zulueta

    Desearía formar parte del proyecto.

  2. Caridad Alvarez Guzmán

    Quiero ser parte del proyecto, aunque siempre hw tenido esa filosofía en mi vida. En mi pelo mando yo y hago lo que quiero y puedo hacer con el. Pero por supuesto: necesito ayuda.

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