Sector privado, un eslabón clave para la economía cubana

Conoce a AUGE, la consultoría que mostró el impacto negativo de las medidas restrictivas del gobierno estadounidense en 126 negocios privados de la capital cubana.

Contribuir a elevar la cultura empresarial del sector privado en Cuba es una de las pretensiones de AUGE.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La Habana, 20 sep.- El sector privado cubano, compuesto en la actualidad por más de 600.000 trabajadores, se mantiene en crecimiento, a veces más rápido y otras más lento, en dependencia de limitantes por lo general internas aunque influyen otras externas, como las relaciones entre Cuba y EE.UU.

Incluso cuenta con iniciativas que agregan valor a este segmento, como la consultora AUGE, que este miércoles lanzó el informe “Impacto sobre el sector privado de la política hacia Cuba de la administración Trump”, a partir de una encuesta aplicada a 126 propietarios de emprendimientos privados en la capital cubana, sin criterios de representatividad.

Con cinco años de trabajo en el asesoramiento a negocios, esta iniciativa colectiva trabaja por elevar la cultura empresarial del sector, en especial con aportes sin ánimo de lucro como el informe y otros folletos digitales para facilitar la comprensión de las normas legales.

A propósito de la visibilidad esta semana de AUGE, la Redacción IPS Cuba recupera una conversación sostenida con uno de sus co-fundadores, Oniel Díaz, que es biólogo de formación con un diplomado en comercio exterior.

 

IPS CUBA: ¿Cómo surge AUGE?

ONIEL DÍAZ (OD): La fundamos cuatro amigos en octubre de 2014. Tras salir tres de nosotros del sector empresarial nacional, específicamente de la empresa estatal Labiofam, decidimos explorar opciones.

Mucha gente estaba abriendo negocios privados, invirtiendo dinero, haciendo cosas buenas… pero también veíamos cosas terribles, malas, que eran un desperdicio absoluto de recursos. Y ahí vimos una oportunidad.

Con la experiencia que teníamos del mundo empresarial, podíamos asesorar a los emprendedores que están abriendo negocios o ya los tienen para buscar mayor eficiencia y resolver problemas.

 

IPS CUBA: ¿Cuáles fueron sus primeros pasos?

OD: Nos dimos a la tarea de hacer un test de conceptos, con una investigación previa para la que visitamos 128 negocios de La Habana, en específico en los municipios más dinámicos de La Habana Vieja, Plaza de la Revolución y Playa.

El estudio nos dio la oportunidad de cerrar una cartera de servicios, enfocada en los problemas, falencias y las oportunidades identificadas.

Creamos la marca, hicimos plegables y fuimos a tocar puertas. El primer día que salimos a buscar clientes, en la primera puerta que tocamos, el emprendedor nos dijo: “sí, nos interesa” y nos contrató hasta el sol de hoy.

En cinco años, ya superamos los 50 clientes, de diversas actividades, de gente que se preocupa por mejorar sus emprendimientos y otras que quieren arrancar de la mejor forma posible.

 

IPS CUBA: ¿Qué ha aprendido AUGE en estos cinco años?

OD: Los servicios prestados, que van desde estudios de mercado, análisis de la competencia hasta diagnósticos empresariales, diseños de marca y asesoría en el sentido más amplio de la palabra a diversos emprendedores, nos han permitido también conocer cómo piensa la gente, cuáles son sus preocupaciones y temores, cómo reaccionan.

Eso nos da una visión muy amplia para entender cómo está moviéndose el mundo del sector privado, al menos en La Habana. Lamentablemente no trabajamos en todo el país y en las provincias hay matices muy distintos a los de la capital, que es el foco más importante y boyante del trabajo por cuenta propia.

 

IPS CUBA: ¿Consideran que ha cambiado el entorno interno?

OD: El desarrollo del sector privado ha terminado creando las condiciones para que equipos como el nuestro y otros que trabajan en el terreno de la consultoría en diferentes áreas aparezcamos, crezcamos y ya tengamos una presencia, por lo menos fija, pese a los vaivenes que ha habido desde 2014.

 

IPS CUBA: ¿Por qué surgió la idea de hacer las publicaciones para el sector privado?

OD: En 2017, las autoridades cubanas iniciaron el llamado proceso de perfeccionamiento del trabajo por cuenta propia por el que fueron suspendidas la emisión de muchas licencias y se anunciaron modificaciones de las normas jurídicas que amparaban la actividad.

Había un nivel de incertidumbre muy grande… la gente estaba muy preocupada. Cuando en julio de 2018 es publicada la letra final de las regulaciones, vimos la oportunidad de hacer una lectura sintética de las 129 páginas y resumirlas en un compendio más potable, con recursos gráficos y explicaciones más concretas.

Así surgió la primera publicación digital, que fue divulgada de la manera más rápida posible a través de las redes sociales y el correo electrónico. La conformamos en tiempo récord. Ese primer número lo consultaron más de 1.000 personas, más otras que nos escribieron solicitándonos el documento. La reacción fue extraordinaria y un aporte en un momento correcto. Ya vamos por cinco informes.

El objetivo es seguir divulgando información, contribuyendo a que el emprendedor cubano entienda que las regulaciones no son cosas de abogados, sino también de empresarios porque el sector adolece un poco de eso.

 

IPS CUBA: ¿Cómo ven al sector privado cubano en la actualidad?

OD: Una fortaleza es, sin dudas, que llegó al panorama económico para quedarse, no solo porque lo hayan dicho las autoridades cubanas, sino porque ya es imposible, con decisiones políticas o incluso en coyunturas que el país pueda atravesar en los tiempos por venir, echar atrás al sector privado.

Hoy son más de 1,4 millones de personas, si se toma en consideración cuentapropistas, personas que trabajan en las cooperativas, artistas y el sector agrícola. Si a eso se suman familiares, esposos, esposas, hijos, la gente que está relacionada de alguna manera o bien con el flujo de dinero, recursos o conocimientos, ya esto es imposible desaparecerlo de la economía nacional. No creo tampoco que esa sea la voluntad del Estado.

Incluso cuando la economía nacional está en una situación tan complicada, las importaciones restringidas y el país corto de divisas, muchas personas siguen pensando o viendo en el sector privado una oportunidad de generarse ingresos en el país, de permanecer aquí y realizar sus proyectos individuales de vida.

Las debilidades siguen siendo las mismas de siempre y, lamentablemente, que no se acaban de resolver. La escasez regulatoria afecta este ámbito y lo mantienen en el terreno de la ilegalidad en muchas cuestiones (impuestos, categorías y alcance de las actividades que pueden ejercerse, entre otras).

Y afecta el cambio en la política hacia Cuba de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump. (2019)

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