Cafés especiales en Cuba: un sueño posible         

La obtención de estos cafés es mezcla de condiciones naturales, altura, ciencia y prácticas agrotécnicas

El fomento de cafés especiales se produce en medio de una situación de inestabilidad en el suministro de café en el mercado normado interno.

A más de  600 metros de altura, en el oriente cubano, existen cafetales, con características y prácticas que permiten obtener cafés especiales y cuyo desarrollo y exportación podría multiplicar los ingresos con menos volúmenes, dado los elevados precios que alcanzan esas exclusividades en mercados selectos.

Una tonelada de café (1 000 kilogramos) en los mercados de volumen – a los que acude Cuba-, puede costar alrededor de los 3 000-6 000 dólares, pero, en el caso de los cafés especiales,  puede ser mucho más, señaló Ramón Ramos, doctor en Ciencias y jefe del Departamento de café, cacao y coco del Ministerio de la Agricultura.

A modo de ejemplo, dijo que “Panamá logró vender un kilogramo de café Geisha especial, de excelencia, en 12 000 dólares, muy por encima de los 2 000- 5 000 por 1 000 kilogramos (una tonelada) de otros cafés”.

En los cafés especiales se ha trabajado como parte del Programa Más Café, una iniciativa de colaboración internacional, que se implementa en Cuba en varias fases desde hace una década y ha dejado huellas.

¿De dónde serán…?

Ramos  añadió que existen tres tipos de mercado para este producto: los de volumen, generalmente en el mercado que ha participado Cuba; los cafés certificados -orgánico, fair trade y el Rain Forest Alliance, por ejemplo-, y el de los cafés especiales.

Según dijo, son aquellos cuya clasificación se basa en perfiles, de acuerdo, principalmente, a sus características organolépticas, que serían notas florales, aromas afrutados, astringencias y post gustos,  entre otros, y basados en estos aspectos, en Cuba se han encontrado estos cafés, sostuvo Ramos.

Dentro del proyecto se han identificado cinco cafés especiales en la región oriental de Cuba, principalmente en la Sierra Maestra y el macizo montañoso Nipe-Sagua-Baracoa.

“Son cafés que tienen notas frutales y un aroma floral y sus perfiles están por encima de los 85 puntos de una escala de 100. El ecosistema en que se logran es bien diverso, donde predominan frutas como mandarina, mango, anonáceas, bananas y un ecosistema también frágil con un endemismo altísimo y muy diverso”, destacó.

A su vez, dijo el científico, se cuenta con cafés que son, posiblemente, únicos en el mundo, que crecen con vista al mar y existen en Guamá y en Maisí, Guantánamo,  donde la ladera está frente al mar y esas brisas le confieren propiedades únicas y son cafés muy valorados por diversos clientes en el planeta.

“Es la  relación genotipo-ambiente lo que influye en la calidad del café, pues donde se forma la calidad es en el campo”, consideró.

En ello influye el genotipo el tipo de café, el genoma que tiene ese café intrínseco y su relación con el ambiente, pero también la cultura que se le pone a ese café, a la agrotecnia que lleva ese café y luego la forma de beneficiarlo, de procesarlo, que no dañe esos atributos que se lograron en la producción, abundó.

“Cuando uno habla en cualquier parte del mundo de que en Cuba hay cafés especiales, a algunos les resulta irrisorio, sobre todo cuando preguntan a qué altitud se cultiva el café en Cuba: las alturas máximas están entre los 600 y 700 metros, muy pocos cafetales y eso en el mundo es irrisorio, porque los cafetales de café especiales en el mundo están por encima de los 1 500 metros”, explicó.

Al respecto, aclaró, hay una serie de aspectos tanto geográficos, climáticos como de ciencia puestos en esos cafetales que ha permitido lograr los cafés especiales de Cuba.

Sin embargo, dijo Ramos, el proyecto Más Café III enfocado en el incremento  de la producción y calidad de café Arábica en la región oriental de Cuba, va más allá.

“No se trata del incremento de la producción a toda costa, sino hacerlo con perspectiva de género, enfoque generacional y hacia el cambio climático, no solamente la adaptación del productor desde una dimensión pasiva, sino con un papel activo ante la mitigación de las causas que provocan ese cambio climático”, explicó.

Estos cafés se obtienen en zonas montañosas del oriente del país, en la Sierra Maestra y el macizo montañoso Nipe-Sagua-Baracoa.

Café con género

Uno de los ejes transversales del proyecto es el género, que ha hecho cambiar mentes.

“Al inicio hablábamos de empoderamiento de mujeres, pero cuando hay un poder es que alguien pierde otro poder y  no hay mejor que la equidad”, dijo el directivo.

Entre otros aspectos, se enfocaron en que en las fincas donde se producen los cafés especiales fueran las mujeres las dueñas o responsables y que ellas llevaran “el cheque a la casa”.

En el transcurso de todo el proyecto, dijo, se incrementó en número representativo la cantidad de mujeres responsables y dueñas de fincas, en un  cultivo  en el que participan las familias: las mujeres, hombres, hijos y demás.

Posibilidades

De acuerdo con el directivo, existen diversos clientes solicitando esos cafés ya se logran, existen y el próximo paso sería su comercialización.

“Sería una emoción grande, un sueño, lograr con 50-100 productores seleccionados un primer ensayo de 200-300 kilogramos de esos cafés especiales y evaluar precios, clientes, aceptación en su primera comercialización, que pudiera suceder en la cosecha de este año”.

Según dijo, se evaluaría también “ese retorno hacia el productor, para que pueda enfrentar su próxima cosecha y todo el procedimiento, porque insertarse en mercados de especialidades es complejo, hay que ir con criterios de calidad bien serios y sostenidos”.

Para ello, consideró, podrían utilizarse los canales existentes de comercialización en el país, identificando los clientes que aceptan los tipos de perfiles que existen en los cafés cubanos de especialidades.

Para el experto, introducirse en los mercados de los cafés especiales “movería las relaciones de género, los relevos generacionales, la dinámica de emigración, como se ha logrado en otros países”, porque no mira tanto los volúmenes, sino que se concentra en la calidad y los pequeños lotes.

“Con un precio de 500 dólares el kilogramo, con 100 kilogramos, ya cualquier productor y su familia viven, se beneficia la comunidad, se mantiene la ecología, se logran sistemas agroforestales, la armonía y otros aspectos muy necesarios para estos frágiles ecosistemas”, puntualizó.

Primer catador de cafés especiales

Como parte del Programa Más café, explicó Ramos, con la colaboración de la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS) y la Universidad de Antioquia, en Colombia, se logró certificar el primero y único catador Q Grader para cafés especiales en Cuba.

Los Q Grader son catadores profesionales capacitados y con licencia del Coffee Quality Institute, que evalúan cafés según las especificaciones de la Asociación de Cafés Especiales (SCA).

Según la AICS, MásCafé III Incremento de la producción y calidad de Coffea arábica L. en el Oriente de Cuba se propuso mejorar la sostenibilidad y eficiencia de la cadena de suministro del café Arábica de alta calidad y de los productos agroforestales, como vía para aumentar la producción y mejorar la calidad de vida de productores y su familias.

(2024)

Su dirección email no será publicada. Los campos marcados * son obligatorios.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.