La selección cubana y el V Clásico Mundial de Béisbol
Lo que no trajeron los reyes.
Para el V Clásico, Cuba está ubicada en el grupo A que se disputará en China Taipéi.
Los aficionados cubanos al béisbol esperaron el 6 de enero con la ilusión de un infante por la visita de los reyes magos. Justamente ese día se daría a conocer la preselección antillana al V Clásico Mundial de Béisbol. Pero así como los niños se frustran cuando no ven los juguetes que pidieron, de igual manera los aficionados quedaron con pesar ante la lista de los 50 peloteros nombrados.
En tantos años de bregar con las acciones y decisiones de los dirigentes cubanos en el deporte nacional, era para que los aficionados estuviéramos más que preparados, más que avisados de que la lógica común no aplica en este caso porque hay “razones” (o sinrazones) extradeportivas que siempre se imponen. Y así fue una vez más.
Después de quedar en segundo lugar en el I Clásico Mundial de Béisbol, ganado por Japón en 2006, Cuba fue descendiendo en los siguientes y ya en el IV (2017) fue eliminada en la segunda ronda. Esa ha sido la tónica de las selecciones cubanas en los torneos internacionales hace ya un buen tiempo.
Para el V Clásico, Cuba está ubicada en el grupo A que se disputará en China Taipéi. Sus rivales, además del país sede, serán Países Bajos, Italia y Panamá. Teniendo en cuenta la calidad del béisbol de los anfitriones y de Países Bajos, y la fortaleza que tuvo el conjunto italiano en el clásico anterior, sin descontar a Panamá, el equipo cubano no la tendrá fácil para pasar a la siguiente fase.

Mas, dadas las nuevas circunstancias en que se conformaba la selección de la Isla, las esperanzas de los aficionados renacieron: por primera vez, la Federación Cubana de Béisbol (FCB) anunció el propósito de llevar a las filas del conjunto nacional a los peloteros cubanos que viven en el extranjero, incluidos aquellos que militan en la Major League Baseball (MLB).
Actualmente hay una buena cantidad de peloteros cubanos que se desempeñan en las ligas profesionales de Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, México, Japón, Corea, y Estados Unidos. Mientras que unos obtuvieron sus contratos a través de la FCB, otros lo hicieron por su cuenta y son parte de la diáspora. Justamente en las ligas de esos países se concentra la mayor calidad en ese deporte; por eso la expectativa de los aficionados era muy alta.
Finalmente, entre quienes aparecen en el listado de medio centenar dado a conocer por la FCB, solo siete peloteros figuran en el circuito de la MLB y apenas dos de ellos están en la plantilla de su club en Las Mayores: el jardinero Luis Robert Moirán y el jugador de cuadro Yoan Moncada, ambos de los Medias Blancas de Chicago.
Entre los restantes que juegan en el exterior, hay notable presencia de la liga japonesa (8) y de la liga mexicana (6), y se incluyen cuatro peloteros de la liga dominicana. Completan la preselección, veinticinco jugadores de la liga doméstica. No hay representación de las ligas de Venezuela y de Puerto Rico.
Obviamente los aficionados cubanos, buenos conocedores del béisbol, esperaban una mayor presencia de peloteros procedentes de las ligas del Caribe, y sobre todo de las Grandes Ligas de Estados Unidos, para aumentar significativamente el potencial del seleccionado.
Treinta y tres peloteros de la Isla (cifra récord) vieron acción en la campaña 2022 de las Grandes Ligas y aunque no todos pudieron mantenerse jugando durante toda la temporada, no pocos se desempeñaron como titulares y algunos tuvieron actuaciones muy sobresalientes: Yordan Álvarez, Adolis García, Néstor Cortés, José D. Abreu, Yandy Díaz, Cionel Pérez, Randy Arozarena. Ninguno de ellos representará a Cuba en el V Clásico. Tampoco estarán José Iglesias, Yulieski Gurriel, Yunieski Gurriel, Raysel Iglesias, Aroldys Chapman, Aledmys Díaz, Yasmani Grandal, Yadiel Hernández, o Jorge Soler.

¿Por qué hay solo dos peloteros de Las Mayores en la preselección de 50? ¿Qué pasó con el resto? ¿A todos los llamaron y dijeron que no? ¿O integran el grupo de los excluibles porque abandonaron delegaciones? De momento no hay respuesta creíble. Pero en tiempos de redes sociales casi todo se sabe, tarde o temprano.
El caso de Yasmany Tomás ha concentrado la mayoría de las interrogantes, porque el exjugador de los Diamondbacks, que ha tenido una temporada espectacular en México, había dicho tempranamente que con él se podía contar. Sin embargo, paradójicamente, no está en la lista de la federación. La respuesta del director del seleccionado, cuando le preguntaron por esa ausencia, más que absurda fue ridícula.
A juzgar por la lista de los 50, la selección parece que estará muy mejorada en el área de pitcheo; en cambio, es una gran incógnita cómo será la conformación y la calidad resultante en la receptoría, el cuadro y los jardines. Más allá de Quintana detrás de home; de Moncada e Ibáñez en el infield; y de Luis Robert, en el outfield, el resto de los posibles titulares no luce nada claro. De haber agregado a Tomás, contarían con un sólido puntal para la primera base, o el bateador designado. Y con —al menos— un par de bigleaguers más que fueran jugadores de posición, las opciones de triunfo de la selección hubieran sido más serias.
El 7 de febrero la FCB deberá anunciar la selección de treinta jugadores y caerá el velo final. Nuevamente se verán sorpresas. Luego, a partir del 8 de marzo —cuando haya terminado “el tráiler” de los juegos de confrontación— comenzará la película verdadera en Asia. Allí veremos la alineación definitiva escogida por la dirección, el manejo de los lanzadores, las jugadas, y los resultados en el terreno de juego. Hasta entonces continuarán las especulaciones, los rumores, la expectativa.
Ya para esa fecha terminó la Liga Élite, que ha transcurrido con muchas penas y muy poca gloria, a estadios vacíos, muy distante del nombre elegido para ella. De allí saldrá la representación cubana a la Serie del Caribe, que tendrá lugar en Caracas entre el 2 y el 10 de febrero. Hay mucho béisbol por delante. Y muchos comentarios pendientes. (2023)
Un comentario
Noel
Con politica no se obtiene nada en el deporte