Morir en la arena en el Hay Festival de Colombia
El interés por la obra de Leonardo Padura también resultó palpable en Medellín y Barranquilla, las dos ciudades que replicaron el importante evento y donde el autor presentó su más reciente novela.
En la Universidad del Norte, en Barranquilla
Foto: Cortesía de la autora
Casi a la entrada del Hotel Santa Clara de Cartagena de Indias, en una de sus principales galerías, se exhiben fotos de los escritores más reconocidos que han participado en algunas de las celebraciones del Hay Festival de esta ciudad a lo largo de sus 21 ediciones: Gabriel García Márquez, el más universal de los autores colombianos, el peruano Mario Vargas Llosa, el mexicano Carlos Fuentes, todos retratados por el argentino Daniel Mordzinski en unas imágenes que, en muchos casos, se han vuelto icónicas.
También, en esa galería privilegiada, se exhibe una instantánea del cubano Leonardo Padura, asiduo invitado a la cita literaria y muy apreciado entre los lectores colombianos, algo que suelen expresar sin pudor cuando lo abordan en plena calle para saludarlo o llenan un teatro con capacidad para 600 personas en la presentación de sus libros.
El interés por la obra de Padura también resultó palpable en Medellín y Barranquilla, las dos ciudades que replicaron el importante evento y donde el autor presentó en esta ocasión su más reciente novela, Morir en la arena, una historia dura y conmovedora sobre la realidad cubana actual y el destino de sus habitantes.

En Medellín
Durante la XIII edición del Hay Festival Forum Medellín, celebrado los días 27 y 28 de enero, el primer encuentro de Padura con los lectores se realizó el día 27 en el Teatro SURA con la introducción de la periodista y escritora colombiana Pilar Gutiérrez, quien condujo la conversación hacia aspectos relevantes de la novela, especialmente la manera en que el escritor extiende su mirada hacia acontecimientos del pasado para entender mejor el presente, lo que confiere a la narración cierto carácter de crónica generacional e histórica de los últimos 50 años en la vida de la isla caribeña.

Padura también asistió el día 28 a la Biblioteca Pública Piloto de Medellín, institución que atesora el recuerdo de la visita de autores como Jorge Luis Borges, Juan Rulfo y el Premio Nobel español Camilo José Cela, y que realiza una importante labor de difusión cultural. A sala llena —y con gran cantidad de personas que no pudieron entrar al recinto—, el cubano estuvo acompañado por Esteban Giraldo, director de la entidad, y respondió preguntas de integrantes del Club de Lectura asociado a la Biblioteca y del público en general.

En Cartagena
Ya en esa ciudad colombiana, que celebró su esperado Hay Festival del 29 de enero al 1 de febrero, el novelista compartió escena con los también narradores y periodistas Leila Guerriero y Juan Gabriel Vásquez, en un encuentro donde se abordó el tema “Universo El País en sus 50 años”. La cita celebrada en el Centro de Convenciones, fue conducida por Javier Moreno, quien fuera en dos ocasiones director de este importante periódico español con ediciones en varios países de América Latina.
Los tres invitados mantienen una colaboración estable con el diario y, en el caso particular de Padura, desde hace dos años escribe una columna mensual sobre temas de actualidad —ncluidos algunos concernientes a la isla—, y una crítica de libros al mes para el suplemento literario Babelia.

Algunas de las ideas expuestas durante el encuentro resaltaron la vocación democrática y de progreso social que ha marcado la existencia del diario desde su nacimiento, cuando tuvo un papel destacado durante el período de la transición española. Otra ganancia durante su trayectoria ha sido la inclusión en su plantilla de periodistas y colaboradores no españoles, especialmente latinoamericanos, y el tratamiento de temas que trascienden los intereses locales. Se resaltó el compromiso ético que debe reforzar la línea editorial del periódico, especialmente en este difícil momento que atraviesa el mundo y cuando más se necesita de un periodismo comprometido, no solo con la veracidad de la información, sino también con los mejores valores de nuestro tiempo. Padura agradeció la visibilidad que le ha brindado el rotativo y la posibilidad de esta colaboración, tanto en el ámbito literario como social. Al terminar la reunión los participantes firmaron ejemplares de sus obras.
En este mismo teatro se realizó poco después la presentación de Morir en la arena, en diálogo con Juan Gabriel Vásquez. Aquí Padura abordó su intención o “para qué” decidió escribir esta novela, una pregunta que se hace de forma recurrente cada vez que comienza a pensar en un nuevo proyecto. En este caso, confesó, quería hablar del destino final de su generación que, al cabo de toda una vida de trabajo y abnegación, en el momento de su jubilación debe enfrentar nuevas carencias y estrecheces debido a las actuales circunstancias que vive la isla, envuelta en una profunda crisis económica marcada por la inflación, largos cortes de electricidad y escasez de medicamentos, entre otros factores que afectan a la población y en especial a los sectores más vulnerables.

Todo esto se cuenta a través de la vida de cuatro protagonistas, uno de las cuales ha cometido un parricidio. Sin embargo no se trata de una novela policial, aunque la narración guarda obscuridades y misterios, mentiras y verdades nunca confesadas, al tiempo que celebra el amor y la amistad, dos elementos que abren una brecha de esperanza en la trágica existencia de los personajes.
En la tarde Padura cerró su jornada compartiendo una charla con los miembros del Club de Lectura Mr. Book que viajaron desde Ecuador para participar en el Hay Festival y cargaban en su equipaje con los libros del escritor cubano y las ganas de escuchar sus experiencias.
La última actividad del narrador en Cartagena en el marco del Hay Festival fue el 1 de febrero en el magnífico Teatro Adolfo Mejía, como anfitrión del actor cubano Jorge Perugorría, uno de los rostros más conocidos del cine insular y que desde hace unos años también ha incursionado en la dirección. Bajo el título Neurótica anónima, la nueva película dirigida por el también promotor cultural es una suerte de tragicomedia que rinde homenaje al arte cinematográfico, al tiempo que relata las vicisitudes de Iluminada, una mujer que soñó con ser actriz y ahora lidera una batalla por salvar del cierre la antigua sala de cine donde trabaja, todo en medio de las difíciles condiciones económicas y sociales que marcan la vida cotidiana de la nación caribeña.

En Barranquilla
Como una extensión del Hay Festival en Barranquilla, la Universidad del Norte convocó a varios de los invitados al evento a participar en un programa dirigido a estimular el acercamiento de los jóvenes y de la comunidad universitaria en general, a la Literatura y el pensamiento contemporáneo. Con esta prioridad se organizó el Hay Festival Joven del 2 al 5 de febrero, que contó con la presencia de Juan Gabriel Vásquez y Padura, entre otros.
La presentación de Morir en la arena se realizó en el Auditorio “Marvel Moreno” en diálogo con la doctora en Comunicación Alana Farrah Roa, y entre el público asistente se encontraba el rector de la Universidad, Adolfo Meisel.
Antes de su despedida de Colombia, el 6 de febrero, Padura fue invitado al Club Campestre de Cartagena, concebido como un espacio social y deportivo con 90 años de historia. Con motivo de la reciente inauguración del su Club de lectura, el escritor cubano fue recibido en las instalaciones para intercambiar con los lectores, en diálogo con la promotora cultural Niurka Rignack y Oscar Borja, miembro de la Junta directiva del Club. Para la ocasión el narrador leyó un fragmento de su texto inédito “Y nos amábamos tanto”, que formará parte de un libro de ensayo.

Y al cierre, un nuevo Premio
El Festival Literario Vallekas Negra, que surgió como una iniciativa de los propios vecinos de este distrito madrileño, celebró su cuarta edición del 2 al 8 de febrero con la participación de más de 20 autores cultores del género, mesas redondas y encuentros literarios. Al cierre del evento, el día 8, se entregaron los premios de relatos Vallekas Negra y el Premio a la trayectoria Vallekas Negra que, en esta ocasión, fue a manos del escritor cubano, creador del conocido personaje Mario Conde, que está cumpliendo 35 años de su nacimiento. Y aunque por razones de trabajo Padura no pudo estar presente para recibir personalmente este nuevo reconocimiento, ese día se espera realizar un conexión desde Cuba donde el autor desea expresar su agradecimiento a los organizadores del Festival y especialmente a los vecinos del barrio, creadores de este espacio propicio a la creación y la cultura. (2026)
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