El gobierno cubano emprendió una transformación del modelo de gestión empresarial en el sector de las aplicaciones y los servicios informáticos.
Cuba abrió a fines de junio una puerta para transformar las empresas estatales de aplicaciones y servicios informáticos, pero la decisión concitó poca repercusión pública. La cotidianidad pandémica le restó notoriedad a una novedad que pudiera tener impactos múltiples no solo para dinamizar un área fundamental de la economía.
El Gobierno dio luz verde a los hoteles para dar servicios a los vacacionistas nacionales, pero bajo estrictas medidas de control sanitario, mientras deja a los clientes extranjeros para una segunda fase.
Con la reapertura de hoteles en la playa de Varadero y en otros puntos este primero de julio, Cuba intenta retomar la senda del turismo en la etapa post-covid-19, pero de manera gradual. En un primer momento la puerta se abre solo a clientes nacionales y bajo fuertes medidas de seguridad sanitaria y epidemiológica.
Mediante un intenso programa de comunicación, el país redujo un 2,1 por ciento el consumo de electricidad en mayo y mantuvo la tranquilidad energética en el sector residencial.
En medio de los aprietos derivados de la pandemia y la recesión económica, la población cubana logró reducir de manera señalada el consumo de electricidad durante mayo. El punto se anotó mientras continúan las inversiones para ampliar las fuentes renovables de energía del país y reducir la dependencia externa, bajo doble presión por el bloqueo económico de Estados Unidos.
La reciente Resolución 73 de 2020 del Banco Central de Cuba introduce mínimos ajustes a normas en vigor desde el año pasado, mal interpretadas por muchos medios de prensa.
Interpretación precipitada de unos, torpe manipulación de otros, mal hábito de repetir sin razonar, ceguera. Vaya usted a saber. La reciente Resolución 73 del 2020 del Banco Central de Cuba desató especulaciones, la mayoría sin fundamento, en medios más bien ácidos con las posturas cubanas. Lo sorprendente es que la idea más reiterada como presunta novedad estaba en vigor desde octubre del 2019.