Silvio Rodríguez: Más allá de la canción
Con respeto y admiración recibieron cubanas y cubanos la condición de Doctor Honoris Causa que fue concedida por la Universidad de La Habana al trovador Silvio Rodríguez quien por derecho propio es uno de los más grandes artistas de toda la historia de la cultura cubana.
Gran poeta, Silvio es también un músico de altos vuelos. Sea con su guitarra o acompañado de otros más complejos formatos es capaz de convocar multitudes.
Mucho más allá de la canción Silvio Rodríguez ha sido la conciencia crítica de una Revolución con la cual se ha sentido siempre comprometido a pesar de errores e incomprensiones que ha sabido sortear con su gran talento y su sinceridad a toda prueba.
Es por eso que sus admiradores, que son muchos más que sus detractores, recibieron con profundo respeto y regocijo la condición de Doctor Honoris Causa en Ciencias Sociales y Humanidades que le otorgó el día 2 de junio la Universidad de La Habana en un acto que se caracterizó por su belleza y sobriedad y al que asistió el presidente de la República Miguel Díaz-Canel.
Aunque un gran poeta, Silvio es también un músico de altos vuelos quien desde la intimidad de su guitarra hasta con acompañamiento de otros más complejos formatos es capaz de convocar multitudes que reciben sus creaciones con el inmenso placer de estar frente a un acontecimiento único, universal y cubano al mismo tiempo, venerado en toda Hispanoamérica y hasta en otras latitudes donde no se habla español.

Era yo una joven estudiante de Secundaria cuando hacía largas filas en la pequeña sala del teatro Hubert de Blank para asistir a los recitales que allí ofrecía quien se convirtió en el ídolo de mi generación, uno de los causantes de que yo escogiera la poesía como modo de expresión.
Entonces Silvio había sido desterrado de los medios por lo que se consideraban irreverencias en un momento plagado de panfletos y acusaciones de diversionismo ideológico a todo cuanto violaba los cánones de lo que mucho se parecía a la instauración de un realismo socialista muy ajeno a la cultura cubana.
Siempre cantando de frente
nombré lo que distinguía
(si podía o no podía
me lo contaba la gente).
Siempre creí en la corriente
matinal de lo sincero
y cuando me dieron cuero
por cantar lo que pensaba,
cantando más me aliviaba
pues cantando me supero.(Fragmento del verso con el que concluyó Silvio sus palabras de agradecimiento en la entrega del título de Doctor Honoris Causa otorgado por la Universidad de La Habana)
Pero gracias a la ayuda de Haydée Santamaría y Alfredo Guevara y a su irreductible talento e inteligencia para delimitar lo que eran errores y la totalidad del proceso que apoyó desde el primer momento, Silvio Rodríguez se impuso y conquistó a los públicos de Cuba, Latinoamérica y España con su singular manera de componer y cronicar.
No sé cuántas canciones alberga su currículum pero puedo asegurar que no existe una sola composición de este autor que no haya tocado mis fibras más íntimas y me haya hecho reflexionar como a veces no consiguen hacerlo los analistas políticos.

Lo curioso es que Silvio no es solo el artista de una generación. Su obra tiene un alcance que supera las barreras de las edades y lo sitúa en una dimensión atemporal.
Su exquisita sensibilidad lo llevó a unas giras innumerables por barrios desfavorecidos mucho antes de que el Gobierno cubano iniciara la transformación de los mismos. Quizás su actitud provocó, de alguna manera, los cambios que hoy se verifican en ellos.

Su autenticidad está más allá de las ideologías.
Muchas personas opinan que, como Bob Dylan, él merecería un Nobel de Literatura. Pero creo que a él poco le interesan esos honores. Prefiere decir lo suyo “a tiempo y sonriente”. Y es por eso que su autenticidad está más allá de las ideologías.
Sus enemigos no pueden negar su grandeza y sus amigos celebran la existencia de un artista inclasificable. Porque él es único y trascenderá, estoy segura, todas las contingencias que puedan presentarse en el camino que aún le queda por recorrer. (2023)
4 comentarios
cary
Excelente acercamiento a la obra de Silvio. gracias
nodarse
Silvio siempre irreverente y sincero. Felicidades trovador
Laly
Todavía recuerdo su concierto en La Corbata.Primero que llegó al barrio y nos animó con sus canciones. Viva Silvio
Zullín
Muy merecido título, aunque siempre se ha mostrado como una persona sencilla. Estoy de acuerdo con todo lo que dice Ud, Marilyn, sobretodo que es un tipo inclasificable y trascendental. Un cultor de la Poesía, así, con mayúscula.