Respuesta integral a la violencia se propone en Matanzas

Como parte del creciente activismo fuera de la capital, Afroatenas desarrolla acciones sociales y culturales en el barrio Pueblo Nuevo, en Matanzas.

proyecto afroatenas contra violencia de género

La clave es responder a la violencia de manera integral, no solo dentro del sector jurídico, sino también los procesos de recuperación de las víctimas, en el sector salud y también la sociedad civil, expusieron quienes participaron en el taller desarrollado en la Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas.

Foto: Archivo IPS Cuba

Matanzas, Cuba, 26 ene.- Una vez más la violencia de género y la urgencia de leyes específicas para la protección de las víctimas acapararon la atención de especialistas convocados por el proyecto social comunitario AfroAtenas, en esta ciudad a 87 kilómetros al este de La Habana.

El Taller de formación de capacidades para el ejercicio de ciudadanía: aproximación a la violencia de género sesionó, entre el 22 y el 24 de enero, en varios espacios de Matanzas, una urbe que avanza en el abordaje de este problema gracias a varias iniciativas reunidas en la cita.

Ley integral: ¿sí o no?

Cuba vive una reforma legal con la implementación de la Constitución vigente desde 2019 y reemergen diferentes criterios en los debates a favor y en contra de plantearse una ley integral contra la violencia de género.

Por ello, el taller realizó, el 24 de enero, el panel Violencia basada en género: desafíos para el derecho.

Intervinieron en la mesa los juristas Alina Domínguez, de la Fiscalía Provincial de Matanzas; Deyni Terry, de la sección Género y Derecho de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, y Manuel Vázquez, subdirector del Centro Nacional de Educación Sexual.

Foto: Archivo IPS Cuba

Intervinieron en la mesa los juristas Alina Domínguez, de la Fiscalía Provincial de Matanzas; Deyni Terry, de la sección Género y Derecho de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, y Manuel Vázquez, subdirector del Centro Nacional de Educación Sexual.

Según Terry, las mujeres tienen capacidad para mantener la igualdad a través de sus propias acciones y decisiones, pero merecen una ley que las proteja en caso de ser necesario.

A su juicio, una ley integral serviría de instrumento vinculante con otras normas, evitando la disgregación de las políticas y las regulaciones, a la vez que permitiría “una mayor coherencia normativa, porque en su implementación estarían llamadas a evitar errores y tradiciones en el tratamiento de un tema tan sensible como lo es la violencia”.

Por su parte, Vázquez, quien reflexionó acerca de las maneras para posicionarse contra la violencia de género dentro del ordenamiento jurídico actual, consideró que, ley integral o no, “hay que garantizar que en todas las normas jurídicas se regule la violencia”.

La clave del asunto es responder a la violencia de manera integral, no solo dentro del sector jurídico, sino también los procesos de recuperación de las víctimas, en el sector salud y también la sociedad civil, tanto para exigir al Estado como en ser creativa y generar iniciativas que permitan abordar el asunto de manera más efectiva, opinó.

“Le doy todo el valor a una Ley integral en términos políticos, porque un Estado que adopte una ley integral es un Estado que está ubicándose, comprometiéndose y obligándose” y llevaría a los operadores del derecho a interpretar los asuntos a la luz de esa ley, dijo Vázquez.

La activista Lidia Romero invitó a consultar la solicitud enviada al parlamento sobre una ley integral en la plataforma #Yosítecreo en Cuba (), además de recurrir al derecho comparado y a las experiencias sobre normas de esta índole existentes en la región de América Latina.

A su vez, planteó la necesidad de políticas y garantías para erradicar este tipo de violencia, que pone en riesgo a la mitad de la población de Cuba.

Respuesta integral

Yadiel Cepero, gestor en AfroAtenas, que se enfoca en primer lugar a la barriada de Pueblo Nuevo, reveló que para planificar el taller se articularon con el proyecto Sol Luna.

proyecto afroatenas contra violencia de género

El taller incluyó también la exposición fotográfica Tóxicos juegos eróticos de la violencia, en la Casa de la Cultura de la Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas.

Foto: Archivo IPS Cuba

Integrado por mujeres, esta iniciativa recibe el apoyo de la Oficina del Conservador en la Ciudad de Matanzas, la Universidad de Ciencias Médicas, y la Cátedra de Género de la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos.

Integrantes de Sol Luna compartieron su experiencia en la atención a mujeres víctimas, así como de su trabajo con grupos acerca de los imaginarios sociales que se reproducen en la familia, la comunidad, la escuela y los medios de comunicación.

El taller trabajó la base conceptual de la violencia, sus manifestaciones más frecuentes y las raíces del maltrato machista, con profesores de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas y presentó la campaña Evoluciona coordinada por el Centro Oscar Arnulfo Romero junto a otras instituciones.

De ahí, se derivaron sugerencias a la campaña para visibilizar en sus audiovisuales a la diversidad de mujeres: trans, lesbianas, bisexuales y heterosexuales, así como tener en cuenta la interseccionalidad de las luchas por la no discriminación.

Los equipos concordaron en que el tratamiento y respuesta a la violencia tienen que ser integrales, porque las personas, en algún momento de la vida, son parte de cada uno de esos espacios y es preciso evitar se sigan reproduciendo estereotipos y cuestionamientos a quienes actúen diferente.

Otro panel del taller de formación trató el fundamentalismo religioso, los discursos de odio, las violencias de género y las amenazas que estos suponen para las comunidades LGBTI+ y los retrocesos que pudieran darse en los derechos de las mujeres, a partir de posiciones fundamentalistas de algunas iglesias, denominaciones y líderes específicos.

Oportunidad

La estudiante de Medicina Sandra Reyna Jiménez compartió que el taller le permitió esclarecer “lagunas jurídicas y también que la violencia no es solo golpes sino también el maltrato psicológico, lo que nos servirá para nuestro futuro trabajo como médicos”.

Por su parte, Alina Domínguez, jefa de Departamento de Protección a la Familia de la Fiscalía Provincial, resultó “muy provechoso, ningún trabajo puede tener éxito si lo hacemos de forma aislada” y esta oportunidad permite “integrarnos a los esfuerzos que se hacen con esta mirada y desde las acciones conjuntas para obtener resultados más favorables”.

El taller incluyó también la exposición fotográfica Tóxicos juegos eróticos de la violencia, en la Casa de la Cultura de la Universidad de Ciencias Médicas, un intercambio informal con personas trans y la proyección de la película Los chicos no lloran (Boys don´t cry, 1999). (2020)

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