La protesta camina por América Latina

Unos 10.000 manifestantes recorrieron las calles de Santiago en pos de la gratuidad del sistema educativo.

Pamela Sepúlveda - IPS

Movimiento estudiantil chileno contagia a América Latina.

SANTIAGO, nov (IPS) – Con el apoyo al movimiento estudiantil chileno como estandarte y demandas propias, miles de manifestantes se unieron en el reclamo de más enseñanza pública y de calidad, marchando por las calles de más de una docena de ciudades latinoamericanas.

Se trata de la Marcha Latinoamericana por la Educación, convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile, que el jueves 24 tuvo jornadas de protesta, además de la realizada en este país, en Argentina, Brasil, Colombia, Honduras, México, Paraguay y Uruguay, entre otros países.

Unos 10.000 manifestantes, según los organizadores, recorrieron las calles de Santiago una vez más en pos de la gratuidad del sistema y el aumento del nivel educativo, con episodios represivos aislados por parte de la policía antimotines, que detuvo a unas 60 personas, según la información oficial. Las movilizaciones que se sucedieron en otras ciudades del continente, en general, culminaron de modo pacífico.

«Hoy día es un día muy especial, porque estamos haciendo una marcha latinoamericana», dijo a IPS el presidente del Centro de Estudiantes de Derecho de la estatal Universidad de Chile, Esteban Miranda.

Esta movilización es una muestra de las coincidencias en las demandas de los estudiantes de la región, además del apoyo expreso al movimiento en Chile, indicó.

«Ellos nos están prestando el aguante a nosotros, porque nos queda mucho por delante», agregó el dirigente universitario.

Por su parte, José Barrera, estudiante de ingeniería civil de la Universidad Católica, sostuvo que lo que ocurre en Chile «es un ejemplo de cómo es la educación cuando se privatiza, cuando se deja de defender como un derecho para las personas».

Por eso los países que ven el modelo chileno como un ejemplo y «están avanzando hacia la privatización, tienen que darse cuenta de lo nefasto que puede ser ese tipo de propuesta para el sistema educativo en general».

La marcha que se inició en la plaza Baquedano, en el centro de Santiago, fue apoyada por organizaciones de estudiantes secundarios, de centros técnico profesionales y artísticos, así como por organizaciones sindicales, de profesores y apoderados.

Para Luis Garrido, representante del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación, esta protesta es contra la insistencia del gobierno derechista de Sebastián Piñera de continuar aplicando las lógicas del mercado al sistema de enseñanza.

«Todo lo que es capitalismo, es lucro, es negocio, es compra y venta, y eso no nos responde a nosotros», sostuvo Garrido. Añadió que este movimiento de unidad entre trabajadores y estudiantes está «en función de un proyecto de transformación social».

Los participantes de la marcha sostuvieron que la protesta estudiantil ya se transformó en un gran movimiento social, que seguirá luchando por cambios estructurales más allá de la enseñanza, como es el caso del sistema político económico heredado de la dictadura (1973-1990) en que se enmarca.

«Queremos decirle al Estado chileno que, pese al desgaste, podemos seguir, porque aún tenemos fuerza», aseguró a IPS el portavoz de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios, Alfredo Vielma.

«Queremos cambiar el sistema, queremos cambiar esta vida por una vida mucho más justa, y volver a la educación gratuita», enfatizó.

Negociaciones estancadas

Tras seis meses de conflicto y más de 40 marchas en Santiago y otras ciudades, aún no hay luces de acuerdos con el gobierno de Piñera, que insiste en trasladar la discusión al Congreso legislativo, que debate la partida que le destinará a la educación en el Presupuesto de la Nación para el próximo año.

Una muestra del estancamiento de las negociaciones es la consideración de que la movilización es «absolutamente innecesaria», como declaró el ministro de la Secretaría General de Gobierno, Andrés Chadwick Piñera, primo del presidente.

«Si el tema realmente es la educación, la marcha está completamente de más, solo genera problemas a la gente», indicó Chadwick Piñera, portavoz del gobierno, quien insistió en que el Senado es el responsable de la falta de entendimiento.

Pero los estudiantes señalan que el conflicto no se limita a la discusión del presupuesto para educación, en el cual solo se ofrece más o menos becas y créditos, es decir más de lo mismo que se cuestiona.

«Lo que están haciendo en el Congreso es maquillar el sistema con muchas becas, pero no responden a las demandas», explicó Miranda. «Lo que queremos nosotros es que haya un financiamiento directo a las instituciones para que la educación sea pública, gratuita y de calidad», detalló.

Para el líder universitario, la discusión del presupuesto puede significar un avance, pero el fondo del conflicto no puede resolverse entre los mismos que han protegido el sistema durante décadas.

«No estamos de acuerdo en que esto se resuelva en el parlamento, queremos que se resuelva consultando a la ciudadanía, a través de un plebiscito o de asambleas populares», esgrimió.

«El problema es la institucionalidad chilena, y la educación es un síntoma de ese problema», complementó Loreto Fernández, presidenta del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.

Fernández señaló a IPS que es necesario «que seamos un país más democrático, que se escuche de verdad a la sociedad, que no sea la misma clase política tomando decisiones entre cuatro paredes». (FIN/2011)

* Aportes de Helda Martínez (Bogotá).

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