Una de nuestras publicaciones de 2003 sistematiza acciones para proteger el más importante río cubano, localizado en el Oriente del país.
Márgenes desgastadas por el escurrimiento de la tierra, plantaciones de cultivos varios casi hasta en la misma orilla, cauce lento provocado por represas río arriba, color y olor desagradable ocasionado por vertimientos industriales, deforestación, sequía…
IPS Cuba presenta un análisis sobre la situación de los corales en la región caribeña realizado en 2006.
El futuro de los corales no es tan hermoso y brillante como las múltiples formas y colores de esas estructuras pétreas, simbiosis de pólipos y algas, si no se adoptan medidas urgentes para protegerlos de los cambios climáticos, la contaminación y la pesca excesiva.
Los plásticos y las latas de bebidas fueron los principales contaminantes en las playas habaneras durante el verano de 2008.
Por estos meses de intenso calor, las playas del este de la costa norte de La Habana reciben a miles de bañistas, considerados los principales contaminadores de las aguas de mar por la cantidad de desechos alimenticios, envases y otros muchos desperdicios que dejan a la orilla del mar, donde se sumergen para refrescarse del fuerte sol.
Resultados de una investigación publicada en 2008 indicaron el incremento de padecimientos infecciosos Cuba.
Los cambios climáticos en Cuba favorecerán la aparición de las enfermedades diarreicas agudas (EDA), las infecciones respiratorias agudas (IRA) y el incremento del número de focos de Aedes aegypti, al encontrar este vector mejores condiciones para su incubación, según el estudio “La variabilidad y el cambio climático en Cuba: potenciales impactos en la salud humana”, desarrollado por un grupo de expertos cubanos durante un decenio.