Juicio reabre viejas tensiones entre Estado y religiones en Cuba
Las viejas tensiones entre las comunidades religiosas y el Estado cubano reflotaron con el juicio en La Habana contra una joven bautista creadora de contenido y su madre.
Benítez, de 21 años, y Silvente hablaron con medios internacionales luego de que fueran halladas culpables el pasado primero de octubre por el Tribunal Municipal de Habana del Este, bajo la Causa 72 de 2026.
Foto: Captura de pantalla a video compartido en redes sociales.
La Habana, 6 oct.- Como muestra de viejas tensiones, numerosas declaraciones sin precedentes de iglesias, sacerdotes y personas cristianas a título personal sucedieron antes, durante y siguen luego del juicio en esta capital contra la joven influencer Anna Sofía Benítez y su madre, Caridad Silvente.
“Acompañamos a nuestras hermanas con oración y apoyo pastoral, confiando en que la justicia prevalecerá y que su dignidad será respetada”, declaró la Junta Directiva de la Convención Evangélica de Cuba “Los Pinos Nuevos”, luego de la sentencia contra Benítez, conocida en redes sociales como Anna Bensi y que se declara abiertamente “cristiana y anticomunista”.
“Reiteramos la necesidad de que se revise el caso y sean restituidas a libertada plena, conforme a los principios de justicia, equidad y verdad que deben regir toda actuación institucional”, exhortó la declaración a las autoridades.
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La participación política de las comunidades religiosas suele ser vista con recelo en medios oficiales, en un país donde el ateísmo militante imperó durante las primeras décadas de la Revolución Cubana de 1959, incluso a nivel constitucional. No fue hasta 1992 que Cuba pasó a ser un estado laico por una modificación a la entonces vigente Carta Magna de 1976. Este sector de la sociedad civil, a pesar de sus demandas insatisfechas de una norma específica, se debe regir por la Ley de Asociaciones, que data de 1985, y tiene prevista una actualización el presente año bajo el nuevo nombre de Ley de Formas Asociativas, según el cronograma legislativo publicado por el parlamento para 2026 y 2027. |
Benítez, de 21 años, y Silvente fueron halladas culpables el pasado primero de octubre por el Tribunal Municipal de Habana del Este, en esta capital, tras un juicio de tres horas sobre la querella impuesta a ambas por un suboficial del Ministerio de Interior por el supuesto delito de “actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y voz, identidad de otra persona y sus datos”, bajo la Causa 72 de 2026.
La vista oral se remitió a hechos sucedidos el pasado 10 de marzo, cuando dos oficiales vestidos de civil acudieron a la vivienda de madre e hija para entregarle una citación policial a Silvente. La visita fue grabada y compartida en redes sociales, a modo de denuncia de lo que consideraron un hecho de persecución política y como muestra de irregularidades procesales atribuidas a la citación.
Un comunicado del tribunal asegura que la grabación, compartida en redes sociales, mostró los datos del carné de identidad del oficial, incluyendo foto y dirección de su domicilio, generando miles de comentarios y reacciones, en muchos casos con “palabras ofensivas, denigrantes y amenazadoras contra el oficial y sus familiares, lo que provocó afectaciones psicológicas en ellos”.
La condena comunicada de forma oral asciende a dos años de limitación de libertad, explicaron ambas mujeres a periodistas internacionales. Un abogado consultado por IPS Cuba y que pidió no ser identificado aconseja esperar por la sentencia firme y por escrito que el tribunal debe entregar a las acusadas en alrededor de 15 días.
“Nos declararon culpables a mi mamá y a mí por el supuesto delito. Hasta ahora lo que va a pasar es que vamos a esperar el fallo del juicio por escrito”, dijo Anna Bensi a medios internacionales y a las decenas de personas que la esperaban a la salida del juicio. “Dios está en control y que obre”, continuó la joven, que calificó la sentencia de “injusticia”.

Apoyo ecuménico
El día de la vista oral, decenas de personas acudieron a las afueras del tribunal, ubicado en el reparto de Cojímar, para apoyar a Anna Bensi y su mamá, a pesar de fuerte operativo de seguridad, en respuesta al llamado de apoyo físico entre cristianos que en redes sociales circuló bajo la etiqueta #YoSoyGuardaDeMiHermano.
Entre ellas, se encontraban la monja católica Sor Nadiezka Almeida y los padres Lester Rafael Zayas y Jorge Luis Pérez.
El pastor evangélico Rolando Fidel Pérez, conocido en redes sociales como “Pregonero de Cristo”, y el activista cristiano David Espinosa, denunciaron en sus redes sociales que fueron detenidos por la policía cuando se dirigían al juicio. Pérez incluso fue esposado y agarrado por varios agentes, en una detención filmada y compartida en redes sociales.
Periodistas independientes, otros activistas y líderes religiosos reportaron que fueron impedidos de salir de sus viviendas por agentes del orden.
IPS Cuba recopiló las principales declaraciones públicas de iglesias y líderes religiosos a título personal:
- Cristianos en comunión, llamado de Sor Nadiezka Almeida.
- Declaración oficial de la Iglesia Metodista en Cuba.
- Declaración de la Liga Evangélica de Cuba Los pinos nuevos.
- Declaración de la Convención Bautista de Cuba Oriental.
- Declaración de la Convención Bautista de Cuba Occidental.
- Declaración de la Asamblea de Dios.
- Declaración de la Asociación de Iglesias Bautistas Reformadas de Cuba-Misión Bereana.
- Declaración de la Conferencia Cubana de Religiosas y Religiosos.
- Declaración Movimiento Apostólico Internacional “Fuego y Dinámica del Espíritu Santo”.
- Declaración del Centro Global de Avivamiento y Restauración .
- Post del sacerdote católico Alberto Reyes.
- Justicia, solidaridad y ecumenismo, análisis del laico católico Dagoberto Valdés.
- Declaración de las Iglesias de la Biblia Abierta.
- Declaración de la Iglesia Evangélica Independiente.
- Declaración del Instituto Patmos.
Las numerosas declaraciones y la movilización de creyentes alrededor del juicio contra Benítez y Silvente solo tienen precedentes recientes en la oposición de un fuerte sector de denominaciones cristianas al proyecto de Código de las Familias, que finalmente entró en vigor en 2022 tras ser llevado a referendo, avivando viejas tensiones durante los años previos.
Anna Bensi reapareció el 5 de octubre en sus perfiles digitales con un video donde agradeció todo el apoyo recibido. “No puedo subir a mis redes sociales ningún video hablando sobre el juicio. Fue una orden”, escribió en comentarios.

Otros debates y reacciones
La joven influencer comenzó a ser conocida en redes sociales en octubre de 2025, luego de que se viralizara un video suyo sobre las dificultades que padecía para obtener el documento con su título como Técnico Superior en Prótesis Estomatológica, que le era imprescindible para comenzar a trabajar.
A partir de ese momento, su contenido, principalmente en su cuenta de Instagram, pasó a ser sobre la realidad cubana, con un enfoque crítico y de denuncia social y política, temas religiosos y sobre música. También ha mostrado en sus redes las citaciones policiales a interrogatorios de la policía, antes y después de la que generó la querella.
Otros problemas y debates suscitan los hechos alrededor del juicio que van desde libertad de expresión, el derecho a disentir políticamente, el derecho de la ciudadanía a compartir en redes sociales la actuación de un policía en sus funciones, la violencia política contra las mujeres, el fundamentalismo religioso, la represión policial del disenso y el conflicto entre Cuba y Estados Unidos.
Diversas voces aportan sus visiones sobre los problemas que reflotan con el juicio, como la Asamblea de Cineastas Cubanos, que focalizó su declaración en la libertad de expresión; la oenegé exiliada Cubalex abundó en el derecho a grabar a un policía en funciones o el análisis de la Revista Alas Tensas y el comunicado de la Plataforma Yo Sí Te Creo en Cuba, que observaron violencia política con sesgo de género contra ambas mujeres.
Por otro lado, el Ministerio del Interior, sin aludir directamente al caso, publicó en sus redes sociales un post titulado “Grabar, publicar y difundir: dónde termina la libertad de expresión y empieza el derecho a la intimidad”. Y defensores de posturas oficiales aludieron a la asociación entre activismos y el conflicto entre Cuba y Estados Unidos.
El post del pedagogo y comunicador Alejandro Ernesto Santamaría, “Comunista como Mella”, según declara en su perfil de Facebook, opinó que Benítez “no es una disidente, sino una pieza consciente, entrenada y financiada por el aparato de subversión del gobierno estadounidense”.
Justificó su criterio con la visita compartida en redes sociales a casa de Anna Bensi que realizara en abril de este año Mike Hammer, el actual encargado de negocios de la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, y la participación de la joven en actividades que realiza esta sede diplomática. (2026)
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