Alertas en Cuba ante incremento epidémico en infancia y adolescencia

Como consecuencia del tercer rebrote de covid 19, en enero se han multiplicado los casos y se acumulan ya 21.828 personas diagnosticadas y 197 fallecidas.

Muchas personas se quejan por la baja percepción de riesgo en las familias.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La Habana, 26 ene.- El aumento de los casos de covid-19 en menores de 20 años durante enero ha hecho sonar las alertas en Cuba, con llamados de las autoridades sanitarias a las familias a proteger a la infancia y la adolescencia, dadas las posibles secuelas que deja la enfermedad.

En los primeros 24 días del primer mes del año, en Cuba –según las estadísticas que publica diariamente el Ministerio de Salud Pública-, se han diagnosticado 9.772 nuevos casos y de ellos, 1.172 corresponden a personas menores de 20 años.

De acuerdo con Francisco Durán, director nacional de epidemiología del Ministerio de Salud Pública, desde el inicio de la epidemia en el país, el 11 de marzo de 2020, el país acumula 2.056 confirmados dentro de este grupo, de los cuales se ha recuperado hasta la fecha 78,6 por ciento.

El hecho que más preocupación ha generado en el sector sanitario y en la población es el número de casos de lactantes entre quienes se han contagiado. Solo en enero, tres bebés de un mes fueron reportados de grave.

En varias ocasiones, durante la conferencia de prensa que ofrece diariamente, el epidemiólogo ha alertado acerca del papel que deben jugar padres, abuelos y la población en general en el cuidado de menores de edad y llamó a “cerrar filas para poder controlar esta situación”.

Aunque en Cuba no se reporta la muerte de ningún paciente en estas edades, las autoridades sanitarias advierten que si bien la mayoría de los menores diagnosticados tuvieron una evolución clínica favorable, al padecer la enfermedad de forma asintomática o con una leve sintomatología, los riesgos y probables secuelas no son despreciables.

En lo que va de enero, en las unidades de cuidados intensivos pediátricas se han atendido 10 casos graves (8) y críticos (2).

Cuba encara actualmente el tercer rebrote epidémico, atribuido a los arribos viajeros de diciembre y el incumplimiento de los protocolos sanitarios. En enero se han producido 48 fallecimientos, la cifra más alta con excepción de abril, cuando se produjeron 57. Según Durán, en ese momento no había mucho conocimiento del manejo de la enfermedad.

Fuente: Cálculos realizados a partir de los partes diarios del Ministerio de Salud Pública.

La ciencia lo demuestra

En el grupo de las edades pediátricas, “aunque generalmente evoluciona bien, tiene su riesgo…”, alerta con frecuencia Durán en la conferencia de prensa para actualizar la evolución de la epidemia en el país.

Uno de cada cinco niños que contrajo el virus SARS-CoV-2 en la central provincia de Villa Clara, desarrolló afecciones cardiovasculares, arrojó un estudio que involucró a 42 menores de 18 años recuperados de la covid-19.

Desde julio de 2020 expertos cubanos iniciaron un estudio genético, inmunológico y molecular en los afectados de esas edades por el coronavirus SARS-CoV-2 y se adicionó el análisis cardiovascular a los casos comprendidos en edades pediátricas.

Según explicó a medios de prensa Lisset Ley, una de las líderes del estudio, en julio se evaluó a los menores en una primera fase y luego se repitió en los meses de septiembre y octubre, destacándose los adolescentes como la edad más vulnerable.

La especialista de I y II grado en pediatría del hospital pediátrico universitario José Luis Miranda, incluyó entre los daños cardiovasculares detectados la inflamación del músculo cardíaco (miocarditis), pericarditis, arritmias e hipertensión arterial.

De acuerdo con declaraciones de la médica a la prensa local, no toda persona que padezca una infección viral va a tener que padecer complicaciones cardiovasculares. “Depende del agente causal, y en este caso estamos analizando al SARS-CoV-2 y también del huésped, o sea, del niño o niña, y su predisposición genética e inmunológica”, dijo Ley.

Este estudio reveló que en la adolescencia se presentan las mayores secuelas psíquico-emocionales, entre ellas miedo, tristeza, ansiedad y trastornos del sueño, que persisten en el tiempo, dijo el médico Fidel Pérez Marrero, especialista de I grado en Pediatría, otro de los expertos involucrados en la investigación.

Otro estudio de especialistas cubanos, Caracterización clínico epidemiológica de 183 niños cubanos con infección por SARS-CoV-2, alertó que la posibilidad de manifestaciones neurológicas, aunque infrecuente, constituye una complicación de elevada severidad en el curso de la covid-19.

Las autoridades llaman a proteger a la infancia y adolescencia por las posibles secuelas de la enfermedad.

Baja percepción de riesgo

No son pocos los criterios que vinculan la transmisión en niñas, niños y adolescentes a la baja percepción de riesgo de las familias.

En el caso de los menores del estudio de Villa Clara, el 80 por ciento de los pacientes en edades pediátricas fueron contactos de casos positivos.

“A las familias cubanas que sean conscientes por favor, nuestros profesionales de la salud dando la vida y ellos de irresponsables incumpliendo las medidas”, escribió en un foro digital la internauta Aneibys.

Por su parte, un comentario de una persona que firmó como Preocupada, consideró “una pena que la población en cuestión de disciplina tiene muy poca percepción de riesgo”.

(2021)

Su dirección email no será publicada. Los campos marcados * son obligatorios.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.