Espacio de medicina verde defiende patrimonio inmaterial en Cuba

Las mezclas se sustentan en estudios sobre las propiedades de las plantas.

Flora: la antigua botica de la abuela, rescata tradición y patrimonio.

Foto: Archivo IPS_Cuba

La Habana, 26 may.- Primero, en la barriada de Punta Brava, en el periférico municipio La Lisa, y ahora, en el Centro Histórico de La Habana, un proyecto en desarrollo da la posibilidad de adquirir productos medicinales naturales y condimentos mixtos.

Flora: la antigua botica de la abuela, es una iniciativa del médico Rodolfo Arencibia, que persigue “revalorizar el trabajo de los tradicionalmente llamados yerberos o vendedores de plantas medicinales, quienes forman parte de una tradición muy antigua del país”.

“Viene desde los aborígenes y se enriqueció con la llegada de los colonizadores españoles y posteriormente, africanos esclavizados, chinos, japoneses y otras corrientes migratorias”, abundó el galeno.

 

En el Centro Histórico

El proyecto de promoción y venta de plantas medicinales, surgido en La Lisa, tiene ahora un nuevo espacio en Teniente Rey, entre Compostela y Habana, en una farmacia museo del Centro Histórico de la capital cubana.

Abierto en colaboración con la Oficina del Historiador de la Ciudad (OHC), ese punto de venta se suma al existente en La Lisa; otro, abierto los domingos en el municipio Diez de Octubre, y uno en Unión de Reyes, Matanzas, donde pueden adquirirse estuches de productos naturales y condimentos mixtos.

La OHC es abanderada en conservación y rescate del patrimonio material e inmaterial y se inserta dentro de una política de país que promueve la importancia de estos valores que identifican como nación.

 

El nombre de botica proviene del uso de esa palabra como sinónimo de farmacia y que perduró hasta la segunda mitad del siglo XX. Todavía algunas personas mayores continúan empleándolo.

Cuba, dijo, ha mantenido la tradición, pero también ha desarrollado una ciencia lo suficientemente creíble sobre bases y evidencias científicas comprobadas, que permite aplicar la ciencia, la tecnología y la innovación a las plantas medicinales, principio en el que se sustenta Flora.

Según Arencibia, Flora lleva en sí mucho de lo aprendido durante años con Enrique Otero, más conocido como el gallego Otero (1926- 2012), considerado un científico popular, quien en el lomerío de la central provincia de Cienfuegos dedicó su vida al estudio y experimentación acerca de las propiedades curativas de las plantas.

 

La semilla

La antigua botica de la abuela es un proyecto en desarrollo dentro de las nuevas formas de gestión económica que introduce el país, para crear una cooperativa de productos naturales, propuesta ya presentada al Ministerio de Comercio Interior y en proceso de aprobación, explicó Arencibia.

El laboratorio se encuentra en el barrio de Punta Brava, en el municipio de La Lisa, unos 24 kilómetros al oeste del centro de la capital cubana. Arencibia destacó que se trata de una zona privilegiada por la naturaleza, de poca contaminación ambiental y cercana a la costa, ideal para la producción de forma limpia de estos bioproductos.

La materia prima proviene de las fincas de plantas medicinales y productores subordinados al Ministerio de la Agricultura, lo que permite controlar la calidad del producto y tener una trazabilidad segura.

De acuerdo con el médico, basado en experiencias existentes en diferentes centros de investigaciones del país, la botica ha formulado un grupo de mezclas con evidencias científicas de alguna forma comprobada para diversos problemas de salud.

El inmueble, hasta hace poco abandonado, es ahora un local reestructurado donde atesoran el material histórico, tradicional y científico necesario para la formulación de las mezclas, un laboratorio con las condiciones básicas y tecnológicas necesarias para la producción con calidad y almacenes de materias primas y productos terminados.

 

Surtidos

Entre los productos en polvo que elaboran y comercializan se encuentran un condimento bionatural que incluye orégano, albahaca, ajo, perejil, comino y cebollino; y el anticatarral, con naranja, caña santa, orégano, romero o copal y salvia.

Se trata de un proyecto en desarrollo para crear una cooperativa de productos naturales.

Foto: Archivo IPS_Cuba

En el caso de la mezcla calidad de vida, de uso en la menopausia y la andropausia, comprende salvia, manzanilla y pasiflora, mientras que el sedante incluye manzanilla, pasiflora y menta y el circulatorio, naranja y caléndula.

Otros son jengibre, stevia, menta, te de riñón, flor de Jamaica, mezcla de mentas, naranja y manzanilla.

Cada sobre incluye, en una etiqueta provisional, una breve descripción del contenido, modo de preparación para infusión o cocimiento, fecha de elaboración y caducidad.

El establecimiento ofrece variedad de productos medicinales naturales y condimentos mixtos.

Foto: Archivo IPS_Cuba

En Cuba se produce una treintena de productos elaborados a base de plantas medicinales, sin embargo, su presencia no es estable en la red de farmacias, por lo que no consiguen suplir el déficit de algunos medicamentos, pronunciado en los últimos tiempos debido a las restricciones financieras del país.(2019)

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