2007: Despejando incógnitas

Resumen político anual.

La afirmación de Raúl Castro, el 26 de julio, de que todo puede ser cambiado y que lo que fue válido ayer, no tiene por qué serlo hoy, abre un camino de revisión del pasado y del presente, de gran trascendencia en la isla caribeña.

Foto: Archivo IPS Cuba

El año de incertidumbres iniciado el 31 de julio de 2006, con el anuncio del retiro “provisional” del presidente Fidel Castro, parece haber llegado a su final el 31 de diciembre de 2007 con las salvas de artillería que celebraron el inicio del año 50 de la revolución cubana. El trauma, generado en un principio por la ausencia del hombre que ha dirigido el destino de la isla desde el primero de enero de 1959, dio paso a la costumbre y, salvo excepciones, la mayoría de las personas siguieron su vida, atentas a los rumores pero sin detenerse a contar los días de ausencia.

Acostumbrada a verlo casi a diario, en las primeras planas de cada periódico o en los titulares del noticiero televisivo, la población de 11,2 millones de habitantes tuvo que conformarse con unas pocas fotos, tres conversaciones telefónicas y cuatro videos, el último de ellos transmitido por la televisión cubana el 14 de octubre. Al mismo tiempo, presenció la metamorfosis del Castro convaleciente al Castro columnista, una muestra más de ese don que siempre le ha caracterizado de saber convertir el revés en victoria. Incapacitado de pararse en una tribuna o mantener un diálogo en vivo en el programa televisivo “Mesa Redonda”, el mandatario retornó al escenario público a finales de marzo con el primero de una serie de artículos que, al cierre de año, superaban los 60.

Entre versiones callejeras sobre severas recaídas y períodos de recuperación, conscientes de que Castro nunca volverá a ejercer el poder como en el pasado, representantes de los más diversos sectores, incluso algunos muy cercanos a la oficialidad, apostaron durante meses al juego de la elección. ¿Se presenta o no a las elecciones? Fue la pregunta del año que, para finales de diciembre, parecía empezar a tener una respuesta en la nominación del presidente como candidato a diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Para muchas personas, tanto en Cuba como fuera de la isla, las elecciones generales de 2008 parecían ser el momento ideal para el retiro definitivo y, por ende, ceder el paso al ministro de las Fuerzas Armadas, general de Ejército Raúl Castro. Esa parecía ser la fórmula para empezar a transitar por el camino de determinadas transformaciones necesarias, aunque tampoco faltan quienes no quisieran tener que colocar las esperanzas de un cambio en el sector militar. El pragmatismo, la apertura a la crítica, el estilo de dirección colectiva y la conciencia de la necesidad del cambio, atribuidos a Raúl Castro, chocan con los recuerdos de las políticas más duras del período y generan todo tipo de especulaciones alrededor de nuevos cierres y prohibiciones.

Como síntoma de este posible endurecimiento interno fue interpretada la limitación, aún más, del acceso a Internet y a buzones de correo electrónico en universidades y centros laborales en todo el país, pero sobre todo fuera de la capital. Las autoridades también emprendieron una guerra sin cuartel contra las antenas ilegales y todo el negocio que rodea el robo de la señal satelital que llega desde Estados Unidos, pero, en un evidente gesto de compensación con la mayoría de la población, extendieron la programación de varios canales televisivos, incluso a todo el horario de la madrugada.

La idea de que el país vive en medio de “un letargo” o en una especie de “inmovilismo” parece ser bastante generalizada y, sin embargo, se mueve. Los debates realizados durante todo 2007, desde el surgido espontáneamente en medios intelectuales hasta el convocado por el gobierno, parecen ser prueba de ello. Sin menos repercusión, pero con igual intensidad, transcendidos aseguran además que la máxima dirección del país orientó cambios en el tratamiento de la realidad nacional que se hace desde los medios de comunicación, autorizó una experiencia piloto de mercados industriales cooperativos en una región del país e impulsó un estudio profundo de las actuales legislaciones en materia de la vivienda y de la propiedad.

La afirmación de Raúl Castro, el 26 de julio, de que todo puede ser cambiado y que lo que fue válido ayer, no tiene por qué serlo hoy, abre un camino de revisión del pasado y del presente, de gran trascendencia en un país donde no pocas veces las palabras se han convertido en leyes y las decisiones coyunturales se vuelven eternas e incuestionables. Por supuesto, los cambios tienen límites y, por el momento, estos se encuentran dentro de lo que vendría a ser la construcción de un modelo socialista cubano, en el cual cabrían reformas estructurales, económicas e, incluso, en el área de la política.

Siguiendo los pasos de 2006 a favor de la población de travestis, transexuales y transgéneros, el gubernamental Centro Nacional de Educación Sexual y la Federación de Mujeres Cubanas promovieron una reforma al Código de Familia que podría convertirse en una nueva “revolución dentro de la revolución”. La propuesta, que podría demorar años en ser aprobada pero al menos existe, incluye la responsabilidad de la familia con la descendencia, independientemente de su identidad de género y orientación sexual; el reconocimiento de las uniones de hecho entre parejas de gays y lesbianas; iguales derechos para parejas heterosexual y homosexuales; el acceso a la adopción y a la fertilización asistida 1.

Mientras el presente se despeja, y miles de personas siguieron optando por la emigración como una vía para resolver sus problemas económicos o alejarse de un sistema político que no comparten. Un momento de verdadera tensión se vivió el 3 de mayo, cuando dos jóvenes que cumplían su Servicio Militar Activo intentaron secuestrar un avión al servicio de Cubana de Aviación, en el aeropuerto internacional José Martí, de La Habana. De acuerdo con una nota oficial del Ministerio del Interior, ese día fue ultimado el teniente coronel de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Víctor Ivo Acuña Velázquez, quien intentó frustrar la acción. Con anterioridad, el 29 de abril, los secuestradores habían matado al soldado Yoendris Gutiérrez Hernández, quien, con otro compañero herido por los atacantes, trató de impedir el robo de fusiles AKM y la fuga del campamento militar.

Sin embargo, alejándose de prácticas pasadas y ateniéndose a la moratoria aplicada desde 2003 a la pena de muerte, tribunales militares cubanos, que juzgaron a los jóvenes por los delitos graves de asesinato y secuestro en el mes de septiembre, optaron por sentencias de cadena perpetua y de 30 años de prisión, a cambio de la pena capital. “La moratoria de facto es una buena noticia”, comentó entonces a IPS Elizardo Sánchez, de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional ( Ccdhrn ), una organización sin reconocimiento legal en el país y que informa regularmente sobre estos casos, basándose generalmente en testimonios familiares.

En tanto, estadísticas oficiales estadounidenses aseguraron, a finales de 2007, que 3.197 inmigrantes cubanos habían sido interceptados en alta mar, frente a los 2.293 detenidos en 2006. El número no incluye otra cantidad importante que llega al país del norte por las fronteras terrestres y por vía aérea, desde terceros países, a la par que empieza a equipararse al de los momentos de mayores flujos de emigrantes y coloca al gobierno en la necesidad de evitar cualquier tipo de crisis que pudiera llevar a un éxodo masivo y, por ende, a una posible respuesta agresiva desde Estados Unidos.

Varios artistas optaron por la “deserción” y el exilio, entre ellos tres primeras figuras del Ballet Nacional de Cuba. Sin embargo, el caso de mayor repercusión fue el del conductor de la televisión nacional, Carlos Otero, quien dejó atrás varios programas grabados, llegó a Miami con todas las puertas abiertas y un rosario detallado de las calamidades que sufren artistas, realizadores y técnicos en el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), frente a lo que llamó el total desinterés de las autoridades del medio por hacer buena televisión. En una respuesta sin precedentes, un comunicado oficial calificó al artista de “traidor” y lo colocó “en el bando de los que sueñan con aniquilar lo que se ha conquistado con el sacrificio de varias generaciones de cubanos dignos”.

En medio de un ambiente nacional que a veces pareció enrarecido, de reportes de hechos violentos y actos de repudio contra la oposición, pero sin incidentes de alta tensión social, el 96,49 por ciento de las personas registradas como votantes acudieron a las urnas el 21 de octubre, para escoger a los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular. María Esther Reus, presidenta de la Comisión Electoral Nacional, informó que del total de boletas depositadas, fueron válidas 7.603.145 (92,99 %), mientras quedaron en blanco 320.981 (3,93 %) y resultaron anuladas 251.959 (3,08 %).

Las tensiones con Estados Unidos se mantuvieron en su lógica de siempre, pero Cuba reforzó sus relaciones con Naciones Unidas, mantuvo lazos diplomáticos con 186 países, estableció un mecanismo de diálogo en derechos humanos con España y fortaleció aún más sus relaciones económicas y políticas con Venezuela. El país recibió la visita de 540 delegaciones extranjeras, incluidos 20 jefes de Estado o de Gobierno, siete vicepresidentes y 16 cancilleres.

Tras un año matizado por la movilización militar más grande de la historia del país, iniciada con la enfermedad de Castro y aún en curso, la población de la isla vivió un año libre de fuertes huracanes, pero con intensas lluvias que inundaron y aislaron poblados enteros, en el oriente del país. La ciencia cubana anunció el primer trasplante de célula madre; el historiador de la Ciudad de La Habana , Eusebio Leal, recibió el Premio Hábitat de la ONU y el Reina Sofía, de España; la intelectualidad se sumergió en un debate sobre la política cultural del país y la población demostró, una vez más, su capacidad de adaptación a las nuevas realidades.

Sin Castro, pero con Castro

Si durante el primer semestre de este año la mayoría de la población cubana, y no pocos círculos políticos, especializados y mediáticos, jugaban aún a las apuestas alrededor de la reaparición pública de Fidel Castro, para finales de 2007 la situación parecía haber cambiado radicalmente: las apuestas se habían desplazado de la reaparición a la reelección y la respuesta llegó en boca del propio mandatario de 81 años que, como tantas otras veces en la historia, acudió a ese raro don de lograr estar presente, a pesar de su ausencia.

Contra todos los pronósticos, Castro fue nominado candidato a las elecciones del Parlamento, fijadas para el 20 de enero de 2008, y todo parece indicar que será reelecto como presidente del Consejo de Estado, máximo órgano de gobierno en Cuba. La opción parece echar por tierra un posible “retiro en vida”, al menos por el momento, del hombre que ha dirigido este país de régimen socialista desde el primero de enero de 1959, y el ascenso pleno al poder del que hoy es presidente en funciones, el general de ejército Raúl Castro.

Para no pocos analistas, la fórmula que parecía más aplicable era la permanencia del mandatario en una especie de puesto de consejero-asesor que le permitiera mantenerse cerca de las más importantes decisiones y garantizara la estabilidad necesaria para los cambios que vendrían. Descartada esta posibilidad, podría quedar la alternativa de la “separación de poderes” 2, aunque una decisión de este tipo necesitaría incluso cambios constitucionales y la mayoría de los analistas la consideran “poco probable”.

En el juego de las opciones, el gobierno cubano parece haber optado por empezar a caminar en una serie de transformaciones, que buena parte de la población de 11,2 millones de habitantes está pidiendo a gritos, bajo el liderazgo de Fidel Castro. La apuesta favorece el fortalecimiento de la unidad y la continuidad frente a la ruptura y la transición, que no pocas personas desde el 31 de julio de 2006 han estado vinculando a la figura de Raúl. El mensaje parece claro: el estilo personal será diferente, Cuba podrá esperar una mayor apertura al debate y a reformas pragmáticas, sobre todo en la esfera económica, pero no habrá cambios profundos en el sistema socio-político.

Retorno mediático

Tras un fin de año marcado por la incertidumbre de la ausencia, una nueva visita “sorpresa” a Cuba del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sirvió de pretexto para mostrar imágenes fílmicas de su amigo y homólogo cubano. Castro, quien no aparecía ante las cámaras de la televisión cubana desde el 28 de octubre de 2006, recibió a su visitante de pie, con buen humor y visiblemente más recuperado que hace tres meses. “¿Cómo estás, compañero?”, le preguntó Chávez y Castro le dijo, reiterando su respuesta de otros momentos difíciles: “entero”.

La reaparición sucedió a versiones aparecidas en la prensa española que describían al detalle tres presuntas operaciones que había sufrido el mandatario desde julio de 2006, en medio de todo tipo de rumores sobre su prolongada ausencia. De acuerdo con declaraciones de Chávez al final de la filmación, la visita de unas dos horas se produjo en la tarde del 29 de enero, hablaron sobre temas tan variados como el cambio climático, la crisis energética mundial y “las amenazas del imperio” (Estados Unidos) y, como si las imágenes por sí mismas no fueran suficientes, añadió que había visto a Castro con la “claridad de siempre”.

No había pasado un mes y Fidel Castro se valió nuevamente de Chávez para romper el silencio sobre la evolución de su salud. Esta vez no hubo fotografías ni imágenes grabadas en video, sino una llamada telefónica de poco más de media hora, en la cual el gobernante aseguró que va “ganando terreno” en su recuperación y se sentía con más energía, más fuerza y más tiempo para estudiar. “He vuelto a ser un estudiante”, dijo Castro el 27 de febrero en el intercambio con el mandatario venezolano, trasmitido en vivo, en Venezuela, por el espacio radial Aló Presidente y por la televisión cubana al finalizar su programa “Mesa Redonda”.

“Me has convertido en especie de emisario o de fuente. El que quiere saber cómo está Fidel, viene aquí o me llama, conversa conmigo y yo le digo la verdad, lo que está ocurriendo”, dijo el venezolano. “Aquí todo el mundo te agradece por tener noticias de mí. Porque yo hablo y hago silencio, mutismo total. Porque no puedo estar hablando todos los días (….) A todo el mundo le pido paciencia y calma”, indicó Castro, para quien lo importante es que “el país marcha”.

Casi un mes después, el 21 de marzo, el diario El Tiempo de Bogotá publicó una foto 3 donde puede verse a Castro con el escritor colombiano y amigo cercano de muchos años, Gabriel García Márquez. Ambos aparecen de pie, conversando animadamente, en un área exterior que aparenta ser el jardín de alguna vivienda. Aunque las fotos no fueron publicadas en la prensa cubana, el hecho había sido confirmado por el propio Castro en otro diálogo telefónico con Chávez, dado a conocer el 14 de marzo.

Las predicciones sobre una inminente vuelta a sus obligaciones gubernamentales parecieron más patentes cuando, el 21 de abril, medios locales de comunicación mostraron tres fotos en las cuales se vio a Castro de buen semblante y ostensiblemente más recuperado, sentado y de pie, pero aún en traje deportivo. El testimonio gráfico correspondía a un encuentro de una hora con Wu Guanzheng, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Partido Comunista Chino, que según la agencia XINJUA, fue tomada en una clínica.

Tras el encuentro con Guanzheng, el mandatario volvió a tener un período activo en las relaciones internacionales en el mes de junio, cuando recibió, uno tras otro, a cuatro líderes de países con los que su gobierno mantiene relaciones y alianzas estrechas: el primero de junio, con Nong Duc Manh, secretario general del Partido Comunista de Vietnam; con el presidente boliviano Evo Morales, el 7; con el mandatario venezolano Hugo Chávez, el 12; y con el estadista nicaragüense Daniel Ortega, el 15, según información aparecida en los medios locales.

También este mes, el gobernante reapareció el 5 de junio, en el programa televisivo “Mesa Redonda”. Además de imágenes del encuentro con el alto funcionario vietnamita, la televisión transmitió un diálogo de 40 minutos con el conductor del mencionado programa, durante el cual Castro también abrió la posibilidad de realizar alguna “mesita redonda” en el futuro inmediato. “Estoy haciendo lo que debo hacer, ya no hay secreto, además”, dijo Castro al subrayar que su salud ya no es un “secreto de Estado”, como lo había decretado él mismo tras su primera intervención quirúrgica.

Pero, tras la intensidad de junio, el mandatario volvió a “desaparecer” hasta inicios de septiembre, aunque mantuvo sus colaboraciones con el diario Granma , una modalidad de presencia pública inaugurada en el mes de marzo. “Aquí estoy. Que si estaba moribundo, que si se murió, si se muere pasado mañana, bueno, nadie sabe qué día se va a morir”, dijo Castro el 21 de septiembre al conductor Randy Alonso, en una nueva entrevista para el programa televisivo “Mesa Redonda”. Como para disipar cualquier duda sobre la veracidad del video, el mandatario se refirió al último artículo publicado por él en Granma , a la cotización del euro frente al dólar y a una reunión de ministros de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, celebrada días antes en La Habana.

A la entrevista, siguió la publicación el día 23 de una foto de Castro junto a su colega angolano, José Dos Santos, y casi un mes después el presidente Hugo Chávez volvió a dar el pretexto para fotos, conversaciones telefónicas y videos.

El mandatario sudamericano llegó a la mayor de las Antillas para rendir homenaje al comandante Ernesto Guevara en el aniversario 40 de su muerte. A su arribo a La Habana, el 13 de octubre, conversó durante cuatro horas con su homólogo cubano sobre el Che Guevara, de historia, relaciones bilaterales y la agenda internacional, según la versión oficial. Al día siguiente, ambos mandatarios hablaron por teléfono al inicio del programa radiotelevisado “Aló Presidente”, transmitido esta vez desde la central ciudad cubana de Santa Clara, donde reposan los restos del Che Guevara. Además de escuchar en “vivo y directo” a Castro, la población cubana pudo apreciar un video de 17 minutos sobre el encuentro de ambos mandatarios.

Esa filmación, junto a las fotos aparecidas en la prensa nacional, fueron los últimos testimonios gráficos publicados del presidente antes del 31 de diciembre.

El “columnista” de Granma: Más allá de estos encuentros oficiales y apariciones, que con el tiempo parecen convertirse en hechos aislados, el verdadero retorno de Castro a la vida política tomó otro rumbo y se inició el 29 de marzo con la publicación de la primera de una ya extensa serie de Reflexiones del Comandante en Jefe. Iniciadas el 29 de marzo, con el texto “Condenados a muerte prematura por hambre y sed más de 3 mil millones de personas en el mundo”, las columnas ya suman más de 60 y han transitado por temas tan diversos como bioenergía, cambio climático, deporte, historia, educación, elecciones, relaciones internacionales y bilaterales y, por supuesto, Estados Unidos y la saga de su actual presidente, George W. Bush.

La asiduidad del espacio garantizó, de alguna manera, la presencia sistemática del mandatario en la escena política, pero, al mismo tiempo, sirvió de pretexto para nuevas incógnitas o elucubraciones cada vez que bajaba el ritmo de publicación. Siguiendo la máxima de informar lo menos posible sobre el estado de su salud 4, Castro hizo una excepción el 23 de mayo en su artículo “Para los sordos que no quieren oír”, en el que reiteraba su posición sobre el peligro que implica para la humanidad la expansión de los biocombustibles.

Al final de la reflexión y tras pedir excusas por abordar un tema personal, el presidente partió de las versiones noticiosas sobre su salud para asegurar que se vio sometido a varias intervenciones quirúrgicas y que, “tras muchos meses de venas tomadas y catéteres”, ya recibió la alimentación por vía oral, se estaba recuperando y mantenía un peso estable alrededor de los 80 kilogramos . “Hago por ahora lo que debo hacer, especialmente reflexionar y escribir sobre cuestiones a mi juicio de cierta importancia y trascendencia. (…) Todo el resto del tiempo lo empleo en leer, recibir información, conversar telefónicamente con numerosos compañeros y realizar los ejercicios de rehabilitación pertinentes”, afirmó.

Más allá de los temas internacionales, Castro hizo varias incursiones en el quehacer nacional que, según analistas, estaban dirigidas a marcar los límites de los posibles cambios y defender, ante todo, el mantenimiento de la revolución cubana, a cualquier precio:

17 de junio: “Cuba continuará desarrollando y perfeccionando la capacidad combativa de su pueblo, incluida nuestra modesta, pero activa y eficiente industria de armas defensivas (…) aunque no creciera el famoso Producto Interno Bruto del capitalismo”, afirmaba en “Reflexión y Manifiesto para el pueblo de Cuba”.

En ese mismo texto, el presidente recordó cómo la caída del socialismo en la ex Unión Soviética y los países de Europa, en la década del noventa, dejó a la isla sin sus “mercados y fuentes de suministro de alimentos, energía, maquinarias, materias primas, financiamientos a largo plazo y bajo interés” y la llevó a la crisis de la pasada década, también conocida como período especial. “Mucho daño hizo a la conciencia social el acceso a las divisas convertibles, en mayor o menor volumen por las desigualdades y debilidades ideológicas que creó”, añadió.

24 de junio: “Si los jóvenes fallan, todo fallará. Es mi más profunda convicción que la juventud cubana luchará por impedirlo. Creo en ustedes (…) ‘Ser o no ser’ -creo que dijo Shakespeare en uno de sus dramas. Esa es la alternativa de los jóvenes. Cualquier otra cosa sería vivir en el más idílico de los mundos algunas decenas de años, que en la Historia del Tiempo no serían más que unos segundos”, escribió en respuesta a una la declaración de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba (UJC) 5.

10 de julio: A partir de un comunicado de la UJC , que informó sobre la decisión de reducir la fuerza movilizada a las brigadas estudiantiles de trabajo en período vacacional por razones de eficiencia económica 6, el mandatario escribió su “Autocrítica de Cuba”. El texto, que la emprende contra un “distinguido burócrata” por haber dicho que el “período especial” 7había acabado, aparece como el análisis más amplio publicado por Castro en esta etapa sobre la realidad cubana actual. Entre otros aspectos, el mandatario analiza los siguientes:

– Tras explicar que “el precepto martiano sobre la importancia de vincular el estudio y el trabajo en la formación del hombre” y necesidades económicas llevaron al gobierno cubano a promover la vinculación del estudio con el trabajo físico, afirma que hoy “hay que hacer trabajar las células del cerebro si se desea formar conciencia, tan necesaria en la complejidad del mundo actual” 8.

– “La falta real y visible de igualdad y la carencia de información pertinente da lugar a opiniones críticas, sobre todo en los sectores más necesitados”, añadió tras enumerar las desigualdades que generan los estímulos en pesos convertibles, las remesas y diferentes vías de obtener ganancias de manera ilícita.

– “Los que de una u otra forma reciben pesos convertibles —aunque en estos casos son limitadas las sumas— o los ciudadanos que reciben divisas del exterior, adquieren a la vez servicios sociales esenciales gratuitos, alimentos, medicinas y otros bienes a precios ínfimos y subsidiados”.

31 de julio: “Ahora me acosan con preguntas sobre el momento en que volveré a ocupar lo que algunos llaman el poder (…) El propio Raúl se ha encargado de responder que cada decisión importante, a medida que me iba recuperando, era consultada conmigo. ¿Qué haré? Luchar sin descanso como lo hice toda la vida”, escribió en su reflexión por el primer aniversario de su retiro por motivos de salud.

3 de septiembre: “De no haberse detenido a tiempo las inversiones extranjeras en viviendas, habrían construido decenas de miles sin más recursos que la venta previa de las mismas a extranjeros residentes en Cuba o en el exterior (…) No se puede prescindir de algunas empresas mixtas, porque controlan mercados que son imprescindibles. Pero tampoco se puede inundar con dinero el país sin vender soberanía”, escribió en “Los superrevolucionarios”.

Señales de fin de año : Haciendo un alto en las reflexiones, el presidente Castro dedicó el último mes del año a enviar cartas y mensajes que, de alguna manera, empezaron a despejar la incógnita sobre su futura participación en el gobierno cubano. Si la primera carta, del 17 de diciembre, dirigida al programa de televisión, generó reacciones contradictorias que oscilan entre “cedió el paso a nuevas generaciones” y “seguirá al frente”, ya hacia finales de año el panorama parecía despejarse con su misiva al Parlamento y varias declaraciones del presidente en funciones Raúl Castro.

Al considerar en la primera misiva que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana “requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez”, Castro añadió: “Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir. Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final”.

Ya a finales de mes, durante la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, fue leída una carta con fecha 27 de diciembre, dirigida a los diputados:

“Lo que más ha destacado la prensa internacional sobre Cuba en días pasados, fue la frase en que expresé el 17 de este mes en carta al Director de la Mesa Redonda de la televisión cubana, que no soy una persona aferrada al poder. Puedo añadir que lo fui un tiempo por exceso de juventud y escasez de conciencia, cuando sin preceptor alguno iba saliendo de mi ignorancia política y me convertí en socialista utópico. Era una etapa en que creía conocer lo que debía hacerse, ¡y deseaba poder hacerlo! ¿Qué me hizo cambiar?: la propia vida, a medida que profundizaba en el pensamiento de Martí y de los clásicos del socialismo. Mientras más luchaba más me identificaba con tales objetivos y mucho antes del triunfo pensaba ya que mi deber era luchar por éstos o morir en el combate”, aseguró Castro.

Y tras referirse a los peligros que amenazan al mundo, y a Cuba, concluyó: “Leí el discurso breve y concreto elaborado por Raúl, que me envió previamente. Es necesario seguir marchando sin detenerse un minuto. Levantaré mi mano junto a la de ustedes para apoyarlo”.

Por su parte, el presidente en funciones aprovechó un recorrido por distritos electorales de la ciudad de Santiago de Cuba, ubicada a más de 900 kilómetros al sureste de La Habana 9, para asegurar que, por las señales de recuperación del presidente, “todos los dirigentes” del Partido Comunista habían defendido la propuesta de que se postulara nuevamente. Dejaba claro, una vez más, que a pesar de los pesares Fidel Castro sigue de cerca las principales decisiones que se toman en el país: “No lo abrumamos con problemitas, pero le consultamos todas las cuestiones principales”, pues goza de “una saludable mentalidad, pleno uso de las facultades mentales y algunas pequeñas limitaciones físicas, consecuencia del problema que padeció”, aseguró el general de ejército.

El programa del 26 de julio

Como tantas veces en la historia reciente de la isla, el gobierno cubano aprovechó el acto central por el Día de la Rebeldía Nacional para enrumbar el camino. Y también, como tantas otras veces, el ministro de las Fuerzas Armadas no dejó de reafirmar su posición como “el segundo”, siempre después de su hermano Fidel. “Ni en los momentos más graves de enfermedad dejó de aportar su sabiduría y experiencia ante cada problema y decisión cardinal”, afirmó Raúl Castro en un discurso que, aunque quisiera, no pudo dejar de tener su huella personal.

Breve, directo y con muestras de su buen sentido del humor, el ministro de las Fuerzas Armadas aseguró que seguirá atendiendo las indicaciones de la “Proclama al pueblo de Cuba” 10, así como “las muchas orientaciones que nos ha dado desde entonces y cuantas nos imparta en adelante”. Entre otros aspectos, reconoció que el país había vivido momentos “muy difíciles aunque con un efecto diametralmente opuesto al que esperaban los enemigos: el caos y el desplome del socialismo”.

Un análisis de la intervención del general de Ejército el 26 de julio, deja una relatoría de 14 puntos 11 que, de alguna manera, caracterizan su gestión como presidente en funciones y marcan algunas de las direcciones en las que ha empezado a trabajar el país:

  1. Continúa la oferta de diálogo con Estados Unidos, pero sobre las mismas bases de siempre: sin presiones ni chantajes de un lado, ni concesiones unilaterales del otro.
  2. La defensa se mantiene como prioridad. La movilización militar iniciada inmediatamente después de la enfermedad de Fidel Castro, continuará hasta que concluya el mandato del presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
  3. Las decisiones se tomarán después de estudiar los temas a fondo, evitando generalizaciones innecesarias y actuando en silencio para evitar falsas expectativas.
  4. La planificación se basará en prioridades claramente establecidas, sin que nadie trate de resolver sus problemas a cualquier precio y a costa de otros.
  5. No habrá soluciones espectaculares, se necesita tiempo y sobre todo trabajar con seriedad y sistematicidad.
  6. Necesidad de cuestionarse todo lo que se hace. Nunca creer que lo que se hace es perfecto y volverlo a revisar. Transformar concepciones y métodos que fueron los apropiados en su momento, pero han sido ya superados por la propia vida.
  7. Reconocer los logros con “clara conciencia de nuestros problemas, de las deficiencias, errores y actitudes burocráticas o indolentes”.
  8. El salario “es claramente insuficiente para satisfacer todas las necesidades; el Partido Comunista y el gobierno estudian esta y otras materias “igualmente importantes y estratégicas”.
  9. Un aumento de salarios o baja de precios requiere “una mayor y más eficiente producción o prestación de servicios”.
  10. Sobra tierra ociosa. Introducir los cambios estructurales y de conceptos que resulten necesarios para hacer producir la tierra y estimular la dura labor del campesinado.
  11. Descentralizar a favor de la eficiencia. En seis municipios del país los productores entregan leche directamente al punto de venta, sin pasar por la intermediación estatal; “así se eliminan procedimientos absurdos; la experiencia puede ampliarse hasta “producir la mayor cantidad de leche posible”.
  12. Siempre que resulte racional, recuperar la producción industrial nacional e incorporar nuevos renglones que eliminen importaciones o creen nuevas posibilidades de exportación.
  13. Se estudia el aumento de la inversión extranjera que aporte capital, tecnología o mercado, con “empresarios serios y sobre bases jurídicas bien definidas, que preserven el papel del Estado y el predominio de la propiedad socialista”.
  14. Se fortalecerán los planes de cooperación con Venezuela, Bolivia, Nicaragua, China y Vietnam, “dentro del creciente número de países de todos los continentes con los que se establecen y avanzan las relaciones de todo tipo”.

Con “claves” importantes sobre la actualidad cubana, el discurso de Raúl Castro tuvo gran repercusión por su llamado a cuestionar todo lo que se hace y el reconocimiento de que lo que fue válido un día, puede no serlo más. Al discurso del 26 de julio, siguió un llamado gubernamental a las organizaciones políticas y de masas del país para iniciar un proceso de debates de las palabras del ministro de las FAR, proceso que cobró fuerza con el paso de los meses y recordó uno similar realizado a inicios de la década del noventa 12, con la particularidad de que coinciden con momentos difíciles, pero totalmente diferentes.

Entonces, Cuba estaba amenazada por el impacto en el ámbito nacional e internacional de la crisis del socialismo real en Europa del Este, pero el proceso de revisión, análisis y propuestas se realizaba con la presencia muy clara de Fidel Castro al frente de la dirección del país. Ahora, el propio mandatario ha reconocido que los mayores peligros vienen de adentro y que, si no se enfrenta una serie de problemas y fenómenos, el proceso revolucionario podría autodestruirse 13. En este nuevo contexto, el debate transcurre en un escenario matizado por su ausencia-presencia, pero también por la incertidumbre de lo que podría traer su ausencia definitiva.

Para cerrar el año, el ministro de las Fuerzas Armadas dio continuidad a su exposición del 26 de julio, al centrar su intervención en el análisis del debate convocado por el Partido Comunista. Según las estadísticas oficiales, leídas por Raúl Castro, más de cinco millones de personas participaron en las 215.687 reuniones de “estudio y reflexión” realizadas, entre septiembre y octubre, en centros de trabajo, estudio y organizaciones de masas. En total, se recogieron un millón 300.000 planteamientos, en 3.255.344 intervenciones.

Una lectura a fondo del discurso del presidente en funciones ante la asamblea, permite destacar las siguientes ideas:

– La mayoría de los problemas planteados eran conocidos por la alta dirección del país.

– El proceso confirmó que “la apreciación” del gobierno “es correcta”.

– Los problemas locales, deficiencias y errores de personas específicas, habrá que enfrentarlos y resolverlos de manera directa, allí donde ocurren.

– Adoptar de inmediato las medidas para solucionar los problemas que no tienen que esperar por una decisión superior.

– La participación consciente y activa de la inmensa mayoría de la población en la búsqueda de las mejores soluciones al alcance de las posibilidades económicas del país.

– Se necesita tiempo para estudiar, organizar y planificar cómo alcanzar los objetivos propuestos, a partir de las prioridades establecidas, con la mayor calidad y eficiencia.

– Las soluciones no dependen sólo de la voluntad de personas, sino de la disponibilidad de recursos, de la autoridad y cualidades de los cuadros implicados y su constancia.

– Analizar los problemas de manera integral, conciliar las decisiones y actuar con racionalidad.

– En aras de forjar el consenso para determinar lo más racional y conveniente, no todas las propuestas y sugerencias podrán aplicarse íntegramente.

– Quien ocupa un cargo de dirección debe saber escuchar y crear el ambiente propicio para que los demás se expresen con absoluta libertad.

– Junto a la orientación, debe estar la crítica o la medida disciplinaria oportuna.

– Todos quisiéramos marchar más rápido, pero no siempre es posible.

– Perfeccionar las vías de información a la población, eliminar la nociva tendencia al triunfalismo y la complacencia.

– La crítica, cuando se ejerce adecuadamente, es esencial para avanzar.

– El exceso de prohibiciones y medidas legales hace más daño que beneficio. Muchas fueron correctas y justas en su momento, pero no pocas de ellas han sido superadas por la vida. Detrás de cada prohibición incorrecta, búsquese un buen número de ilegalidades.

– Se trabaja con urgencia en uno de los temas más abordados en las reuniones: la producción de alimentos y sus altos precios.

– El comportamiento positivo de los indicadores macroeconómicos debe reflejarse lo más posible en la economía doméstica, donde están presentes carencias cotidianas.

– Se analizan decisiones dirigidas a la paulatina solución de diversos problemas en la educación, la salud, el transporte, la vivienda y la recreación.

– La solución de muchas dificultades exige elevar la eficacia de los procesos inversionistas. Establecer prioridades, organizar mejor la mano de obra y los recursos e introducir tecnologías más modernas.

– Incrementar la productividad.

– Estudiar con “mesura, rigor y responsabilidad” otro grupo de complejos asuntos, como la existencia de dos monedas y las deformaciones de los sistemas de salarios y precios.

– Determinar las vías más efectivas para asegurar el incremento sostenido de la producción nacional y de la capacidad exportadora del país, reducir las importaciones e invertir los recursos en prioridades bien definidas.

– Continuar el camino del perfeccionamiento del sistema empresarial vinculado a los resultados.

– Defender la credibilidad del país ante los acreedores y garantizar los recursos necesarios para las inversiones que aseguran el desarrollo perspectivo.

– Generar una conciencia del ahorro que permita enfrentar el uso irracional de los recursos en determinadas entidades estatales por desorganización, falta de control y exigencia.

“Nuestro desempeño en el próximo año deberá caracterizarse por la sistematicidad; la organización, planificación y control efectivos; trabajar por prioridades y usar racionalmente los recursos; incrementar la productividad del trabajo y la eficiencia; fortalecer la integración, cooperación y cohesión en la actividad de dirección de los organismos del Estado, el gobierno, la Unión de Jóvenes Comunistas y las organizaciones de masas a todos los niveles, para enfrentar de conjunto, bajo la dirección del Partido, los principales problemas que hoy afectan a nuestro pueblo”, concluyó el presidente en funciones en su discurso, que contó con el apoyo expreso de Fidel Castro.

Reapariciones de Castro

Momentos de intensidad y largas ausencias han caracterizado la reaparición en los medios de comunicación de fotos, videos y conversaciones telefónicas del presidente Fidel Castro.

2006

13 agosto: En el día de su cumpleaños 80, el periódico Juventud Rebelde publica las primeras cuatro fotos de Castro convaleciente.

14 agosto: El espacio televisivo “Mesa Redonda” muestra un video con las primeras imágenes fílmicas de Fidel Castro, desde el 26 de julio.

1 de septiembre: La televisión cubana proyecta otro video, de unos diez minutos, en el cual aparecen los presidentes Chávez y Castro.

13-16 de septiembre: Fotos, imágenes televisivas o reportes de prensa informan de los encuentros de Castro con diferentes personalidades que visitan la isla en ocasión de la Cumbre del Movimiento de los No Alineados. El líder cubano recibe al intelectual argentino Miguel Bonasso, a su amigo el mandatario Chávez, al secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, y a los presidentes de Irán, Bolivia, Malasia y la India.

28 de octubre: Castro reaparece en un video televisivo para desmentir rumores sobre su muerte.

2007

30 de enero: La televisión nacional cubana transmite imágenes de un encuentro entre Castro y Chávez, realizado el 29 de enero, según declaraciones del mandatario venezolano. Castro recibe a Chávez de pie.

27 de febrero: Fidel conversa con Chávez durante su espacio radial “Aló Presidente”. La conversación de poco más de una hora es transmitida en vivo en Venezuela y retransmitida por la televisión cubana.

12 de marzo: Encuentro con Gabriel García Márquez.

12 de marzo: Conversación telefónica con Chávez. Texto publicado en Cuba el 14 de marzo, confirma entrevista con el Premio Nobel de Literatura.

21 de abril: Castro recibe a Wu Guanzheng, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Partido Comunista Chino. Prensa cubana publica fotos.

1 de junio: Mandatario se reúne con Nong Duc Manh, secretario general del Partido Comunista de Vietnam.

5 de junio: Televisión nacional transmite un diálogo de 40 minutos entre Castro y un conductor del programa “Mesa Redonda”.

7 de junio: Encuentro con el presidente boliviano Evo Morales.

12 de junio: Chávez vuelve a visitar a Castro.

15 de junio: El mandatario recibe a su homólogo nicaragüense Daniel Ortega.

21 de septiembre: El programa televisivo “Mesa Redonda” transmite una entrevista de casi una hora con Castro.

23 de septiembre: La edición dominical del diario Juventud Rebelde publica una foto de Castro junto a su colega angolano, José dos Santos. El encuentro habría sido realizado el día anterior.

14 de octubre: Durante la transmisión del programa “Aló Presidente”, desde la central ciudad cubana de Santa Clara, el presidente Hugo Chávez transmite un video de 17 minutos de su encuentro con Castro el día anterior y mantiene una conversación telefónica “en vivo” con el mandatario cubano.

 

Vilma Espín: muere una veterana

Vilma Espín, una de las líderes más importantes de la revolución cubana y luchadora por los derechos de las mujeres y las minorías, falleció el 18 de junio tras una tenaz lucha contra la enfermedad, sólo comparable a su constancia para trabajar por los derechos de las mujeres y contra todas las manifestaciones de machismo.

El cuerpo de Espín, fallecida a los 77 años, fue cremado según su voluntad y sus cenizas depositadas, el 22 de junio, “en ceremonia estrictamente familiar y con honores militares de inhumación”, en un mausoleo construido en la Sierra Cristal , escenario principal de las luchas guerrilleras del II Frente contra la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958).

Compañera de lucha en la guerrilla y esposa del presidente en funciones, Raúl Castro, fue fundadora y presidenta hasta su muerte de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), que agrupa a más de tres millones y medio de mujeres mayores de 14 años.

Detrás de muchas leyes y del Código de Familia de 1975 estuvo el empuje de Espín. También creó, en 1979, la Comisión Nacional Multidisciplinaria para el Estudio de la Transexualidad y la atención a transexuales dentro del Grupo Nacional de Educación Sexual, igualmente fundado por ella y antecedente directo del actual Centro Nacional de Educación Sexual, que impulsa desde 2004 una estrategia nacional para la atención a personas transexuales, travestis y transgéneros.

Integró el Buró Político, máximo órgano de dirección del Partido Comunista; fue diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular, miembro del Consejo de Estado y presidenta de las delegaciones cubanas a todas las conferencias mundiales sobre la mujer convocadas por las Naciones Unidas desde 1975.

Por su vital participación en la organización del alzamiento de Santiago de Cuba, el 30 de noviembre de 1956, y por su lucha en la clandestinidad y en la guerrilla, mereció en 2001 el título de Heroína de la República de Cuba, que otorga el Consejo de Estado.

 

 

Castro: ¿diputado o presidente?

La incógnita sobre el futuro político de Fidel Castro en Cuba comenzó a despejarse el 2 de diciembre, cuando fue electo candidato a diputado por una circunscripción electoral de la suroriental ciudad de Santiago de Cuba, con vistas a los comicios del 20 de enero, previo a que el Parlamento decida en marzo si sería reelegido como presidente del Consejo de Estado.

De los 614 diputados que serán escogidos en enero por voto popular, saldrán los 31 miembros del Consejo de Estado, máximo órgano Ejecutivo y que preside Fidel, en una elección durante la sesión constitutiva de la nueva Asamblea Nacional (parlamento).

Castro, quien tradicionalmente ha sido propuesto como candidato parlamentario por la mencionada urbe, podría ser electo como diputado el 20 de enero (situación que muchos ya dan por hecho, salvo por un agravamiento de su estado de salud), ser postulado y reelecto presidente de Cuba, en cuyo caso continuaría Raúl como presidente en funciones.

También podría proseguir como diputado, pero no aceptar la reelección en el Consejo de Estado, que preside desde que, en 1976, se instauró este sistema electoral. En ese caso, Raúl, de 76 años, lo sustituiría definitivamente o, en un escenario menos posible, asumiría un nuevo dirigente, que podría ser el vicepresidente Carlos Lage, Felipe Pérez Roque o Ricardo Alarcón.

 

Nuevas medidas contra la corrupción

Más medidas disciplinarias para dirigentes y funcionarios, en un nuevo intento por frenar la corrupción en la esfera estatal, fueron publicadas por La Gaceta Oficial en agosto de 2007.

El nuevo “régimen disciplinario” para los cuadros directivos sanciona violaciones que van desde las ausencias y llegadas tarde al trabajo hasta la pérdida o robo de bienes materiales del Estado. Las personas en cargos directivos serán consideradas responsables “colaterales”, aun cuando no tengan participación directa en hechos delictivos.

“Las medidas disciplinarias se imponen de modo directo y con efecto inmediato”, añadió el documento, que contempla el cese y separación definitiva del cargo.

El vicefiscal general de la República , Carlos Raúl Concepción, reconoció durante IV Encuentro Internacional sobre la Sociedad y sus Retos frente a la Corrupción , que en los últimos 10 años se ha dado “cierto auge” de este mal, sobre todo en el sector empresarial y entre dirigentes intermedios del Estado.

“Antes nos encontrábamos ante la malversación sencilla de un trabajador de comercio o de los servicios. Hoy, con la presencia de firmas extranjeras, tenemos hechos más graves. Con alguna frecuencia, encontramos contratos perjudiciales por la sencilla razón de que las personas que tienen que ver con este proceso han recibido dinero para favorecer a los capitalistas extranjeros en detrimento del país”, precisó el funcionario.

El Código Penal cubano reúne más de 30 figuras delictivas que, según Concepción, “permiten enfrentar la corrupción, con una sanción principal y cuantas accesorias se dispongan”.

 

Los desafíos de Raúl Castro

El equipo gobernante, presidido por Raúl Castro, tiene sobre sus hombros la difícil tarea de garantizar la supervivencia de una revolución que ya arriba a su medio siglo. Sin el carisma de su hermano Fidel, el presidente en funciones promueve el restablecimiento de la gobernabilidad institucional y el trabajo en equipo.

Para especialistas, en esencia, se trata de lograr una fórmula de gobierno que busque, por un lado, equilibrio y consenso, tanto al interior de la actual clase dirigente —donde confluyen varias generaciones y visiones políticas diversas sobre la realidad cubana—, como respecto a las aspiraciones de la población.

Raúl Castro es consciente de que, tras la desaparición física de su hermano, la dirección colectiva tendrá un papel fundamental. Desde esa perspectiva, otorga valor estratégico a dos instituciones básicas: las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC), tal como lo han validado las experiencias de China. En lo que respecta a las FAR, se sabe que es una columna sólida del sistema político cubano. Esa institución, bajo la dirección del general Castro, ha mostrado su eficacia tanto en el terreno militar como en sus experiencias económicas, consideradas un modelo para el resto de la economía local.

De otra parte, la estrategia es otorgarle mayor protagonismo al PCC, entidad que debe llevar adelante las ineludibles reformas que necesita con extrema urgencia el socialismo cubano vigente, a tenor con el reclamo popular, so pena de perder su ya criticado liderazgo.

Al mismo tiempo, Raúl Castro enfrenta la reconstrucción de la economía de tal forma que satisfaga las necesidades de la población, sin que ello menoscabe lo que se ha venido haciendo hasta el momento bajo la dirección del presidente de 81 años.

Para más información sobre este tema, se puede consultar:

– “Castro da la seña”, Revista Mensual, No.12, diciembre de 2007, IPS-Corresponsalía Cuba.

– “Año difícil, otro complejo”, Revista Mensual. No.12, diciembre de 2007, Corresponsalía Cuba.

– “Castro: Un año después”, Revista Mensual, No.7, julio de 2007, Corresponsalía Cuba.

– “Castro: Convalecencia activa”, Revista Mensual, No.6, junio de 2007, Corresponsalía Cuba.

– “Castro inicia el retorno”, Revista Mensual, No.3, marzo de 2007, Corresponsalía Cuba.

– “Castro se retira temporalmente”, Revista Mensual, No. 7, julio de 2006, Corresponsalía Cuba.

Vea también los dossiers especiales “Fidel Castro: un hombre de dos siglos” y “Fidel Castro: un año de espera”, en www.cubaalamano.net

El país a debate

Tras comenzar 2007 con un intenso debate intelectual sobre la política cultural de la Revolución cubana, específicamente sobre sus aristas más oscuras, el fin de año sorprendió a la población de la isla inmersa en un proceso político que ha sido visto como uno de los más trascendentes que ha vivido el país en medio siglo. En el centro de este otro debate, convocado por el propio Partido Comunista pero multiplicado también por otras vías formales e informales, se encuentra la continuidad del sistema socialista cubano.

Al parecer, sin llegar al extremo de los grupos que niegan todo y optan por la instauración de un sistema al estilo de las democracias latinoamericanas, existe un consenso bastante generalizado a favor de repensar y construir un modelo de socialismo propio en la isla. La opción está amparada por un viejo dilema que enfrenta siempre la sociedad cubana: capitalismo y sociedad de consumo significan retornar al pasado y, por ende, la pérdida de buena parte de las conquistas sociales identificadas con el proceso revolucionario, iniciado en 1959.

Al mismo tiempo, el mantenimiento del actual sistema sólo será posible si el país cambia. Así parece haber quedado refrendado por las llamadas asambleas “abiertas”, cuyo desarrollo generó un nivel sin precedente de opiniones entre las más diversas capas sociales. Más de tres millones de intervenciones y un millón 300.000 planteamientos podrían interpretarse como un acto de confianza hacia las autoridades, pero también como un severo llamado de atención y alerta.

“Pueden hablar no sólo del discurso, sino de todo lo que quieran hablar, con valentía, con sinceridad, sin muchas ilusiones de que somos magos y vamos a resolver los problemas (…) Pero hace falta retroalimentarnos con la opinión de todos, todo se va a recoger, opiniones de la base (…), eso nos va a ayudar mucho, pero hay que hablar con sinceridad y con realismo”, había dicho el mandatario el funciones, en declaraciones a la televisión nacional en septiembre.

Aunque una relatoría de esos planteamientos no ha sido publicada oficialmente, el discurso de Raúl Castro ante la Asamblea Nacional del Poder Popular en diciembre pareció dejar claro que el proceso sí servirá de base para trabajar en el enfrentamiento de determinados problemas y no, simplemente, como una válvula de escape. Algunos analistas y representantes de la sociedad civil cubana van incluso más allá y piensan que mecanismos como este deben convertirse en fórmulas permanentes de participación.

Exdirigentes partidistas y del gobierno, especialistas y académicos que en su momento formaron parte del engranaje que evaluó los resultados de la convocatoria al IV Congreso del Partido, estiman que, en esta oportunidad, la participación popular fue mucho mayor y con un nivel de opiniones impresionante. De la misma manera, esos pronunciamientos de la población son contentivos de un amplio abanico de enfoques, puntos de vistas y matices que, al parecer, confluyen en una verdad inapelable: el socialismo actual requiere de modificaciones sustanciales y de fondo.

El abanico de problemas planteados, según diversas fuentes, incluyen temas como la dualidad monetaria y el valor real del salario; los serios problemas de la vivienda y todas las limitaciones vinculadas a las permutas, venta de propiedades y construcción con esfuerzo propio; la crisis del transporte público; los serios problemas de calidad del sistema educacional; las condiciones de las escuelas preuniversitarias en el campo; el deterioro de los servicios de salud y el déficit de personal médico; las limitaciones al ejercicio del trabajo por cuenta propia y a la iniciativa privada; el acceso de la población a hoteles destinados al turismo internacional que, antiguamente, estuvieron a su disposición.

Por supuesto, como mismo se convocó al debate, se colocaron sus límites “Hay una agenda revolucionaria, pero seríamos ingenuos si no viéramos que el enemigo trata desesperadamente de introducir su propia agenda en esta discusión”, advirtió el veterano comandante de la revolución Ramiro Valdés, al abrir el acto por el aniversario 40 de la muerte de Ernesto Guevara 14, en la central ciudad de Santa Clara. Al plantear el dilema guevarista “Revolución socialista o caricatura de revolución”, Valdés dijo que el debate tiene que apuntar “para el socialismo como fundamento de la independencia, y el desarrollo material y moral que sirva de base al bienestar, la justicia y la dignidad”.

Ante la realidad de que no pocas personas mostraron su pesimismo con las reuniones —toda vez que procesos similares anteriores no tuvieron resultados concretos y quedaron como catarsis social—, el ministro de Informática y Comunicaciones aseguró: “hay quienes de modo consciente o inconsciente estimulan el desaliento, promueven teorías peregrinas para la solución de complejos problemas económicos” y, aún peor, tienen “la ilusión de que el conflicto histórico entre Cuba y Estados Unidos pueda resolverse por la vía de las concesiones unilaterales o la espera de favores”.

En tanto, Eliades Acosta, jefe del departamento de Cultura del Comité Central del Partido Comunista, apoyó el derecho al ejercicio de la crítica y al acceso a la información, en una entrevista concedida en noviembre a la publicación Cubarte . De acuerdo con el funcionario, la sociedad cubana a la que se aspira incluiría las siguientes características:

– una sociedad que hable de sus problemas en voz alta y sin temor

– donde los medios reflejen la vida sin triunfalismo

– los errores sean ventilados públicamente para buscar soluciones

– en la que la gente pueda expresarse honestamente

– donde la economía y los servicios funcionen

– donde las personas no se sientan ciudadanos de menor categoría en su propio país, por algunas medidas que en su momento fueron imprescindibles, pero que hoy son obsoletas e insostenibles.

– donde haya mucha información, variada y existan productos culturales de alto nivel

– una sociedad en comunicación con el mundo de una manera natural

Para lograrlo, aseguró, es necesario desterrar “el abuso de prácticas institucionales para limitar la crítica”. A su juicio, “debe quedar atrás esa práctica de silenciar los problemas, alrededor de la cual no siempre está la buena intención de ayudar a la Revolución, sino también la de cuidar cargos o posiciones, posturas acomodaticias y lesivas al clima ético de una sociedad.

“Institucionalmente la crítica no siempre se permitió, ni se comprendió ni se estimuló”, lamentó Acosta, quien reconoció que ese clima contribuyó a crear una especie de síndrome de autocensura. “Estamos en un momento por el que toda sociedad atraviesa, en el cual hay un grupo de formas de hacer que requieren un salto a otro nivel. Se trata de ese momento de quiebra y de transformación revolucionaria, que es dialéctica. El mundo no se va a acabar porque haya muchas quejas”, aseguró el ex director de la Biblioteca Nacional de Cuba.

De acuerdo con Acosta, una de las máximas autoridades en el sector de la cultura cubana en la actualidad, la isla vive “un momento de transformaciones revolucionarias”: el país “está repensando sus estructuras, el propio partido está repensando sus relaciones con la sociedad para buscar un diálogo más directo, más eficaz, y una mayor participación del pueblo en las decisiones”, aseguró en clara referencia a las reuniones que siguieron al discurso del 26 de julio.

Aportes desde Internet

Mensajes de correo electrónico y artículos publicados en Internet por personas radicadas en la isla antecedieron o se sumaron al debate sobre la actualidad y el futuro de Cuba, convocado por el Partido Comunista. Además de la legitimación de un canal de comunicación, al que sólo una minoría de personas tiene acceso en la isla, los aportes reflejaron, de alguna manera, la falta de espacios existentes en los medios de comunicación nacionales para la apertura a estos temas. No ya los artículos elaborados por “cuenta propia” o las opiniones circuladas por email , ni siquiera los planteamientos realizados durante las reuniones organizadas por orientación oficial tuvieron un amplio reflejo en la prensa.

El canal de Kaos en la Red: En este contexto, entre los aportes aparece el de la periodista Soledad Cruz, ex embajadora de Cuba ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Vinculada a importantes círculos de poder en la década del ochenta, pero también recordada a nivel popular por el ejercicio de un periodismo crítico desde las páginas del diario Juventud Rebelde, Cruz generó las más diversas reacciones con la publicación, el 20 de julio, en el sitio web Kaos en la red (www.kaosenlared.net) de su artículo “El revolucionario riesgo de la verdad”.

“Mejor sirve a la patria quien le dice la verdad (…) Pero sucede que en el periódico, al que estoy vinculada desde el año 1970, no puedo hacerla pública porque entre las taras estalinistas de las cuales no ha podido librarse el socialismo cubano está el mantenimiento de un periodismo al margen de la dinámica de la vida, de los conflictos naturales de la convivencia social, de ese entramado complejo que es pretender una sociedad más justa, siendo un país pobre, bloqueado”, afirmó Cruz en el artículo que, a finales de año, había acumulado más de 11.750 lecturas y 490 comentarios.

Partiendo de la idea de que “en Cuba la mayoría de la población quiere salvar la Revolución ” porque “la mayoría inteligente sabe que no puede esperar nada mejor del capitalismo y mucho menos de los Estados Unidos”, la periodista critica la devaluación del salario que lleva a las personas a “inventar” lo que sea para vivir y la posición del “estado benefactor” que “insiste en resolverlo todo de una manera centralizada y no permite, ni propicia mecanismos alternativos para, según la iniciativa personal y la creatividad de cada cual, la gente se gane su vida”.

Entre otros problemas, Cruz puso sobre el tapete el derecho a la libre elección, al respeto a la individualidad, a elegir dónde vivir y regresar a su país cuando quiera, y a viajar libremente, sin necesidad de pedir un permiso o de que alguien le compre una carta de invitación. Vinculado a la decisión de emigrar a otro país, aparece el tema de la propiedad. No sólo vivir en otro país conlleva la posible pérdida de la propiedad sobre la vivienda, sino que las legislaciones vigentes convierten esa propiedad en nula, cuando limitan la posibilidad de venta, tanto de casas como de vehículos propios.

En el artículo, uno de varios sobre el la sociedad cubana actual publicados por Kaos en la red , Cruz se refirió también a las regulaciones que impiden que una persona pueda llevar en el auto a extranjeros o que no pueda hospedar en su casa a amigos de otros países; al “empecinamiento en mantener la propiedad estatal como única variante en aspectos que otras alternativas han mostrado mejores resultados, tales como la gastronomía y la agricultura”, y favoreció la propiedad colectiva como complementaria de la estatal.

Definido como “un colectivo de personas que conforman una Asociación Cultural, que tiene como objetivo principal luchar contra el capitalismo”, Kaos en la red es un “medio de expresión digital” para “todas las personas o colectivos que forman el abanico ideológico de izquierda plural anticapitalista”. Además de Cruz, desde la isla colaboran, entre otros, los periodistas Roberto Pérez Betancourt, Félix Guerra, Diana Martínez y el historiador y ex diplomático Pedro Campos, uno de los más activos y prolíferos colaboradores cubanos del sitio.

Justo Campos publicó “15 propuestas concretas para revitalizar el socialismo en Cuba” que, tras aparecer el 2 de septiembre de 2007, circuló por buena parte de la red de correos electrónicos en la isla, y generó cientos de comentarios y versiones de prensa. A juicio del analista, “las medidas fundamentales que a corto plazo podrían garantizar la continuidad revolucionaria, la profundización del socialismo y un amplio apoyo de masas”, serían, en síntesis:

  1. Establecimiento del CUC (Peso Cubano Convertible) como moneda única que circule en el país. Reajustar los precios actuales -en pesos cubanos no convertibles- de los servicios y productos básicos a un salario medio que sería de unos 250 CUC.
  2. Restablecimiento de la paridad del Peso Cubano Convertible con el dólar, con impuesto mínimo sobre el cambio, para estimular el turismo, la inversión extranjera controlada (preferiblemente indirecta y en empresas mixtas), las remesas y el movimiento interno y externo de la economía.
  3. Una parte específica de las ganancias de cada empresa debe ser distribuida equitativa y democráticamente entre los trabajadores.
  4. Elección democrática del aparato de dirección en todos los centros de producción y servicios, sujeto a permanente revocación y establecimiento de salarios medios para los elegidos, sin prebendas adicionales para evitar el arribismo.
  5. Control y planificación democráticos en todos los centros de producción y servicios, a partir de los intereses de los colectivos de trabajo. Control autónomo por el colectivo laboral sobre los planes de producción, costos, gastos, presupuestos, salarios, ganancias y demás aspectos económicos de las entidades. Establecimiento de relaciones monetario-mercantiles interempresariales contractuales entre todos los sectores.
  6. Liberación de todas las trabas a la producción agropecuaria y entrega en usufructo de la tierra cultivable ociosa a campesinos individuales y preferiblemente a grupos de campesinos que estén interesados en formar cooperativas. Creación de una red bancaria estatal eficiente de créditos para el sector y liberalización plena del mercado interno de todos los productos agropecuarios y pesqueros.
  7. Eliminación de la libreta de racionamiento, previo establecimiento de subsidios directos y selectivos a las personas de bajos ingresos, jubiladas, madres solteras, minusválidas y discapacitadas.
  8. Creación de cooperativas de comercialización en todos los mercados al por menor, con una política de precios con topes máximos y control estatal del mercado al por mayor.
  9. Establecimiento de empresas cogestionadas y cooperativas de transporte para el servicio urbano con apoyo crediticio estatal y eventual participación de capital indirecto extranjero, para el desarrollo del transporte urbano en la capital y principales ciudades. Agrupar a los taxistas particulares en cooperativas voluntarias apoyadas por el Estado.
  10. Revitalización del sistema de microbrigadas por centro de trabajo para la construcción de viviendas decentes para los trabajadores, autorización de creación de cooperativas de construcción y de materiales afines y agilización de la legislación, trámites, normas, créditos y venta de materiales para la construcción de viviendas.
  11. Eliminación de impuestos y controles a la renta habitacional entre nacionales, a fin de contribuir a suplir el déficit actual de viviendas, con las modificaciones inmediatas necesarias a la ley que garanticen la propiedad. Establecimiento de un impuesto a la propiedad sobre la vivienda según la calidad, tamaño y ubicación que obligue a un uso racional de las capacidades construidas.
  12. Libre expedición de todas las licencias para el trabajo por cuenta propia, incluyendo en el sistema a los vendedores ambulantes.
  13. Habilitación de la venta de viviendas, terrenos y vehículos automotores entre nacionales, previo pago de impuesto, sin otras restricciones. Autorización a los “mercados de pulgas” (objetos usados) los fines de semana.
  14. Fortalecimiento del poder real del Poder Popular y concreción a nivel municipal del control fiscal y presupuestario territorial, unido a la municipalización de la Policía y las instituciones del Orden Interior, que debe quedar separado de la Seguridad , así como entrega de las prisiones, con todo su personal y sistemas, al Ministerio de Justicia.
  15. Someter estas y todas las demás propuestas a una amplia discusión popular, sin restricciones, en un proceso horizontal que abarque la prensa, la radio y la televisión, los centros de trabajo, los sindicatos, los núcleos del Partido, los centros estudiantiles, las unidades militares, los CDR, las delegaciones de la FMC , las asambleas de barrio del Poder Popular y luego, con el enriquecimiento popular, someterlas en un término de tres meses a referéndum nacional, para garantizar democráticamente la efectividad del proceso.

Mirar atrás: El análisis de los errores, que en su momento dieron al traste con el socialismo en la ex Unión Soviética, parece ser una tarea urgente para medios académicos cubanos. “Sería un disparate no considerar esos problemas, decir que no tienen nada que ver con nosotros o que no se puede repetir esa historia”, comentó el profesor de la facultad de derecho de la Universidad de La Habana , Julio Antonio Fernández, en un taller académico.

Esa influencia soviética y del resto del campo socialista esteuropeo, en especial lo concerniente a su estructura autoritaria y vertical, está presente en el modelo cubano. Al respecto, Fernández mencionó situaciones erróneas aún existentes, como “las prácticas burocráticas del monopartidismo, el verticalismo, la poca participación popular y el desprecio de la institucionalidad”, incluso de aquellas estructuras creadas por la revolución, como el Poder Popular, la Asamblea Nacional legislativa cubana.

Fernández forma parte de un grupo de intelectuales que ha organizado el Taller Permanente “Revolución bolchevique, historia de la URSS y Cuba. Análisis crítico socialista desde el siglo XXI”, convocado por el gubernamental Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana “Juan Marinello”, con el apoyo del Ministerio de Cultura. Además de sostener encuentros sistemáticos, las opiniones tienen su espacio propio en Internet (www.cuba-urss.cult.cu).

“Hoy hace falta hacer mucho más, sobre todo ideológicamente, para que el socialismo se mantenga como una perspectiva, pues ya no se trata sólo de no repetir los errores soviéticos y del socialismo real”, dijo el joven académico, convencido de que su generación afrontará “un trabajo casi de titanes” en este sentido. No obstante, “la revolución viene con una carga de autoritarismo fuerte por una necesidad de defensa, de estructurarse verticalmente para sobrevivir”, consideró Alexander Correa, investigador del gubernamental Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana “Juan Marinello”.

El experto señaló, además, que la preparación militar masiva, iniciada poco después del triunfo de la revolución cubana, en 1959, para garantizar la defensa ante el acoso de Estados Unidos, así como la enseñanza del marxismo-leninismo en las instituciones castrenses, provocaron la extensión de estructuras sociales y prácticas ideológicas autoritarias. En tal sentido, resulta crucial que el nuevo socialismo que se proponga edificar la sociedad cubana deje atrás esos lastres y abra paso a uno sustentado sobre bases realmente participativas y de consenso.

Hiram Hernández, profesor y editor de la revista Temas , consideró que hoy los problemas fundamentales para Cuba “como nación y revolución” son “la emigración de los jóvenes, el envejecimiento de la población y el futuro de la Revolución como proyecto, y del socialismo como proyecto y deseo”. En general, a los jóvenes se les ha utilizado “como masa de maniobra, como fuerza de choque o como meros repetidores de consignas (…) Hace falta una postura más creadora, más activa, ideas frescas; eso es algo que necesita la Revolución para continuar y el socialismo para ser posible”, afirmó.

En tanto, el investigador Julio César Guanche estima que “el socialismo no puede ser sólo para un sector, digamos los pobres, los humildes, los negros, las mujeres, sino que debe concebirse como un régimen integral de la sociedad y de las personas, no colocando unas en lugar de otras sino tratando de liberarlas a todas, que es la vieja idea emancipatoria más pura del marxismo”.

El debate intelectual 15

La interrelación entre el pasado y el presente estuvo también en el fondo del debate que se generó de manera espontánea, vía correo electrónico, entre un grupo de intelectuales y artistas a inicios de año y que sumó aportes de “adentro” y de “afuera”, tuvo el don de “clonarse” en subdebates sobre la censura en el cine y el entorno constructivo cubano, generó espacios en Internet, propició el inicio de un ciclo de conferencias sobre la política cultural cubana y, como todo un símbolo, logró el estreno en la televisión nacional de la película Fresa y Chocolate (Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío), a casi 15 años de su éxito en las salas de cine.

La avalancha de mensajes sucedió a la transmisión, el 5 de enero, del programa televisivo “Impronta”. El espacio, dedicado a figuras que han dejado una “impronta” notable en la cultura cubana, se dedicó esa noche a exaltar la figura de Luis Pavón Tamayo, presidente del Consejo Nacional de Cultura (CNC) entre 1971 y 1976 16, y principal ejecutor de una política cultural que, a inicios de la década del setenta del pasado siglo, estableció una serie de parámetros para los sectores de la educación y la cultura.

El período más duro pasó a la historia como “el quinquenio gris” o “decenio negro”, en dependencia de la fuente, y aunque tuvo sus peores momentos hacia la primera mitad de la década del setenta, se extendió por mucho más de cinco años y aún repercute en el presente. Una de las ideas más recurrentes, desde los primeros mensajes que circularon el mismo día 5 y los que le sucedieron, apuntaban a intentar entender qué estaba pasando y a dejar claro que el pasado no podría volver.

Mientras la intelectualidad reclamaba una disculpa pública, algo que nunca se produjo, la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba emitió una declaración que pretendía poner fin al incidente. “No nos dividirán ni las torpezas ni los que quieren aprovecharse de ellas para dañar a la Revolución. La política cultural martiana, antidogmática, creadora y participativa, de Fidel y Raúl, fundada con ‘Palabras a los intelectuales’, es irreversible”, decía la declaración, publicada por el diario oficial Granma , el 18 de enero.

Como resultado directo del intercambio entre un grupo de intelectuales y las máximas autoridades del sector en el país, el Centro Teórico Cultural Criterios organizó el ciclo de conferencias “La política cultural del período revolucionario: memoria y reflexión”, que comenzó el día 30 de enero, en Casa de las Américas. Las disertaciones sobre el impacto de la política de aquellos años en la poesía, la literatura, la arquitectura, el pensamiento y el arte y la cultura en general, pueden descargarse del sitio web de Criterios (www.criterios.es ).

Inventario extraoficial

– Prestación de servicios médicos y especializados de salud en el exterior, cuando el sistema nacional sufre un grave desgaste que afecta a toda la población.

– El deterioro de la educación y las ineficiencias del sistema de maestros emergentes y de las clases por medios audiovisuales.

– La obligatoriedad de tener que cursar la enseñanza media superior en escuelas en el campo.

– Los altos precios de los alimentos, incluidos los de algunos productos de la libreta de abastecimientos.

– Alto costo de artículos de primera necesidad que sólo se pueden adquirir en pesos convertibles.

– El gravamen impuesto al cambio del dólar, que afecta a miles de familias que dependen fundamentalmente de remesas del exterior.

– El libre ejercicio sobre la propiedad individual.

– Necesidad de revisar las regulaciones vinculadas al cambio, venta, construcción y ampliación de viviendas por esfuerzo propio.

– Las desigualdades en el acceso a determinados servicios como, por ejemplo, Internet y la telefonía móvil.

– Corrupción creciente y su vinculación con el salario real.

– Apertura a la creación de cooperativas y pequeñas empresas privadas en sectores donde el Estado ha demostrado su ineficiencia, como la gastronomía, los servicios y las pequeñas producciones locales.

– Ampliar el trabajo por cuenta propia, en lugar de limitarlo o frenarlo.

– Eliminar las innumerables trabas y los altos costos que tiene que sufrir una persona para salir al exterior.

– Autorizar el acceso de la población al hospedaje en instalaciones turísticas.

– Mayor transparencia en la gestión del gobierno en cuanto a gastos en la solidaridad con otros países y en las obras de la llamada Batalla de Ideas.

– El derecho a acceder a la información y a un ejercicio más profesional de la prensa.

– La falta de correspondencia entre el incremento del salario en algunos sectores y el aumento de la tarifa eléctrica y su relación directa con la asignación y uso de artículos electrodomésticos sin margen a la opción y a la libre iniciativa.

– La liberación de las fuerzas productivas en la actividad agrícola y pecuaria y el establecimiento de controles económicos a partir de los resultados.

– Trazar un plan concreto para eliminar la doble circulación monetaria.

– Reestructurar los salarios.

– Combatir la corrupción con medidas económicas.

– Descentralizar el presupuesto del poder popular y dar mayores prerrogativas económicas a los municipios.

– Subsidiar a familias y personas, y no a productos.

– Desarrollar formas más eficientes de funcionamiento del Partido Comunista y del tratamiento de los militantes.

 

 

Rafael Hernández: una agenda social y política

Aparentemente, los temas más urgentes de la sociedad cubana son “económicos”. Sin embargo, en el fondo de los debates sobre el consumo, el deterioro de los servicios y el déficit de vivienda, subyacen problemas estructurales y conceptuales, que no se reducen a modelos de gestión económica o estilos administrativos. Estas cuestiones incluyen una visión alternativa del desarrollo social surgida de nuevas necesidades y experiencias, los obstáculos para una real democracia participativa desde el nivel de base, los esfuerzos para  la transformación de colectivos de trabajadores y vecinos, a través de métodos que incentiven la participación popular y nuevas formas de pensar, actuar y decidir. Todas confluyen en las discusiones convocadas por el Partido Comunista y el gobierno durante las últimas semanas. Se trata de una agenda social y política, más que económica en un sentido estrecho, que enfatiza en mecanismos horizontales que propicien el consenso, en lugar de verticales o voluntaristas; así como en el respeto a los deseos e intereses, no sólo de los grupos sociales mayoritarios, sino también minoritarios.

En estos debates, a contrapelo de hábitos mentales inmovilistas, surge un consenso con fuertes expectativas de cambio hacia todo lo que afecta el desarrollo de la sociedad misma. Esta no es una consulta más, sino la canalización de una autorreflexión iniciada hace tiempo por la sociedad civil cubana, sus activistas de base, líderes, intelectuales orgánicos, y sobre todo, gente común y corriente, comprometida con su propio entorno. A fin de cuentas, son ellos, los actores de la sociedad civil cubana que debaten ideas y proponen nuevas prácticas, los labradores primordiales de su nuevo tejido social.

(Fragmento de “Cuba: El surgimiento de la sociedad civil”, artículo de Rafael Hernández, director de la revista cubana Temas , publicado en el Servicio de Columnistas de IPS, el 29 de octubre de 2007)

 

Aurelio Alonso: reinventando el socialismo

Algunos comentaristas cubanos han hablado del “socialismo del siglo XXI”. ¿Tienen ustedes implícita la idea de que el socialismo en la isla tiene que reformarse, actualizarse, ponerse en consonancia con un entorno contemporáneo?…

Todo eso. Como sistema socioeconómico y político tiene que “reinventarse”. Reformar es una afirmación necesaria, pero no suficiente. Puede significar tomar el viejo modelo y modificarle cosas. El cuestionamiento del viejo modelo tiene que darse de modo integral. No desechándolo, pero partiendo de la integralidad del fracaso. No se trata de reformarlo, sino de rescatar críticamente valores y logros, con una mirada abierta. Personalmente me gusta la frase, y la he utilizado desde hace mucho, tal vez en exceso. Me gusta porque se comienza por reafirmar que la salida es “socialista”, y no la de un “capitalismo mejorado”; se precisa que no hablamos del experimento fracasado sino de algo que corresponde hacer en el siglo que comienza. El verbo “reinventar” es clave, porque no hablamos de rescatar ni de mejorar ni de expurgar ni de profundizar. Si profundizamos los errores del siglo XX no habrá quien nos saque del hueco. Cuba tiene el mérito de haber avanzado con una visión crítica temprana (en los 60 del siglo pasado) que fue relegada parcialmente ante el imperativo de una coyuntura, la cual trajo consigo muchos contrasentidos, cuya huella está viva aún, pero que no logró borrar la impronta crítica nacida de la singularidad cubana. El rescate de esta impronta crítica es lo que, a mi juicio, nos permite hoy avanzar en la reinvención de un socialismo del siglo XXI.

(Tomado de Arreola, Gerardo, “Hay que ‘reinventar’ el socialismo en Cuba. Entrevista a Aurelio Alonso, jefe de redacción de la revista Casa de las Américas”, La Jornada , México, 17 de diciembre de 2007)

 

Leonardo Padura: polémica y reflexión

El reclamo de los artistas de que se patentaran esos espacios de debate y reflexión sobre asuntos que los atañen directamente o que tienden su esfera de interés hacia su entorno vital, no ha sido obra de la casualidad o de las coyunturas, sino reflejo de una problemática mucho más abarcadora que exige políticas y soluciones a una serie de conflictos que atañen a toda la sociedad. Fue, de algún modo, el primer reclamo público de esos cambios conceptuales y estructurales que, según la propia dirección política del país, necesita una nación aquejada de contradicciones económicas y sociales que afectan su desenvolvimiento y en muchas ocasiones determinan la vida cotidiana de sus habitantes.

La sociedad cubana, en su conjunto, parece abocada a cambios necesarios, reclamados por muchos ciudadanos. Dilatar la búsqueda de soluciones para algunos de ellos puede ser altamente perjudicial para el futuro de la nación. Del mismo modo, silenciar su existencia, con los eternos argumentos (nunca ha sido el momento oportuno para hablar de lo que está mal o no funciona) de la plaza sitiada, es enquistarlos y alimentarlos, desviar responsabilidades. Si bien todos estamos convencidos de que conceptos y políticas como las instrumentadas en los años 70 ya no son posibles en nuestro medio, también parece evidente que la polémica y el debate sobre el arte y la sociedad requieren mayor espacio y atención y que la dinámica política que han reclamado los artistas necesita girar a la misma velocidad que una sociedad ávida de movimiento, como lo han demostrado las asambleas públicas en la que los ciudadanos han sido convocados a dar “valientemente” sus opiniones.

(Fragmento de “Arte, sociedad y debate en el 2007” , publicado por el escritor Leonardo Padura en Cultura y Sociedad , No.12, diciembre de 2007, IPS-Corresponsalía Cuba).

Para más información sobre este tema, se puede consultar:

– Padura, Leonardo, “Arte, sociedad y debate en el 2007”, Cultura y Sociedad, No.12, diciembre de 2007.

– Debates y expectativas, Revista Mensual, No.11, noviembre de 2007.

– Debate dentro del socialismo, Revista Mensual, No.10, octubre de 2007.

– Cuba a debate, Revista Mensual, No.9, septiembre de 2007.

– Padura, Leonardo, “La ciudad en la mirilla”, Cultura y Sociedad, No.2, febrero de 2007.

– Fornet, Ambrosio, “Quinquenio gris: revisitando el término, Enfoques, No. 3, febrero de 2007.

– Padura, Leonardo, “La memoria y el olvido”, Cultura y Sociedad, No.1, enero de 2007.

Vea también el dossier especial “Política Cultural: los azares del pensamiento”, en www.cubaalamano.net

(Publicaciones disponibles en la oficina de IPS en Cuba. Infórmese en contactos@cubaalamano.net)

Perspectivas de la oposición

Con diferentes matices, en dependencia del sector, representantes de la oposición interna estiman que nada esencial cambió en Cuba en el último año y medio. El período que se abrió cuando, el 31 de julio de 2006, el presidente Fidel Castro anunció su retiro “provisional” por problemas de salud y delegó sus principales funciones a su hermano Raúl, no trajo cambios radicales para la oposición, desconocida por el gobierno y acusada de ser apenas un satélite de Estados Unidos.

Si en el pasado los grupos opositores habían recibido importantes muestras de apoyo internacional, ahora se vieron obligados a expresar su decepción con la visita del canciller español Miguel Ángel Moratinos, la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno y la visita del relator especial de Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, Jean Ziegler. Ni Moratinos ni Ziegler se reunieron con representantes de la disidencia, ni la cumbre se pronunció sobre la situación de los derechos humanos en la isla.

Derechos humanos y presos políticos

El retiro de Castro no modificó “la situación de los derechos civiles, políticos, económicos y ciertos derechos culturales” que sigue siendo “desfavorable”, aseguró la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRC) al término del primer semestre y describió la situación humanitaria en la isla caribeña como “la peor del hemisferio occidental”. Entre los derechos violados, la Comisión cita “las libertades de opinión, asociación, información, prensa, expresión y el derecho a organizar sindicatos u organizaciones políticas o a trabajar fuera de la tutela explotadora del estado totalitario”.

Firmado por Elizardo Sánchez y Carlos J. Menéndez, como observadores de derechos humanos que actúan en condiciones de ilegalidad, la declaración en formato de nota se distribuyó, como de costumbre, junto al informe semestral de la organización opositora sobre los presos políticos y de conciencia, un listado que se confecciona a partir de fuentes de las familias de los afectados.

La CCDHRC estima que la tendencia a la disminución de la cantidad de prisioneros por motivos políticos se mantuvo durante el primer semestre del año. La “lista parcial” de casos documentados por la comisión muestra un descenso de los 283 registrados a finales del pasado año, a 246 el 30 de junio. Asimismo, el documento considera “inexplicable” la existencia de más de 200 presos por esas razones en un país como Cuba, catalogado como uno de los de “menor violencia política en buena parte del planeta”.

Del total, los 73 “prisioneros de conciencia” cubanos, reconocidos por Amnistía Internacional, continúan cumpliendo sus condenas. La cifra incluye a más de una docena de sancionados que han sido liberados por las autoridades bajo “licencia extrapenal”, por razones de salud. Según la misma fuente, la población penal cubana podría haber disminuido en general en los dos últimos años, como parte de una política gubernamental de aplicar sanciones sustitutivas de la privación de libertad. La cifra total de reclusos por delitos comunes podría estar entre 60.000 y 80.000.

La lista de presos políticos, distribuida por la CCDHRN a inicios de 2007, incluía 45 sancionados por cargos de terrorismo, 40 por piratería (por lo general asociada a intentos de salida ilegal del país), dos casos de piratería y asesinato, 32 por peligrosidad y 42 por actos contra la independencia y la integridad territorial del Estado. Aparecían también 30 sancionados por violar la Ley de Protección de la Independencia Nacional y la Economía Cubana, considerada la respuesta legal a la estadounidense ley Helms-Burton, que endureció las sanciones contra la isla en 1996.

Desde el inicio del gobierno en funciones de Raúl Castro, ministro de las Fuerzas Armadas y hermano del presidente, “no se ha dado un solo paso para iniciar la modernización del sistema de leyes, incluyendo la despenalización, sin cortapisas, de todos los derechos civiles, políticos, económicos y culturales”, afirma la CCDHRC en su evaluación del primer semestre. Como cada año, la valoración del segundo semestre aparecerá sólo a inicios de 2008, pero fuentes de la oposición vaticinan pocos cambios, más allá de las variaciones numéricas.

De acuerdo con Sánchez, la cifra puede estar reflejando “una intención gubernamental” de reducir “el total de presos políticos sobre la base de imponer menos condenas a prisión” y conceder algunas excarcelaciones anticipadas de manera muy selectiva. “Estamos ante una represión política de mediano perfil. Por un lado se evitan los encarcelamientos prolongados y la organización de nuevos procesos policiales y, por el otro, vemos un aumento de las acciones represivas con muchas detenciones, amenazas, actos de repudio y advertencias policiales”, dijo Sánchez a IPS.

Entre las personas excarceladas en 2007 aparecen René Gómez Manzano, Raúl Martínez Prieto y Julio César López, detenidos el 22 de julio de 2005 bajo acusaciones de haber promovido una manifestación de la disidencia frente a la embajada de Francia, en la capital cubana, acción que fue abortada por las autoridades. “Permanecí sencillamente ‘almacenado’ por año y medio, pero eso no ha cambiado mis ideas ni mi voluntad de seguir reclamando democracia y respeto a los derechos humanos en este país”, declaró Gómez 17, tras su liberación en febrero. El gobierno cubano no reconoce la legitimidad de este tipo de informes ni de organizaciones como la CCDHRC que, según las autoridades, no tienen una real incidencia en el país y sólo existen porque son promovidas y financiadas por el gobierno de Estados Unidos. A la hora de hablar de derechos humanos, la Cancillería resalta los logros del país en materia social y las garantías que gozan sus 11,2 millones de habitantes en materia de educación, salud y empleo.

La ausencia de otros derechos son atribuidos oficialmente a la necesidad de este país de defenderse frente a un gobierno extranjero (Estados Unidos) que, desde su Oficina de Intereses en La Habana , promueve la insubordinación interna y declara públicamente su voluntad de apoyar un cambio de gobierno y de sistema en esta isla. “La hostilidad compartida entre los gobiernos de Washington y La Habana , incluyendo las sanciones económicas y financieras unilaterales (y, por lo tanto, ilegítimas) impuestas por aquel continúan alimentando un contexto geopolítico negativo, que sólo ha servido para empeorar la situación”, asegura el documento de la CCDHRC.

El grupo de los 59: Tras 16 excarcelaciones bajo licencia extrapenal 18, el grupo de 75 disidentes y periodistas independientes detenidos y sancionados en la primavera de 2003, se ha reducido a 59 y, según informes familiares, “permanecen en ignominiosas condiciones de prisión, bajo la tortura física del hacinamiento, el estrés, la convivencia con presos comunes de alta peligrosidad y el tratamiento médico inadecuado. La mayoría padece serias enfermedades”.

Un mensaje enviado en noviembre a la Cumbre Iberoamericana por las Damas de Blanco, un grupo formado por madres y esposas delos prisioneros, aseguró que las “familias han sido igualmente condenadas por la distancia y la represión. Nuestros niños son vejados en las escuelas y el vecindario, mientras nuestros ancianos prácticamente no han visto más a sus hijos debido a las dificultades de transportación, y sufren por los padecimientos y dolores de ellos”.

Según estadísticas divulgadas por el grupo, los prisioneros se encuentran distribuidos en 23 prisiones, ubicadas en 13 provincias, más el municipio especial Isla de la Juventud. Del total, 27 fueron ubicados fuera de su territorio de origen; tres están en régimen de mayor severidad con visitas cada tres y cuatro meses; 14 se encuentran en “severidad I Fase” con visitas cada dos y tres meses y la mayoría, 42 prisioneros, están en “severidad II Fase”, con visitas cada 45 días y dos meses.

En este contexto, el fallecimiento el 10 de enero de Miguel Valdés Tamayo, uno de los 75 opositores encarcelados en 2003 y que ya se encontraba bajo licencia extrapenal, fue visto por las Damas de Blanco como una alerta para el gobierno. Condenado a 15 años de prisión y liberado tras permanecer un año y dos meses en prisión, Valdés murió a causa de dos paros cardíacos en un hospital de La Habana , informó su esposa, Bárbara Elisa Pollazo. “Los que están en prisión injustamente pueden fallecer por las condiciones tan terribles que tienen y por el tratamiento médico inadecuado. Deben ser liberados, no debe producirse otra muerte”, advirtió Miriam Leyva, vocera de las Damas de Blanco.

Ese mismo mes, otra integrante del grupo, Dolia Leal, reclamó la atención internacional sobre la situación de su esposo, Nelson Aguiar, quien el 5 de diciembre de 2006 habría sido trasladado del hospital donde se encontraba hacía siete meses a una instalación con presos comunes, “sin condiciones algunas para su crítico estado de salud”. Aguiar, presidente del ilegal Partido Liberal Ortodoxo y condenado a 13 años de privación de libertad, padece de hipoglicemia y fue operado dos veces de una hernia epigástrica, según Leal.

En su carta, dirigida a personalidades como el papa Benedicto XVI y el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, Leal pide que se conceda una licencia extrapenal a su esposo y, mientras tanto, vuelva a ser internado en un centro sanitario.

Alianzas y debates

Con desacuerdos históricos en temas como las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, las sanciones económicas y las presiones políticas del exterior o, incluso, las visiones sobre la realidad nacional, algunos sectores de la disidencia cubana desplegaron esfuerzos a favor de la búsqueda de un consenso y de llegar más a la base. El presente y futuro de la isla, en un momento considerado verdaderamente histórico por la enfermedad del presidente Fidel Castro y las perspectivas que se abren con un nuevo gobierno, estuvo en el centro de los esfuerzos a favor de una unidad, un concepto manejado muchas veces por la disidencia en los últimos años, pero sin lograr nunca que los elementos comunes superaran las diferencias.

Alianzas: La Concertación Pro Diálogo y Reconciliación anunció el 12 de abril el inicio de un proceso de recolección de firmas para presentar en la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento) una propuesta que establezca una Comisión de Derechos Humanos dentro del órgano legislativo. El nuevo proyecto opositor demanda libertad para todos los presos políticos, la abolición de la pena de muerte y la conformación de un comité pro candidatura al Premio Nobel de la Paz para las Damas de Blanco.

Apenas tres días después, el 15 de abril, otros representantes de la oposición dieron a conocer una declaración bajo el título de “Unidad por la Libertad ”, que exige respeto a los derechos humanos, la democracia y la justicia social, demanda la libertad de los prisioneros de conciencia y reclama la aceptación de la pluralidad y diversidad de posiciones políticas. En un gesto de apoyo, el texto fue bien recibido por la Concertación Pro Diálogo y Reconciliación.

El documento fue suscrito por Vladimiro Roca, de Todos Unidos; Oswaldo Payá, del Movimiento Cristiano Liberación (MCL); Martha Beatriz Roque y René Gómez Manzano, de la Asamblea Para Promover la Sociedad Civil , y Elizardo Sánchez, de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional. Asimismo se sumaron, a título personal, Laura Pollán, Berta Soler y Miriam Leyva, integrantes de las Damas de Blanco.

Foro debate : La opositora Concertación Pro Diálogo y Reconciliación llamó el 21 de junio a la disidencia y a la población de la isla a participar en un foro debate sobre el futuro de Cuba. En rueda de prensa, el coordinador de Concertación, Fernando Sánchez, afirmó que el foro estudiará documentos elaborados por la oposición y uno de los discursos más famosos del mandatario cubano, Fidel Castro. Se trata de La Historia me absolverá , manifiesto con el que el presidente Castro esbozó en 1953 el programa de la revolución, triunfante menos de seis años después.

También estaría “La patria es de todos”, manifiesto antigubernamental propuesto hace una década por el entonces llamado Grupo de trabajo de la disidencia interna 19, el “Proyecto Varela” (Movimiento Cristiano Liberación, 2000), y “Cuba: la reconciliación nacional del grupo de trabajo memoria, verdad y justicia” (Universidad de Florida, 2003). Como “el primer resultado concreto de los debates e intercambios” sostenidos entre varias organizaciones desde la convocatoria del foro y un paso inicial en la construcción gradual de un “Consenso País”, fue considerada la firma, en septiembre, del Pacto de Seguridad de la Institucionalidad Democrática por “tres bloques” opositores: Alianza por una Nueva Nación, Arco Progresista y Concertación pro Diálogo y Reconciliación.

Al cierre de octubre, un comunicado de la Concertación aseguró que, como parte del foro, se había iniciado el proyecto El Foro en la Comunidad , con un encuentro en el municipio San Miguel del Padrón, en Ciudad de La Habana. Según la fuente, a ese encuentro asistieron más de 50 personas de diversas organizaciones, y ya se habrían creada más foros de ese tipo en distintos lugares de Cuba. El propósito, en lo que podría llegar a ser un verdadero desafío a las autoridades, sería llegar a cubrir los 169 municipios de Cuba.

El mismo comunicado, con fecha del 31 de octubre, informaba sobre la realización del segmento paralelo del Foro Debate, un espacio “destinado a la discusión abierta y plural entre ciudadanos” sobre el presente y futuro de Cuba. Bajo el título de: “La nación primero, las ideologías después”, el debate se centró en los fundamentos y valores de la nación cubana, a partir de la entonces última visita a Cuba del presidente de Venezuela Hugo Chávez 20y del discurso del presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, a la nación cubana, del 24 de octubre.

Como resultado del encuentro, se acordó: invitar a todas las personas y grupos que así lo consideren para que firmen la declaración “Cuba no vale 100 000 barriles de petróleo diarios” del 22 de octubre; redactar una segunda declaración a partir del discurso de Bush y abrirla a la firma de todos los que quieran suscribirla y, por último, preparar un documento desde el foro que defina la posición y determinaciones de sus participantes en relación con la nación cubana.

La primera de las declaraciones, firmada originalmente por Convergencia Liberal, Arco Progresista, Frente Republicano de Cuba, Concertación pro Diálogo y Reconciliación y Alianza por una Nueva Nación, rechazó fuertemente la creación de una confederación de repúblicas entre Venezuela y Cuba, propuesta por Chávez. “Independientemente de las diversas visiones que nos distinguen como liberales, democristianos y socialdemócratas, entre otros, ponemos a un lado nuestras diferencias para denunciar claro, alto y a una sola voz que Cuba está en peligro una vez más en su historia”, aseguró el texto.

Además de considerar la propuesta como una “humillación” en la que tal parecería que se está cambiando soberanía nacional por el petróleo que Caracas suministra a La Habana , el texto llamó a todas aquellas personas que “se llaman a sí mismos revolucionarios, pero que aman a su país más que a su revolución” a meditar “acerca de los peligros que constituyen las rondas imperiales (de Chávez) por nuestra nación”, en clara referencia al recorrido realizado por el presidente venezolano por la provincia oriental cubana de Santiago de Cuba 21.

En el segundo caso, la declaración del primero de noviembre “Una Cuba sin tutelas es una Cuba con esperanzas”, consideró el discurso dirigido a la nación cubana por el presidente estadounidense como “paternalista, edulcorado, provocador, con algo de retardo político, ciertamente peligroso y con la vena ingerencista de quienes hablan desde esas alturas imperiales que están de moda en ambos hemisferios del continente americano.

“En el Foro Debate defendemos la necesidad de apoyo y agradecemos la solidaridad con los esfuerzos y el sufrimiento de todos los demócratas en la oposición cubana, pero somos contrarios al concepto de democracia tutelada que por casi cincuenta años se viene manejando desde Washington con evidente fracaso y con la típica demagogia encantadora que, inexplicablemente, sigue cautivando a algunos cubanos. Allí se debe asumir de una buena vez que muchos demócratas sí creemos en nuestra capacidad para el autogobierno y la interlocución, y que entendemos como una ofensa cualquier retórica y cualquier acción que manipule, con tentación y ostentación, nuestras necesidades y nuestro entorno opresivo para introducir agendas foráneas”, añadió el texto firmado por dirigentes de la Concertación Pro Diálogo y Reconciliación, Arco Progresista, Alianza por una Nueva Nación y Grupo Mediático Consenso.

Los límites están en la calle

Como había afirmado a finales de 2006 el portavoz de la coalición de corte moderado Arco Progresista, Manuel Cuesta Morúa, los límites de actuación de la oposición parecen estar en la calle. El gobierno no puede permitir manifestaciones públicas que lleguen a generar “una reacción en cadena e írsele de las manos”, pero “el esquema de represión está agotado” y el gobierno intenta “sacarle presión a la caldera”, opinó Cuesta en entrevista con IPS.

Así, si hasta ahora las Damas de Blanco habían realizado sus marchas dominicales sin ser hostigadas, no corrieron la misma suerte durante las cuatro jornadas de protesta, organizadas para conmemorar el cuarto aniversario de la redada policial que envió 75 opositores a la cárcel. “La calle es de los revolucionarios”, “Cuba sí, yanquis no” y “que se vayan, que se vayan”, gritaban decenas de personas que rodearon a las mujeres en un trayecto de varias cuadras, luego de que estas soltaran algunas palomas y corearan varias veces la palabra libertad en las inmediaciones de la Dirección de Prisiones. Otro hecho similar tuvo lugar el día anterior en el Parque Central, en el centro histórico de la capital cubana.

Otra manifestación pública fue impedida en septiembre con la detención de al menos 20 disidentes, según la opositora Marta Beatriz Roque, una de las personas excarceladas con licencia extrapenal del Grupo de los 75. Fuentes de la disidencia aseguraron que los detenidos se disponían a participar en una manifestación ante el Ministerio de Justicia en demanda de un trato “digno” para los “presos políticos”. A pesar de las primeras detenciones, Roque habría entregado una carta a la ministra de Justicia, María Esther Reus, firmada por 200 personas y solicitando que “los presos políticos sean tratados con dignidad, por ser humanos y además inocentes”.

Los esfuerzos por detener de todos modos, cualquier manifestación pública opositora, estuvieron a punto de crear una crisis en las relaciones entre el Estado y la Iglesia católica. Las tensiones se produjeron el 4 de diciembre, tras una inusual irrupción policial en un salón anexo de la iglesia de Santa Teresita, en la oriental ciudad de Santiago de Cuba, para detener a un grupo de opositores vestidos de negro que habían culminado allí un recorrido por varias calles de la ciudad 22. Según el párroco José Conrado Rodríguez Alegre, la policía echó “gases a la gente en la cara con esos spray y dando golpes y gritería”, mientras afuera había “más de 600, 700 personas”, entre seguidores del gobierno y curiosos, y “15 ó 20 carros de la Seguridad y de la Policía ”.

Dos días después, el 6 de diciembre, el arzobispo de Santiago de Cuba, Dionisio García, informaba que había recibido excusas de un funcionario de la Oficina de Asuntos Religiosos de esa provincia y de un miembro del Departamento Ideológico del gobernante Partido Comunista. “Lamentaron mucho y ofrecieron las disculpas por los acontecimientos. Mirando a futuro desearon que no hubieran ocurrido estas cosas”, declaró García a la prensa y aseguró que los funcionarios le explicaron que “en el momento de la situación, el descontrol, hubo poco tacto, poco tino, a la hora de hacer las cosas”.

En tanto, una declaración del portavoz de Arco Progresista, Manuel Cuesta Morúa, hizo especial énfasis en el caso de la presidenta del Partido del Pueblo, Denia Rodríguez, una de las víctimas del 4 de diciembre. “Actos de esta naturaleza sólo merecen condena y desprecio. Se precisa una combinación de cobardía, incultura e impunidad para golpear a una mujer que solo ejercía, junto a sus compatriotas, 11 de los cuales también fueron detenidos, su derecho a la expresión pacífica de su malestar y su desacuerdo con el estado de los derechos humanos en Cuba. ¿No enseñan en la tradición cubana que a las mujeres no se les golpea? ¿No enseñan a la policía en Cuba que, incluso en una situación de violencia, la mujer requiere siempre un tratamiento especial?” afirmó Cuesta.

Para cerrar el año, unas 200 personas impidieron la realización de otra marcha por el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, frente a la sede de la UNESCO , en La Habana. La manifestación, que según fuentes de la oposición, debía ser “pacífica y en silencio”, tenía como lema la frase “Basta de apartheid en Cuba”. Unos doce manifestantes habrían sido rodeados por policías y personas de civil que los empujaron, golpearon y amenazaron, según uno de los participantes. De acuerdo con el presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Elizardo Sánchez, entre 40 y 50 personas fueron detenidas ese día y después liberadas.

Cuba se abre a la ONU

El gobierno cubano está dispuesto a abrir en el futuro sus puertas a un enviado especial de Naciones Unidas sobre derechos humanos, afirmó el canciller Felipe Pérez Roque, al recibir el primero de noviembre a Jean Ziegler, relator de la ONU sobre el derecho a la alimentación. “Su visita a Cuba en este momento es expresión de nuestro compromiso con los mecanismos universales de derechos humanos no discriminatorios y no selectivos,” señaló el titular de Relaciones Exteriores.

“Nuestro compromiso es cooperar con los diferentes mecanismos y mandatos que no actúan politizadamente, que son realmente mecanismos de promoción, de cooperación internacional, ejercidos por igual para todos”, añadió Pérez Roque.

Ziegler fue invitado sólo después de que el Consejo de Derechos Humanos suspendió este año el mandato de la Alta Comisionada para Cuba, Christine Chanet, una representante del referido organismo de la ONU para los derechos humanos en la isla, a la que Cuba jamás recibió. Esta es la primera vez que Cuba recibe a un relator de Naciones Unidas desde la visita, en 1999, de Radhika Coomaraswamy, relatora especial sobre la violencia contra la mujer.

El académico suizo llegó a La Habana el 28 de octubre y durante 10 días cumplimentó un programa de supervisión que consideró “muy completo” e incluyó la visita a dos penitenciarías habaneras, una de hombres y otra de mujeres. “Pudimos entrevistar prisioneros para saber cómo era la alimentación”, afirmó Ziegler y aclaró que el objetivo de las visitas se limitó a comprobar la calidad de la comida y el acceso al agua de la población penal.

 

Cooperación en derechos humanos

El gobierno cubano anunció el 10 de diciembre la adhesión a dos pactos internacionales de la ONU relacionados con los derechos humanos, así como una más amplia cooperación con el organismo mundial en ese campo. Se trata del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que hasta ahora La Habana no había firmado.

En rueda de prensa en ocasión del LIX Aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el canciller Felipe Pérez Roque anunció que las autoridades cubanas firmarán esos acuerdos durante el primer trimestre de 2008. El ministro agregó que todos los derechos mencionados por esos tratados de la comunidad mundial “se encuentran protegidos por nuestro ordenamiento jurídico y nacional y por la obra de la revolución”.

Asimismo, Pérez Roque anunció también que el gobierno cubano decidió ampliar su colaboración con Naciones Unidas en ese campo como una respuesta a la decisión del Consejo de Derechos Humanos de poner punto final una supervisión especial sobre Cuba en este tema.

En ausencia de manipulaciones de Estados Unidos, el canciller anunció que la isla se someterá a los mecanismos del nuevo Consejo de la ONU como los demás países miembro, “en igualdad de condiciones” con esas naciones. Destacó, además, el compromiso cubano con los derechos humanos también en el exterior, con el desarrollo de programas de ayuda médica y educacional a sectores de bajos ingresos, principalmente en países subdesarrollados.

“Hay siete convenciones fundamentales de Derechos Humanos además de la Carta y la Declaración Universal , y el anuncio de Cuba de firmar los dos más importantes de esos es una señal bastante positiva y yo quiero aplaudir al gobierno cubano por esta acción”, declaró ese mismo día la coordinadora residente del sistema de Naciones Unidas en Cuba, la canadiense Susan MacDade.

 

 Opiniones disidentes

Motivo de debate nacional, el discurso de Raúl Castro el 26 de julio también provocó reacciones entre la disidencia:

Manuel Cuesta Morúa (Arco Progresista): confirmó “el carácter pragmático de Raúl Castro y su liderazgo de gobierno”. Valoró la oferta de diálogo a la nueva administración que llegará a la presidencia de Estados Unidos luego de las próximas elecciones de 2008, aunque subrayó que el gobierno de la isla debería dialogar también con los cubanos.

Vladimiro Roca (Todos Unidos): “A mí las palabras no me dicen nada, lo que ha dicho Raúl no es nada nuevo, eso lo vengo escuchando desde 1977, siempre es lo mismo. Eso de que le van a dar leche a todo el mundo está por ver. Yo hasta no ver no creer”, dijo. “Las palabras hay que llenarlas de contenido que son los hechos”.

Oscar Espinosa Chepe (ex preso del “Grupo de los 75” ): el discurso contiene “planteamientos muy realistas” que pueden dar “ciertas esperanzas”. No obstante, “hay fuerzas internas que van a poner obstáculos para que no se puedan poner en marcha esos cambios”.

Miriam Leiva (Damas de Blanco): hay que “darle posibilidades a los seres humanos para ejercer sus potencialidades”. Eso supondría “una liberalización de los derechos humanos en Cuba, que se respeten las opiniones y se dé la posibilidad de trabajar libremente”.

Oswaldo Payá (Movimiento Cristiano Liberación): propuso la liberación “inmediata” de los presos políticos, una nueva Ley Electoral y un diálogo “civilizado y fraterno” entre cubanos. En este momento lo más importante es que se produzca el “diálogo entre cubanos que no debe condicionarse a nada”.

 

16 excarcelados bajo licencia extrapenal, del grupo de los 75

– Roberto de Miranda, Colegio de Pedagogos Independientes.

– Julio Antonio Valdés, bibliotecario independiente. *

– Manuel Vázquez Portal, periodista independiente. *

– Miguel Valdés Tamayo **, Hermanos Fraternales por la Dignidad.

– Orlando Fundora Álvarez, activista de Derechos Humanos.

– Carmelo Díaz Fernández, sindicalista.

– Marta Beatriz Roque, economista.

– Héctor Palacios, sociólogo. *

– Oscar Espinosa Chepe, economista y ex funcionario diplomático.

– Marcelo López, activista de derechos humanos.

– Margarito Broche, Asociación de Balseros.

– Raúl Rivero, poeta y periodista independiente. *

– Osvaldo Alfonso, Partido Liberal Democrático. *

– Jorge Olivera, ex editor de TV cubana.

– Edel José García, periodista independiente.

Mario Enrique Mayo, abogado y periodista independiente.

Viajaron al extranjero, después de su excarcelación.

** Falleció el día 10 de enero de 2007 a causa de dos paros cardíacos, informó su esposa, Bárbara Elisa Pollazo. Sancionado en 2003, Valdés estuvo un año y dos meses en prisión.

Para más información sobre este tema, se puede consultar:

– “DD.HH. ¿Acaso terminó el combate?”, Revista Mensual , No. 6, junio de 2007.

– “Derechos Humanos: Damas de Blanco conmemoran aniversario”, Revista Mensual, No.3, marzo de 2007.

– “DD.HH.: Disminuye la cifra de presos políticos”, Revista Mensual , No.1, enero de 2007.

– “Pena de Muerte: Prosigue moratoria”, Revista Mensual, No.9, septiembre de 2007.

EE.UU. otro año de obsesión

Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos “están en su peor momento”, sentenció el presidente del parlamento cubano Ricardo Alarcón, en declaraciones a la televisión privada colombiana RCN, el 30 de mayo. De acuerdo con el legislador, nunca antes su gobierno había enfrentado una administración estadounidense tan agresiva como la actual de George W. Bush, quien el 20 de enero de 2009 debe concluir ocho años de mandato republicano.

El destello de apertura vivido en diciembre de 2006 con la visita de una decena de congresistas republicanos y demócratas a la isla, se apagó durante los 12 meses de 2007, que cierra como otro aciago capítulo de los vínculos bilaterales. Antes de iniciar una gira por América Latina en marzo, el presidente Bush consideró que el sistema político cubano “no debe sobrevivir” a Fidel Castro.

El periplo del inquilino de la Casa Blanca sucedió a la difusión de un informe sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, publicado por el Departamento de Estado, que cuestionó la permanencia en prisión de al menos 283 presos políticos cubanos y los “actos de repudio” contra miembros de la oposición. El reporte, que no decía una palabra sobre Estados Unidos, calificó a la nación caribeña de “estado totalitario” con “graves” limitaciones de las libertades de expresión y prensa.

“Lo que espero que suceda es que todos juntos insistamos en que la transición no signifique la transición de una figura a otra, sino que la transición sea de un tipo de gobierno a un tipo diferente de gobierno”, remarcó Bush a medios latinoamericanos. “No sé cuánto tiempo (Castro) vaya a vivir. Pero, sin embargo, sí creo que el sistema de gobierno que él le ha impuesto al pueblo no debe vivir si eso es lo que el pueblo decide”, dijo.

Bush mantuvo durante todo el año esa postura de desconocimiento total de cualquier cambio en la isla que no implique el fin del sistema socialista y la desaparición del actual aparato de gobierno, dirigido por el Partido Comunista. Una nota del diario oficial Granma , dada a conocer el 7 de marzo, señaló que las palabras del gobernante estadounidense, al que tildó de “carnicero” de Iraq, demostraban “de nuevo que no entiende nada”.

La estrategia de Washington para acelerar trasformaciones políticas 23 en la nación caribeña recibió un fuerte estímulo el 21 de junio, cuando la Cámara de Representantes aprobó la asignación de 45,7 millones de dólares para ese fin. El voto favorable de 66 legisladores demócratas inclinó la balanza hacia el bando de quienes apoyan la política de línea dura hacia la isla, patrimonio tradicional de la bancada republicana, en particular de los representantes de la comunidad cubanoamericana del sur de la Florida.

Una semana antes, el Comité de Asignaciones de la Cámara había reducido esa cifra a nueve millones, en respuesta a una auditoría de la Oficina de Contabilidad del Gobierno de Estados Unidos ( Gao ), que en noviembre de 2006 reveló irregularidades en la entrega de fondos de la agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional ( Usaid ) a organizaciones disidentes en Cuba.

Finalmente, Bush anunció el 24 de octubre sus nuevos planes hacia el vecino país, aunque en rigor hubo poca novedad en su discurso frente a familiares de presos políticos y representantes de la comunidad cubanoamericana.

A la confirmación de que Washington mantendría el embargo hasta que La Habana “adopte, tanto de palabra como en los hechos, las libertades fundamentales”, siguió una arenga contraria al traspaso de poder ocurrido tras el retiro temporal de Castro. “No vamos a apoyar los viejos métodos con nuevas caras, el viejo sistema sostenido por nuevas cadenas”, afirmó el mandatario, que solicitó respaldo internacional para la disidencia cubana.

“Este es el momento de apoyar a los movimientos democráticos que están surgiendo en la isla. Es tiempo para que el mundo deje de lado sus diferencias y se prepare para la transición cubana hacia un futuro de libertad, progreso y promesas”, sostuvo. “Los disidentes de hoy serán los líderes del mañana y, cuando finalmente llegue la libertad, ellos seguramente recordarán quiénes los apoyaron”, aseguró.

Luego pidió a otros gobiernos “que abran las puertas de sus embajadas a los dirigentes pro-democracia y animen a sus organizaciones no gubernamentales a entrar en contacto directo con la sociedad civil independiente en Cuba”. En este sentido, mencionó a la República Checa, Hungría y Polonia como “fuentes vitales de apoyo y aliento para la valerosa oposición democrática en Cuba.”

Bush anunció una “nueva iniciativa” para un “fondo de la libertad” para Cuba, que contaría con miles de millones de dólares a disposición de las autoridades cubanas, una vez que hayan demostrado respeto a “la libertad de expresión, de asociación, de prensa, de formar partidos políticos y cambiar de gobierno a través de elecciones periódicas y competitivas”. Pero la frase que más trascendió de todo el discurso, cuyas “partes esenciales” fueron publicadas en extenso por el diario oficial Granma , fue la referida a la “palabra clave” en el futuro de las relaciones bilaterales, que según el presidente no sería “estabilidad”, sino “libertad”.

Esa afirmación fue comprendida por La Habana como un anuncio del recrudecimiento de las acciones hostiles contra la isla. Poco después de la intervención del presidente estadounidense en Washington, el canciller cubano Felipe Pérez Roque señaló que éste, en un “lenguaje amenazante y altanero”, promovía la subversión interna y buscaba “el cambio de régimen en Cuba, incluso por la fuerza”.

“Debemos advertir que un escenario como ese no sólo significaría la ruptura de la estabilidad de Cuba, sino también de la estabilidad de Estados Unidos, y pondría en peligro también al pueblo norteamericano, cuyos hijos serían enviados a matar y a morir en una guerra en Cuba”, aseveró Pérez Roque.

Paradójicamente, la retórica del gobernante decepcionó a miembros de la oposición política en la isla. “Me temo que este discurso ueda servir en algunos aspectos a los sectores que aquí están poniendo obstáculos a la política de cambio. No es una política que, en general, pueda alentar ese proceso que pudiera o no fructificar, pero está dentro de las posibilidades”, dijo a IPS el economista disidente Oscar Espinoza Chepe, para quien el embargo ha sido un “fracaso”. Chepe fue una de las personas invitadas a la Oficina de Intereses de Estados Unidos (Sina) en La Habana, para escuchar en directo a Bush.

Manuel Cuesta Morúa, del sector moderado de la disidencia cubana y crítico de las políticas de “confrontación”, afirmó a IPS que el mandatario de Estados Unidos “está en posición clara de malograr la posibilidad de que Cuba evolucione hacia un proceso de transición desde sí misma.

“Como siempre, Estados Unidos es el principal obstáculo externo para el cambio en Cuba”, señaló el opositor, uno de los ausentes al convite en la Sina , al igual que Eloy Gutiérrez Menoyo, quien en una declaración distribuida a la prensa internacional afirmó que Washington no tiene derecho alguno a “inmiscuirse en los asuntos” de Cuba. “En nombre de la oposición independiente de la isla, rechazo las declaraciones del presidente Bush y reitero la fe inquebrantable de los cubanos por ser arquitectos de su destino”, indicó Gutiérrez Menoyo, de la organización Cambio Cubano, que fundó durante su exilio en Estados Unidos 24.

Embargo perjudicial, y persistente

Cuba vivió en 2007 el aniversario 45 del embargo estadounidense, cuyo fin no aparece aún en el horizonte cercano. Si bien el intercambio comercial, aunque en un solo sentido, se ha mantenido estable desde la apertura de las ventas de alimentos en 2000 25, los esfuerzos de quienes favorecen la normalización de las relaciones económicas han sido vanos. Ni siquiera la mayoría demócrata en el Congreso, presuntamente más propicia a reformas en la política hacia la isla, ha conseguido modificar un ápice las añejas reglas del bloqueo, que ya ha causado pérdidas por más de 89.000 millones de dólares a la economía cubana 26.

Una delegación de representantes de asociaciones estadounidenses de asesoría empresarial visitó Cuba a finales de febrero, para evaluar el impacto económico de un futuro levantamiento de las sanciones. El grupo conoció que, según las autoridades cubanas, el comercio bilateral podría incrementarse de más de 570 millones a 25.000 millones en un lustro.

Otros cálculos, citados para la publicación Enfoques por el experto cubano Luis René Fernández Tabío, sitúan el monto de las exportaciones norteñas entre 6.000 y 7.000 millones de dólares en los primeros cinco años después del fin del embargo. Esto daría a Estados Unidos una participación de entre 50,6 y 60,4 por ciento en el comercio exterior del país caribeño 27.

“Hay oportunidades concretas para el comercio y posiblemente serían mayores sin el embargo, pero es evidente que las oportunidades de invertir en este momento son más limitadas y están sujetas a condiciones políticas muy específicas”, declaró en febrero Jake Colvin, director de la agrupación USA Engage.

En diferentes momentos del año, delegaciones empresariales estadounidenses concertaron nuevos negocios de venta de alimentos. En marzo, el estado de Nebraska llegó a un acuerdo para la exportación de 30 millones de dólares en trigo y carne de cerdo. En mayo, una ronda de negocios cerró con contratos valorados en 118,6 millones de dólares por la adquisición de harina de soja, pollo, maíz y otros alimentos. Finalmente, en noviembre, una comitiva de 213 representantes del sector empresarial norteño asistió a la Feria Internacional de La Habana.

Según Pedro Álvarez, presidente de la importadora estatal Alimport, 2007 debía concluir con importaciones similares a las de 2006, cuando el valor de estas fue de 560 millones de dólares.

El espacio ganado por las exportaciones de alimentos se ha mantenido como la única grieta consistente en el muro del embargo. El Congreso estadounidense rechazó, el 27 de julio, una propuesta de representantes demócratas dirigida a suavizar las sanciones económicas contra Cuba. El grupo legislativo intentó introducir cambios favorables al levantamiento de las restricciones económicas y comerciales hacia la isla en una enmienda a la Ley de Agricultura, Nutrición y Bioenergía, pero fue derrotado.

“La aprobación de medidas en el Congreso que puedan relajar el bloqueo ha seguido teniendo dificultades, a pesar de la mayor presencia demócrata y, en especial, de uno de los defensores de los cambios, en posición de presidente de la Comisión de Medios y Procedimientos, el demócrata por Nueva York, Charles Rangel”, señaló Fernández Tabío. A su juicio, el revés sufrido por la propuesta de Rangel, que pretendía facilitar el visado a los empresarios cubanos y mejorar las condiciones de pagos por las importaciones, “constituye una evidencia de que no cabe esperar cambios en la política y ni siquiera en la capacidad del Congreso estadounidense de presionar en otra dirección.” El politólogo y académico cubano Rafael Hernández cree que la batalla decisiva de quienes en Estados Unidos defienden el bloqueo es por proteger su eslabón más débil, la prohibición de viajar, que les preocupa más que las remesas o las ventas de alimentos y medicinas. “Esos sectores pro-bloqueo se baten a sabiendas de que, si los norteamericanos (estadounidenses) pueden viajar libremente y entrar en contacto directo con la sociedad cubana, el conteo regresivo del bloqueo y de toda la política de aislamiento habrá comenzado”, comentó el experto a IPS.

La última encuesta realizada por la Universidad Internacional de la Florida en la comunidad cubanoamericana registró que 57,5 por ciento se mantiene favorable al “embargo”, proporción inferior al 62 por ciento encontrado en el mismo indicador por la encuesta de 2000 y muy por debajo del 73 por ciento de apoyo recibido en 1991. En tanto, 42, 5 por ciento estaba en contra. “Es notable que la actual política de Bush no ha beneficiado el apoyo al bloqueo o mejorado las percepciones sobre su utilidad, ni siquiera donde ha tenido más respaldo, considerando 31,4 por ciento que sus resultados han sido ‘no muy buenos’ y el 45 por ciento ‘ninguno en absoluto’, analiza Fernández Tabío en su artículo para Enfoques .

El 31 de octubre, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (Onu) volvió a aprobar por décimo sexta ocasión consecutiva la moción cubana sobre la “necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero” de Washington contra la isla, que recibió el respaldo de 184 países, frente a cuatro votos en contra (Estados Unidos, Israel, Palau e Islas Marshall) y la abstención de Micronesia. La Habana consideró ese resultado como una “apabullante oposición” de la comunidad internacional a esa política y un rechazo expreso a Bush y a su llamado a que otros se sumaran a su postura de endurecimiento hacia Cuba.

Conflictivas visas

Mutuas acusaciones volvieron a ensombrecer el panorama migratorio entre Cuba y Estados Unidos en 2007. El flujo normal de personas hacia la nación norteña, regulado por los acuerdos migratorios de 1994 y 1995 28, ha estado siempre plagado de incidentes, que tensan aún más las difíciles relaciones bilaterales.

Un comunicado de la Cancillería cubana advirtió en julio que probablemente Washington no cumpliría con su cuota mínima anual de 20.000 visados, pues en ese momento sólo se había entregado 53,6 por ciento. Ese incumplimiento daría “un aliento adicional a la emigración ilegal, que históricamente ha sido estimulada por la existencia de la Ley de Ajuste Cubano 29y la política de ‘pies secos-pies mojados’, engendros que ofrecen privilegios exclusivos únicamente a emigrantes ilegales procedentes de Cuba”, sostuvo el texto.

Para el Ministerio de Relaciones Exteriores, el problema de las visas refleja una actitud irresponsable del gobierno de Bush, que estimula “la indisciplina social, el delito, las salidas ilegales y ofrece un tratamiento preferencial a los emigrados cubanos” y constituye “una causa permanente de muertes injustificadas e innecesarias”.

La Oficina de Intereses de Estados Unidos (Sina) respondió de inmediato. La sede diplomática acusó al gobierno cubano de imponer “restricciones irracionales” que obstaculizan el funcionamiento adecuado de los trámites. “Esas restricciones incluyen la negativa a otorgar visados a personal de la Sina esencial para su trabajo en Cuba, la prohibición de importar materiales y repuestos para mejorar la infraestructura necesaria para otorgar las visas y la no autorización para contratar personal local con el que llenar 47 vacantes”, señaló una declaración.

Sin embargo, el 8 de agosto, el entonces jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, Dagoberto Rodríguez, rechazó “categóricamente” las quejas de la oficina norteña, que tildó de mentira “deliberada”. El funcionario indicó al respecto que “ la Sección de Intereses de los Estados Unidos y el Departamento de Estado conocen que todas las visas para el personal diplomático encargado de implementar los acuerdos migratorios han sido concedidas por Cuba en los términos establecidos”.

Rodríguez insistió en que la alegada falta de materiales “es absolutamente falsa” porque la Sina importó en 2006 “80,3 toneladas de suministros” que, “según un informe de la Oficina de Auditoría del Gobierno (estadounidense, Gao )”, de 50 a 70 por ciento de la cantidad total “no se empleó para el trabajo y mantenimiento de esa oficina, sino en la promoción de actividades subversivas” en la isla.

En octubre, el cónsul general estadounidense en La Habana , Sean Murphy, aludió nuevamente a los impedimentos para contratar personal como causa fundamental del retraso en la entrega de visas. Aunque consideró imposible garantizar la cifra convenida en los acuerdos, dijo que se haría “todo lo posible para tener una migración legal, ordenada y segura”.

En declaraciones a la prensa, Murphy remarcó que la carencia de personal se arrastra desde hace año y medio y también ha impactado a los solicitantes de visas temporales, quienes ahora deben esperar mucho tiempo sólo para la entrevista consular. Además, el funcionario afirmó que más de 700 cubanos tienen ya la visa estadounidense, pero no pueden viajar porque carecen del permiso de salida otorgado por el Ministerio del Interior.

Un nuevo programa de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos ( Uscis ) para otorgar visas condicionales a quienes estén esperando por ese trámite en la isla, podría beneficiar a 9.000 personas y, de cierto modo, corregir el déficit de visas de 2007, reportó el 21 de noviembre El Nuevo Herald , de Miami. En vez de recibir visas de inmigrantes, se prevé entregar documentos de entrada por parole, que permitirán el ingreso a cualquier aeropuerto norteño con vuelos directos desde Cuba. Esos papeles constituirán una autorización temporal para viajar y serán reemplazados en territorio estadounidense por la tarjeta de residente.

En el año fiscal 2006-2007, concluido el 30 de septiembre, la Sina procesó 15.000 visados, 5.000 menos que el mínimo exigido en los vigentes acuerdos migratorios bilaterales.

Silenciosa ola migratoria

En los últimos dos años han emigrado a Estados Unidos unas 77.000 personas provenientes de Cuba, alrededor del doble de lo registrado durante la llamada “crisis de los balseros”, en 1994, afirmó un análisis del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos ( Icaas ), bajo el título “Llegando a América: la nueva crisis migratoria cubana”, realizado a partir de datos del Departamento de Seguridad Territorial.

De acuerdo con la investigación, entre 2000 y 2007 han llegado a suelo estadounidense 191.000 cubanos, una cifra que dejaría atrás a la suma de emigrantes del éxodo por el puerto cubano de Mariel (1980) y la mencionada crisis de 1994. El flujo migratorio en los pasados siete años sería, incluso, superior al de las décadas del ochenta y noventa.

Cálculos del Icaas sitúan en 426.000 personas el balance migratorio posible entre 1990 y 2009, muy cercano a la cantidad del llamado “exilio histórico”, anterior a 1980, integrado por 458.000 emigrantes.

No obstante, Phil Peters, vicepresidente del Instituto Lexington, en Arlington, Virginia, aseguró que no había nada estadísticamente significativo en que mil o dos mil, o cinco mil cubanos más sean interceptados o lleguen. “No es ningún secreto que mucha gente quiere salir de Cuba, pero eso no significa que sea inminente una crisis migratoria. No se puede inferir un estado de ánimo de combinar cifras provenientes de diferentes categorías de inmigrantes. Lo que está sucediendo es normal”, sostuvo.

Siguiendo el precepto de que “es mejor precaver…”, la Guardia Costera de Estados Unidos, junto a agencias estatales y federales, realizó en marzo un simulacro en el estado de La Florida para contener un posible éxodo masivo desde Cuba, o desde cualquier otro país caribeño, según apuntó David Kunkel, jefe de la Fuerza Especial Sureste del Departamento de Seguridad Interna. Un mes antes, el Congreso había pedido 18 millones de dólares para edificar una nueva instalación con capacidad para 10.000 personas en la Base Naval de Guantánamo, que sería utilizada si ocurre una crisis migratoria en la región.

Casi al concluir el año, sucedió una nueva tragedia en el Estrecho de la Florida vinculada con el tráfico humano. Dos personas murieron cuando la lancha en que viajaban a Estados Unidos zozobró en la madrugada del 22 de diciembre, poco después de salir del poblado costero de Santa Cruz del Norte, al este de La Habana.

De acuerdo con una nota publicada por el diario oficial Granma, como resultado del patrullaje de las fuerzas del Ministerio del Interior “resultaron retenidas 26 personas (19 hombres y 7 mujeres), acompañadas por dos menores de 9 años.” Además, se buscaba a los dos lancheros, quienes presuntamente se internaron en territorio cubano. Un reporte de El Nuevo Herald , del 27 de diciembre, afirmó que en el incidente habían perecido al menos 25 personas, una versión calificada de mentirosa por La Habana.

Otro grupo de 40 personas fue dado por desaparecido a inicios de diciembre, luego de un operativo de búsqueda infructuoso efectuado por la Guardia Costera norteña. Al cierre de esta edición el número de emigrantes cubanos interceptados en las aguas del Estrecho ascendía a 3.197, la cifra más alta desde la “crisis de los balseros”.

Especialistas opinan sobre estrategia de bush

Wayne Smith , jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana durante la presidencia de Jimmy Carter (1977-1981) y actualmente analista del Centro para la Política Internacional , con sede en Washington: Bush “advirtió a los cubanos que no deben temer una transición de Fidel a Raúl, lo cual es completamente absurdo, dado que esa transición ya se produjo (…) No es más que una reiteración de lo que ha venido diciendo durante los últimos dos años y, francamente, nadie en Cuba le presta atención (…) Es difícil imaginar cómo esto puede atraer a alguien, con excepción del decreciente número de anticastristas de línea dura de Miami”.

Michael Shifter , especialista en América Latina del Centro de Estudios Inter-American Dialogue: “estos tipos siempre esperaron que tan pronto como Fidel dejara la escena el régimen colapsaría (…) Claramente, ese no ha sido el caso y ahora tienen que repensar cómo manejarse con la continuidad y no con el colapso de Cuba, y se puede ver que no han sido muy exitosos”.

Elsa Falkenburder , especialista en Cuba de la Oficina de Washington sobre América Latina: “este es un momento estratégico para abrirse hacia Cuba y América Latina en su conjunto y este gobierno está perdiendo la oportunidad (…) Este discurso es más de lo mismo y demuestra que el gobierno no tiene ninguna nueva idea sobre cómo aproximarse a Cuba, ni está en sintonía con la cambiante realidad”.

Sarah Stephens, del Centro para la Democracia en las Américas: “se ha iniciado en Cuba un debate sobre su futuro y el gobierno está estudiando algunas reformas. Aunque no sabemos qué tan profundas podrían ser, lo que sí sabemos es que la política de Bush deja a Estados Unidos al margen del debate que se está dando en la isla. Nuestros aliados europeos y hemisféricos tienen una política diferente porque conocen mejor la realidad de lo que pasa”.

 

Luis René Fernández tabío: obstáculos al entendimiento

Sin duda, el llamado Plan Bush para Cuba —en sus dos versiones de 2004 y 2006—, con todo su andamiaje de bloqueo y financiamiento para la propaganda, la subversión y la política de cambio de régimen, constituye un obstáculo principal para las relaciones bilaterales y el avance hacia un entorno que facilite el diálogo, la negociación del conflicto para beneficio razonable y en función de los intereses de las partes. En cambio, la política estadounidense, en términos prácticos, no solamente es inefectiva, sino que crea un clima totalmente contrario a sus fines, pues plantea un juego extremo de “ganarlo todo” o nada. Y, en realidad, aunque supuestamente incluye elementos que podrían ser considerados como parte de los instrumentos blandos de la política, se cancelan en el contexto de una estrategia dirigida a la asfixia económica, el aislamiento político y la ausencia de diálogo con el gobierno y la sociedad cubana, para en última instancia promover el colapso del sistema y justificar la intervención militar directa.

Tomado de “Estados Unidos y su conflicto con Cuba: continuidad de una política fracasada”, 
Enfoques,
No.24, 2007. Fernández Tabío es profesor e investigador del Centro de Estudios
sobre Estados Unidos de la Universidad de La Habana.

 

Cuba en la carrera hacia la Casa Blanca

Por el Partido Demócrata:

Barack Obama: Favorece el envío de remesas y los viajes a Cuba de los emigrantes cubanos en Estados Unidos, sin las restricciones impuestas en 2004 por el presidente Bush, las que ha calificado de errores garrafales. Considera que la mejor vía de fomentar un cambio político en la isla es hacer a su población menos dependiente del gobierno actual. Estaría dispuesto a dialogar con las autoridades cubanas de inmediato, si llega a la Casa Blanca.

Christopher Dodd: Ha prometido derogar la ley Helms-Burton (1996), cerrar TV Martí, reformar Radio Martí y abrir una embajada en La Habana como primeros pasos para la normalización total de las relaciones, si es elegido. Estima que el único resultado del embargo ha sido consolidar a Fidel Castro en el poder.

Hillary Clinton: Está en contra de cualquier cambio significativo en la política hacia Cuba hasta que no ocurran transformaciones en la situación de los derechos humanos y la democracia en la isla. Descarta cualquier iniciativa diplomática mientras Castro permanezca en el poder. Apoya el embargo, aunque reconoce el derecho a enviar remesas y viajar de la comunidad cubanoamericana y de los propios estadounidenses.

Bill Richardson: Coincide con Clinton en la necesidad de que se produzcan reformas políticas en Cuba antes de levantar el embargo, que a su juicio no ha funcionado.

John Edwards: Apoya el levantamiento de las restricciones a los viajes de familiares a Cuba, pero ve en el límite a las remesas un recurso para presionar a La Habana. No haría nada hasta que Castro esté fuera del escenario político.

Joe Biden: Cree que la salida definitiva de Castro del poder es esencial para iniciar cualquier movimiento en la estrategia hacia la nación de sistema socialista, que incluiría eventualmente la normalización de las relaciones bilaterales.

Dennis Kucinich: Respalda el fin inmediato del embargo.

Por el Partido Republicano:

Ron Paul: Estima que Estados Unidos debe dialogar con Cuba para solucionar el añejo diferendo.

John McCain: Se opone a toda medida que implique una ayuda económica a la isla.

Mitt Romney: Sostiene la política de aislamiento internacional, contraria a cualquier tipo de diálogo con las actuales autoridades cubanas.

Fred Thompson: Afirma que Washington debe mantener el embargo y mostrar desdén por el presidente interino Raúl Castro.

Rudolf Giuliani: Asegura que disminuir las sanciones contra el cercano país del Caribe sólo favorecería al gobierno de Castro.

Desde Cuba

Castro opina: Para el presidente Fidel Castro, los principales aspirantes a la Casa Blanca por el Partido Demócrata, Clinton y Obama, “se sienten en el deber sagrado de exigir un gobierno democrático en Cuba”. “No están haciendo política; están jugando a las barajas un domingo por la tarde”, ironizó en una de sus Reflexiones, publicadas por el periódico oficial Granma .

El Plan Bush restringe los viajes de la comunidad cubana a la isla, el envío de paquetes y remesas, entre otras medidas

 

Los Cinco, aún a la espera

La Corte Federal del Undécimo Circuito de Apelaciones de Atlanta escuchó el 20 de agosto los argumentos en el caso de los cinco cubanos presos en Estados Unidos bajo cargos de espionaje, a los que Cuba considera héroes de la lucha contra el terrorismo organizado contra la isla en la ciudad de Miami. Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González están cumpliendo penas que colectivamente suman cuatro cadenas perpetuas y 75 años. Esta es la tercera ocasión en tres años que el caso se presenta ante esa instancia judicial.

Observadores de los Estados Unidos, Cuba, América Latina y Europa, incluidas personalidades como el jurista chileno Juan Guzmán y el ex Fiscal General estadounidense Ramsey Clark, atestaron la corte para observar al gobierno y los abogados de la defensa exponer sus argumentos.

Cada parte dispuso solamente de 30 minutos para explicar los puntos más importantes de un juicio que se prolongó siete meses.

Según Leonard Weinglass, abogado de Guerrero, la defensa argumentó que las evidencias presentadas por el gobierno ante el jurado de Miami resultaban insuficientes para sustentar las condenas y los alegatos finales de la Fiscalía “estaban fuera de la evidencia que había sido presentada” y “de los límites de una argumentación apropiada”.

Los abogados defensores precisaron que anteriormente el gobierno admitió no haber tenido nunca suficiente evidencia para respaldar las acusaciones de conspiración para cometer asesinato y espionaje. Las autoridades se apoderaron de por lo menos 20.000 documentos de las computadoras de los cinco hombres y ni uno de ellos era clasificado.

Al respecto, Weinglass recordó que, en el momento de las detenciones, el Pentágono afirmó en una declaración que la seguridad nacional no había estado nunca en peligro, en tanto el Departamento de Justicia descartó que los Cinco hayan obtenido secreto alguno.

En la vista oral, los fiscales insistieron en que los cinco cubanos eran espías sofisticados que operaban ilegalmente en territorio estadounidense para robar secretos militares y derrocar al gobierno.

“Pido a esta corte que se sumerjan en los documentos del caso. Hay ejemplos en ellos que demuestran el odio de los acusados hacia los Estados Unidos”, insistió la fiscal, Carolyn Miller.

Miller argumentó además que los Cinco pudieron robar secretos al infiltrarse en instalaciones militares y que esos hombres sabían y tuvieron que ver con los acontecimientos del 24 de febrero de 1996, cuando se derribaron las dos avionetas y murieron cuatro hombres.

Sin embargo, el juez Stanley Birch planteó interrogantes sobre el derecho de Cuba a defenderse contra aviones que violan su espacio aéreo. “Derribar una nave que viola un espacio aéreo soberano no es asesinato”, dijo.

Los jueces Birch y Phyllis Kravitch, quienes habían escuchado argumentos sobre este caso anteriormente, acribillaron a Miller con preguntas sobre la evidencias que tenía el gobierno para respaldar sus imputaciones.

Miller pareció esquivar estas preguntas refiriéndose continuamente a la diferencia entre “razonable” y “verosímil”. Argumentó que el gobierno sólo tenía que convencer a un jurado de “lo razonable”, no de la “verosimilitud” de los cargos.

Le toca ahora al tribunal decidir quién tiene la razón. El primer panel de tres jueces que oyó este caso revocó los veredictos en agosto de 2005 debido a la conducta malintencionada de la Fiscalía y la incapacidad para que los Cinco recibieran un juicio justo en Miami, la meca del anticastrismo.

Sin embargo, el panel completo de 12 jueces del Undécimo Circuito revocó un año después esa decisión y reinstaló la sentencia. Los jueces Birch y Kravitch presentaron por escrito su desacuerdo enérgico en favor de los Cinco.

La defensa está dispuesta a llevar el caso ante la Corte Suprema si fuese necesario, pero se mantiene optimista. “Pienso que este tribunal está preparado para hacer lo correcto”, afirmó Weinglass. “Me siento muy esperanzado y optimista”.

El Juez Birch advirtió que pueden pasar meses antes que el panel de jueces emita una decisión.

“No vamos a depender de esta decisión para saber si continuamos la lucha por los Cinco”, declaró el domingo Gloria La Riva , coordinadora del Comité Nacional para la Liberación de los Cinco, con sede en San Francisco.

Ese Comité y la Coordinación Europea para la Liberación de los Cinco convocaron a una movilización internacional a favor de esos cinco cubanos, para un día después de que se conozca la decisión de la Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito. “Hacemos un llamado para organizar conferencias de prensa, manifestaciones de urgencia delante de las embajadas de los Estados Unidos u oficinas del gobierno en los Estados Unidos, y una campaña masiva de cartas al presidente y al ministro de justicia de los Estados Unidos”, señaló el comunicado, dado a conocer el 25 de diciembre.

 

 

Posada Carriles en libertad

El terrorista confeso Luis Posada Carriles fue finalmente puesto en libertad el 9 de mayo, luego de que la jueza Kathleen Cardone desestimara todos los cargos que el gobierno de los Estados Unidos había interpuesto en su contra el 11 de enero, por fraude y por haber mentido en las entrevistas con el Servicio de Inmigración y Aduanas para obtener su naturalización el país norteño.

Una declaración de las autoridades cubanas ese mismo día aseguró que la actuación de Washington en el caso y su desenlace final “forman parte del compromiso permanente del actual inquilino de la Casa Blanca con la mafia terrorista cubanoamericana de Miami, y tiene un sospechoso paralelo con la liberación del terrorista Orlando Bosch, cuando el padre del actual Presidente dirigía el gobierno norteamericano.”

“Con su decisión de no certificar a Posada Carriles como terrorista, el gobierno de los Estados Unidos no sólo ha violado su propia legislación y el compromiso que supuestamente adquirió en su autoproclamada ‘guerra contra el terrorismo’, sino también sus obligaciones internacionales”, sostiene la nota.

“El gobierno norteamericano ha vulnerado de manera aviesa, no sólo la resolución 1373 (2001) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que él mismo promovió, sino también los tratados sobre terrorismo de que es parte, muy particularmente el Convenio Internacional para la Represión de los Atentados Terroristas Cometidos con Bombas, que entrara en vigor el 23 de mayo de 2001, y el Convenio para la Represión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de la Aviación Civil , que entrara en vigor el 26 de enero de 1973” , señaló.

Cuba y Venezuela acusan a Posada de ser el autor del atentado a una aeronave de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976.

“Queremos recordarle al presidente estadounidense George W. Bush sus palabras, en el sentido de que quien encubre a un terrorista se convierte en terrorista”, dijo en rueda de prensa en Caracas el canciller de Cuba, Felipe Pérez Roque. Su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, reiteró la solicitud de extradición hecha por Caracas.

Posada, que se presume permanezca en la ciudad de Miami, había sido encarcelado el 17 de abril de 2005 por haber ingresado de manera ilegal en territorio estadounidense.

 

 

Estados Unidos cierra las puertas

En 2007, Estados Unidos mantuvo su política de denegar visas de entrada y permisos de viaje a estadounidenses, sin una lógica aparente.

En marzo, un grupo de músicos norteños tampoco hizo el viaje a la isla para asistir al quinto Festival América Canta, por inexplicables dilaciones en los trámites migratorios para salir de su país. Una delegación puertorriqueña invitada al Primer Congreso Regional, Caribeño y Latinoamericano de Hipnoterapia corrió igual suerte.

Asimismo, fue rechazada la solicitud de Don Porter, presidente de la Federación Internacional de Softbol, a pesar de su condición de máximo dirigente de una organización deportiva internacional. Antes, en enero y febrero, equipos estadounidenses de lucha grecorromana y ciclismo tampoco pudieron viajar a Cuba por similares razones.

En tanto, una decena de intelectuales cubanos no pudo participar en la conferencia “Cuba-URSS y la experiencia postsoviética”, que se celebró en febrero en el estado de Connecticut. Washington también negó la visa a Jorge Luis Sánchez, cineasta cubano director de la cinta El Benny , para participar en el Festival Internacional de Cine de Miami.

Para ampliar sobre este tema, recomendamos:

– “Política-Cuba: Vecindad complicada”, en sitio web cubaalamano.net.

– “Cuba-EE.UU.: Embargo, la mayor contradicción bilateral”, en sitio web cubaalamano.net

– “Cuba-EE.UU.: Relaciones al rojo vivo”, en sitio web cubaalamano.net

– “Estados Unidos y su conflicto con Cuba: Continuidad de una política fracasada”, Enfoques, No. 24, diciembre de 2007.

– “Comercio: “Las compras a EE.UU. se contraen, pero siguen”, Economics Press Service, No. 11, diciembre de 2007.

– “Cuba-EE.UU.: “Retórica entre cuerdas”, Revista Mensual, No. 10, octubre de 2007.

– “Cuba-EE.UU.: “Del pesimismo al optimismo… Y también “viceversa”. Entrevista al investigador Esteban Morales, Enfoques, No. 19, octubre de 2004.

América Latina: aliados en dificultades

La derrota del presidente venezolano Hugo Chávez en el referéndum constitucional del 2 de diciembre y la inestabilidad política en Bolivia, amenazada aún por las aspiraciones secesionistas de sus regiones más ricas, nublaron el horizonte de las relaciones de Cuba con los que constituyen hoy, sin dudas, sus principales aliados en América Latina y el Caribe.

La posibilidad de que Chávez no pueda permanecer en el poder más allá de 2013 pone límites en el futuro cercano a los proyectos de integración binacional y regional impulsados por ambos países, a menos que el mandatario encuentre una persona con ideas políticas afines que lo suceda en el cargo.

Esa podría ser, quizás, la principal inquietud cubana frente a un continente donde la tendencia a la izquierda se consolidó en 2007, con la elección en Argentina de Cristina Fernández, quien presumiblemente continuará la política de su esposo Néstor Kirchner favorable al fortalecimiento de los mecanismos de cooperación regional.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Nicaragua y la visita del vicepresidente Carlos Lage a Ecuador, ambos hechos ocurridos a inicios de año, reafirmaron los lazos con dos naciones afines en el afianzamiento de la tendencia izquierdista en América Latina.

El signo ideológico no fue óbice para que, en los doce meses que acaban de concluir, la isla avanzara en la normalización de los vínculos con el nuevo gobierno de México, enviara una brigada médica a socorrer a las víctimas del terremoto de agosto en Perú, o mantuviera buenas relaciones con Colombia, que ha agradecido el respaldo cubano a los procesos de diálogo con las guerrillas en ese país suramericano.

En 2008 podrían concretarse las anunciadas visitas a La Habana de los presidentes Nicanor Duarte, de Paraguay; la chilena Michelle Bachelet; el mexicano Felipe Calderón, Luis Inácio Lula da Silva, de Brasil, y Tabaré Vázquez, de Uruguay.

Venezuela

“No hay revoluciones sin reveses”, le dijo el presidente en funciones, Raúl Castro, al mandatario venezolano, Hugo Chávez, durante su visita a la oriental ciudad de Santiago de Cuba el 22 de diciembre. “Lo más importante es resistir y analizar los errores para sacar experiencias de ellos”, añadió el también ministro de las Fuerzas Armadas de la isla.

La derrota de la reforma constitucional propuesta por el oficialismo en Venezuela el 2 de diciembre disparó nuevamente la alerta sobre el futuro político del proyecto chavista, que perdió en este referéndum alrededor de tres millones de votos con respecto a las elecciones presidenciales de 2006.

En Cuba, el No del 51 por ciento del electorado venezolano dio nuevos bríos a la polémica informal sobre el peso de Caracas en la economía cubana, en especial por el suministro de 92.000 barriles diarios de petróleo. El fantasma del derrumbe de la Unión Soviética y los países socialistas de Europa del Este, a principios de la pasada década, revivió en la memoria colectiva, sin que la voz de alerta trascendiera a los medios de comunicación.

Chávez, al menos por ahora, no podrá continuar en el poder después de febrero de 2013. Sin tener aún a la vista una figura política que lo sustituya, la continuidad de los proyectos de integración binacional y regional impulsados por ambos gobiernos ha dejado de ser una certeza.

El traspié del referéndum, casi al concluir el año, no impidió que 2007 confirmara el auge del intercambio comercial bilateral, cuyo monto debe alcanzar los 7.000 millones de dólares. Alrededor de 39.000 profesionales cubanos colaboran en prácticamente todos los sectores de la vida económica y social venezolanas, de los cuales unos 31.000 pertenecen a la salud pública.

Las noticias se sucedieron una tras otra:

– En enero, ambos países suscribieron 16 acuerdos de cooperación dentro de la Alternativa Bolivariana para la América Latina y el Caribe (Alba), por un valor de 1.000 millones de dólares, en sectores como las telecomunicaciones, energía, minería, transporte marítimo y ferroviario, turismo, recursos forestales, agricultura, siderurgia y seguros.

– Febrero trajo la firma de 355 proyectos de colaboración estimados en 1.500 millones de dólares, al cierre de la séptima Comisión Mixta Intergubernamental. Ese monto representa casi el triple de lo acordado en 2006.

– La visita de Chávez a la isla, entre el 13 y el 15 de octubre, sirvió para concertar otros 13 convenios de integración económica, también en el contexto del Alba, que abarcaron ramas claves como la prospección y explotación petrolera, las industrias químicas y de la construcción, la minería y las comunicaciones.

– Diciembre cerró con 14 nuevos acuerdos y la confirmación de Venezuela como principal socio comercial de Cuba.

En sus frecuentes viajes, Chávez visitó siempre a su aliado y amigo Fidel Castro, convaleciente aún de una operación quirúrgica que lo ha mantenido retirado del poder desde el 31 de julio de 2006. “Está llegando la hora de ponerse de nuevo el uniforme”, declaró el gobernante venezolano a la prensa durante su estancia en La Habana , a inicios de junio. “Fidel tiene el uniforme ahí, ya puesto al ladito, lo mira de reojo, pero está calentando todavía (…) no está todavía listo para salir”, comentó.

Cuatro meses más tarde, en octubre, fuentes oficiales informaron que Chávez había dialogado durante cuatro horas con Castro, a quien considera su mentor político. Fue su séptima visita desde julio de 2006. Luego, el 14 de octubre, hablaron por teléfono en medio del programa “Aló Presidente”, transmitido desde la ciudad de Santa Clara. En esa ocasión, el presidente venezolano afirmó que Cuba y Venezuela son “en el fondo, un solo gobierno”, y que ambos países marchaban hacia una “confederación de repúblicas bolivarianas, martianas, caribeñas, suramericanas”. La frase causó revuelo dentro y fuera de la isla.

Representantes de la oposición política cubana suscribieron una declaración de rechazo a lo que calificaron de apetitos “imperiales” de Chávez, al tiempo que llamaron a hallar soluciones “verdaderamente nacionales” a los problemas cubanos. “No nos interesa la anexión ni a Estados Unidos ni a Venezuela”, dijo Manuel Cuesta Morúa, portavoz de Arco Progresista, una coalición opositora de corte socialdemócrata, firmante del documento.

En misivas fechadas el 12 de noviembre, los miembros de la disidencia moderada también cuestionaron las palabras “graves y desafortunadas” del canciller Felipe Pérez Roque, quien se manifestó favorable “a renunciar a la soberanía y la bandera” cubanas en aras de la integración de América Latina. “Esa es una antigua idea latinoamericana (…) desde que empezamos esa es la aspiración nuestra, la de Bolívar, la de Martí, que, por supuesto, todavía no estamos tan cerca de ese momento”, matizó a inicios de noviembre Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento).

Desde Washington, el coordinador designado por la Casa Blanca para una virtual transición en Cuba, Caleb McCarry, sostuvo que el respaldo del gobierno de Venezuela hacia el cubano “tiene el propósito de apoyar la continuidad del sistema comunista” en la nación caribeña.

Chávez hizo caso omiso a las reacciones críticas y llamó el 22 de diciembre a alimentar la conciencia de que ambos países constituyen uno solo. Una posible materialización de esa idea sería el “eje estratégico de integración social, cultural, económica, agrícola, petroquímico y petrolero” que se extendería desde la occidental provincia de Pinar del Río hasta la península de Paraguaná, en el noroeste venezolano, distantes unos 2.000 kilómetros. Con esas declaraciones, el mandatario suramericano finalizó lo que al parecer fue su última estancia en la isla en 2007, motivada por la cuarta Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Petrocaribe, que se celebró en la ciudad de Cienfuegos, en el centro-sur de Cuba.

La cita concluyó con la inauguración de la refinería “Camilo Cienfuegos”, cuya recuperación fue financiada por la estatal Petróleos de Venezuela ( Pdvsa ), a un costo de 132 millones de dólares. La instalación, que se había paralizado en 1995 tras la desaparición de la URSS , procesará en la primera etapa 65.000 barriles diarios de crudo, el doble de la capacidad actual de refinación que tiene Cuba. En una segunda fase de expansión, ese volumen sobrepasará los 100.000 barriles por día.

Bolivia

El ambiente de confrontación política reinante en Bolivia alcanzó, en varias ocasiones, a la brigada médica cubana desplegada en ese país andino. El 13 de enero, el embajador cubano Rafael Daussá denunció el ataque a las instalaciones que albergan a los profesionales de la salud en la ciudad de Cochabamba, protagonizado por “algunos grupos violentos evidentemente de derecha”, que lanzaron piedras y profirieron amenazas e insultos.

El 22 de septiembre un artefacto explosivo de poca potencia fue lanzado contra la residencia del contingente sanitario en Santa Cruz, bastión de los opositores al presidente Evo Morales. Mercedes de Armas, de la embajada cubana, calificó el hecho de “acción terrorista”, que “lacera la acción noble de nuestros médicos que están salvando vidas y no tienen nada que ver con la situación política” en la nación suramericana. De Armas recordó que, en septiembre, ese mismo inmueble había sido atacado con una bomba de gas lacrimógeno.

“Nunca hemos vivido un momento tan tenso en la historia de Bolivia, atrapados entre la extrema izquierda y la extrema derecha, donde ninguno quiere ceder”, dijo a IPS el diputado Arturo Murillo, de la centroizquierdista Unidad Nacional.

Las pretensiones de Morales de recuperar los recursos naturales para el país, rescatar las tierras obtenidas irregularmente por los empresarios para entregarlas a campesinos pobres y crear beneficios directos para la población más vulnerable, han chocado con la intransigencia de grupos de fuerte poder económico, residentes en zonas ricas en gas, petróleo, madera y recursos agropecuarios, que han desconocido la nueva Constitución y lideran un movimiento de aspiraciones secesionistas.

El canciller cubano Felipe Pérez Roque visitó La Paz entre el 10 y el 11 de mayo. Durante su estancia se reunió con el mandatario Morales y con su homólogo David Choquehuanca, con quien suscribió un comunicado conjunto. En el texto, la isla ratificó su apoyo al “derecho inalienable de la República de Bolivia a lograr una salida al mar” y saludó las negociaciones en ese sentido con Chile.

Entre otros temas bilaterales, ambas partes reiteraron su disposición a colaborar en un Programa Conjunto de Investigaciones sobre la Hoja de Coca, que comprende “el desarrollo de protocolos de investigación conjuntos, el intercambio de expertos y la validación de resultados entre entidades científicas de los dos países”. Además, manifestaron su satisfacción por los resultados de la cooperación sanitaria, fruto del trabajo de 1.950 especialistas cubanos y 54 profesionales bolivianos graduados en Cuba, más el funcionamiento de 21 hospitales y 11 centros oftalmológicos, que dan cobertura a los nueve departamentos del país andino.

El presidente Morales visitó a su homólogo Fidel Castro el 7 de junio y conversó con él durante tres horas. Ambos gobernantes analizaron la marcha de la Operación Milagro , mediante la cual, hasta ese momento, se habían operado 90.000 personas en Bolivia. También dialogaron sobre los avances en la integración, a través del Alba y el Tratado de Comercio de los Pueblos ( Tcp ). “Lo he visto muy recuperado, sobre todo muy satisfecho”, dijo Morales a la prensa, al referirse al convaleciente mandatario cubano.

Un Acuerdo de Complementación Económica bilateral fue suscrito en La Paz , el 21 de noviembre. El convenio, que permitirá impulsar las relaciones comerciales, incluye facilidades de acceso a los mercados, entre otras preferencias. El intercambio comercial muestra favorables perspectivas en ramas como los productos alimenticios y las confecciones textiles, para elevar los vínculos económicos más allá de los 50 millones de dólares alcanzados en 2006.

México

Cuba y México renovaron sus respectivos embajadores en 2007, en el camino hacia la normalización de las relaciones bilaterales emprendido por la administración del presidente Felipe Calderón.

El 9 de agosto, la nación azteca nombró para esa función a Gabriel Jiménez, cercano colaborador del gobernante y senador por el Partido Acción Nacional ( Pan ). Jiménez se comprometió a “apoyar los esfuerzos del gobierno de México para reencauzar el conjunto de las relaciones bilaterales con miras a lograr un nuevo y constructivo entendimiento que permita generar acuerdos de cooperación de conveniencia mutua, así como consensos en temas regionales y multilaterales de interés para ambos países”.

Manuel Francisco Aguilera, nuevo embajador cubano, fue recibido por Calderón el 13 de septiembre. Aguilera dijo a la prensa que trabajaría “con mucha dedicación” para que las relaciones “alcancen el nivel que demandan y desean nuestros respectivos pueblos”.

Ambas sedes diplomáticas deberán trabajar en 2008 para zanjar varios temas pendientes de la agenda bilateral. Uno de los más álgidos es el de la emigración y el tráfico humano.

Poco antes de concluir su misión en La Habana , el ex embajador José Ignacio Piña declaró en julio que había planteado a Cuba “la conveniencia de que se reúna el grupo de trabajo sobre asuntos migratorios”, con el fin de concretar un acuerdo migratorio, inexistente hasta el momento. Piña se pronunció a favor de lograr “una mayor cooperación para poder combatir a los traficantes de personas”.

Según el Instituto Nacional de Migración mexicano ( Inm ), entre 2003 y 2006 habían sido detenidas alrededor de 7.000 personas provenientes de Cuba (2.205 en 2006), aunque la tendencia en 2007 apuntaba a un récord en este indicador. Por lo general, quienes son detectados de esta manera reciben autorización para quedarse en suelo mexicano. Según fuentes estadounidenses, el número de emigrantes cubanos que cruza la frontera con México ronda los 10.000 cada año, por lo que esta vía se ha convertido en la más concurrida para abandonar la isla. Al respecto, la comisionada del Inm , Cecilia Romero, anunció que su gobierno analiza el “entorno general” para un acuerdo migratorio, según reportó el 21 de noviembre el periódico La Jornada .

Otro tema álgido sigue siendo la deuda cubana al Banco Nacional de Comercio Exterior de México (Bancomext). El 13 de febrero, el diario azteca Milenio reportó que esa entidad crediticia continuaría adelante con el juicio para recuperar los 364 millones de dólares que le adeuda el Banco Nacional de Cuba. El conflicto data de 2002, cuando La Habana decidió retirar las garantías sobre la deuda, tras el encontronazo diplomático entre Castro y Vicente Fox en torno a la Conferencia de Monterrey. Luego, en mayo de 2006, el gobierno cubano ordenó a las empresas estatales reducir al mínimo las operaciones con proveedores mexicanos, lo que hundió el intercambio comercial, estimado en 370 millones de dólares en 2005.

La Secretaría de Relaciones Exteriores valoró positivamente el acercamiento logrado con Cuba en 2007, al hacer un balance sobre la política exterior el 6 de diciembre. La canciller Patricia Espinosa aseguró que ella y el embajador Jiménez mantienen contactos con el ministro cubano Felipe Pérez Roque, con quien se reunió en septiembre en Nueva York. Durante ese encuentro se acordó establecer, en breve, un esquema de cooperación integral para enfrentar el tráfico de emigrantes cubanos.

El paulatino mejoramiento de los vínculos podría concluir con una visita a la isla de Espinosa o del propio Felipe Calderón, en 2008. “No hemos puesto una fecha específica, pero creo que esto estará también en función de cómo se vayan definiendo las agendas el año que entra”, señaló en diciembre la ministra de Relaciones Exteriores.

El embajador Jiménez afirmó el 27 de septiembre que el presidente mexicano tiene interés en viajar a Cuba, aunque finalmente esa intención no pudo concretarse en 2007, como aspiraba el diplomático. El 3 de octubre, el jefe de la sede diplomática cubana en México, Manuel Francisco Aguilera, dijo que Calderón sería bienvenido en cuanto se normalizaran totalmente las relaciones. “Ha habido un cambio muy importante; con el gobierno anterior tuvimos grandes diferencias, esencialmente porque se sumó a la política hostil de los Estados Unidos contra Cuba. Con este gobierno las cosas han cambiado, ha habido una voluntad permanente. Estamos en el camino hacia la total normalización de las relaciones”, declaró Aguilera en diciembre.

El afán por dejar atrás el período de enfriamiento vivido durante el sexenio de Vicente Fox no fue empañado siquiera por el incidente ocurrido en febrero con el corresponsal en La Habana del diario El Universal , César González-Calero, a quien no le fue renovada la acreditación por las autoridades cubanas. El rotativo depositó una queja formal en la embajada cubana y manifestó en un editorial que se negaba a “someterse a moldes establecidos desde cualquier gobierno para sus coberturas internacionales”.

Normalización: a favor y en contra

– Jorge Castañeda, ex canciller: Considera que las críticas de México a la situación de los derechos humanos en Cuba, que marcaron el distanciamiento durante el mandato de Vicente Fox, fueron parte de una política opuesta al “doble rasero y la complicidad que existió siempre entre el PRI y el régimen cubano”. A su juicio, los problemas esenciales de las relaciones son la emigración, las inversiones mexicanas y la competencia en el mercado turístico.

– Joaquín Coldwell, embajador en La Habana entre 1998-2000: “Se avecinan tiempos muy importantes en Cuba, de los cuales no podemos -respetando los derechos de los cubanos a sus propias decisiones por supuesto- ser ajenos”, indicó al diario azteca El Universal. “Cuba es clave para acercarse a las otras naciones latinoamericanas que tienen regímenes de izquierda”, apuntó.

– Celso Humberto Delgado, presidente del Consejo Técnico de Asuntos Internacionales del Partido Revolucionario Institucional (PRI): Estima que con respecto a las transformaciones políticas en Cuba “los mexicanos no tenemos nada que opinar y, mucho menos, hacer; corresponde única y exclusivamente a los cubanos definir su presente y su futuro, de acuerdo con su legislación nacional”.

– Ricardo Pascoe, embajador en La Habana entre 2000-2002: Piensa que resulta indispensable reanudar el diálogo entre ambos gobiernos, sobre todo en el tema migratorio. “Estamos pagando las consecuencias de las acciones de (Jorge) Castañeda, que pensaba que Cuba no importaba”, aseveró.

– Guadalupe Acosta, secretario general del Partido de la Revolución Democrática (Prd): “Es el mejor momento para que México normalice sus relaciones”, afirmó.

 

Brasil

Cuba y Brasil mantuvieron la estabilidad en sus relaciones bilaterales, sin grandes muestras de afecto, pero con la sangre fría necesaria para no salirse de los cauces diplomáticos, a pesar de dos fugaces desencuentros ocurridos en 2007.

La cruzada emprendida desde finales de marzo por el presidente Fidel Castro contra la producción de biocombustibles fue respondida sin asperezas por el gobierno de Brasilia. En declaraciones a la prensa el 4 de abril, Marco Aurelio García, asesor internacional de la presidencia carioca, dijo que su país no deseaba ideologizar el tema y atribuyó a la “incomprensión” la posición del mandatario cubano en cuanto a que “la producción de biocombustibles crearía problemas para la producción de alimentos”.

‘’No sé todavía cuál es la base científica de las críticas”, apuntó Luis Inácio Lula da Silva, en referencia a las advertencias de Castro y su homólogo venezolano Hugo Chávez, sobre un eventual aumento del hambre mundial por causa de la producción intensiva de biodiésel. El gigante suramericano, segundo mayor productor de etanol del mundo luego de Estados Unidos -donde se produce a partir del maíz-, anunció que esperaba producir un récord de 20.200 millones de litros de este biocombustible durante la temporada de la caña de azúcar de 2007.

Ciertamente, el propio presidente cubano había advertido, el 4 de abril, que su intención no era “lastimar a Brasil, ni mezclarme en asuntos relacionados con la política interna de ese gran país.” Al final, el tiempo enfrió la polémica y la sangre no llegó al río.

Tampoco generó mayores inconvenientes la deserción, captura policial y deportación a la isla de dos boxeadores cubanos, que abandonaron la delegación del país caribeño durante los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, entre julio y agosto. Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara, mejor púgil y capitán del equipo, respectivamente, desaparecieron de la villa de atletas el día 22 de julio. Menos de dos semanas después fueron encontrados por la policía en una playa carioca y, a pesar de las ofertas de concederles asilo político, prefirieron regresar a Cuba, lo que constituyó un hecho inédito en la historia de episodios similares. El 4 de agosto fueron deportados a la isla.

El canciller cubano Felipe Pérez Roque descartó que los púgiles volvieran a representar a la nación caribeña en una competición internacional, a pesar del arrepentimiento que mostraron en entrevista a la prensa cubana. “Los boxeadores cometieron una indisciplina grave y la decisión de quién representa a la bandera cubana en eventos deportivos es tomada por el país”, dijo el ministro al diario brasileño O Globo a finales de agosto.

Un informe de la cancillería brasileña, divulgado en septiembre por el diario Folha de Sao Paulo , sostuvo que ambos boxeadores habían sido condenados al olvido por las autoridades cubanas, que rechazaron la visita de una comitiva legislativa brasileña para comprobar la situación de los deportistas. El Comité Nacional de Refugiados del país suramericano concedió refugio a otros dos atletas cubanos que desertaron durante la cita continental, el balonmanista Rafael Costa y el ciclista Michel Fernández, trascendió a la prensa el 29 de septiembre.

La esperada visita de Lula a Cuba debió ser pospuesta una semana antes de su realización, aunque estaba fijada en agenda para los días 22 y 23 de noviembre. El mandatario brasileño afirmó que su gobierno debía estudiar nuevas solicitudes hechas por La Habana en torno a la ampliación de créditos para la compra de alimentos y de las actividades de prospección petrolera en aguas cubanas de la compañía estatal Petrobrás.

Honduras

Cuba y Honduras reanudaron formalmente sus relaciones diplomáticas con el nombramiento de un embajador hondureño y la visita a ese país centroamericano del canciller Felipe Pérez Roque, entre los días 28 de febrero y primero de marzo. Ambas naciones mantuvieron interrumpidos sus nexos diplomáticos entre 1961 y 2002.

Como muestra del buen estado de los vínculos bilaterales, el presidente José Manuel Zelaya llegó a La Habana el 9 de octubre. Durante su estancia, Zelaya se reunió con el mandatario en funciones, Raúl Castro, tuvo una sesión de trabajo sobre exploración petrolera y política energética con la ministra de la Industria Básica , Yadira García, y visitó la Escuela Latinoamericana de Medicina, donde se han graduado 461 jóvenes hondureños y aún cursan la carrera otros 400.

Aunque estaba previsto que el periplo de Zelaya sirviera para la firma de un tratado de delimitación marítima, la parte hondureña solicitó que fuera pospuesto ese acto para revisar antes el trazo resultante de una sentencia dictada por la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre sus fronteras con Nicaragua. El canciller hondureño Milton Jiménez rechazó las críticas al respecto y argumentó que la visita no fue en vano, porque esta tuvo “connotaciones en el ámbito comercial, de inversión, de turismo, de intercambio en cooperación”.

También quedó pendiente la solución del problema migratorio. De acuerdo con el diario hondureño El Heraldo, 1.138 personas provenientes de Cuba llegaron a territorio catracho desde 2000. Según el director de Migración del país centroamericano, Germán Espinal, a todos los emigrantes les fue concedido el estatus de “refugiado económico”, que les permitió permanecer en esa nación hasta su partida definitiva hacia Estados Unidos, destino final en todos los casos. Espinal reveló la existencia de mafias que cobran entre 18.000 y 20.000 dólares para traer cubanos a Centroamérica.

Espinal afirmó que La Habana y Tegucigalpa estudian la implementación de un acuerdo que permitiría la repatriación de esas personas que arriban de manera irregular. “Hay un proyecto de regulación de la relación migratoria con Cuba, ya lo tenemos las cancillerías y las direcciones de migración de ambos países y yo diría que este próximo año estaríamos regularizando el manejo de la migración cubana en Honduras”, declaró Espinal, según reportes de El Heraldo . Sin embargo, el vicecanciller Enrique Reina García declaró que “no han continuado las conversaciones en esta área sino que hemos seguido trabajando en otras temáticas… nos enfocamos en definir con exactitud quiénes son los migrantes y quiénes no”.

Panamá

Visitas de alto nivel reforzaron las relaciones diplomáticas entre Cuba y Panamá, durante 2007. Apenas comenzado el año, el presidente panameño Martín Torrijos llegó a La Habana , el 2 de enero, para efectuar su cuarta visita desde su arribo al poder en 2004. Torrijos visitó a los cerca de 400 jóvenes istmeños que estudian en la Escuela Latinoamericana de Medicina y mantienen el compromiso de trabajar en las comunidades más necesitadas para “hacer que la salud llegue a ese 40 por ciento de la población que todavía vive en condiciones de pobreza y en muchos casos muere por falta de atención médica”, señaló el mandatario.

Torrijos agradeció la ayuda cubana en el área de la oftalmología, mediante la Operación Milagro , gracias a la cual habían recuperado la vista 5.000 compatriotas suyos hasta ese momento.

Dos meses más tarde, el canciller cubano Felipe Pérez Roque viajó al país centroamericano para inaugurar, el día 3 de marzo, un centro oftalmológico donado por Cuba a la ciudad de Santiago de Veraguas, en el occidente de la nación istmeña. Durante su estancia, Pérez Roque encabezó la delegación de la isla presente en la primera reunión del mecanismo intercancillerías y la tercera comisión mixta bilateral. “Hoy queda sellada la plena normalización y el relanzamiento de las relaciones políticas y de intercambio de diálogo respetuoso entre Panamá y Cuba”, aseguró el ministro cubano de Relaciones Exteriores.

En esa ocasión, las partes suscribieron un convenio de Asistencia Jurídica Mutua en Materia Penal, un acuerdo sobre el traslado de personas sancionadas y uno de cooperación para el Intercambio de Información y Asesoría Técnica en Materia de Documentación y Archivos Históricos Diplomáticos. Ambos cancilleres firmaron también un instrumento bilateral de Reconocimiento Mutuo de Estudios, Títulos y Diplomas de Educación Superior.

Panamá y Cuba tienen acuerdos vigentes sobre transporte aéreo, combate al narcotráfico, promoción y protección de inversiones y supresión de visas en pasaportes diplomáticos.

Colombia

Cuba acogió nuevamente las rondas de conversaciones entre el insurgente Ejército de Liberación Nacional (Eln) y el gobierno colombiano, que se realizan en La Habana desde diciembre de 2005. La última, octava de las celebradas, concluyó en la madrugada del 26 de agosto sin que se llegara a un acuerdo, pero con el compromiso de reanudar el diálogo en una fecha no definida. Esta vez, las delegaciones optaron por la discreción y el encuentro concluyó sin rueda de prensa. El Eln es la segunda guerrilla de Colombia después de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

El embajador de Cuba en Bogotá, José Pérez Novoa, entregó el 18 de diciembre a las autoridades colombianas el comunicado facilitado por la guerrilla de las Farc a la agencia cubana Prensa Latina, en el que anunciaban la liberación de tres de sus rehenes. El embajador de Cuba en Caracas, Germán Sánchez, integró la comitiva internacional que supervisó la entrega de las tres personas secuestradas.

El canciller colombiano, Fernando Araújo, agradeció a Cuba el respaldo en este tema, durante su visita a la isla iniciada el 21 de octubre. Araújo dijo a la prensa que las relaciones entre ambos países “son muy fraternas, de mutuo apoyo y beneficio”. A pesar del signo ideológico opuesto de sus respectivos gobiernos, La Habana y Bogotá han mantenido excelentes vínculos durante los dos mandatos consecutivos del actual presidente Álvaro Uribe.

En la nación caribeña estudian 723 jóvenes del país suramericano, 445 de ellos en la Escuela Latinoamericana de Medicina. La colaboración en la esfera educativa ha permitido la alfabetización de 42.000 personas, especialmente en el departamento colombiano de Boyacá.

A solicitud del gobierno colombiano, el 8 febrero Cuba extraditó al narcotraficante Luis Hernando Gómez Bustamante, conocido como “Rasguño”, que estaba detenido en la isla desde julio de 2004. De acuerdo con una nota oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, Gómez, uno de los jefes del cártel de drogas del Norte del Valle del Cauca, estaba sujeto a “un proceso penal bajo los cargos de tráfico internacional de drogas tóxicas y de falsificación de documento público.”

Caribe

Cuba celebró en diciembre el 35 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas con las Comunidad del Caribe (Caricom). La fecha marca el momento en que Barbados, Guyana, Jamaica y Trinidad y Tobago decidieron formalizar sus vínculos con la isla mayor del Caribe.

La colaboración, que hoy se extiende a todas las naciones de Caricom, abarca esferas como el transporte marítimo, la agricultura, la mitigación de los desastres y la protección del medioambiente, la cultura, la educación y la salud. De acuerdo con cifras oficiales dadas a conocer durante la celebración del aniversario, más de 2.800 jóvenes de ese bloque regional se han graduado en Cuba, 2.900 estudian actualmente, de ellos 1.400 en la carrera de medicina. Desde 1996, más de cuatro millones de pacientes caribeños han sido atendidos por especialistas cubanos, quienes también han contribuido a que unas 40.000 personas recuperen la vista en el área, mediante la Operación Milagro.

Caricom está integrada por Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam y Trinidad y Tobago.

También, el último mes del año, Cuba y Barbados celebraron la quinta Sesión de la Comisión Mixta para la Cooperación Técnica y Económica, que concluyó con la firma de un protocolo de colaboración en sectores como la salud, la educación, la agricultura, la ciencia y la técnica, los deportes y la cultura. En esa pequeña nación del Caribe Oriental comenzará a funcionar la Operación Milagro a partir de enero de 2008, año en deben concretarse acuerdos bilaterales en las ramas del transporte, la pesca, la aeronáutica civil y la prevención de desastres naturales.

El primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, visitó La Habana en septiembre. Durante su estancia inauguró la Oficina de Facilitación de Comercio, entidad encargada de promover el intercambio bilateral con Caricom. Esa oficina impulsará el comercio, el establecimiento y operación de empresas binacionales y el desarrollo de mecanismos para la protección de inversiones, entre otras acciones que comprenden, incluso, la preparación y formación de recursos humanos.

En marzo, el premier de Saint Kitts y Nevis, Denzil Douglas, viajó a Cuba, donde selló un convenio de cooperación en la agricultura, por el cual profesionales cubanos brindarán asesoramiento a sus homólogos en la diversificación agrícola y la reconversión de la industria azucarera.

Douglas visitó la Escuela Caribeña de Enfermería, situada en la localidad de Jagüey Grande, más de 100 kilómetros al sureste de la capital cubana, donde se adiestran alrededor de 350 jóvenes de cuatro países del Caribe, entre ellos 27 provenientes de Saint Kitts. El primer ministro reconoció el apoyo de Cuba “por habernos dado a conocer este programa de preparación y por todo el trabajo para que estas personas puedan contribuir de una manera u otra socialmente en mi país”.

ALBA

La Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América ( Alba ) celebró su quinta Cumbre en la ciudad venezolana de Barquisimeto, entre los días 28 y 29 de abril. En la cita se acordaron varios proyectos Gran-Nacionales en diversas esferas. Los representantes de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia convinieron en la necesidad de impulsar la alfabetización en los países miembros y otros de la región, además de priorizar la formación universitaria en las carreras de Medicina y Trabajo social. Asimismo, se acordó la creación del Fondo Cultural del Alba , para la producción y distribución conjunta de cine, coproducción Gran-nacional de espacios de radio y televisión, edición y distribución latinoamericana de libros y publicaciones, así como la conformación de redes de librerías compartidas. En la esfera económica, ese mecanismo de integración regional abogó por la creación de una empresa Gran-nacional de suministros industriales del Alba , cuyo objeto será la comercialización de insumos, equipos y maquinarias para la industria; otra entidad similar para importaciones y exportaciones; una red de tiendas; una Feria Internacional del Alba y un Centro de formación para el diseño y ejecución de proyectos de investigación, innovación tecnológica, asistencia técnica y formación para mejorar la capacidad y la calidad productiva los países miembros. Venezuela, por su parte, anunció el aporte de 250 millones de dólares a un Fondo Económico de Cooperación y de Inversiones productivas del Alba . Otros proyectos apuntaron hacia las ramas de la alimentación, las telecomunicaciones, el transporte aéreo, terrestre y marítimo, la minería y la industria. En el sector energético se acordaron inversiones para la construcción de plantas de refinación de crudo, instalaciones de aprovechamiento del gas natural, distribución petrolera, prospección gasífera y generación eléctrica. De acuerdo con el vicepresidente cubano Carlos Lage, el Alba se ha materializado en:

– 30.000 profesionales de la medicina que cooperan en los servicios de salud y 70.000 jóvenes del Alba que estudian esa carrera.

– Dos millones de personas que han aprendido a leer y a escribir.

– Más de 600.000 personas operadas de la vista en menos de tres años, mediante la Operación Milagro.

– Intercambio de fuerza técnica y profesional.

– Creciente intercambio comercial sin aranceles u otras barreras proteccionistas.

– Empresas mixtas.

– Préstamos, facilidades comerciales, inversiones, acceso sin restricción a los adelantos de la ciencia.

– Suministro estable de combustibles con facilidades financieras.

 

IV Cumbre de Petrocaribe

El comercio compensado propuesto por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a países caribeños, para el pago de su cesta petrolera, se perfila como una solución especialmente atractiva para las pequeñas economías de la región.

La iniciativa fue considerada por Chávez una fórmula adecuada para batallar contra las “asimetrías” e impulsar los modelos de desarrollo de los países que integran Petrocaribe, pacto de cooperación energética que celebró el 21 de diciembre su IV Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, en la ciudad Cienfuegos, más de 230 kilómetros al este de La Habana.

Al término de las sesiones de un día, el ministro de Energía y Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, confirmó que se establecerá un mecanismo para el intercambio de bienes en el área del Caribe y se creará un mercado común, lo cual concede “una dimensión adicional a Petrocaribe”.

Con ese objetivo, un equipo de trabajo de cada país y la Secretaría del pacto identificarán los productos y servicios, a fin de hacer las estimaciones necesarias para el intercambio.

“Es un mecanismo novedoso como el que llevamos ahora con Cuba, Bolivia, Argentina, y Uruguay, y que nos ha dado extraordinarios resultados”, indicó Ramírez, y añadió que el comercio compensado con La Habana ha permitido “levantar” el sistema de salud pública en Venezuela.

Según la nueva iniciativa, las naciones caribeñas podrían pagar con bienes y servicios la factura financiada del crudo, en un esquema parecido al utilizado en el comercio con Cuba, que cubre con asistencia en el campo de la salud y otros servicios profesionales el suministro de unos 92.000 barriles diarios de 159 litros de petróleo.

Chávez dijo que “entre los próximos pasos” a dar para el comercio compensado figura también determinar los medios de transporte, y anunció que se piensa construir una flota del Alba para facilitar el intercambio comercial entre los países de Petrocaribe.

Caracas prevé crear una red de refinerías en el Caribe para procesar el crudo pesado que extraerá de su sudoriental Faja del Orinoco. Como parte de esa estrategia también está invirtiendo fuerte en Nicaragua, donde se construirá una refinería y una planta petroquímica.

La declaración de la IV Cumbre de Petrocaribe subrayó otra vez la necesidad de continuar invirtiendo los recursos económicos ahorrados a partir del financiamiento de 40 por ciento de la factura petrolera en proyectos de alto contenido social que impacten en la reducción de la pobreza.

“Decidimos impulsar el ahorro, la eficiencia energética y el desarrollo de las energías renovables para con ello contribuir a la seguridad energética, promover el acceso universal a la energía y la preservación del medio ambiente”, indica el comunicado divulgado al término del encuentro.

Petrocaribe es considerado por sus integrantes, más que un mecanismo comercial de suministro de combustible, un esquema estratégico de seguridad energética que abarca también la cooperación para garantizar la eficiencia y el ahorro en la generación, la transmisión y el consumo.

Nacido en 2005 por iniciativa del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, actualmente está conformado, además de ese país, por Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Suriname, Nicaragua y Honduras.

Ese Acuerdo de Cooperación Energética, según sus postulados, intenta resolver las asimetrías en el acceso a los recursos energéticos, por la vía de un nuevo esquema de intercambio favorable, equitativo y justo entre los países de la región caribeña.

De acuerdo con medios oficiales venezolanos, el pacto constituye, más que un contrato de suministro de hidrocarburos para los países del Caribe, una iniciativa política destinada a brindar facilidades tanto financieras como estructurales que garanticen el suministro directo y sin intermediarios hacia los países del área.

El convenio financia 40 por ciento de la factura petrolera, tomando como referencia el precio de los hidrocarburos. Igualmente extiende el período de gracia para el financiamiento de uno a dos años y prevé una extensión del período de pago de 17 a 25 años, reduciendo el interés a uno por ciento, si el precio del petróleo superaba los 40 dólares por barril, un valor largamente superado.

El pago a corto plazo de 60 por ciento de la factura se extiende de 30 a 90 días. Además, Venezuela está dispuesta a aceptar que parte del pago diferenciado de la factura se realice con bienes y servicios, por los que puede ofrecer, en algunos casos, precios especiales.

Ese esquema de financiamiento contrarresta el impacto de los precios especulativos del petróleo que ya superan los 90 dólares el barril.

 

Para ampliar sobre este tema, recomendamos:

– “Cuba y el Mercosur: Integración es más que comercio”, en Enfoques, No. 2, enero de 2007.

– “Integración: Cuba, Caricom y la energía”, Economics Press Service, No. 23, diciembre de 2007.

– “Relaciones: Cuba y Venezuela, vínculos cada vez más profundos”, Economics Press Service,
No. 23, diciembre de 2007.

-“La proyección externa cubana hacia el Caribe”, Enfoques, No.8, abril de 2007.

– “Cuba-México: Mejor amigos que enemigos”, Revista Mensual, No. 7, julio de 2007.

Europa: España entreabre la puerta

“Las relaciones diplomáticas con la Unión Europea (UE) no han salido de la situación de enfriamiento y parálisis a que se vieron sometidas durante los últimos años”, dijo a la prensa el canciller cubano Felipe Pérez Roque, al concluir en marzo una gira por el llamado Viejo Continente. Aunque temprana, esa afirmación valdría aún para calificar los lazos entre la isla y los 27, a pesar de que 2007 presenció leves señales de distensión, en particular por la iniciativa de España.

La Habana y Bruselas, como contendientes de una interminable “guerra de posiciones”, continúan atrincherados en posturas similares a las que han trazado la ruta de desencuentros desde el inicio de la crisis diplomática en 2003. Por un lado, podría señalarse la intransigencia de la nación caribeña en los principios de su política de no aceptar presiones externas ni injerencias en sus asuntos internos; por el otro, la UE tampoco ha conseguido articular una estrategia coherente y constructiva, a causa de la polarización entre sus miembros y la necesidad de contar siempre con un difícil consenso para cambiar posiciones tal vez demasiado rígidas.

Los ministros de Relaciones Exteriores de la UE acordaron el 18 junio reanudar el diálogo con Cuba en torno a la política, la economía y los derechos humanos, aunque sin levantar aún las sanciones impuestas en 2003 -y suspendidas de manera provisional desde
2005-, ni renunciar a la Posición Común de 1996. La decisión sucedió a una ronda de negociaciones infructuosas entre los embajadores comunitarios, en el seno del Comité para América Latina (Colat), donde Alemania había propuesto abolir definitivamente las sanciones. La fuerte oposición de un grupo de países, encabezados por Reino Unido y la República Checa, abortó el proyecto germano respaldado por otros, como España.

“En el contexto de este diálogo, la UE explicará al gobierno cubano sus puntos de vista sobre democracia, derechos humanos universales y libertades fundamentales. A fin de hacerlo, una delegación cubana será invitada a Bruselas”, señalaron los cancilleres en la versión definitiva de su declaración sobre el tema cubano. El texto observó que, si bien el “régimen político, económico y social de Cuba sigue siendo básicamente el mismo”, se ha producido “la primera transferencia de poderes temporal en 48 años”, lo que constituye “una novedad”.

No obstante, los máximos representantes de la diplomacia europea manifestaron su decepción por la situación de los derechos humanos en la nación caribeña. “El Consejo (de los ministros de Relaciones Exteriores) lamenta que la situación de los derechos humanos no haya cambiado fundamentalmente, pese a un descenso en el número de prisioneros políticos y de actos de hostigamiento”, sostuvieron.

Esos señalamientos fueron reiterados por el Parlamento Europeo el día 21 de junio. El legislativo comunitario exigió a La Habana “mejoras concretas y verificables” en la situación de los derechos humanos. En ese sentido, consideró la liberación de los presos políticos una condición indispensable para relanzar el diálogo bilateral. En Estrasburgo se solicitó específicamente que, en caso de producirse una visita oficial de una delegación cubana a Bruselas, se tratara la cuestión de los disidentes encarcelados y la negativa a conceder permiso de salida a las Damas de Blanco para que recibieran el Premio Sajarov que les fue concedido en 2005.

El Parlamento Europeo criticó el inmovilismo reinante en Cuba pues, a pesar de la transferencia de poder de Fidel Castro a su hermano Raúl, “el sistema político, económico y social sigue siendo básicamente el mismo”.

Al día siguiente, la Cancillería cubana advirtió que si la UE tenía “la ilusión de que existan contradicciones o diferencias entre los líderes de la Revolución y división entre los revolucionarios cubanos, se equivoca nuevamente”. Antes, al conocer la decisión del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores, Pérez Roque la había considerado una “rectificación necesaria, aunque no suficiente”, pues mantenía la Posición Común y las sanciones de 2003.

Para quienes hayan seguido el curso del diferendo Cuba-UE, no escapa que el gobierno de la isla jamás ha aceptado ningún tipo de condicionamientos para la normalización de las relaciones, en especial si se refieren al espinoso tema de los derechos humanos, donde el abismo de criterios entre La Habana y Bruselas parece insalvable. Las autoridades de la isla de sistema socialista tampoco suelen consentir que les den lecciones sobre “democracia, derechos humanos universales y libertades fundamentales”, menos cuando estas provienen de estados con un signo ideológico diferente al de la Revolución en el poder desde 1959.

Pérez Roque y los miembros de la troika de la UE se reunieron el 24 de septiembre en Nueva York, en el contexto de las sesiones de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas. El canciller cubano y sus homólogos de Portugal y Eslovenia, además del comisario europeo de Desarrollo, Louis Michel, abrieron de este modo un camino a conversaciones informales exploratorias, con el mutuo interés de mejorar los vínculos bilaterales. Ambas partes acordaron encontrarse nuevamente a inicios de 2008.

España

Cuando la Secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, viajó a Washington para explicar los motivos de la postura de Madrid hacia La Habana , hacía casi dos meses que el canciller Miguel Ángel Moratinos había visitado la isla, en lo que fue el hecho más trascendental del año en la relaciones europeo-cubanas. Sin embargo, Jiménez señaló un detalle fundamental para entender el enfoque de la política exterior del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.

“Algunas veces nos preguntamos qué ha conseguido la política estadounidense de aislamiento de Cuba”, dijo a la prensa la funcionaria ibérica. “Cuba no se ha movido una pulgada de su posición hacia Estados Unidos. Algunas personas deberían de olvidarse de posturas ideológicas y tratar de conseguir resultados más efectivos”, aseveró.

España, con indelebles lazos históricos y fuertes nexos económicos con la isla mayor del Caribe, dio en 2007 un paso muy sólido en sus aspiraciones de convertirse en un interlocutor privilegiado en el diálogo entre las autoridades cubanas y la UE. La visita del canciller Moratinos, en abril, despejó cualquier duda sobre esa apuesta de la actual administración de la Moncloa , el reverso de la moneda del anterior gobierno de derecha, de José María Aznar.

La única manera de trabajar es “a través del diálogo, del entendimiento, abordando todas las cuestiones sensibles, difíciles y complejas que tenemos en la agenda común”, afirmó el ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación. A juicio de su homólogo Felipe Pérez Roque, Madrid “se ha apartado de un camino de imposiciones y de condicionamiento político”, tendencia que ha facilitado el “cierre de una etapa” y el reestablecimiento de “la comunicación y el diálogo político entre los gobiernos”.

La visita, realizada entre el 2 y el 3 de abril, dejó resultados prácticos como la reanudación de la cooperación bilateral; el establecimiento de un mecanismo de consultas políticas, que incluye el tema de los derechos humanos; el inicio de conversaciones sobre el Centro Cultural de España, gestionado por Cuba desde 2003; un nuevo acuerdo de promoción y protección recíproca de inversiones y el compromiso de encontrar una pronta solución al tema de la deuda cubana.

Poco antes de concluir mayo, delegaciones de ambos países se reunieron en La Habana para activar el mecanismo de consultas acordado. Un comunicado divulgado el día 31 señaló que las conversaciones trataron del “disfrute individual y colectivo de todos los derechos humanos para todos” y la cooperación internacional en esa materia, así como sobre la pena de muerte y el respeto de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo internacional. La nota oficial indicó que, además, se abordó el asunto de “los sistemas penitenciarios, en todos sus aspectos, tanto institucionales como humanos”, y que ambas partes “intercambiaron información y opiniones, y examinaron vías para avanzar” en este y otros asuntos. La segunda reunión de este tipo, planificada para finales de noviembre, fue pospuesta para una fecha aún indefinida, por diferencias en las agendas de ambas cancillerías.

Las diferencias en torno a la deuda se conciliaron finalmente en septiembre. El acuerdo alcanzado situó en 1.400 millones de dólares los adeudos cubanos, la mayor parte anteriores a la moratoria declarada por Cuba en 1986. El consenso en este tema permitirá descongelar las líneas de crédito comercial y fortalecer el papel de España como principal inversionista extranjero y tercer socio comercial de la isla (primero en Europa), con un intercambio que supera los 1.000 millones de dólares anuales.

El día 29 de ese mismo mes, la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, firmó el acta que dejó constituida la Comisión Mixta Hispano-Cubana, con lo cual se reanudaron los proyectos de cooperación en el país caribeño, tras cuatro años de interrupción.

La antigua potencia, que perdió todas sus posesiones en América en el siglo XIX, parece haber ganado en sensatez, al menos en lo concerniente a Cuba, la última de sus colonias. En declaraciones a la prensa en Madrid, el 20 de septiembre, Trinidad Jiménez apuntó que, tras el traspaso de poderes ocurrido en julio de 2006, a la isla había que darle “un poco de tiempo para que se produzcan cambios grandes e importantes”.

“A partir de ese momento, no eran previsibles cambios grandes”,   pero “poco a poco, ha habido una reflexión interna sobre la eficacia y conveniencia de mantener determinadas situaciones”, señaló la secretaria de Estado para Iberoamérica. “Hace falta darle un tiempo a Cuba, para que ella misma, sin injerencias foráneas, pueda realizar profundas y grandes transformaciones”, aseveró Jiménez.

Noruega

Como si estuviera viviendo un déjà vu , una delegación cubana tuvo que soportar en enero la negativa a ser hospedada en el hotel Scandic Edderkoppen, de Oslo, perteneciente a la cadena estadounidense Hilton Hotels Corp., algo similar a lo ocurrido en enero de 2006 a otra comitiva caribeña en el Sheraton María Isabel, de Ciudad México. El diario oficial Granma consideró el hecho una muestra de la imposición del embargo de Estados Unidos en Europa.

El secretario de Estado de la Cancillería noruega, Raymon Johansen, visitó La Habana entre el 9 y el 10 de abril. El funcionario manifestó a su homólogo Eumelio Caballero el interés de su gobierno por reanudar el diálogo político con Cuba, como parte de una política de mayor acercamiento a América Latina. Ambas naciones tienen el interés de estrechar sus vínculos en las áreas de la energía, las altas tecnologías y la agricultura. El país nórdico ofrece asistencia en el desarrollo de la biomasa de la caña de azúcar, la electrificación solar, la recuperación de aguas y la pesca.

Otros países europeos

La vicepresidenta del Parlamento británico, Sylvia Heal, concluyó el 16 de febrero una visita de tres días a Cuba, durante la cual se reunió con representantes de la Asamblea Nacional del Poder Popular (legislativo cubano) y otros miembros del gobierno de la isla. Heal, que en sus conversaciones se interesó por las experiencias cubanas en educación, salud, política de género y medio ambiente, recorrió la Feria Internacional del Libro, la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana , el Museo de Bellas Artes y el Centro Histórico de la capital.

También en el segundo mes del año, una delegación del Grupo parlamentario de amistad Suiza-Cuba viajó a la nación caribeña, donde sostuvo encuentros con el presidente del parlamento, Ricardo Alarcón; Fernando Remírez de Estenoz, jefe del Departamento Internacional del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y Martha Lomas, ministra para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica.

El gobierno de la República Checa reiteró en marzo su intención de promover en el seno de la UE fórmulas que estimulen “cambios pacíficos” hacia una “situación de democracia” en Cuba, según declaraciones de Jan Kohout, embajador checo ante los 27. Kohout señaló que el objetivo de Praga es encontrar las “herramientas políticas, económicas, financieras” para que se impongan quienes “quieren modernizar el país”. “Somos amigos del pueblo cubano. Lo que no somos amigos de sus autoridades”, reconoció el funcionario.

Otro país ex socialista, Hungría, recibió las críticas de Cuba por conceder asilo político a 29 personas de la isla que estaban detenidas en la base estadounidense de Guantánamo. La Cancillería cubana, en una nota dada a conocer el 22 de agosto, calificó a esa nación de “cómplice del imperio (Estados Unidos)” y consideró que esa decisión tiene como fin “recibir más adelante una recompensa por esta acción”.

Para el Ministerio cubano de Relaciones Exteriores, la concesión de asilo, en este caso, es una violación de los Acuerdos Migratorios existentes con Estados Unidos.

Budapest respondió al día siguiente. De acuerdo con un comunicado de su Cancillería, la decisión de dar refugio al grupo se debió a razones humanitarias. Hungría, “sin la intención de injerencia en los asuntos internos, se reserva el derecho a tener un diálogo crítico con el Gobierno de Cuba, y al mismo tiempo tiene la intención de establecer relaciones amplias con la sociedad civil y la oposición pacífica”, agregó la nota.

Comunicado conjunto Cuba-España (fragmentos)

Los Ministros reafirmaron la total adhesión de ambos países a los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular a la igualdad soberana, al respeto a la soberanía y a la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, y al fortalecimiento del multilateralismo, a la vez que reiteraron su convicción de que las diferencias internacionales deben solucionarse por la vía del diálogo y la negociación.

Ambos Ministros reiteraron su rechazo a la aplicación de leyes y medidas de carácter extraterritorial, contrarias al Derecho Internacional, como la Ley Helms – Burton y, en tal sentido, reafirmaron los comunicados especiales acordados en las Cumbres Iberoamericanas de Salamanca y Montevideo a tal fin.

Subrayaron que ambas naciones estiman que, en los momentos actuales, la búsqueda de la paz, del desarrollo y el disfrute de todos los derechos humanos por todas las personas y la preservación del planeta, constituyen prioridades de la vida internacional.

Ambos Ministros convinieron en:

1. Suscribir un acuerdo para el establecimiento de consultas políticas, incluido un diálogo en materia de derechos humanos, cuyas modalidades han definido.

2. Suscribir una declaración mediante la cual se reanuda la cooperación entre ambos gobiernos, a cuyo efecto convocarán la Comisión Mixta competente dentro del presente año.

3. Impulsar las relaciones culturales e iniciar oportunamente conversaciones sobre el Centro Cultural Español en La Habana.

4. Suscribir un nuevo Acuerdo de Protección y Promoción Recíproca de Inversiones, que ya ha sido negociado.

5. Iniciar negociaciones para la búsqueda de soluciones mutuamente aceptables al tema de la deuda oficial, incluyendo la apertura de facilidades para el financiamiento al comercio exterior.

La Habana, 3-de abril de 2007.

 

Para ampliar sobre este tema, recomendamos:

– “Cuba-UE: años tormentosos”, dossier especial en sitio web cubaalamano. net

– “Cuba-España: Señales a Europa”, en sitio web cubaalamano. net

– “Cuba: Relación cálida con España, pero fría con Europa”, en sitio web cubaalamano. net

– “Relaciones Bilaterales: España y Cuba, nuevo intento”, Economics Press Service, No.19, octubre de 2007.

– “UE-Cuba: Tiempo y paciencia”, Revista Mensual, No. 6, junio de 2007.

Asia: al compás de China

Cuba y China reforzaron en 2007 su alianza política e incrementaron el intercambio comercial, que debe de superar los 5.000 millones de dólares. La visita de delegaciones de alto nivel en ambos sentidos y la concertación de numerosos acuerdos económicos consolidaron la relación entre las dos naciones de sistema socialista. Para La Habana, los lazos con el Gigante Asiático resultan vitales, pues este ofrece una fuente estable de recursos materiales y financieros con la que puede contar si ocurren cambios desfavorables en otros escenarios.

Entre el 19 y el 20 de abril permaneció en Cuba Wu Guanzheng, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Partido Comunista Chino, quien se reunió con el aún convaleciente mandatario Fidel Castro. La prensa estatal cubana publicó fotos del encuentro, uno de los pocos sostenidos por el presidente enfermo con visitantes extranjeros, luego de la Cumbre de los No Alineados, en septiembre de 2006. Guanzheng entregó al gobernante una carta de su homólogo Hu Jintao, que visitó la isla en noviembre de 2004.

También en abril, el canciller cubano Felipe Pérez Roque concluyó su gira asiática en China, donde firmó un convenio de colaboración entre los ministerios de Relaciones Exteriores, dialogó con su par Li Zhaoxing y abrió un nuevo consulado en la ciudad sureña de Guangzhou.

Otro integrante de la cúpula del Partido Comunista Chino, Wang Zhaoguo, fue recibido el 14 de noviembre por el presidente en funciones Raúl Castro. Zhaoguo ofreció a sus interlocutores una amplia información sobre el XVII Congreso de la organización política que rige los destinos de China. El ministro cubano de las Fuerzas Armadas había conversado en mayo con su homólogo chino Cao Gangchuan, quien viajó al país caribeño para reforzar los vínculos entre los cuerpos armados de ambas naciones.

En 2007 tuvieron lugar la decimonovena y la vigésima sesiones de la Comisión Intergubernamental , que analizaron el estado de la cooperación y trazaron las líneas de desarrollo para 2008. En la última, concluida el 19 de diciembre en Beijing, se suscribió un memorando en el área de las energías renovables y el ahorro energético. Además, se abrió una nueva etapa en el sector de la informática y las telecomunicaciones.

Las dos reuniones de alto nivel confirmaron a China como el segundo socio comercial de Cuba, después de Venezuela, y a la isla como el primero del país asiático en el Caribe. Las exportaciones de la nación caribeña se concentran en renglones tradicionales como el níquel, el azúcar y los productos biotecnológicos, al tiempo que compra una amplia lista de productos que incluye electrodomésticos, vehículos ligeros y pesados, equipos informáticos, alimentos y textiles.

El sector biotecnológico recibió un nuevo impulso con el convenio marco de cooperación suscrito en La Habana , el 29 de mayo, entre la Secretaría del Consejo de Estado de Cuba y la Academia de Ciencias de la República Popular China. El texto refiere el interés bilateral en desarrollar, de conjunto, vacunas y anticuerpos monoclonales, las neurociencias, la genómica, las ciencias cognitivas y las neuroimágenes. Las partes refrendaron de igual modo un acuerdo de colaboración en las esferas de la ciencia, la tecnología y el medio ambiente, que comprende las áreas de innovación tecnológica y protección de la propiedad intelectual, energías renovables, nanotecnología, recursos naturales, nuevos materiales y bioinformática.

En la rama educativa, ambos países estrecharon sus relaciones con la apertura de unas mil becas para que jóvenes chinos estudien español, medicina y enfermería en Cuba. Durante la visita en octubre del viceministro de Educación, Zhao Qinping, se acordó la apertura de una filial del Instituto Confucio, para el aprendizaje del idioma chino. El 16 de octubre se graduaron 207 estudiantes de la nación asiática, que aprendieron la lengua española como parte de un programa de intercambio que ha llevado, a la vez, 56 jóvenes cubanos a Beijing.

Otros países asiáticos

Cuba fortaleció sus relaciones comerciales con varios países asiáticos en 2007, como parte de su estrategia de diversificación de los socios económicos y la consolidación de alianzas con países políticamente afines, como Irán y Vietnam. Si bien el peso de estas naciones es notablemente inferior al de China, se trata de proveedores de cierta importancia en sectores como el transporte ferroviario y la alimentación, además de constituir mercados con potencial para la biotecnología cubana.

La Habana y Teherán esperaban dar este año un salto en el intercambio comercial, luego de que el país musulmán diera un crédito de 200 millones de euros para facilitar la venta a la isla de materias primas para la industria textil, equipos para la modernización de la red ferroviaria y la mejora de los sistemas de regadío de la agroindustria azucarera. El préstamo fue acordado durante la duodécima reunión de la Comisión Mixta Económica y Científico Técnica, celebrada entre los días 13 y 14 de junio. En ese encuentro se negoció el futuro incremento de las exportaciones de productos biotecnológicos cubanos y la colaboración en otras áreas, como la energía y la minería.

Antes, el 23 de abril, el presidente en funciones Raúl Castro había recibido a Manucherhr Mottaki, quien realizó una visita oficial al país caribeño. Otros altos funcionarios iraníes viajaron a la isla en los pasados 12 meses, entre ellos el ministro de Comercio, Sayed Masud Mir Kazemi y Mehdi Ghanzafari, viceministro de Comercio y Promoción de las Exportaciones de Irán.

Sonriente, apareció el Secretario General del Partido Comunista de Vietnam, Nong Duc Manh, junto al convaleciente mandatario Fidel Castro, en la foto del encuentro que sostuvieron el 2 de junio, del que salió “muy feliz, muy satisfecho”. La estancia de Manh en la isla propició la firma de siete acuerdos para impulsar la cooperación bilateral.

A textos de concertación en cultura, archivos, deportes, radio y televisión, se sumaron la continuidad del respaldo vietnamita al “Proyecto de Desarrollo de la Producción de Arroz Popular y Familiar”; un convenio en materia de políticas impositivas y elaboración del presupuesto estatal; y la concesión a Petrovietnam de dos contratos de exploración petrolera a riesgo, uno en tierra y otro en la Zona Económica Exclusiva del Golfo de México.

En septiembre se efectuó en La Habana la vigésimo quinta sesión de la Comisión Intergubernamental , que concluyó con el consenso de profundizar la colaboración en los sectores de la biotecnología, la informática, las comunicaciones, el turismo y la agricultura. Hanoi ocupa el segundo lugar entre los socios asiáticos de Cuba, con un intercambio que a mediados de 2007 superaba los 150 millones de dólares, con predominio de las exportaciones vietnamitas.

El canciller cubano Felipe Pérez Roque realizó en abril una visita oficial a la India , invitado por su homólogo Pranab Mukherjee. Dos meses antes, ambos países celebraron en La Habana la sexta sesión de la Comisión Mixta Intergubernamental, que selló acuerdos en las áreas de la energía y la biotecnología. En esa ocasión, Nueva Delhi condonó lo intereses de la deuda comercial cubana. Al frente de la delegación india viajó Anand Sharma, ministro de Estado para las Relaciones Exteriores, quien se reunió con Pérez Roque, Martha Lomas, titular cubana para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica y con la ministra de la Industria Básica , Yadira García.

En tanto, Cuba y Filipinas convinieron en trabajar de conjunto en la capacitación de recursos humanos, la restauración del patrimonio urbano, la investigación, la producción y comercialización de la biotecnología, los procedimientos de diagnóstico y la bioinformática, así como continuar con la labor conjunta en deportes y medio ambiente, al cierre de la segunda sesión de la Comisión Intergubernamental de Colaboración Económica, Comercial y Científico Técnica entre Cuba y Filipinas, celebrada el 20 de junio en La Habana.

El año de las elecciones

Las elecciones generales a la Asamblea Nacional del Poder Popular, incluida la elección del presidente del Consejo de Estado, marcarán sin lugar a dudas el año que se inicia y los meses por venir. Sea cual sea el resultado, puede vaticinarse que el país andará en el camino de las reformas, sobre todo estructurales y económicas, como una garantía de la sostenibilidad del sistema socialista. Buscar fórmulas propias, revisarlo todo y escuchar a la población, parecen ser algunos de los signos que caracterizarán el futuro cercano.

Vivir, y hacerlo lo mejor posible, continuará siendo el objetivo de no pocas personas en la isla. Muchas seguirán optando por la emigración y otras esperarán con ansias cambios en sectores como la dualidad monetaria, la vivienda, los servicios públicos, la propiedad, el trabajo por cuenta propia, la educación y la salud e, incluso, el derecho a hospedarse en un hotel o la flexibilización de las normas migratorias. El debate, abierto en 2007 por canales formales e informales, podría convertirse en un mecanismo permanente de retroalimentación para las autoridades.

Rusia: tendiendo puentes

Con el aterrizaje de dos flamantes aviones TU 204-100 E en el Aeropuerto Internacional José Martí, de La Habana, cerró 2007 en las relaciones Cuba-Rusia. Los aparatos, parte de un programa de renovación de la flota aérea cubana emprendido en 2005, pueden cubrir distancias medias y transportar a más de 200 personas. Antes habían sido adquiridos otros TU 204 y tres aeronaves del tipo IL 96 300. En agosto, la estatal Aviaimport S.A. acordó la compra de tres naves del modelo Antonov 148, para cubrir líneas regionales.

En julio, el Instituto de la Aeronáutica Civil de Cuba ( Iacc ) y el Ministerio de Trasporte ruso establecieron un convenio para incrementar la cooperación en materia de traslado por vía aérea de pasajeros y cargas, que estimulará el tráfico de pasajeros y mercancías en ambas direcciones. El texto refrendado incluye la asistencia técnica, la capacitación de recursos humanos y el incremento de los vuelos.

Con anterioridad, durante la séptima sesión de la Comisión Intergubernamental para la Colaboración Económico-Comercial y Científico-Técnica, en mayo, ambas naciones firmaron contratos comerciales por unos 70 millones de dólares. En septiembre de 2006, Rusia concedió a la isla un crédito de 355 millones de dólares.

Antiguos aliados antes de la desaparición de la Unión Soviética, Cuba y Rusia han dado pasos sólidos en los últimos años para restablecer los vínculos económicos y políticos. Sus gobiernos, aunque de ideología disímil, coinciden en temas clave de la política internacional, como la necesidad de un mundo multipolar, en oposición al poderío hegemónico de Estados Unidos.

Notas:

Un análisis integral y detallado de la política promovida desde el Cenesex y la opinión de varios sectores sociales, puede verse en Resumen Anual Voces 2007.

Fidel Castro es presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, además de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y Secretario General del Partido Comunista de Cuba.

La imagen habría sido tomada el 12 de marzo, durante una visita del escritor al mandatario cubano.

Fue el mismo Castro quien consideró, poco después de caer enfermo, que por problemas de seguridad nacional la información sobre su salud debía tratarse como un “secreto de Estado”.

Publicada el 22 de junio, la declaración de la UJC apoyó la decisión oficial de adquirir armas para defenderse de Estados Unidos.

El comunicado, aparecido el 7 de julio, explicaba la decisión de movilizar 200.000 estudiantes, de los 600 000 planificados inicialmente. “No se efectuarán movilizaciones hacia campamentos agrícolas o escuelas en el campo cuya ubicación implica el uso de transporte y otros aseguramientos logísticos“, añadió el texto.

Crisis económica iniciada a inicios de la década del noventa.

Basado en este concepto, la educación cubana estableció, dentro del curso escolar y con carácter obligatorio, 45 días de trabajo en el campo para los estudiantes de secundarias y preuniversitarios urbanos. A inicios de la década del noventa, se decretó el traslado de todos los preuniversitarios hacia el campo. Paralelamente, durante las vacaciones de verano, se crean brigadas estudiantiles de trabajo.

Raúl Castro visitó los distritos por dónde él y su hermano Fidel son electos.

10 La proclama apareció el 31 de julio de 2006, con la firma de Fidel Castro. En el texto, el mandatario anuncia que debía retirarse “provisionalmente” por razones de salud, delega sus cargos en Raúl y distribuye otras tareas estratégicas entre un pequeño grupo de dirigentes.

11 Revista Mensual, No.7, julio de 2007, IPS-Corresponsalía Cuba.

12 En 1990, la máxima dirección del país llamó a la discusión pública del Llamamiento al IV Congreso del Partido, encuentro que finalmente se realizó del 10 al 14 de octubre de 1991.

13 Discurso pronunciado en la Universidad de La Habana, el 17 de noviembre de 2005.

14 8-de octubre de 2007.

15 Para un análisis profundo y detallado del debate intelectual, vea Resumen Anual Voces 2007, IPS-Corresponsalía Cuba.

16 Pavón fue destituido de su puesto tras varios fallos del Tribunal Supremo Popular que dictaminaron “abuso de poder” y medidas “inconstitucionales” contra los trabajadores de la cultura. Otras fuentes apuntan como año de salida 1975. IPS no ha podido confirmar con fuentes oficiales en qué momento exactamente fue destituido.

17 Con anterioridad, en marzo de 1999, Gómez fue condenado a cuatro años de cárcel junto a otros tres disidentes, por cuestionar abiertamente el papel del gobernante Partido Comunista, en un documento conocido como “ La Patria es de todos”. En la actualidad se desempeña como vicepresidente de la Asamblea para Promover las Sociedad Civil en Cuba, que actúa en condiciones de ilegalidad.

18 Liberados por problemas de salud, estas personas mantienen vigente su sanción y pueden volver a prisión. Del total, cinco han sido autorizados a residir fuera de Cuba y uno falleció.

19 También conocido como Grupo de los Cuatro, integrado por René Gómez Manzano, Martha Beatriz Roque, Vladimiro Roca y Félix Bonne.

20 El presidente venezolano estuvo en la isla del 13 al 15 de octubre.

21 Chávez desfiló por las calles de la ciudad, junto al presidente en funciones Raúl Castro, y fue recibido por la población.

22 La manifestación reclamaba la libertad de un opositor detenido.

23 A dos años del informe que pasó a la historia como el Plan Bush para una transición en Cuba, la Comisión de Asistencia a una Cuba Libre publicó, en julio de 2006, un segundo documento que refuerza y amplía las recomendaciones al presidente de Estados Unidos para acelerar el fin de la “dictadura de Castro” y garantizar un “tránsito seguro” de la isla hacia una democracia al estilo de las predominantes hoy en el hemisferio occidental. Para más información sobre el Plan Bush y su ampliación en 2006, vea Resumen Anual Político 2004 Resumen Anual Político 2006 , IPS-Corresponsalía Cuba.

24 Gutiérrez Menoyo regresó del exilio en 2003 y desde entonces vive en La Habana, aunque sin la autorización legal de residencia.

25 La venta de alimentos a Cuba fue aprobada como excepción al embargo, tras el paso por la isla del huracán Michelle, en el otoño de 2000.

26 Las pérdidas al embargo son calculadas cada año en Cuba y publicadas por fuentes oficiales de la isla.

27 “Estados Unidos y su conflicto con Cuba: continuidad de una política fracasada”, Enfoques, No.24, 2007, IPS-Corresponsalía Cuba.

28 El acuerdo migratorio, suscrito en 1994 y ampliado en 1995, establece la entrega de un mínimo de 20.000 visados anuales por parte de la nación norteña a ciudadanos cubanos y la repatriación de los inmigrantes interceptados en el mar. Por decisión de Washington, en enero de 2004 se interrumpieron las conversaciones formales de seguimiento que cada seis meses efectuaban delegaciones de los dos países.

29 Vigente desde 1966, la Ley de Ajuste otorga asilo político automático en Estados Unidos a cualquier persona procedente de Cuba.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.