Festival de poesía: Un puente entre Cuba y Estados Unidos
Poetas de ocho países, entre ellos 12 estadounidenses, se reunieron y leyeron sus textos en Cuba, desafiando al presidente Donald Trump.
Sesiones del Festival de Poesía Itinerante de Poesía de Nuestra América, celebrado en La Habana.
Foto: Archivo IPS_Cuba
A pesar de que se dice que la poesía es un género para minorías, el Festival Itinerante de Poesía Nuestra América, que se celebró en La Habana, mantuvo sus espacios de lectura repletos y se expandió por toda la ciudad.
Entre el 9 y el 15 de julio, poetas de ocho países europeos, latinoamericanos y especialmente estadounidenses, realizaron con sus textos y expresiones, llamamientos por la defensa del ambiente, a favor de poner fin a los conflictos militares, contra la política de Donald Trump hacia Cuba, y por la solidaridad y hermandad de todos los hombres y mujeres de la Tierra.
Doce estadounidenses estuvieron presentes, contra todas las prohibiciones de su gobierno, para respaldar a los cubanos en esta fiesta que se expandió por toda la capital cubana, creando un ambiente de lirismo y confraternidad, no solo para escritores, sino para un público interesado que repletó las lecturas sostenidas a lo largo de todo el día en varios puntos de La Habana.
Entre las figuras más destacadas de Estados Unidos se encuentra Robert Hass, ganador, entre otros, del Premio Pulitzer y de talla universal, quien dio charlas, leyó poemas y ofreció a la redacción de IPS declaraciones contundentes.

Interrogado sobre sus motivaciones para estar en La Habana, Hass respondió que deseaba apoyar a Cuba en estos momentos especiales cuando el gobierno de su país toma medidas estúpidas contra la pequeña isla caribeña.
“Desde los 22 años, dijo, se despertó mi interés por Cuba, exactamente durante la crisis de los misiles que fue cuando abrí mis ojos sobre la realidad de este país”.
“Pude comprobar en ese momento, añadió, la locura de todos los acontecimientos alrededor de la revolución cubana. Así fue como comenzaron mis vínculos con la Isla. Comencé, entonces, a leer todas las novelas de Alejo Carpentier. Ellas me condujeron a un mundo nuevo y mi presencia en estos momentos en el Festival de Poesía de La Habana es mi reacción a las estúpidas medidas del presidente Donald Trump”, recalcó.
Por su parte, otra de las integrantes de la delegación de Estados Unidos, la actriz y poeta Helene Cardona, manifestó que le hacía mucha ilusión conocer Cuba y se sintió muy emocionada por el amor y el gran corazón de los poetas que encontró aquí.
“Me interesa crear puentes entre artistas y escritores de todas partes del mundo. Creo que ello es vital para que todos los países se relacionen y florezca el amor y no el odio”, manifestó la actriz y escritora.
Añadió que quería llegar precisamente en este momento cuando su gobierno impide las relaciones entre el pueblo de Estados Unidos y Cuba.
“Queremos dar apoyo a los escritores cubanos porque el arte no tiene fronteras”, insistió.
Memorable resultó la lectura bilingüe entre los poetas cubanos Miguel Barnet y Georgina Herrera y los estadounidenses Brenda Hillman y Robert Hass, compañeros en la vida y decididos activistas sociales, especialmente en la lucha por el medio ambiente.
Hillman aseguró estar enamorada de los poetas cubanos y se sintió feliz de participar de este ambiente donde la poesía se impone.
Agradeció a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) que le dieran a conocer un llamamiento de esa organización a los intelectuales de su país en el que se aboga por seguir extendiendo puentes entre las dos culturas, documento que, por cierto, firmaron los doce poetas de EE.UU que asistieron al Festival así como el resto de los participantes de otras naciones.
Entre las cosas horribles que ha hecho Trump, opinó Hillman, ha estado no refrendar el acuerdo sobre el cambio climático de París. “Eso es muy grave para mí y para mi esposo que somos fervientes ambientalistas”, dijo.
Por su parte el poeta y presidente de la UNEAC, Miguel Barnet, expresó que este preciso momento es ideal para la visita de los poetas estadounidenses y de otros países, en evidente alusión al retroceso en las relaciones Cuba-Estados Unidos promulgados por Trump.
Según el cubano Alberto Marrero, presidente de la sección de poesía de la UNEAC, esta ha sido una fiesta del intelecto, de la literatura, de la poesía y de la amistad.
Este Festival itinerante, auspiciado por el Movimiento Poético Mundial se desarrolló simultáneamente en veinte países del mundo.
Sin embargo, el de La Habana tuvo un sentido muy especial, no solo por las circunstancias que vive Cuba con respecto a su vecino del Norte, sino por la cantidad de interesados que acudieron a él.
A pesar de los que piensan que la poesía ya no interesa al mundo, la realización de un encuentro como este demuestra que, al menos en esta pequeña Isla, ella sigue siendo esencial para tender puentes y contribuir a ennoblecer al hombre contemporáneo acosado por problemas tan acuciantes. (2017)
Un comentario
Lina Orta
Qué bueno que a pesar de los pesares los puentes entre Cuba y EE.UU. se sigan manteniendo. La cultura es una expresión para seguir ensanchándolos. Mis bendiciones para los artistas cubanos.