Primera señal

El crecimiento del 4 por ciento en la economía cubana constituye el primer resultado alentador después de aprobar en 2011 el proceso de transformaciones del modelo económico del país.

La economía cubana creció en un año de fuerte despegue de la industria del turismo.

Foto: Hotel Marina Varedero

La economía cubana creció un 4 por ciento este año, en una primera reacción visible a las medidas que ha adoptado el gobierno desde que inició el proceso de transformaciones identificado como Actualización del modelo económico. El avance, reportado a mediados de diciembre en reunión del Consejo de Ministros, contrasta con los magros crecimientos del producto interno bruto (PIB) en años previos, y que tuvo su peor momento en 2014, con un 1 por ciento de incremento.

Presentado por el ministro de Economía, Marino Murillo, el informe atribuye ese resultado a que “se logró disponer de anticipos de liquidez, contrataciones adelantadas de los créditos y de su ejecución, y además hubo una tendencia a la baja en los precios de las importaciones”. Esta circunstancia habría compensado los obstáculos tradicionales del bloqueo norteamericano y las restricciones financieras, a los que alude el reporte gubernamental y que permanecen pese a la reanudación de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos este año.

En otro análisis, publicado pocos días antes, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) confirma ese dato del PIB, pero alerta que también cayeron los precios de productos de exportación importantes para la economía cubana, como el níquel y el azúcar. El impacto negativo de esa baja, sin embargo, es menor hoy por la reducción del peso de esos rubros para la economía externa cubana, en la que servicios como el turismo y las misiones médicas han adquirido una mayor dimensión por la ganancia aportada.

El gobierno del país caribeño valoró favorablemente los resultados de la industria, la construcción, la agricultura y otras actividades; la producción material “incrementa su participación porcentual en el PIB de 59,3 en el 2014, a 61,1 en el presente año”. El reporte indica que todos los sectores productivos crecen con respecto al año anterior, aunque admite incumplimientos del plan en los casos de la agricultura, la industria azucarera, la construcción, el transporte, el almacenamiento y las comunicaciones.

La sequía afectó la producción de leche, arroz y otros alimentos.

La sequía afectó la producción de leche, arroz y otros alimentos.

Foto: Jorge Luis Baños

La industria azucarera consiguió por cuarto año consecutivo un crecimiento de dos dígitos: 16,9 por ciento, pero incumplió el plan en un 5,3 por ciento, por deficiencias organizativas, que provocaron bajos rendimientos y un aprovechamiento insatisfactorio de la capacidad industrial, según el informe de Murillo. A inicios de la zafra 2014-2015, la prensa cubana mencionó demoras en la arrancada de algunos centrales azucareros por atrasos en la recepción de insumos para la reparación y el acondicionamiento de las instalaciones fabriles.

La actividad agropecuaria, incluida la silvicultura, creció un 3,1 por ciento de conjunto, pero por debajo del plan quedaron las producciones de hortalizas, leche y arroz, además del tabaco, otro renglón de importancia para las exportaciones. La sequía, una de las más severas desde hace varias décadas, aparece entre las causas.

De acuerdo con la información ofrecida al Consejo de Ministros por la presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Inés María Chapman, la sequía ha afectado “sensiblemente el abasto de agua a la población y al sector agrícola en todo el país”. Casi la mitad del territorio nacional registró bajos índices de precipitaciones. De 169 municipios existentes en el país, 137 han sido declarados en sequía: 37 en sequía moderada, 50 en sequía severa y 50 en sequía extrema.

La Cepal, entretanto, estima que el mayor crecimiento del PIB este año responde al impulso del consumo interno de los hogares y al vigor que comienza a percibirse en la actividad de inversiones. Mientras el consumo aumentó un 3,2 por ciento, la inversión interna, “un elemento que dinamiza la economía cubana” según el informe preliminar de la Cepal, “crecerá alrededor del 20 por ciento, con lo que se revertirá la tasa negativa alcanzada el año previo (-4,9 por ciento)”.

A pesar del avance, las fallas de la actividad inversionista, reincidentes en la economía cubana, asoman entre las causas de incumplimientos como la reparación de centrales azucareros, y obras constructivas de varios sectores. Aunque la actividad de la construcción creció en un 11,9 por ciento de manera general, tampoco cumplió el plan; quedó un 8 por ciento por debajo de lo previsto. Entre los motivos citados por el informe gubernamental estuvo la deficiente preparación técnica de las inversiones.

La reestructuración de relaciones financieras con acreedores externos –el capítulo del Club de París es el más reciente-, la reorientación de la política cubana frente a las inversiones de empresarios foráneos y el efecto ya visible de las conversaciones para normalizar relaciones con EEUU, sumados a reacciones ante medidas internas adoptadas desde hace más de cinco años, animan expectativas de una reacción más sólida en los próximos años. La Cepal prevé que la economía del país crecerá un 4,2 por ciento en 2016. Estima que el consumo interno y la inversión, y en particular la inversión extranjera, desempeñarán un papel más relevante en la economía del país antillano. (2015).

 

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