Cineastas cubanas se unen y gestan proyectos comunes

Un grupo de jóvenes realizadoras suscribió un manifiesto para crear redes de apoyo entre ellas.

Estas cineastas usan la plataforma de Birds Eye View para promocionar sus obras.

Foto: Print screen del sitio web

La Habana, 26 ene.- Hace alrededor de un año, un grupo de jóvenes cineastas decidió sentar las bases de su colaboración al escribir un manifiesto que trazaba metas comunes y delineaba aspiraciones futuras.

Si bien el tiempo las ha alejado, todavía hoy mantienen y luchan por esos empeños, declaró una de sus fundadoras a la Redacción IPS Cuba.

“Una de las motivaciones esenciales de hacer esta red es humana: tratar de apoyarnos entre nosotras, pues tenemos retos a cada segundo. No solo lidiamos con discriminación, machismo y otros ismos por ahí, sino que resulta difícil hasta encajar en la sociedad trabajadora”, comentó Rosa María Rodríguez.

Además de establecer una red de mujeres realizadoras, persiguen conectarse con otros grupos afines, potenciar la creación de talleres de guión y dirección y constituir un espacio creativo para hacer versiones de series televisivas exitosas, añadió.

También enfatizan en la necesidad de información y de un mayor acceso internacional. “Alrededor de un año después de la publicación del documento, estamos conscientes de que los puntos dentro del texto solo son un esbozo de un manifiesto real que debemos crear y llevar a la práctica, pero al menos ya está dado el primer paso”, dijo Rodríguez, implicada en el proyecto desde sus inicios.

Más sobre el manifiesto

 

El Manifiesto de Cineastas Cubanas nació el 8 de diciembre de 2015 después de un encuentro organizado por la Embajada Británica en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana.

Por medio de las redes sociales se había lanzado una convocatoria para realizadoras cubanas y se hacían varias preguntas sobre proyectos, expectativas y motivaciones para hacer cine y televisión.

“Fui una de las tres seleccionadas y al terminar el taller donde hablamos y debatimos sobre las fortalezas y debilidades de nuestros proyectos como cineastas, creamos el manifiesto”, reveló la realizadora Rosa María Rodríguez.

“En este momento creo que el manifiesto fue un tanto ingenuo por lo fugaz del encuentro. Muchas nos conocimos allí y después hemos mantenido comunicación, aunque no la suficiente”, apuntó.

Además, “en lo personal continuamos en constante crecimiento y eso hace que las aspiraciones sigan aumentando”, precisó.

“Cuando tengamos más sólida la propuesta y la red, el siguiente paso será acudir a la Muestra Joven del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) y pedir apoyo para estas reuniones, proyecciones y actividades en general”, informó.

Señaló que sin financiamiento “no hay forma de llevar a felices términos este ambicioso proyecto. Ya tocaremos varias puertas y estamos optimistas de que alguien nos abrirá.”

Mientras tanto, mantienen un perfil en Facebook, realizan gestiones para diseñar un sitio web y preparan la convocatoria para un laboratorio creativo que seleccione 10 proyectos a apoyar.

“No tienen que ser necesariamente audiovisuales pues se quiere abrir el espectro”, agregó, “siempre pensando en que todos los seleccionados puedan trabajar orgánicamente durante varias semanas con un grupo de tutores”.

Así abarcaría a mujeres creadoras en general, no solo a directoras de cine.

Para esta joven cineasta, resulta un desafío cotidiano su trabajo debido a las dificultades técnicas y para conseguir financiamiento que afronta.

También resulta difícil encajar en la sociedad trabajadora.

“Muchas de las cineastas como yo no tienen una plaza en el Icaic porque solo hay un número reducido de puestos en ese centro. Eso me convierte inmediatamente en independiente (obligatoria) y eso ni siquiera está contemplado entre los empleos por cuenta propia”, explicó.

Y lamentó: “no tengo retiro, no tengo licencia de maternidad, para mis hijos será casi imposible tener círculo infantil (guardería estatal) o seminternado, si es difícil ser madre-trabajadora por todo lo que representa, lo es aún más con este agrego”. (2017)

Un comentario

  1. Belkis

    El articulo esta muy bueno, pero realmente el punto que se debe analizar es si realmente las realizadoras son realmente de escuelas porque existen muchas personas autodidactas que pretenden ocupar los espacios de aquellos que han pasado años estudiando y el ICAIC para nadie que viva en Cuba es un secreto que tiene las mismas limitaciones o más de las que tienen nuestras entidades estatales, es poco analitico pensar de porque yo me considere o sea una realizadora pueda acceder sin mucho esfuerzo a lograr cosas. No soy realizadora, pero a mis 51 años en mi profesión de economista he logrado grandes cosas, pero eso no ha sido fruto de la casualidad, es por mi esfuerzo y desarrollo personal. Las personas no podemos pasarnos la vida queriendo que todo se nos de como por arte de magia. Cuba es un país pobre y para poder salir de esta situación hay que plantear los problemas, pero también plantear posibles soluciones y ayudar un poco más sin miedo a cambiar las mentes de aquellos que desde hace muchos años han pensado de una forma y les resulta dificil aceptar que el mundo ha cambiado y que nosotros formamos parte del mundo. Yo soy cubana 100 % y reconozco como nuestro principal problema el creernos cosas y pasarnos la vida comparandonos con otros con más posiblidades económicas y eso es un tremendo error, uno tiene que compararse con aquel que en iguales circunstancias ha logrado cosas superiores, indagar, investigar, como lo lograron y a partir de ahí proponer y esto no es teque es nuestra realidad y como tal tenemos que encararla.

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