Emprendimiento privado propone ayudas técnicas para la tercera edad

Al cierre de 2020, el 21,3 por ciento de la población cubana tiene 60 años y más. En La Habana, el 22,5 %, detrás de Villa Clara, con el mayor registro: 24,5 %.

FAMEGA un emprendimiento con propuestas para personas mayores

Foto: Archivo IPS Cuba

Fabián de Jesús Menéndez, de 33 años, quien se hizo carpintero hace unos ocho años en la Escuela Taller Gaspar Melchor de Jovellanos, de la Oficina del Historiador de la Ciudad, donde aprendió el oficio y valores que complementaron la educación de su familia.

Fabián y su padre, el geriatra Jesús Menéndez, habían pasado el curso de la iniciativa  de capacitación en materia empresarial Cubaemprende, que ofrece el Arzobispado de La Habana, a quienes deciden iniciar o mejorar una actividad de gestión no estatal.

Allí, con ejercicios acerca de las necesidades específicas que pueden tener, por ejemplo, personas gordas o de la tercera edad, aprendieron a pensar en satisfacer a públicos meta.

Fabián Menéndez, a la izquierda, conversa con uno de los integrantes del equipo.

 

Una línea solidaria

“Hace rato estaba dándole vueltas a la idea de hacer algo atípico, que nadie hiciera. Mi papá, geriatra, me da una idea: la población envejece y podrían producirse ayudas técnicas, que facilitan la vida”, cuenta el emprendedor.

Investigaron sobre la densidad de la madera para evitar que pensando en resolver un problema, crearan otro: “no podemos usar madera dura, porque pesa y les pueden empezar a doler los brazos y los hombros”. Optaron por el pino gallego, fuerte y ligero.

Buscaron diseños y se documentaron sobre accesibilidad y otros requisitos, que respondan tanto a las personas que necesitan cuidados como a quienes las cuidan. Hicieron sus primeras piezas: bastones de diferentes alturas, sillas sanitarias, andadores, burritos y mesas auxiliares y ya quieren intentar un prototipo de cama Fowler.

Según el médico, padre de Fabián, “puede que en el futuro estén disponibles estos artículos, de aluminio, importados, hoy, esta podría ser una solución”.

Estimados de 2017 indican que unas 17.000 personas en La Habana demandarían alguna de estas piezas, mientras que las secuelas de la pandemia de covid-19 podrían haber incrementado esa cifra.

FAMEGA recibe pedidos motivados por el marketing en redes sociales, y hace muy poco, comenzaron la primera experiencia de venta en una tienda habanera.

Cuestiones de peso

Según explican, el precio está condicionado por la cotización de la moneda libremente convertible (MLC), que se traslada al producto final, con una pequeña ganancia.

Aclaran que no interesa lucrar con una necesidad y algunos costos y gastos se compensan con otras producciones.

Las ayudas son solo parte de FAMEGA, cuyos mayores ingresos provienen de la carpintería en blanco: puertas, ventanas y la restauración.

Entre sus clientes están la Universidad Pedagógica Enrique José Varona, instalaciones de la Empresa de Restaurantes de La Habana; hoteles; la agencia Actuar, restaurantes, cafeterías y hostales privados. En negociación, posibles nuevos convenios, explicaron.

En el taller hacen prácticas alumnos de la escuela taller. A juicio de Jesús Menéndez, es una “una forma de devolverle a la sociedad, la escuela y al historiador  Eusebio Leal (1942-2020), que hicieron de Fabián un hombre de bien, lo que definió que pensara su proyecto de vida en Cuba, con bienestar para él y su familia”.

Encontrar el camino

Todo  lo que hacen hoy es posible por dos razones, la formación y haber encontrado un lugar con más amplitud.

“La escuela taller me ayudó a tener otra visión. Los profesores te enseñan valores y trabajan por borrar el estigma de que quienes ejercen como albañiles, carpinteros o electricistas son marginados y con poco nivel”, comentó el joven, que inició su vida laboral en el Gabinete de Conservación y Restauración.

Tras el cierre del inmueble, debido al deterioro, junto a otro egresado, decidieron ir a trabajar por cuenta propia. “Mi mujer estaba embarazada, otro niño venía en camino y me dije: tengo que salir de mi zona de confort”, recuerda.

La decisión no fue fácil: “nos gustaba La Habana Vieja, su historia, arquitectura y ambiente, nos formamos y trabajamos ahí, nos costó, sabíamos que no habría regreso”.

Fabián Menéndez trabajó en el taller que su colega había organizado en su casa, hasta que este emigró. Entonces, solamente podía acudir los fines de semana, lo que conspiraba contra los plazos de entrega a los clientes. Decidió buscar un local.

Después de mucho caminar, pudo alquilar por cinco años una nave perteneciente a una empresa estatal, con la incertidumbre de si, pasado ese tiempo, pueda renovarlo y recuperar lo que ha invertido en mejorar las condiciones e instalar equipos.

En un lugar más grande, Fabián pudo contratar trabajadores, lo que le permitió hacer más trabajos a la vez, entonces, la producción aumentó, y con ello, los ingresos.

Surgió la marca FAMEGA –a partir de sus iniciales-, y Fabián pudo contar también con el asesoramiento de una abogada y de un economista.

“Hasta ahora, pensaba que era hacer la puerta, venderla y volver a comprar madera. No tenía en cuenta otros gastos: electricidad, depreciación de equipos, arrendamiento…me he dado cuenta de que yo no ganaba tanto dinero como creía”, confesó.

Toda esta aventura  requirió una inversión para equipos y herramientas. Ahí estuvo el respaldo de la familia y préstamos amigos, que han devuelto con los ingresos. A partir de las flexibilizaciones económicas, FAMEGA importa la materia prima, mediante empresas estatales como Almacenes Universales y Maprinter.

En medio del cambiante panorama para el trabajo privado, estudian el contexto y las nuevas normas, para en algún momento futuro, decidir el estatus de FAMEGA, si seguir como trabajador por cuenta propia o convertirse en una micro o pequeña empresa.  (2022)

5 comentarios

  1. Susana Sarabia Perez

    Hola. Por favor necesito ayuda. Mi mamá tiene ALZHEIMER y lleva mucho tiempo con incontinencia urinaria y ya viene confrontando problemas de defecacion.
    Ustedes continúan haciendo las sillas con orinal para adultos. De ser así como podríamos obtener una y cual sería su valor?
    Dónde podemos comprarla y que tiempo nos llevaría comprarla? Mi madre se ha caído varias veces por este motivo.. Por favor nos urge. Muchas gracias

  2. Andrés Ernesto

    Necesito saber q precio tienen las sillas sanitarias y los andadores.Gracias

  3. Olga Lidia Sequeira Pereira

    Buenos días estoy interesada en adquirir un andador para adulto mayor, gracias.

  4. Rodolfo Oquendo Hernández

    Buenas tardes, quisiera saber si están haciendo las sillas sanitarias y cuál es el precio.. Gracias

  5. Mirta Ferreiro

    Por favor necesito comprar urgente una silla sanitaria. Me pudieran enviar algún número o página web para contactarlos? Gracias

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