Urdido con la argamasa lúcida de la distopía, El hormiguero (Alán González, 2017) es el breve grano de maíz donde cabe toda la violencia, donde se ataruga toda la mediocridad del mundo. Es la verdad que no queremos que el espejo nos muestre, libre también de la estetización harapienta que resulta la pornomiseria al uso.
Últimos días en La Habana (2016), reciente estreno de Fernando Pérez, apela nuevamente a personajes acurrucados —casi atrincherados— en unos bordes a donde han sido lanzados por circunstancias intolerantes, inmisericordes, reaccionarias, en épocas pasadas que huelen inquietantemente a presente.
El documental Pablo Milanés, de Juan Pin Vilar, fue premiado recientemente en el Festival Internacional de Cine de Gibara 2017, en la categoría de Mejor Largometraje Documental. He aquí un primer acercamiento crítico a una nueva obra de la no ficción cubana de hoy.
Durante cinco días de estancia en La Habana, María Grazia Giammarinaro, la Relatora Especial de la ONU sobre los derechos humanos de las víctimas de trata de personas, especialmente mujeres y niños, observó la adecuada concepción del plan de acción cubano contra ese fenómeno global.
Un taller determinó indicadores para monitorear la implementación de las Directrices Voluntarias para Políticas Agroambientales en Cuba, un proceso a concluir en 2018.