Enfrentar la covid ha costado a este país insular caribeño más de 100 millones de dólares por encima de lo planificado, según pronunciamientos oficiales.
Con la desaparición del peso cubano convertible (CUC), hasta ahora equivalente al dólar, cerrará un ciclo de 27 años conviviendo con dos monedas, lo cual ha subvertido lógicas comerciales y financieras con negativos efectos sociales y políticos.
Autoridades y expertos argumentan que el fin de la dualidad monetaria y cambiaria permitirá un análisis adecuado de la situación económico financiera de las empresas, al igual que disponer de indicadores correlacionados con el mercado mundial.
La actual administración republicana ha adoptado más de un centenar de medidas para cortar las principales fuentes de financiamiento y entrada de combustibles a la nación insular, con negativas repercusiones en la economía, las familias y el sector privado.
El proceso ocurrirá en un momento desfavorable para la economía nacional, con sus principales fuentes de ingresos como los servicios profesionales, el turismo y las remesas, debilitados por los efectos de la pandemia de covid-19.