Bueno, ya culminó el ignoto veto institucional que pendía, por inasibles razones, sobre la cinta ¿francesa? ¿cubana? ¿cubano-francesa? —¿importa acaso, a estas alturas?— Regreso a Ítaca (2014). Es el segundo abordaje del director francés Laurent Cantet (Bienvenidas al Paraíso, La clase) al contexto cubano, tras su cortometraje La fuente, séptimo y conclusivo segmento de la olvidable, y espero que ya olvidada, 7 días en La Habana (2012). También es su segundo y más intenso roce con el escritor cubano Leonardo Padura, quien esta vez co-guionizó junto al galo un segmento de su obra La novela de mi vida (2001), donde desarrolla una suerte de mea culpa-exorcismo-catarsis en nombre de su generación; nada más y nada menos que la escogida para el utópico proyecto cubano del Hombre Nuevo, sin lobo ni bosque.