¿Es Cuba un país en bancarrota?

Ofrecer un criterio sólido del estado actual de la economía cubana solo es posible si se analizan algunos indicadores, tanto macroeconómicos como sociales.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

En primer lugar, debemos tener en cuenta que la economía cubana ha venido decreciendo constantemente en los últimos años. En 2025 la caída fue de un 5%, y es el tercer año consecutivo de ese descenso. Se espera que en 2026 los resultados podrían ser de una caída del PIB de dos dígitos, con respecto al año anterior.

Lo positivo es que, aún alto, el déficit fiscal fue disminuyendo en 2025 con respecto a 2024.

Un pequeño resumen a nivel de la macroeconomía, indica que la economía no crece, hay alta inflación, hay déficits fiscales, hay endeudamiento externo y no se reciben créditos, entre otros desequilibrios.

Está presente el exceso de emisión monetaria que todavía no se logra recuperar vía ingresos al presupuesto estatal, por la aun baja oferta estatal de bienes, y que todo indica que no se recupera en el corto ni mediano plazo.

Un pequeño resumen a nivel de la macroeconomía, indica que la economía no crece, hay alta inflación, hay déficits fiscales, hay endeudamiento externo y no se reciben créditos, entre otros desequilibrios.

Evidentemente, en un país que sufre largos apagones en los últimos dos años, la producción industrial se ha visto muy limitada, y al parecer como resultado del bloqueo energético impuesto por Estados Unidos a comienzos del 2026, los resultados a obtener son muy desalentadores.

Indicadores que permiten afirmar que la economía cubana está en bancarrota, es decir, en su peor momento económico

Pero en la agricultura se ha corroborado más que un desastre por la caída de producciones agrícolas prioritarias para la alimentación de la población, según el gráfico siguiente que fue elaborado por el economista Pedro Monreal en su blog El Estado como tal.

Indicadores de producción que muestran que la economía cubana está en bancarrota

En la marcha de la economía cubana ha incidido con mucha fuerza, la casi carencia de créditos internacionales y la balanza insuficiente de divisas.

En medio de la crisis que se atraviesa, la principal industria del país casi ha desaparecido, ya que los valores de la zafra azucarera hacen retrotraerse a más de 100 años atrás. Así la zafra 2025 fue casi nula para las necesidades del país, solo se cumplió el 42% del plan que era bajo y la zafra de 2026 se paralizó en su inicio por falta de combustible.

Indicadores de la producción azucarera que muestran que la economía cubana está en bancarrota

 

Bajan los ingresos
La oferta distribuida mensualmente en las bodegas de barrios ha experimentado el retiro casi total de los alimentos que se entregaban estatalmente. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

A este escenario descrito se sigue produciendo un continuo deterioro del poder adquisitivo de los salarios y pensiones, a pesar de algunos incrementos en el sector presupuestado, por la alta inflación existente y el retiro casi total de los alimentos que se entregaban estatalmente.

O sea, la canasta básica ha tenido grandes dificultades para su completamiento a las familias cubanas o se puede decir que se ha extinguido, y ahora se ha divulgado que se acabaría la universalidad para dar inicio  un proceso más focalizado.

El salario medio mensual ajustado a la inflación muestra que en 2021 era de 2171 pesos, sin embargo en diciembre del 2025 el mismo era de 1493 pesos, es decir un deterioro muy marcado en el poder adquisitivo de las remuneraciones.

Sucede también que la población está sufriendo la falta de medicamentos, donde ya no se garantiza ni siquiera los medicamentos controlados entregados por el clásico tarjetón de medicinas. Las consecuencias sociales dejan de ser efectos secundarios para convertirse en rasgos fundamentales de la crisis.  La desigualdad ha crecido, la pobreza se ha extendido y hay desconfianza en volver a estar en mejores condiciones.

Es comprensible que no se pueden lograr divisas en el país, por el constante incumplimiento de los ingresos de los rubros exportables como el níquel, azúcar, miel, ron y camarones de mar.

El sector que había cifrado las esperanzas para el gobierno y el país era el Turismo, un sector en retroceso durante los últimos tres años. Se prevé, inclusive, que este 2026 sea el de peores resultados en dos décadas.

Los indicadores mostrados ya permiten afirmar que la economía cubana está en bancarrota, es decir en su peor momento económico. Hasta ahora, las medidas adoptadas por las autoridades  no favorecen el cambio de esas tendencias.

La implementación de la nueva tasa de cambio flotante creó ciertas expectativas, pero a la vez ha creado mucha incertidumbre, ya que los resultados no han sido los esperados, especialmente porque la infraestructura física que se necesita, no se ha desarrollado.

La gráfica siguiente es muy interesantes de analizar. Por ejemplo, ahí se muestra que a pesar de que el indicador del PIB muestra recesión económica o sea caídas sistemáticas, cuando se analiza al interior de esas cifras, los resultados son más que asombrosos, ya que los descensos de la agricultura, la industria y otras son aún más profundos cuando se comparan las cifras del 2024 con respecto a las del 2019.

Indicadores del PIB que muestran que la economía cubana está en bancarrota

Solo se han analizado algunas áreas de la economía cubana, y solo ellas demuestran que la economía cubana no remonta periodos anteriores de mejor situación económica, sin embargo, las autoridades cubanas, aunque exponen las insuficiencias que presenta el esquema de planificación centralizado que utilizan, sigue solo en anuncios lo que debería hacerse, pero sus resultados positivos hacia el crecimiento económico no aparecen al día de hoy.

La solución ya repetida por todos es implementar la reforma integral de la economía pospuesta, y darle al mercado el papel que debe ocupar en una sociedad con tanta ineficiencia económica, y que para los malentendidos no es pasar al capitalismo neoliberal, si no un modelo social con mercado, como el aplicado por China y Viet Nam.

Es imposible pensar que la economía cubana saldrá rápidamente del estado en que se encuentra, ya que siguen pensando en tener el control administrativo de las entidades y siguen trabajando con la dañina hipercentralización. No quieren entender que el uso de los topes de precios es funesto para el avance del mercado y no se dan cuenta de que esa herramienta ha demostrado que no funciona como contención de la inflación.

Y aunque existe un Programa de Gobierno económico, la práctica dice que trabajan en resolver urgencias, no acaban de hacer la reforma integral de la economía, que debe ser la introducción del mercado.

La solución ya repetida por todos es implementar la reforma integral de la economía pospuesta, y darle al mercado el papel que debe ocupar en una sociedad con tanta ineficiencia económica, y que para los malentendidos no es pasar al capitalismo neoliberal, si no un modelo social con mercado, como el aplicado por China y Viet Nam.

Me gusta resaltar lo expresado por el secretario general del Partido Comunista de Viet Nam en su conferencia magistral en marzo del 2018 en el Aula Magna de la Universidad de la Habana.

“Somos conscientes de que la economía de mercado es el resultado de la civilización humana con lo que se puede coexistir y adaptarse con las diferentes modalidades sociales. La economía de mercado en sí misma no podía derivar en socialismo pero para construir con éxito el socialismo es necesario desarrollar la economía de mercado de manera adecuada y correcta. Esto en concordancia con el objetivo de lograr la independencia nacional y el socialismo adecuados a la condición concreta de cada país”.

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Ideas para retomar el camino hacia el bienestar en general
Se necesita reorientar las inversiones, no solo en cantidad sino en otros objetivos no priorizados, como la agricultura. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

1.-Lo primero seria estabilizar el país, es decir mejorar los indicadores macroeconómicos deteriorados, pero debe ser un proceso acompañado de una etapa de recuperación de los sectores productivos.

2.- Otorgar prioridades (Energía, Agricultura e Infraestructura)

3.- Hay que reorientar las inversiones, no solo en cantidad sino en otros objetivos no priorizados, como la agricultura.

4.- Además, hay que invertir fuertemente en la infraestructura física del país. Eso incluye la restauración de la red energética del país a partir de la inversión de los recursos que se aporten desde la inversión extranjera directa.

5.- Achicar el tamaño de la burocracia estatal a todos los niveles, que incluya la desaparición de estructuras intermedias de producción, para solo poner un ejemplo, erradicar las OSDE y reorganizar ministerios.

6.- Es necesario una nueva reforma agraria y la eliminación de todo el sistema empresarial estatal en el sector agropecuario, es decir es muy importante una transformación profunda del subsistema de producción agropecuaria y la reforma de la empresa estatal, es decir sectores que propicien bienes de consumo deficitarios en el país.

7.- Hay que eliminar la sobre-regulación que domina el entorno legislativo cubano.

8.- Una de las propuestas para la reconstrucción de toda la industria nacional, tiene que abarcar la instrumentalización de una ley de bancarrota, para aquellas empresas que son un lastre para las finanzas del estado, durante un tiempo prolongado. Es decir, el abandono del subsidio a los actores económicos e implementación de una ley de quiebra.

9.- Se deberá transitar desde el actual modelo de «igualdad en la miseria» hacia un modelo de desarrollo económico y de prosperidad en el que deberán crearse soluciones y políticas contra la desigualdad y donde el mercado juegue el papel que le corresponde.

10.-Debe buscarse alternativas para empezar a erogar la deuda externa, intentar estabilizar la balanza de pagos, hasta incentivar el microcrédito internacional. O sea, una estrategia integral para la renegociación de las obligaciones financieras que ha acumulado Cuba.

11.- La frase esgrimida de que no están creadas aun las condiciones, han sido siempre muy confusas, y precisamente si no se acelera el paso en la toma de las medidas que lleva esta economía, las condiciones para el despegue económico no se crearan y se seguirá en modo sobrevivencia.

12.- Hay que seguir insistiendo en que no es la Bancarización un problema en si mismo, si no que no se creó la infraestructura física que debería acompañar ese proceso. Y que hay normas que contradicen ese proceso, como es la limitación de los montos depositados que se pueden extraer, lo que frena los montos elevados de depósitos.

13.- Sería necesario en un tiempo de dos años exonerar de pagos de impuestos o reducirlo al 50% a los negocios que recién comienzan.

14.- Los topes de precios deben eliminarse, no resuelven la reducción de precios de los productos, sino que provocan escasez de estos, los precios que los defina el mercado. Esos topes corresponden a otro momento del pasado.

15.- Sería factible que el gobierno defina que no puede construirse en la realidad actual el socialismo sin apellidos, es decir debe aprobarse el término Economía Socialista de Mercado.

Para que un país en el grado de deterioro económico en que se encuentra salga de ese punto, lo esencial es que debe haber una definición del tipo de modelo socioeconómico que se quiera desarrollar, el que se tiene en la actualidad dista mucho de resolver los problemas acuciantes de la población. Y eso conlleva al abandono de la visión de la planificación centralizada como la que se ejecuta en la actualidad. Todo esto sin olvidar que Cuba se encuentra sometida a un bloqueo que la asfixia. (2026)

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