El déficit habitacional actual de la isla caribeña se sitúa en 883.050 unidades, según fuentes oficiales.
LA HABANA, 4 may 2018 (IPS) – Al borde del amasijo de caminos en la parte más profunda del barrio periférico capitalino del Husillo, abundan los carteles que anuncian la venta de materiales de la construcción, porque allí laboran pequeñas industrias privadas y se alza una planta estatal que recicla escombros.
El vicepresidente cubano Marino Murillo, Jefe de la Comisión para la aplicación de los cambios, reveló que algunos resultados se alejaron de sus principales objetivos y están en proceso de revisión.
Durante diez años de gobierno, el presidente Raúl Castro impulsó «sin prisas pero sin pausas» un paquete de transformaciones que definió como «estructurales y de conceptos». El objetivo declarado del llamado proceso de actualización del modelo económico y social cubano de desarrollo apunta a construir un socialismo «próspero y sostenible».
Un crecimiento del PIB cubano de 1,6 por ciento en 2017 mantiene a la economía alejada del nivel exigido por el desarrollo, mientras persisten trabas para acceder a divisas y desde EE.UU. la política de bloqueo envía signos de agravamiento.
Con una alta dependencia externa, la economía cubana necesita modificar el sector agropecuario de producción y comercialización de alimentos.
Desde 2008 hasta la fecha, en el sector agropecuario cubano se han implementado más de 22 transformaciones; de ellas, la más significativa es la entrega de tierras ociosas en condiciones de usufructo.