Reciclaje, tarea pendiente en Cuba

Un grupo estatal recupera, procesa y comercializa desechos reciclables de una amplia gama de materiales.

El Grupo Empresarial del Reciclaje contribuye a recuperar envases de cristal para la industria farmacéutica cubana.

Foto: Tomada de la página en Facebook de la Unión de Empresas de Recuperación de Materias Primas

La Habana, 18 sep.- Cajas vacías lanzadas al contenedor se mojan y deshacen bajo la lluvia, mientras latas y envases de vidrio o plástico ruedan cuesta abajo por la calle. El reciclaje se mantiene como una tarea pendiente en un país que, a pesar de la crisis financiera, continúa desechando todavía mucho de cuanto pudiera reutilizar.

Concursos de dibujo y fotografía, proyectos y estrategias para la diversificación persiguen impulsar el sector del reciclaje en el país. Sin embargo, los niveles de recogida distan de lo que podría aportar esta actividad. Existen amplias posibilidades para su uso en la industria cubana, incluso para la exportación.

Según Jorge Luis Tamayo, presidente del Grupo Empresarial del Reciclaje (GER) en los primeros meses del año se recuperaron de manera global unas 46.000 toneladas de materiales. De ese total, apuntó, 35.000 toneladas correspondieron a chatarras metálicas y 11.000 a desechos no metálicos.

De acuerdo con datos del GER, solo en el trimestre inicial de 2021, pese a las restricciones derivadas de la covid-19, fue posible exportar materiales recuperados por 8.100.000 dólares.

Nada es basura

Dicha empresa estatal recupera, procesa y comercializa desechos reciclables de una amplia gama de materiales, entre ellos, chatarra ferrosa (que tiene como componente el hierro), no ferrosa (bronce, cobre, aluminio, plomo y zinc, entre otros) y no metálica (vidrio, textiles, papel, cartón y plásticos).

La chatarra ferrosa se destina a la producción nacional de acero y sus derivados para programas priorizados del país, como las inversiones del turismo y la construcción de viviendas. Por otra parte, el cobre se emplea en la fabricación de cables eléctricos.

Los desechos de papel y cartón reciclados sirven para confeccionar, por ejemplo, bandejas para huevos, y los recipientes vacíos de cristal se reutilizan en envases de alimentos y medicamentos.

Desde la adopción de medidas para el reordenamiento de la economía, el grupo empresarial impulsó cambios, incluida la producción de surtidos, a partir de desechos, que cierren ciclos productivos.

La Empresa de Recuperación de Materias Primas en Santiago de Cuba, por ejemplo, emprendió el proyecto de las briquetas de papel y biomasa vegetal, un carbón ecológico para la cocción de alimentos.

En Cienfuegos se elabora lana de polipropileno para relleno, con sacos no reutilizables, así como mangueras y tuberías de polietileno para instalaciones hidráulicas en el sector residencial y la agricultura. Se proyectan otros surtidos de vasos de cristal y útiles del hogar hechos con plásticos reciclados por el método de inyección.

En el caso de la exportación se incorporaron nuevos productos, como las cenizas que generan las termoeléctricas y las placas de chatarra electrónica, a partir de la introducción de un sistema de clasificación con mayor valor en el mercado.

Además, El GER posee un esquema descentralizado de financiamiento en divisas que permite que el 80 por ciento de los ingresos por exportaciones garantice el reaprovisionamiento de equipos, piezas y accesorios. Ello posibilitó adquirir motos eléctricas para acercar al personal a las áreas de recuperación.

Reciclaje a lo cubano

“No puede afirmarse que en Cuba no se recicla, creo que somos expertos en eso, solo que

lo veo más al interior de los hogares”, opina Marta Argilés, recién jubilada.

Según su práctica, en los pomos grandes de cristal, que conserva desde hace muchos años, guarda el arroz y el azúcar; en los de plástico de litro y medio, donde se envasan los refrescos industriales, almacena el agua en el refrigerador, mientras usa recipientes de polietileno para colocar porciones de pollo y frutas en el congelador.

Aunque no le falta razón, miles de toneladas de materiales continúan botándose cada día, algo visible en lugares donde existe el sistema de contenedores para la recolección de los residuos.

De acuerdo con Marilyn Ramos, vicepresidenta de desarrollo del GER, el principal reto del sector en la actualidad es “la cantidad de desechos reciclables que se mezclan con los residuos sólidos y que paran en los vertederos. Esto provoca pérdidas de recursos al país e impacta altamente en el medio ambiente y en la salud humana”.

Para revertir esa situación en la ciudad de Cienfuegos se implementó el primer punto limpio, un contenedor móvil dividido en secciones para depositar papel y cartón, envases de cristal, plástico y aluminio que circula.

Otras estrategias son el incremento del precio de compra a la población de algunos envases de cristal en las Casas de compra de materias primas, así como la autorización para la venta en estos lugares de materiales que hasta ahora no se admitían.

El sector del reciclaje en Cuba fue uno de los primeros en vincularse con recuperadores individuales, que hoy suman unos 4.000 a lo largo del país y aportan un porciento no despreciable de los recursos que se salvan de llegar a la basura. (2021)

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