Oriente cubano se alista para la campaña cafetalera 2024-2025

Con insuficientes condiciones tecnológicas, las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo casi inician su campaña cafetalera

Para suplir el consumo nacional, la producción de café en Cuba debe rondar las 24 000 toneladas al año, según estimados oficiales.

Foto: Jorge Luis Baños/IPS Cuba

A fines del actual septiembre comienza la campaña cafetalera 2024-2025 en el oriente de Cuba, con el plan de producir más de 4000 toneladas del grano a partir del trabajo de productores locales, habitantes de comunidades montañosas y colectivos de empresas agroforestales.

En la suroriental provincia de Santiago de Cuba se realiza la siembra y resiembra de los cafetales ubicados en las montañas, según declaraciones de William Gómez, jefe de la sección de café forestal en la Delegación del Ministerio de la Agricultura en ese territorio.

El avance del Programa Más Café, iniciativa de colaboración internacional implementada hace 10 años en Cuba, ha permitido identificar cinco cafés especiales en la región oriental, principalmente en la Sierra Maestra y el macizo montañoso Nipe-Sagua-Baracoa.

De acuerdo con el directivo, se mantiene la “tradición bicentenaria en este rubro” y se espera que los municipios de Segundo y Tercer Frentes –este último, el mayor productor del país–, aporten alrededor de 2000 toneladas.

Aunque la variedad robusta concentra la mayoría de la cifra estimada de producción, se espera cosechar en la campaña cafetalera unas 575 toneladas de la variedad arábigo, anuncia Gómez.

Una reseña del más reciente informe de la comisión gubernamental que atiende la agricultura en la provincia señala que se esperan aportes de 712 productoras y productores.

Desafíos

Se reconoce en la publicación que varias deficiencias “afectan un buen desarrollo de la próxima campaña cafetalera. Una de ellas es el atraso en la reparación de las industrias, provocado por el déficit de insumos”.

Otras limitaciones mencionadas son el atraso en la preparación de los secaderos de café, en el municipio La Maya, el mal estado de los viales  y de algunos campamentos para albergar a recolectores.

Hasta 2027 se desarrolla en Cuba la iniciativa de desarrollo cooperativo agroforestal Prodecafé, que busca beneficiar a 300 cooperativas de 27 municipios de las cuatro provincias orientales donde se concentra la producción cafetalera.

A ello se suma la urgencia de una mejor atención a las plantaciones en varias localidades.

Como un “punto decisivo en esta cosecha” se orienta desarrollar acciones “para evitar el robo de café en campos, despulpadoras y secadores, un asunto que nos ha golpeado en años anteriores”, acota el documento de la comisión gubernamental.

En una nota de prensa publicada por el Ministerio de la Agricultura, Reidel Ramos, director adjunto la Empresa Agroforestal La Maya, afirma que “se hará un chequeo constante de toda la producción que está en los campos”.

También se refiere a la supervisión de “los puntos de acopio, el cumplimiento de los planes por cada estructura productiva y el recorrido del grano desde los campos hasta su destino final para evitar desvíos que afecten el cumplimiento del estimado en la venidera campaña cafetalera aquí en Songo-La Maya”.

Alrededor de 90 % de la producción nacional proviene de la franja montañosa que abarca las provincias de Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, tierras donde existen gran tradición cafetalera y ecosistemas muy favorables para obtener cultivos de calidad.

Datos oficiales revelan que el récord histórico de producción del grano se alcanzó en la cosecha de 1961-1962, con 60 300 toneladas. La gradual contracción de los índices productivos hace que hoy no se logren las 10 000 toneladas anuales.

Especialistas señalan la incidencia negativa de plagas, ciclones tropicales que devastan con frecuencia áreas de cultivo en la isla, unido a los efectos del cambio climático, la despoblación de las zonas rurales y la obsolescencia tecnológica.

Como otros productos de la canasta de alimentos básicos en la isla, hace meses no se vende en los mercados comunitarios de productos racionados, en moneda nacional, el paquete de 115 gramos de café mezclado con chícharos al 50 %. En la imagen, los paquetes más grandes de ese tipo de café.

Pocos aseguramientos

Según Ramos, “ya está preparada una fuerza de 2156 recogedores permanentes para enfrentar los picos de maduración”, junto a 500 personas movilizadas en La Maya.

“Actualmente la Empresa Agroforestal La Maya tiene disponibles sus siete carros para el traslado del café y para las zonas de más difícil acceso se designarán los transportes de mayor potencia para que no se quede ni una lata del grano en los puntos de acopio”, detalla.

Si bien el aseguramiento de todos los recursos no depende de la entidad, entre ellos, las piezas para la industria cafetalera, se hacen “esfuerzos para diseñar alternativas que permitan recoger todo lo cosechado, acopiarlo, beneficiarlo y entregarlo a la economía nacional”, sostiene el directivo de la empresa agroforestal.

Como ejemplo de lo anterior se refiere a la instalación de una despulpadora ecológica en el municipio de Jarahueca, “que procesará el café de esa zona altamente productora”.

Café cubano y extranjero se vende en tiendas estatales en moneda libremente convertible, a precios que oscilan entre 4 y 21 dólares, casi prohibitivos para la mayoría de la población con salarios medios mensuales de 4000 pesos cubanos (unos 33 dólares, según la tasa de cambio oficial).

Priorizar el despulpe y el secado

Previo al inicio de la campaña cafetalera en Guantánamo, en el extremo suroriental de la isla, avanza el programa de rehabilitación en las plantaciones, que incluye labores de poda, regulación de sombra y limpia, entre otros menesteres.

En una entrevista, Bier Armando Fong, especialista de la delegación territorial de la agricultura, asegura que se busca garantizar el “óptimo rendimiento” en ocho municipios, sobre todo en El Salvador, Yateras y Maisí, los mayores aportadores de café en la provincia.

Hasta el momento se dispone de 181 formas de producción y 6240 productores dedicados a la siembra, quienes prevén despulpar no menos del 90 % del cerezo que se recoja.

Para apoyar ese proceso reciben mantenimiento 68 plantas despulpadoras y cuatro molinos, a pesar de la limitada disponibilidad de lubricantes, grasa de copilla, pedestales y otros aditamentos, apunta Fong.

También en Santiago de Cuba se procura dar prioridad al proceso de beneficio (despulpe y secado) del café, con la participación de campesinos y empresas agroforestales.

En la Procesadora Rolando Ayub, de la empresa mixta BioCubaCafé, con sede en Contramaestre, se prevé la molienda, la selección y la venta con el propósito de suplir las demandas para la canasta familiar normada y los compromisos para la exportación de café molido.

La mencionada entidad se destaca por certificar el primer café orgánico del país, “lo que le otorga mucho más valor al rubro, y la aplicación del concepto de ir directamente al productor, y de implementar pagos justos y en tiempo y forma”, resalta Michelle Curto, presidente de BioCubaCafé.

El también presidente de la Agencia Italiana para el Intercambio Cultural y Económico con Cuba asegura que en ocho municipios santiagueros se implementan proyectos para fomentar la producción del grano.

Aunque la iniciativa muestra estabilidad, “resulta impostergable su despunte, a partir de la introducción de nuevas variedades, el auge de las técnicas agroecológicas, asi como   mecanismos más expeditos para la recogida y la comercialización”, advierte Curto. (2024)

Su dirección email no será publicada. Los campos marcados * son obligatorios.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.