Padura, de La Habana a México (vía Mantilla)

Con un amplio y provechoso recorrido por algunas de las ciudades más importantes de México, el escritor cubano saldó con creces su ausencia a la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) de la cual es un invitado habitual.

En Coyoacán, uno de los escenarios de "El hombre que amaba a los perros".

Foto: Cortesía de la autora

El itinerario de Padura incluyó a la ciudad de México donde se encontró con sus lectores en Coyoacán —uno de los escenarios de su novela El hombre que amaba a los perros—, y se extendió a dos intervenciones en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que le entregó en el 2017 un doctorado Honoris Causa.

El recorrido formó parte de la promoción de su más reciente libro, Ir a La Habana, y de la edición conmemorativa de El hombre que amaba a los perros que celebra los quince años de su publicación. El punto de partida fue la ciudad de Guadalajara, donde el día 17 de febrero realizó entrevistas con diversos medios y una firma de libros en la librería Carlos Fuentes de la Universidad.

Por invitación de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar, Padura inició el día 18 las actividades correspondientes a este año 2025 organizadas por esa cátedra con el tema “Mis historias en La Habana”.

En la Universidad de Guadalajara con Patricia Córdova y Diego Petersen.

Fundada hace más de 30 años por Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez, la Cátedra Cortázar rinde homenaje a uno de los escritores imprescindibles del siglo XX en el ámbito hispanoamericano y se ha propuesto facilitar “el diálogo y la reflexión en torno a la sociedad y la cultura” en estas latitudes. En este importante proyecto ha sido fundamental la Universidad de Guadalajara en su calidad de sede y responsable del trabajo organizativo, haciendo posible la convocatoria a diversos cursos para especialistas y estudiantes, así como la realización de Conferencias Magistrales que han estado a cargo de un centenar de catedráticos y especialistas de nivel internacional.

Desde la Casa Cien años de Soledad, Padura ofreció una charla virtual.

El encuentro se realizó en el Paraninfo de la Universidad, Enrique Díaz de León, y tuvo como anfitriones a la profesora Patricia Córdova y al periodista Diego Petersen, quienes dialogaron con el novelista cubano sobre diversos aspectos de los dos títulos que centraron la charla. En su intervención Córdova aseguró que El hombre que amaba a los perros colocó al autor en la memoria colectiva universal. Por su parte Diego Petersen opinó que “el mejor personaje de Padura en cada uno de sus libros y de sus historias es La Habana” y este nuevo libro, que mezcla el ensayo y hasta cierto punto la autobiografía, le hace justicia al protagonismo que tiene la ciudad a lo largo de su obra.

Padura recordó además que Pasado perfecto, la novela que inició la serie de su personaje Mario Conde, se publicó por primera vez en la editorial de la Universidad de Guadalajara, y que en el 2020 la FIL le adjudicó la Medalla Carlos Fuentes que otorga el certamen, por lo que sus lazos con estas instituciones se han forjado a los largo de varios años.

Encuentro en Torreón, con los anfitriones Eduardo Olmos y Luis Jorge Boone

En su próxima parada, Querétaro, el narrador fue recibido en el Centro de las Artes, en su auditorio Francisco Muñoz. A la presentación asistió la presidenta de la Comisión de Educación y Cultura de la LX Legislatura y diputada Ana Paola López, quien tuvo a su cargo las palabras de bienvenida al escritor. El encuentro fue conducido por la profesora Lucía García quien dialogó con el narrador sobre diferentes aspectos de su obra, en especial su íntima relación con La Habana y las características de su personaje Mario Conde, cuyas historias también tienen como escenario la centenaria urbe.

Ya en Ciudad de México el cubano reunió a una gran cantidad de lectores en la cita que tuvo por escenario la Plaza Hidalgo del centro de Coyoacán y que tradicionalmente es sede de eventos culturales y populares de la zona. A menos de un kilómetro de allí se encuentra la antigua casa, hoy convertida en Museo, que sirvió de refugio al líder comunista León Trotski y su familia durante su exilio mexicano y donde finalmente fuera asesinado por el español Ramón Mercader. Ambos personajes históricos son protagonistas —junto al cubano Iván Cárdenas— de la novela cuya edición conmemorativa se presentó el pasado 22 de febrero.

Visita a la casa y la habitación donde se escribió Cien años de Soledad.

Luego de la introducción realizada por el alcalde de Coyoacán, Giovani Gutiérrez Aguilar, el presentador del encuentro, Javier Lafuente, subdirector de El País América, abrió el diálogo con Padura en su regreso “al lugar del crimen”. Para qué se escribió esta novela y su vigencia al cabo de los 15 años de su publicación, fueron algunos de los aspectos abordados en esta ocasión, que cerró con la firma de ejemplares de sus obras.

El narrador cubano también fue invitado a realizar una charla virtual en la Casa Estudio Cien años de Soledad, ubicada en el número 19 de la Calle de la Loma, al sur de la Ciudad de México, y donde residió Gabriel García Márquez con su familia mientras escribía Cien años de soledad. El inmueble, donado por sus propietarios en febrero del 2020, está a cargo de la Fundación para las Letras Mexicanas y se ha convertido en un espacio de impulso y promoción de la literatura a través de talleres, mesas redondas y ciclos de charlas. Cuenta, además, con un Programa de residencias para escritores de México e Hispanoamérica que les permite dedicarse durante un periodo a la escritura de su obra, así como un Programa de becas y formación literaria para jóvenes.

Presentación de Ir a La Habana en el Centro de las Artes de Querétaro.

La conferencia impartida por el narrador cubano el 25 de febrero fue transmitida de manera virtual y tuvo por título “Cómo escribir una novela”. De manera presencial asistió un grupo de jóvenes participantes en el programa de estudio de la Casa, así como su director de proyectos, el escritor Juan Villoro, y Miguel Limón Rojas, presidente de la Fundación.

Sin duda el plato fuerte de todo este periplo fue el encuentro realizado el día 26 de febrero en la Sala Miguel Covarrubias de la UNAM, en conversación con la reconocida escritora Rosa Beltrán Álvarez, coordinadora de Difusión Cultural de esta institución. Bajo el título “La Habana, Trotski y otras cosas” se abordaron diversos aspectos de la trayectoria del autor y el reflejo de la realidad cubana en su obra. Con gran asistencia de público, el encuentro terminó con la firma de libros que se extendió por casi dos horas.

Lectores en Coyoacán hacen fila para la firma de libros.

Las actividades en Ciudad de México culminaron el 27 con una charla sobre el trabajo literario de Padura, conducida por la directora de la Facultad de Filosofía de la UNAM, Frances Rodríguez Van Gort, dirigida a estudiantes de esta especialidad, aunque al encuentro estuvo abierto al público en general. Entre los presentes se encontraba Verónica Volkov, bisnieta de León Trotski, quien afirmó que para su padre Esteban (Sieva) Volkov, nieto de Trotski y sobreviviente de la devastación de su familia decretada por Stalin, consideraba que la novela El hombre que amaba a los perros había logrado reflejar de manera extraordinaria ese momento histórico y recrear el perfil de los implicados reales en esa tragedia a través de sus personajes.

Padura conversa en la UNAM con Rosa Beltrán.

Torreón fue la última plaza de este primer momento de presentaciones en México. Ubicada en el noroeste del país, es la segunda ciudad más poblada del estado de Coahuila y ya había sido visitada por Padura con anterioridad, gracias a la gestión realizada por la pareja Ricardo y Lucrecia Santibáñez, presidenta del Instituto de la Música. A la presentación realizada el día 28 en el Teatro del Instituto asistieron el alcalde de Torreón, Román Alberto Cepeda y otras autoridades del gobierno y la Secretaría de Cultura.

Firma de libros durante casi dos horas en la UNAM

Padura fue acompañado en el escenario por el ex alcalde de Torreón, Eduardo Olmos, y el escritor coahuilense Luis Jorge Boone, quienes abordaron diversos aspectos de Ir a La Habana, para luego dejar paso al autor, que en su intervención se refirió al origen del libro como una necesidad, al fin cumplida, de dedicarle a su ciudad un texto que, además de los referentes históricos, reflejara también las reflexiones, experiencias y emociones vividas en los espacios habaneros a lo largo de su existencia compartida.

Firma de libros en la librería Carlos Fuentes de la Universidad de Guadalara

Antes de su partida de Torreón el escritor cubano ofreció una clase magistral en la Universidad Autónoma de Cohauila, Unidad Laguna, en el Auditorio Braulio Fernández Aguirre, para cerrar de este modo la primera etapa del programa dedicado a la promoción de Ir a La Habana y la edición conmemorativa de El hombre que amaba a los perros en México, aunque aún queda pendiente una próxima visita a la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. (2025)

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