Redes sociales y el incendio en zona industrial cubana

Comunicación de crisis, fake news, solidaridad en plataformas digitales y campañas online fueron algunas de las manifestaciones en redes sociales durante el incendio en la Base de Supertanqueros.

Uno de los ejemplos de la comunicación de crisis generada alrededor del siniestro fue la efectiva gestión institucional de las páginas de las principales autoridades del territorio que mantenían actualización constante sobre los hechos.

Foto: Tomada del sitio web oficial del gobierno de Matanzas.

#FuerzaMatanzas fue una y otra vez el hashtag empleado desde la noche del 5 de agosto, cuando comenzó un incendio en uno de los depósitos de combustible de la Base de Supertanqueros de esta ciudad, distante unos100  kilómetros al este de La Habana.

Más de 2100 personas llegaron a emplear la etiqueta en mención al desastre industrial y ambiental, que mantuvo en vilo a toda la nación durante seis días.

Rezos, solidaridad digital, fake news, comunicación de crisis, relaciones diplomáticas y campañas online marcaron la intensa semana, durante la cual el país entero permaneció intercambiando sobre la catástrofe, de la que resultaron lesionadas 122 personas y se reportan oficialmente dos fallecidos y 14 desaparecidos.

Comunicación política y gestión de crisis

Uno de los principales hechos a considerar es la gestión efectiva de las páginas institucionales y los perfiles personales de las principales autoridades del gobierno y las instancias del Partido Comunista en Matanzas y a nivel nacional, que mantuvieron comunicación constante sobre lo que ocurría en el lugar siniestrado.

Muchas veces eran la principal y única fuente de información, especialmente en los momentos más inciertos del incendio, cuando la prensa no podía acceder directamente al lugar de los hechos.

Incluso resultaron ser efectivas para enfrentar fake news que circulaban en las redes y creaban pánico entre la ciudadanía, especialmente aquellas relacionadas con la evacuación o no de barrios residenciales cercanos al lugar (como Versalles) y otras sobre la “existencia” de tanques con productos tóxicos que, en caso de quemarse, podrían asfixiar a gran parte de la población matancera.

A esta comunicación de crisis por la parte gubernamental, se sumó una cobertura en tiempo real de varios medios estatales nacionales y locales que mantuvieron publicaciones constantes en redes sociales sobre la respuesta ante el desastre.

Ciudadanía, artistas, deportistas, entre otros, se sumaron a mensajes de preocupación y aliento en redes sociales.

También personas residentes en la zona afectada hicieron un periodismo ciudadano constante, sobre todo jóvenes que destacaron por dar informaciones minuto a minuto a través de sus redes sociales.

Otro escenario sensible ocurrió ante el pedido de ayuda internacional de Cuba a países que pudieran socorrer con asesoría técnica y productos necesarios para la extinción del incendio. Varios fueron los mensajes y acciones de naciones como Venezuela y México, y a la par abundaron las manifestaciones ciudadanas e institucionales en redes sociales de agradecimiento al apoyo recibido por estos países.

Sin embargo, un hecho comentado desde varias aristas en las plataformas digitales fue el intercambio entre Estados Unidos y Cuba, respecto a la ayuda ante el siniestro.

Uno de los temas más sensibles fue el intercambio Cuba-Estados Unidos sobre la ayuda ante el siniestro.

Mientras el gobierno cubano insistía en que solo recibió y aceptó ofrecimiento de asesoría técnica por parte del gobierno norteamericano; la embajada del país en La Habana indicó que ya especialistas de su país habían dialogado con homólogos de la nación caribeña, aunque recalcó que “el gobierno de Cuba no había solicitado formalmente la asistencia”.

En hilos y publicaciones en redes sociales, ambas partes evidenciaron lo complejo de sus relaciones diplomáticas incluso en situaciones de emergencia.

Ciudadanía activa: rezos, solidaridad y campañas

La solidaridad fue de las primeras manifestaciones hacia el incendio en la Base de Supertanqueros. Tanto máximos representantes de varios países como organizaciones y personalidades de diferentes latitudes, mostraron en sus perfiles oficiales consternación por los hechos y disposición de ayuda.

De igual forma, la ciudadanía cubana, líderes comunitarios, sociedad civil, artistas, deportistas entre otros, manifestaron su preocupación y disposición para apoyar a familias afectadas, hospitales donde se recibían a los heridos, así como a todas las fuerzas que aún participan en la total extinción del incendio.

Ciudadanía, artistas, deportistas, entre otros, se sumaron a mensajes de preocupación y aliento en redes sociales.

“Otro golpe y cada golpe saca lo mejor de los cubanos, somos así nuestra mayoría, así como se nos ve ahora, consternados, dolidos, sufriendo por los hermanos a los que hoy la vida les dio duro”, publicó el conocido cantautor cubano Tony Ávila en su página oficial, uno de los tantos artistas que se pronunciaron por el hecho.

Varias fueron las convocatorias en redes sociales para rezos colectivos desde diferentes tipos de credos y en horas determinadas, a favor del fin del siniestro y por una buena ventura para Cuba.

Sin embargo, uno de los hechos más dolorosos relacionados con el incendio fue la muerte de dos personas (en datos hasta el viernes 12) y la desaparición de otras 14, que se supone la mayoría eran jóvenes bomberos y reclutas del servicio militar, aunque el gobierno aún no ha publicado un listado oficial al respecto.

Aun cuando varias publicaciones de madres, colegas y autoridades en redes sociales muestran la disposición de algunos de los noveles bomberos presentes en el siniestro, cibernautas se cuestionan la participación de aquellos que no tenían tanta experiencia en este tipo de acciones. Incluso, familiares revelaron que algunos de ellos esperaban culminar el servicio militar para comenzar su carrera universitaria.

Tras esta situación, en las plataformas digitales comenzó una campaña contra el servicio militar, que es obligatorio en Cuba para los jóvenes aptos del sexo masculino, que tengan cumplidos los 17 años de edad.

La iniciativa suma a madres, padres y familias, así como medios de prensa y organizaciones independientes que exigen su eliminación y solo la admisión de jóvenes mayores de edad, que deseen alistarse de manera voluntaria. Como respuesta a la campaña en redes, la institucionalidad ha lanzado la contrarréplica #Mivoluntadesserbombero. (2022)

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